05 noviembre 2008

La Tilapia en el Perú: acuicultura, mercado, y perspectivas

Tilapia es el nombre común con el cual se conocen a diversas especies de los géneros Oreochromis y Tilapia. Las Tilapias son peces de agua dulce endémicos y originarios de África y el Cercano Oriente, aprovechando sus características y adaptabilidad, a comienzos del siglo XIX se inician las investigaciones para utilizarlas en la piscicultura rural, especialmente en el Congo Belga (actualmente Zaire). A partir de 1924 se intensifica su cultivo en Kenia, sin embargo fue en el Extremo Oriente, en Malasia en donde se obtuvieron los mejores resultados y se iniciara su progresivo cultivo en diferentes partes del mundo.
En Perú, en la década del 50, la Dirección General de Caza y Pesca del Ministerio de Fomento y Agricultura realizó las primeras introducciones con la especie Tilapia rendalli, utilizada como forraje para el paiche (Arapaina gigas); en la década de los 70, el IMARPE y la Universidad Nacional Agraria La Molina introdujeron las especies Oreochromis niloticus, Oreochromis hornorum y Oreochromis mossambica (Ramos y Gálvez, 2000), con fines de investigación y cultivo en las zonas de selva. La Tilapia roja, Oreochromis spp., ingresa a nuestro país entre los meses de octubre y noviembre de 1996, como parte complementaria de otro lote de reproductores grises, (con el objetivo de evitar la endogamia), procedentes de la Estación DIVISA, Panamá.
La reproducción de la Tilapia está muy bien documentada, la revisión más reciente sobre el tema es la de Macintosh y Little (1995). Un importante número de estudios sobre aspectos fundamentales de la reproducción en Tilapia han sido publicados desde esta revisión (Gunasekara et al., 1995, 1996, 1997; Gunasekara y Lam, 1997; Baroiller et al., 1997; Siddiqui et al., 1997; Siddiqui et al., 1998; Rocha et al., 1998; Coward y Bromage, 1999; De Graaf et al., 1999).
Todas las especies de Tilapia presentan una madurez sexual temprana. Entre las especies más comunes podemos mencionar a Oreochromis niloticus, que alcanza su madurez sexual entre los 30--50 g. Las Tilapias hembras desovan en repetidas ocasiones.
Normalmente, una hembra realiza de 4 a 5 puestas en un año en condiciones favorables de temperatura. Cada puesta puede contener entre 200 y 2000 huevos. Después de la fertilización, uno o ambos padres vigilan cuidadosamente los embriones en desarrollo hasta que eclosionan y las larvas alcanzan el estadio de natación.
Los tres géneros de Tilapia presentan importantes diferencias en el comportamiento del cuidado parental:
1. Tilapia: los huevos fertilizados son cuidados en nidos excavados en el fondo del estanque.
2. Oreochromis: los huevos fertilizados son cuidados por la madre manteniéndolos en su boca
3. Sarotherodon: los huevos fertilizados son mantenidos en la boca del progenitor macho o hembra indistintamente.
Oreochromis es el género más importante en la acuicultura debido a que presenta las tasas más altas de crecimiento, fácil reproducción y manejo, entre otros factores. Cuando una hembra
Oreochromis está lista para desovar, visita la zona de reproducción o lek. Esta zona consiste en una parte del fondo del estanque, donde varios machos han establecido nidos individuales y bien defendidos. Después de un breve cortejo, la hembra deposita los huevos mientras que simultáneamente el macho los fertiliza.
Luego la hembra recoge los huevos fertilizados en su boca para incubarlos y abandona la zona de apareamiento. Después de un periodo de incubación de 20 a 25 días, los alevines eclosionados son liberados en aguas poco profundas. Luego la hembra reanuda su actividad alimenticia y recupera la condición de sus ovarios en un periodo de 2--4 semanas, después de lo cual ella está lista para una nueva puesta.
Sistema tradicional de producción de alevines de Tilapia y su problemática en el Perú
La forma mejor forma de producción de alevines y que a su vez es la más ampliamente practicada en Perú, es el uso de estanques de reproducción. Los estanques suelen ser pequeños (0,01- -0,5 Ha) y son adecuadamente gestionados por medio de fertilización, control de parámetros físico-químicos del agua, uso de alimentos extruidos, proporción sexual de tres hembras por un macho. Los alevines son recolectados de los estanques con redes o «calcales» periódicamente (diariamente, semanalmente o quincenalmente).
Aunque las Tilapias presentan características positivas para el culrivo como la maduración precoz, facilidad de reproducción con frecuentes y múltiples puestas, e intensos cuidados parentales; aun se presentan muchos desafíos en los sistemas tradicionales de producción de alevines. El primero de todos es la reproducción incontrolada, la cual conduce a una sobrepoblación, que frena el crecimiento en los tanques de engorde y la reproducción en los estanques de reproducción.
En los sistemas de estanques de reproducción, la cantidad de larvas producida normalmente aumenta rápidamente después que los reproductores son introducidos y luego disminuye gradualmente (Macintosh y Little, 1995). Este fenómeno se atribuye a dos razones principales. Una, es imposible recolectar todos los alevines liberados, de forma que el estanque se vera rápidamente superpoblado con los animales resultantes de las puestas precoces.
Esto conlleva al aumento en la competencia por el alimento, oxigeno y espacio que redunda en una disminución de la producción de semilla. También, se produce un alto porcentaje de canibalismo sobre los alevines más pequeños por parte de alevines más grandes, lo que produce un descenso en la producción de semilla. La segunda razón es que la puesta de las hembras no
ocurre de forma sincronizada, justo después de que los nuevos reproductores introducidos completen su primera puesta. Como resultado, la producción de larvas se realiza de forma continua, pero a un ritmo bajo. Debido a este comportamiento de puesta asincrónica también aumentan las probabilidades de que se produzca canibalismo entre los alevines dado que existen diversos tamaños.
En los sistemas tradicionales de producción de Tilapia la inversión de tiempo y energía por parte de los reproductores en practicar los cuidados parentales también es causa de una menor productividad.
Las hembras de Oreochromis normalmente incuban los embriones en su boca entre 20 a 25 días y posteriormente cuando las larvas ya reabsorbieron el saco vitelino, ella cuida a los alevines por un periodo de 10 a 15 días más. Durante todo este periodo, las hembras no pueden consumir alimentos. Como resultado, necesitan de un periodo aproximado de dos semanas para recuperarse antes de volver a desovar. Por tanto para aumentar la productividad de los reproductores, es necesaria cualquier reducción en el periodo de incubación bucal o de la recuperación ovárica.
Actualmente existe en nuestro mercado una creciente demanda de alevines machos de Tilapia para engordar. La metodología ampliamente practicada por la mayoría de los laboratorios nacionales, es la de producir solamente individuos monosexo machos, mediante la reversión sexual por hormonas. Este método recurre al hecho de la determinación del sexo de la Tilapia en las primeras semanas después de la eclosión y que puede ser manipulado por la administración de andrógenos; los más empleados son la 17— alfa metil—testosterona y la Mesterolona, con los cuales se pueden producir lotes exclusivamente de machos. Por varias razones el porcentaje de producción de machos mediante este método y bajo la colecta de los alevines varía (actualmente se logran reversiones a machos del orden del 70 al 80%). Las principales razones se refieren al tamaño del alevín al ser revertido, la dosificación de la hormona y el tipo de hormona empleada. La hormona es más efectiva cuando los alevines tienen tallas menores a 13 mm. La forma preferida de administración es a través del alimento. Para que sean efectivas, las hormonas deben administrarse tan pronto ocurra la eclosión. También es importante que los alimentos tratados con hormonas sean la principal fuente de alimento de las larvas. Estas condiciones exigen que las larvas sean separadas de sus madres tan pronto como sea posible, lo que supone un considerable desafío en los sistemas tradicionales de producción de alevines de Tilapia.
En conclusión se puede señalar que los sistemas tradicionales de producción de Tilapia en el Perú, tienen como puntos clave en su desarrollo el:
1. control inadecuado de la selección y colecta de alevines
2. desove asincrónico de las hembras
3. gasto de tiempo y energías en cuidados parentales
4. canibalismo entre larvas.
Sistema de producción de alevines de Tilapia en el Perú mediante la incubación artificial
Cabe indicar que al 2006, solo existe un hatchery en el Perú que viene desarrollando la incubación artificial de ovas embrionadas de Tilapia y que pertenece al Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero (FONDEPES), se encuentra ubicado en el distrito de Tambo de Mora, provincia de Chincha, Región Ica y cuenta con una capacidad instalada para soportar una producción de 6 millones de alevines de Tilapia por año.
Mediante una gestión adecuada de los reproductores podemos lograr mejorar la producción de alevinos, teniendo en cuenta una serie de condiciones, entre las que podemos mencionar:
El tamaño y edad de los reproductores
Las hembras de Tilapia de mayor peso producen más huevos por puesta que las de menor peso. Sin embargo, las de menor peso producen más huevos por unidad de peso vivo. Little (1989) describió que los estanques de reproducción poblados con Tilapias pequeñas (peso medio de hembras 207 g) producían más larvas que los estanques poblados con Tilapias grandes (peso medio de hembras 262 g). Ambos tamaños procedían de la misma cohorte, de manera que estos efectos no estaban relacionados con la edad.
Sin embargo, Smith et al. (1991) encontraron que los reproductores de un año de edad son significativamente más productivos que los de 2 años. Las Tilapias más viejas mantienen más huevos y larvas en sus bocas de forma que la frecuencia de puesta es inferior.
Estos descubrimientos coinciden con los encontrados en numerosos estudios previos (Siraj et al., 1983; Watanable y Kuo, 1985; Ridha y Cruz, 1989) y sugieren que las Tilapias de un año son las más adecuadas como reproductores. Por el contrario, algunos investigadores estiman que las hembras reproductoras de dos años (con pesos entre 150—250 g) son más productivas que las de un año (Hulata, 1997).
Por estos motivos es importante usar la edad y no el tamaño, como un criterio de selección de reproductores, ya que si se emplea el tamaño como selección, es probable seleccionar inadvertidamente individuos de crecimiento lento como reproductores y provoque una disminución del crecimiento en las poblaciones de alevines obtenidos.
Proporción de sexos
La proporción sexual de hembras: machos de 3:1 es la más empleada por los acuicultores de Tilapia. Costa-Pierce y Hadikusumah (1995) hacen notar que proporciones inferiores (2:1 o 3:1 comparadas con 4:1 o más) dan como resultado una producción de semilla mayor. Salama (1996) hace constar que la producción de larvas desciende cuando la proporción de hembras:machos cambia de 5:1 a 2:1.
Nutrición y alimentación de reproductores
En la década de los 70-80, los alimentos de Tilapia, contenían niveles de proteína del orden del 40% a más, ya que se pensaba que eran necesarios para la alimentación de los reproductores. Pero, la investigación y la experiencia indican que los alimentos de engorde que contienen 28--32% de proteína bruta pueden ser los apropiados para las necesidades nutricionales de los reproductores.
Wee y Tuan (1988) han encontrado que niveles de proteína elevados (> 40%) no producen mayor crecimiento de los reproductores, y por el contrario disminuyen la frecuencia de puesta. Gunasekara et al. (1995) encuentran que alimentar las Tilapias con niveles de proteína de 32—40% causa que crezcan y maduren más rápidamente que los alimentados con niveles de proteína bruta de 10, 17 y 25%. Gunasekara et al. (1996) han establecido que la alimentación de reproductores de Tilapia con niveles del 10% de proteína bruta prolonga el intervalo entre puestas y reduce el número de huevos por puesta. Los reproductores alimentados con 35% de proteína reacondicionan sus ovarios más rápidamente que aquellos que han sido alimentados con piensos de 10 y 20% de proteína (Gunasekara y Lam, 1997). Salama (1996) observó que un 269 Rev. peru. biol. special number 13(3): 267 - 273 (July 2007) alimento compuesto del 28% de proteína usando harina de pescado y de soja era más efectivo que los alimentos que contenían harina de pescado o harina de soja exclusivamente. Santiago y Reyes (1993) han establecido que los aceites vegetales son mejores que el aceite de hígado de bacalao para los alimentos de reproductores. Entre los aceites vegetales, se ha encontrado que el aceite de soja proporciona la mayor frecuencia de puesta y mayor número de larvas por puesta.
En sistemas de cultivo como los estanques en invernaderos y los raceways (a diferencia de los métodos tradicionales, donde no se desarrollan microalgas como alimentos naturales), es importante que el alimento esté equilibrado en términos de composición de aminoácidos y que contenga cantidades adecuadas de vitaminas y minerales. Macintosh y Little (1995) recomiendan usar alimentos con un 30 al 40% de proteína en estos sistemas. Ernst et al. (1991) informa sobre el uso satisfactorio de alimentos con el 30—32% de proteína en sistemas de recirculación de aguas salobres. Salama (1996) observó que un alimento del 28% de proteína puede ser efectivo para reproductores criados en sistemas de aguas claras, sin embargo cuando estos alimentos son empleados en sistemas que contienen alimentos naturales, son incluso más efectivos.
Macintosh y Little (1995) recomiendan alimentar los reproductores de Tilapia con el 2—3% de su peso vivo/días (PV/ d) y que las raciones sean divididas en tres partes iguales a lo largo del día. Ernst et al. (1991) describen la alimentación de estos reproductores con una tasa del 1—3% PV/d dividida en dos o más raciones. Siddiqui et al. (1997) encuentran que los juveniles alimentados con tasas inferiores al 2% PV/d maduran más lentamente, cuando se comparan con los alimentados con tasas superiores y de tamaño inferior. Little (1989) observó que la ingesta de alimento se reduce aproximadamente al 1,5% PV/d cuando se produce el desove sincronizado. Esto se atribuye a la reducción de la ingesta por parte de las madres que están incubando.
Destete (Clutch-removal)
Una de las principales causas de pérdidas en la productividad de semilla de Tilapia es la incubación bucal. La hembra utiliza normalmente 20 a 25 días incubando los huevos y las larvas con saco vitelino. Durante este tiempo, su ingesta de alimento se reduce.
Como resultado, precisa de otros 5-10 días para reacondicionar sus ovarios.
Está bien establecido que el destete, la práctica de retirar los huevos y larvas recién eclosionadas de la boca de los reproductores de Oreochromis spp., dan como resultado el aumento en la producción de semilla. Watanabe et al. (1992) compararon los métodos de incubación natural y de destete, sobre la producción de semilla de la Tilapia Roja de Florida, en tanques de agua salobre y encontraron que el primero sólo obtenía una producción de 3,3 semillas/ m2/día, mientras que el segundo método 91,7 semillas/m2/ día. En ambos métodos, las larvas libres se colectaban del tanque cada 8--16 días mientras que los huevos y las larvas con saco vitelino se recogían una sola vez cada 15 o 16 días en el método de destete.
El aumento de la productividad en el método de destete se atribuyó a la reducción del canibalismo entre larvas. En un experimento similar, Little et al. (1993) encontraron que la producción de semilla de Tilapia del Nilo mejoraba de las 31 semillas/kg de hembras/día obtenidas en condiciones naturales, a 106 semillas/ kg de hembras/día obtenidas con el destete. Los huevos y las larvas eran retirados de la boca cada 10 días en el último método mientras que las larvas libres eran retiradas 5--6 veces diarias en el primer método. Cuando la frecuencia de destete se aumentaba a una vez cada 5 días, la productividad resultante aumentaba hasta las 278 semillas/kg de hembras/día. Mair et al. (1993) encontraron que el destete acorta el intervalo entre dos desoves y por tanto aumenta la productividad de semillas.
Una ventaja añadida del método de destete es que permite la incubación artificial de los huevos y larvas con saco vitelino que tiene como resultado la obtención de larvas de tamaño uniforme y edad conocida a las que se les puede aplicar la reversión sexual con hormonas de forma más efectiva (Macintosh y Little 1995). Watanabe et al. (1992) describieron que las larvas obtenidas mediante incubación artificial son significativamente mayores y más viables que las resultantes de la incubación natural en la boca de la hembra. También Mair et al. (1993) describen un aumento en la tasa de supervivencia de las larvas cuando se utiliza incubación artificial.
Una de las desventajas del destete es la inversión de tiempo y la manipulación periódica de los reproductores. Desde el punto de vista logístico, no es posible aplicar el método de destete en estanques. En tanques es más factible su aplicación, pero son de construcción y manejo costoso. Las hapa, jaulas de red, pueden construirse fácilmente, mantenerse en estanques o incluso en lagos y lagunas, y han demostrado, en Asia, que son sistemas efectivos de mantenimiento de reproductores. Little (1989) demostró que una hapa de 40 m2 puede producir 3000—5000 larvas de O. niloticus por día, cuando se utiliza el método del destete. Behrends et al. (1993) describieron similares productividades en sistemas de hapa para O. aureus.
Costa-Pierce y Hadikusumah (1995) describen una variación
del sistema hapa en Filipinas. El sistema consiste de dos jaulas de diferentes tamaños. La jaula externa se construye con red de malla fina (2--3 mm); dentro de esta jaula se coloca una jaula de menor tamaño, construida con red de malla de mayor diámetro (4 mm).
Los reproductores se sitúan en la jaula interior y se les permite reproducirse. Periódicamente la jaula interior es retirada, mientras se realiza esta operación, las larvas nadan de la jaula interior a la exterior. Las larvas pueden cuidarse después en la jaula externa, mientras que los reproductores en la jaula interna pueden ser colocados en otra jaula externa vacía. Mediante la rotación de las jaulas para reproducción y alevinaje alternativamente, un operario experimentado podría tener menor productividad que con el método de destete, pero mayor que los obtenidos con los sistemas tradicionales de producción de larvas. En Filipinas, un sistema típico de doble jaula produce 29 larvas/hembra/día. Costa-Pierce y Hadikusumah (1995) han encontrado que las rotaciones de reproductores (una rotación cada 14—16 días) tienen como resultado una mayor productividad de larvas que en rotaciones menos frecuentes (una cada 21 días o 30—32 días). Las larvas son cuidadas en las hapa exteriores durante los 14 días siguientes a la retirada de los reproductores.
El hatchery de FONDEPES, de Tambo de Mora ha logrado mediante esta metologia supervivencias de huevos a alevinos entre el 85 al 95%.
Descanso y reacondicionamiento de reproductores
Las Tilapias se reproducen cuando tienen un año en condiciones ambientales adecuadas, posteriormente se produce una notable caída de la productividad después de 3--4 meses de puestas continuas (Costa-Pierce y Hadikusumah, 1995; Rosati et al., 1997).
En esta etapa, se recomienda que los machos y las hembras sean retirados de los sistemas de reproducción y se mantengan en estanques separados durante un periodo de reacondicionamiento.
Esta práctica no sólo mejora la productividad de semilla, sino que también sincroniza la puesta incluso cuando se practica el destete.
Little et al. (1993) sugieren un uso mas intensivo del reacondicionamiento de reproductores; ellos encontraron que se podría lograr una importante mejora en la productividad de semilla dejando a los animales desovar y reproducirse durante 5--10 días y reacondicionándolos durante los siguientes 5--10 días. También encuentran que la sincronización de la puesta aumenta considerablemente después de este tipo de manejo.
Mercado y comercialización
Situación mundial
Después del arroz, los productos forestales, la leche y el trigo, los peces son el quinto recurso natural más importante y el mayor proveedor de proteína animal que consumen mas de mil millones de personas en todo el mundo, proveen el 25% de la proteína animal en países desarrollados y más del 75% en los países en vías de desarrollo (Castillo, 2004).
La actividad acuícola se incrementó del 3,9 % en 1970 al 29,1 % en el 2000. La producción mundial de pesca y acuicultura en el año 2001 fue de 130,2 millones de toneladas, correspondiéndole a la acuicultura 37,9 millones de Toneladas (55686 Mill U$) y a la pesca 92,3 millones de Toneladas (79439 Mill U$). El año 2002 el número de especies animales y vegetales cultivadas ascendió a 220, a diferencia de los sistemas agropecuarios terrestres en los cuales la mayor parte de la producción mundial se obtiene de un número limitado de especies animales y plantas.
Los países del continente Asiático continúan dominando la producción acuícola mundial con crecimientos cercanos a 2,6 millones de TM por año. De los 14 países considerados líderes en la acuicultura, 9 son asiáticos, en su orden: China, India, Japón, Indonesia, Tailandia, Bangladesh, Corea del Sur, Filipinas y Taiwán (China-Taiwan). El consumo per capita mundial de productos provenientes de la acuicultura pasó de 0,7 en 1970 a 5,9 kg en el año 2000, es de resaltar que la China en el mismo periodo pasó de 1 kg a 19 kg de consumo per capita.
China es el País con mayor producción en acuicultura (creció sólo el 6,3%) pero el que tuvo mejor crecimiento en producción entre el 2000 al 2002 fue Chile con un crecimiento del 18%, creció de 391,6 en el 2000 a 545,7 TM en el 2002, mientras que Tailandia fue el país que tuvo un decrecimiento del orden de –6,5 % (paso de 738,2 en el 2000 a 644,9 TM en el 2002).
El cultivo de las Tilapias y otros cíclidos crecieron 8,7% en volumen entre el 2000 y 2002, después de los moluscos marinos diversos (14,3%), así como las almejas, berberechos y arcas (14,1%) y por delante de los salmones y las truchas (7,9%). En general los peces de agua dulce tuvieron un crecimiento de producción de 2864199 a 3739702 (14,3%) del 2000 al 2002 .
Como hemos podido observar la producción mundial acuícola ha crecido sustancialmente desde la década del 70, en este periodo la Tilapia es el segundo grupo más importante de peces después de las carpas chinas. Las Tilapias contribuyen con una producción aproximada del 20% del volumen total de peces. Siendo las especie más importantes O. niloticus, O. mossambicus, y O. Aureu, con un aporte equivalente al 85%. Actualmente la producción mundial de Tilapia cultivada y pescada en ambientes naturales sobrepasa los 2 millones TM. La producción total en 1990 fue de 830 mil TM y pasó a 2 millones de TM en el 2001. Siendo la acuicultura la principal responsable de este crecimiento. Asia es la principal región productora de Tilapias con un 60% del suministro actual.
Siendo China el principal país productor de Tilapias, seguido de Tailandia, Filipinas, Taiwán e Indonesia. Con respecto a Latinoamérica, México ocupa el primer lugar seguido de Brasil, en ambos países el mayor porcentaje de sus producciones es adquirida y consumida por el mercado interno .
En términos de capturas Egipto encabeza la lista de países productores, con más de 100 mil TM anuales. En cuanto a acuicultura China está muy desplegada del resto, con más de 600 mil TM anuales. Las mayores tasas de crecimiento productivo en la actualidad, provienen de los países de América Central y Sur. México y Brasil tienen una producción de 100 mil TM anuales, de los cuales el mercado interno consumo casi en su totalidad esta producción, la industria en estos países esta dominada por pequeños productores, que se han agrupado en Asociaciones de Criadores de Tilapia. En Costa Rica se encuentra la mayor granja productora de Tilapias en el mundo, siendo esta la empresa Aqua Corporación Internacional la que tiene una producción de 5 mil TM/año. Por otro lado Ecuador en estos tres últimos años ha logrado ser el principal abastecedor latinoamericano de Tilapias al mercado de EE.UU., sobrepasando su exportación las 40 mil TM.
Mercado europeo
El reino Unido es considerado como el principal comprador de Tilapia de Europa. La Tilapia también se comercializa en Francia, Bélgica, Alemania, Holanda y con menores demandas en Austria, Italia, Suiza, Dinamarca y Suecia. Casi toda la Tilapia que se comercializa en Europa proviene de las importaciones, dado que la producción europea es bastante escasa. De acuerdo con las estadísticas de FAO la producción acuícola de Tilapias en Europa en 1999 era de 270 TM. Los principales abastecedores son China, Jamaica, Brasil y Ecuador.
Desde 1996 las importaciones europeas han mostrado un extraordinario incremento de 1820 TM a 7800 TM en el 2002. Las perspectivas, por lo menos a mediano plazo, serán sustancialmente mejores en Europa del Norte y Central, en comparación Europa del Sur, que en general prefieren un producto más fuerte, con sabor a pescado.
Mercado de Tilapia en los EE.UU.
Desde hace algunos años, en EE.UU.las Tilapias son el tercer producto acuático (SEAFOOD) más importado después del camarón marino y el salmón del Atlántico, y desde 1998 ha sido considerado el pez del año. Entre 1992-2004, las importaciones de Tilapia aumentaron de 3400 TM a unas 112900 TM.
Paralelamente en el mismo período, la producción de Tilapia en los EE.UU. experimentó un incremento de unas 2300 TM a más de 8700 TM.
Esto implica que el mercado norteamericano pasó de consumir unas 5700 TM en 1992 a 121600 TM en el 2004. Durante el primer trimestre del 2005 EE.UU. había importado alrededor de las 39 mil toneladas, estimándose que para fines de este mismo año la importación de Tilapia sobrepasaría las 120 mil toneladas .
Para el año 2010, la FAO estima una producción pesquera que superará los 2,5 millones de TM, de los cuales un 80 % provendría de la acuicultura. En este contexto cabe resaltar que el Perú desde el 2004 viene exportando Tilapias en filete Fresco al mercado Americano, ocupando el sexto lugar como país exportador de filete.
Situación nacional
La producción de tilapia en el Perú ha sido muy variable hasta 1990, siendo el Departamento de San Martín el de mayor producción, llegando a sobrepasar las 1100 TM/ mes, las cuales son comercializadas dentro del propio departamento y a que su vez cuenta con más de 400 granjas operativas. Entre 1998 y el 2000, se realizaron cosechas de Tilapias de la Laguna La Niña, Sechura (Dpto. de Piura), las que fueron exportadas por la empresa Seafrost S.A.C principalmente a Italia, posteriormente declinó la actividad al disminuir los niveles de agua de dicha laguna, siendo los volúmenes de exportación 1998: 181,35 TM, 1999: 140,19 TM y 2000: 37.01 TM.
A partir del 2001 se le dio mayor importancia al cultivo de la Tilapia surgiendo varias empresas, siendo las más importantes y que aún persisten, AcuaHuaura SAC (Huacho), Melis Fishery S.A. (Piura) y American Quality Acuaculture S.A. (Piura). En el sector estatal destaca la labor del Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero (FONDEPES).
Como resultado de la gestión promotora del Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero (FONDEPES) durante el 2003 y 2004 se establecieron en el Dpto. de Ica (Chincha, Pisco, Ica y Llipata) alrededor de 60 piscigranjas en el nivel de subsistencia, las que en su conjunto comercializaron en ese mismo periodo 1270 kg de Tilapia entera a un precio que fluctuó entre $1,4 a $ 2,6 el kg.
Durante el 2004 el Perú se ubicó dentro de los 10 primeros países a nivel mundial como exportador de filetes frescos de Tilapias y ocupó el sexto pais exportador al mercado norteamericano.
El 2005 desciende su volumen exportador y ocupa el onceavo puesto; ello debido a la fuerte sequía en la zona norte que enfrentaron las principales empresas exportadoras de Tilapia.
Existe una creciente demanda de Tilapias, estimandose un consumo mensual de 90 TM mensuales en el mercado limeño. Asimismo, existe alrededor de 600 piscigranjas de subsistencia, seis de escala menor y una a escala mayor, las que se encuentran distribuidas en la costa norte, costa central y selva oriental del Perú.
Estas empresas demandan de un abastecimiento de aproximadamente 7 millones anuales de alevines de calidad, y que no es abastecido en estos momentos, teniendo que muchas de ellas importar alevines para desarrollar la etapa de engorde.
Por otro lado, existe en nuestro país alrededor de 8 laboratorios de producción de alevines revertidos a machos, ubicados en los departamentos de Piura (American Quality), de Lima (Acua Huaura, Facultad de Pesquería de la Universidad Nacional Agraria La Molina y la Estación de San Juan del Ministerio de Vivienda), de Ica (Centro de Acuicultura Tambo de Mora—FONDEPES), de San Martín (Estación Pesquera de Ahuashiyacu y Marona ambas de la Dirección Regional de Pesquería de San Martín y un tercero no legalizado perteneciente al señor Alvarado (Tarapoto).
Las empresas American Quality y Acuahuaura producen para autoabastecerse. Estimán
dose una producción aproximada de 390 y 100 mil alevines /mes respectivamente. Los centros productores de alevines como la Facultad de Pesquería de la Universidad Nacional Agraria La Molina, la Estación de San Juan del Ministerio de Vivienda, el Centro de Acuicultura Tambo de Mora—FONDEPES, la Estación Pesquera de Ahuashiyacu, Sr. Alvarado (Tarapoto) y Marona (Moyollamba) comercializan sus alevines a terceros. Las producciones en conjunto se estiman en 210 millares/mes.
De los centros productores de alevines de Tilapia mencionados sólo cuatro de ellos han importado un nuevo plantel de reproductores, hecho que se realizó en el 2002 (American Quality, Facultad de Pesquería—UNALM y la Estación Pesquera de Marona) y recientemente el Centro de Acuicultura Tambo de Mora—FONDEPES (febrero y julio del 2005 y marzo del 2006).
De estos, sólo dos centros a nivel nacional se encuentran oficialmente autorizados para producir y comercializar alevines de Tilapia (American Quality y el Centro de Acuicultura Tambo de Mora— FONDEPES).
El FONDEPES durante el 2005 importo 3000 y en el 2006 alrededor de 2500 reproductores de Tilapia Roja de las especies O. urolepsis hornorun y O. mossambicus con los cuales estima producir en el primer año en hachery alrededor de 1 millón de alevines híbridos para incrementarse en los años siguientes hasta llegar a los 6 millones anuales. Para cumplir con esta producción se ha implementando un laboratorio para llevar a cabo la incubación artificial. Cabe indicar que los reproductores son colocados en una proporción de 1 macho por cada 3 hembras y cada 5 días se colectan los huevos embrionados y son puestos en incubadoras con flujo continuo de agua, posteriormente son llevados a los estanques de reversión en donde son mantenidos por 24 días y luego comercializados.
La mayoría de los centros productores obtienen sus alevines mediante el sistema tradicional que consiste en colocar en los estanques de reproducción 2 ó 3 hembras por macho, luego esperar alrededor de 20 a 30 días para colectar los alevines y luego llevarlos a la reversión sexual con hormonas principalmente la 17-alfa-metiltestosterona. Al nacer los alevines, tienen un tamaño de 8 a 9 mm.
Durante la colecta de alevines ésta no es totalmente capturada, quedando en el estanque aun cohortes anteriores, las que siguen creciendo en tamaño. Cuando los animales sobrepasan los 13 mm la hormona sexual ya no es efectiva dado que las gónadas se encuentran bien diferenciadas, obteniéndose por lo tanto bajos porcentajes de reversión sexual (60 a 70%), lo que a su vez ocasiona problemas durante la etapa de engorde dado que van a haber reproducciones indeseadas y diferentes grupos en edad y tamaño, lo que entorpece las labores de cosecha en los estanques, asimismo las Tasas de Conversión Alimenticia tienden a incrementarse.
El Perú cuenta con aproximadamente 154,000 hectáreas disponibles para desarrollar la tilapicultura en estanques de tierra, concreto o en geomembranas, así como en jaulas en las represas de Gallito Ciego, Tinajones y Poechos. Las aguas ofrecen condiciones excepcionales para la crianza de la tilapia: temperaturas cálidas (20— 30 ºC) pero estables, poca contaminación, baja turbidez y buena oxigenación. Como vemos la tilapiacultura representa no sólo una alternativa comercial sino también para fines sociales y de subsistencia.
Fuente: La Tilapia en el Perú: acuicultura, mercado, y perspectivas autor Paúl M. Baltazar. Conferencia de la XV Reunion Científica del Instituto de Investigaciones de Ciencias Biológicas Antonio Raimondi. Centro de Acuicultura Tambo de Mora, Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero (FONDEPES).
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03 noviembre 2008

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en el Perú

La RSE viene adquiriendo especial relevancia en el Perú convirtiéndose en tema presente en la agenda de los sectores empresariales, académicos, periodísticos, políticos y de las organizaciones de la sociedad civil. Esta temática comenzó a discutirse en nuestro país a mediados de la década de los noventa, en momentos que la economía atravesaba un proceso de profundos cambios signados por políticas de apertura comercial y de reformas estructurales e institucionales, los cuales han posicionado a la iniciativa privada como un nuevo actor en los procesos de cambio social. En la actualidad en nuestro medio es frecuente encontrar empresas que aluden a sus políticas de RSE, aunque existan notorias diferencias entre el discurso y las practicas adoptadas.
Las razones que explican este interés convergen en la necesidad de definir un nuevo rol social para las empresas. De un lado, importantes empresas del medio afrontaron situaciones de conflictividad social – particularmente las mineras – producto de un manejo inadecuado de los conflictos que se derivan de los impactos ambientales y sociales de sus actividades. De otro lado, los procesos de globalización e integración económica conllevaron un conjunto de exigencias y calificaciones vinculadas a la calidad socioambiental de la gestión empresarial, indispensables para garantizar niveles óptimos de competitividad y sostenibilidad. Y, por último, el destacado rol desempeñado por un conjunto de organizaciones de la sociedad civil que incorporaron la RSE en sus agendas de debate o en sus políticas institucionales, aportando en su definición y difusión ante la opinión pública.
Un rápido balance de lo realizado hasta la fecha nos indica que, a pesar de los importantes avances logrados en los últimos años, la forma como se implementa la RSE en nuestro medio empresarial resulta aún incipiente. De acuerdo a estudios recientes, en nuestro país predomina lo que se ha venido a denominar el enfoque filantrópico del rol social empresarial. Esto quiere decir que las acciones desplegadas guardan un fuerte componente asistencialista, en el que la empresa adopta, por lo general, un papel activo y la población beneficiaria un rol pasivo. Esta forma de encarar la RSE, por lo general, denota la ausencia de actores sociales no empresariales presentes en los espacios de definición y aplicación prácticas, reduciendo las posibilidades de consolidar procesos de retroalimentación entre la inversión social empresarial y los grupos de interés implicados.
Otro elemento critico, que observado desde la perspectiva de las tendencias internacionales, se debe a que en las empresas peruanas, con pocas excepciones, no se aborda aún de manera decidida la certificación de sus políticas de RSE con indicadores de reconocida aceptación para medir el impacto de sus prácticas sociales; factores todos que explican el incipiente reconocimiento de las conductas socialmente responsable de algunas empresas.
La RSE es asumida como un sistema de autorregulación privada (distinto al de la regulación estatal heterónoma) y definida básicamente por su voluntariedad. Desde un inicio, las acciones de responsabilidad social estuvieron orientadas a la promoción y asistencia de grupos sociales específicos que presentaban algún tipo de vulnerabilidad o requerían asistencia directa (ancianos, niños, madres solteras, drogo dependientes, etc).
Hoy en día, sin llegarse a registrar un cambio sustancial en la forma de encarar la RSE, comienza a percibirse cierta orientación hacia la inversión en programas de educación, salud, deporte, cultura y entretenimiento, dirigidos mayormente a sectores o grupos de interés “externos” a las empresas, mediante acciones que por sus características son susceptibles de mayor visibilidad y difusión.
Las Empresas Transnacionales españolas en el Perú
En el marco del Proyecto “Los Derechos Humanos en el Trabajo y la Responsabilidad Social Empresarial en las transnacionales españolas que operan en la Subregión Andina”, que venimos impulsando desde mayo 2004 con el apoyo de la Fundació Pau i Solidaritat de CC.OO.-Catalunya y el financiamiento de la Generalitat de Catalunya, que tiene como objetivo “Promover una cultura de derechos en las relaciones laborales sobre la base del cumplimiento de los estándares internacionales aceptados en materia derechos humanos fundamentales en el trabajo, en el ámbito de las empresas transnacionales (ETNs) que operan en la Subregión Andina”, ha realizado una investigación socio-laboral para las siguientes multinacionales españolas radicadas en el Perú: Telefónica, Repsol, Endesa y BBVA. Y cuando hablamos de Derechos Humanos en el Trabajo no estamos refiriendo a los siguientes:
• Los derechos relacionados con el trabajo que incluye:
a) La Abolición de la esclavitud,
b) La Abolición del trabajo forzoso y obligatorio (Convenios 29 y 105 OIT)
c) La libertad de trabajo,
d) El derecho a servicios gratuitos de empleo (Convenios 2, 88 y 96 OIT)
e) El derecho al trabajo,
f) El derecho a la protección del empleo – Convenio 158 OIT,
g) El derecho a la protección contra el desempleo.
• Las libertades y derechos derivados del trabajo que incluye:
a) El derecho a condiciones justas en el trabajo (vacaciones anuales pagadas, jornada de trabajo, descansos remunerados, etc.),
b) El derecho a condiciones de trabajo seguras y sanas,
c) El derecho a recibir una remuneración justa,
d) El derecho a una capacitación adecuada en el trabajo,
e) El derecho a la seguridad social,
f) El derecho de las mujeres y los adolescentes a recibir una adecuada protección en el trabajo, entre otros.
• El derecho a la igualdad de trato y a no ser discriminado, que incluye:
a) El derecho a la igualdad de remuneración – Convenio 100 OIT,
b) El derecho a no ser discriminado en el empleo o la ocupación por cualquier motivo – Convenio 111 OIT.
• Los derechos instrumentales relacionados con el disfrute de los derechos relacionados con el trabajo y en el trabajo que incluye:
a) El derecho de asociación el cual esta relacionado con la Libertad Sindical y protección del derecho de sindicación – Convenio 87 OIT,
b) El derecho de negociación colectiva y huelga – Convenio 98 OIT,
c) El derecho de los trabajadores migrantes,
d) Derecho a la libertad y seguridad de las personas,
e) El derecho al debido proceso,
f) Las libertades de reunión, expresión y opinión, entre otros.
En el caso de REPSOL registramos lo siguiente: Respecto al Convenio 87 y 98: debemos mencionar que la empresa, no tiene una política de promoción o incentivo de la sindicalización; por el contrario, propone incentivos a los trabajadores con el propósito de que no se afilien a ningún sindicato y a los ya sindicalizados de manera indirecta los presiona para que se desafilien. Asimismo, la empresa pone trabas a los dirigentes sindicales en el desarrollo de sus funciones, limitándoles las licencias sindicales y peor aun en periodos de negociación colectiva.
Respecto al Convenio 29 y 105: se podría decir, que en cierta forma existe la vulneración a este convenio pues a los trabajadores se les exige la prestación de su fuerza de trabajo sin una debida contraprestación económica, no se les paga horas extras y el trabajo extra que realizan no es voluntario.
Respecto al Convenio 100: Es evidente que la empresa vulnera este convenio, pues existen trabajadores con una antigüedad superior a los diez (10) años de servicios, que realizan la misma labor que un trabajador nuevo y joven (proveniente frecuentemente de TECSUP, un prestigiado instituto superior tecnológico privado) pero perciben una remuneración menor, además, existen otros casos en los cuales existe desigualdad en torno a las remuneraciones. Dentro de la empresa no existe una escala remunerativa clara que ordene las remuneraciones de los trabajadores de manera transparente. Asimismo, los trabajadores jóvenes reciben un incentivo para no afiliarse al sindicato, existiendo trabajadores de la misma edad y la misma labor que no ganan igual simplemente por el hecho de que uno esta afiliado y el otro no.
Respecto al Convenio 138 y 182: No se han encontrado evidencias que vinculen a la empresa con la utilización de mano de obra infantil. Se respeta la edad mínima de 18 años para ingresar a laborar a la multinacional.
En el caso del BBVA Banco Continental registramos lo siguiente: Respecto al Convenio 87 y 98: La empresa no cuenta con una política de promoción de la sindicalización. Los trabajadores afiliados al sindicato perciben remuneraciones inferiores a los no sindicalizados. La empresa obstruye la libre afiliación al amenazar de manera indirecta a los trabajadores para que no se afilien. Realizan presión a los trabajadores señalándoles que si no se desafilian del sindicato no podrán ascender.
Respecto al Convenio 29 y 105: La empresa no respeta estos convenios pues no cumple con abonar las horas extras trabajadas. El trabajo extra que realizan los trabajadores no es voluntario por lo tanto se atenta contra el mencionado convenio.
Respecto al Convenio 100: Los trabajadores nuevos, realizan la misma función que otros trabajadores con mayor antigüedad sin embargo reciben una remuneración recortada e inferior, además, se abusa de los contratos de formación. Los trabajadores jóvenes con su remuneración disminuida, reciben un incentivo para no afiliarse al sindicato para de esa forma aumentar su ya disminuida contraprestación. Existen trabajadores de la misma edad y la misma labor que no ganan igual simplemente por el hecho de que uno esta afiliado y el otro no.
Respecto al Convenio 138 y 182: No se han encontrado evidencias que vinculen a la multinacional con la utilización de mano de obra infantil.
En el caso de EDELNOR (Endesa) registramos lo siguiente: Respecto al Convenio 87 y 98: Existen muchísimas evidencias de que la empresa en mención es la que más vulnera estos convenios. No reconoce la sección sindical de su filial CamPerú, tiene juicios pendientes con la dirigencia sindical del SUTREL, afronta demandas por despidos relacionados con afiliaciones sindicales, etc. Asimismo, la empresa pone trabas al desarrollo de la actividad sindical y no tiene una política apropiada relacionada con la promoción de la sindicalización.
Respecto al Convenio 29 y 105: La empresa no cumple con pagar las horas extras a los trabajadores que realizan esta actividad. Asimismo, no cuenta con una política adecuada de cumplimiento de este convenio y realiza presión sobre los trabajadores para que realicen una actividad extra sin la debida contraprestación de ley.
Respecto al Convenio 100: Existen evidencias que apuntan a una práctica discriminatoria con respecto a la percepción de remuneraciones por labores idénticas realizadas. No existe dentro de la empresa una escala remunerativa clara ni transparente.
Respecto al Convenio 138 y 182: No se han encontrado evidencias que vinculen a la multinacional con la utilización de mano de obra infantil.
En el caso de TELEFÓNICA registramos lo siguiente: Respecto al Convenio 87 y 98: La empresa se caracteriza por tener un especial rechazo a los trabajadores sindicalizados, la misma, ha realizado despidos masivos en contra de trabajadores que se encontraban afiliados al sindicato. No cuenta con una política adecuada de promoción de la sindicalización, realiza presiones sobre los trabajadores para que no se afilien al sindicato y si ya están afiliados para que se desafilien.
Respecto al Convenio 29 y 105: Los trabajadores no perciben el pago de horas extras. La empresa presiona de manera camuflada a los trabajadores para que realicen labores extras sin la debida contraprestación. No existe una adecuada protección del trabajador ni una política coherente con respecto a la abolición del trabajo no voluntario.
Respecto al Convenio 100: Existen evidencias que apuntan a una práctica discriminatoria con respecto a la percepción de remuneraciones por labores idénticas realizadas. Los trabajadores jóvenes con su remuneración disminuida, reciben un incentivo para no afiliarse al sindicato para de esa forma aumentar su ya disminuida contraprestación.
Respecto al Convenio 138 y 182: No se han encontrado evidencias que vinculen a la multinacional con la utilización de mano de obra infantil. Contra la autorregulación de la actividad de las empresas, contra la regulación por parte de organismos privados opacos y captados por las empresas, contra la privatización del derecho y los patronazgos de las transnacionales con socios más o menos representativos e independientes, nosotros exigimos el fortalecimiento de la intervención pública, el control de los Estados y de las instituciones internacionales , primero para convertir en obligatorio el respeto a las convenciones de la OIT (con sanciones penales para las violaciones) y en hacer respetar simplemente los diferentes códigos laborales. Esto pasa de manera insoslayable por el fortalecimiento de los poderes y de los inspectores laborales, así como por la búsqueda de nuevos métodos a nivel europeo e internacional.
Apuntes Finales
La empresa privada ha sido reposicionada como actor central de la economía y la sociedad por el modelo neoliberal y, en coherencia con ello, tiene que asumir su responsabilidad social y responder más allá de los intereses de sus accionistas mayoritarios y/o dominantes; dado que las crecientes corrientes de consumo responsable e inversión ética plantean nuevos retos y demandas al mundo empresarial, especialmente a las corporaciones por la magnitud de sus impactos sociales y ambientales que impiden avanzar en una nueva visión de desarrollo.
Diferenciar los fines de los medios es fundamental para un comportamiento social que realmente promueva el desarrollo. En este sentido, es indispensable un nuevo pacto social que, entre otras cosas, reconozca que el crecimiento económico (y, si es el caso, el desarrollo económico) como un medio para la satisfacción de las necesidades humanas y los derechos humanos, y no al revés. Hablamos, por tanto, de un desarrollo humano y sustentable, en términos económico, social, político, cultural y ambiental.
La racionalidad de la “maximización de los beneficios” debe ser subordinada a valores superiores, a una ética fundada en el respeto de los derechos humanos. Los Derechos Económicos Sociales y Culturales (DESC), dentro de los que se cuentan los derechos fundamentales de las personas en el trabajo, tienen el mismo estatuto legal, importancia y urgencia que los Derechos Civiles y Políticos. La obligación de respetar los DESC no corresponde solamente a los Estados sino que incluyen a otros actores como las empresas (nacionales o transnacionales) y los organismos internacionales. La ética y los negocios no tienen que ser incompatibles.
La RSE viene siendo impulsada por las ETNs como un enfoque de gestión empresarial que se orienta a la satisfacción de los consumidores, los trabajadores y el entorno en el que operan, con el objetivo de adecuarse a las nuevas exigencias de la competitividad, cuya amplitud e intensidad ha tenido como modalidades o estadios precedentes a la filantropía y a la inversión social.
Por lo menos, la segunda de las modalidades mencionadas ha sido inducida por acción ciudadana de grupos de la sociedad civil en los países de origen de las ETNs, llevándolas a adoptar normas de autorregulación social con carácter voluntario y unilateral. Posteriormente, la globalización involucra en estos procesos a nuestros propios países y a los diferentes grupos de interés o de presión, como consumidores, trabajadores, gobierno, comunidades locales, etc., exigiendo RSE a subsidiarias y proveedores de ETNs y/o empresas exportadoras altamente sensibles a campañas de denuncia.
Los Códigos de Conducta surgen por iniciativa voluntaria o bajo presión de publicidad negativa, en la perspectiva de recuperar imagen y reputación corporativa. Los CC no deberían ser impuestos unilateralmente, deberían surgir de un proceso orgánico que involucre a las organizaciones sindicales, organizaciones de consumidores, comunidades afectadas, el Estado y ONGs especializadas y probadamente independientes. Los CC serán efectivos en la medida que se incorporen en toda la “cadena de valor” de la empresa. Esto dependerá de su estructura y cultura corporativa.
Los CC deberían contener, como mínimo, mecanismos de verificación sobre los estándares laborales de la OIT, especialmente los referidos a Libertad Sindical y Negociación Colectiva, Igualdad y No discriminación en el Trabajo, Abolición de Trabajo Forzoso, y Erradicación del Trabajo Infantil.
Asimismo tendrían que dotarse de principios y procedimientos estandarizados que hagan posible su comprobación y reduzcan la desconfianza sobre sus procesos de control internos. Por otra parte, el cumplimiento de los CC debe estar abierto a su verificación independiente por parte de expertos calificados y con procedimientos transparentes, que cuenten con la participación y opinión favorable de los grupos de interés o de presión.
Pero, la RSE no es un enfoque que se deba circunscribir exclusivamente al campo sindical, sino que, por el contrario, contiene elementos que podría constituirla en una oportunidad en el sentido que podría configurar un espacio de re-encuentro reinvindicativo entre el movimiento sindical y otros movimientos sociales también afectados por el accionar de determinadas empresas, desde un enfoque de derechos, en el que no priman los criterios particulares o sectoriales sino los referidos a la ciudadanía.
Asimismo, considero que el movimiento sindical, en cada país y a nivel internacional, podría iniciar un amplio debate para perfilar un enfoque de responsabilidad social sindical con el que no sólo marque la diferencia respecto al enfoque corporativo sino que en el que también pueda expresar su preocupación y compromiso con los intereses de otros sectores sociales que aún no cuentan con fuerza propia suficiente para hacer valer sus derechos y ejercer una activa diplomacia ciudadana.
En esta perspectiva, el trabajo de CEDAL en materia de RSE está dirigido a promover alianzas estratégicas con todos los actores interesados en la promoción de prácticas de responsabilidad social empresarial, donde la competitividad y la rentabilidad no se encuentren reñidas con la vigencia de los derechos laborales fundamentales. Desde nuestra perspectiva, la problemática de la RSE involucra los ámbitos local, regional, nacional e internacional y consideramos que el establecimiento de relaciones de cooperación sindical en los niveles regional e internacional resulta de vital importancia para el impulso de mejores y efectivas prácticas de RSE. A nivel internacional la adopción de estándares universales contribuye al desarrollo local de prácticas de RSE. A nivel regional deberíamos estar también en condiciones de promover estándares de RSE equivalentes y compatibles.
Fuente: RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL : Oportunidad y Desafío autor Luis Miguel Sirumbal R. Centro de Asesoría Laboral del Perú (CEDAL). Fundació Pau i Solidaritat Catalunya. Jornadas Internacionales sobre “Responsabilidad Social Empresarial”. Barcelona, 15-16 diciembre 2005.

02 noviembre 2008

Los Achachilas y la veta de plata (Leyenda de los cerros sagrados - Puno)

Un arriero, que una noche transitaba por el camino que sube al Cancharani, oyó un estruendoso tropel de animales de carga, vino a su encuentro un indio que le intimó a que se regresase, porque no podía seguir adelante, el paso estaba obstruido y si insistía su muerte era segura.
El arriero retrocedió alguna distancia y acampó en un lugar cercano al Cancharani. Pero a cierta hora de mucha oscuridad quiso cerciorarse de lo que había ocurrido, y se dirigió al sitio donde había recibido el aviso. Y escondiéndose al costado del camino vio desfilar una gran cantidad de mulas cargadas de grandes bloques de plata.
Una de las bestias se embarrancó rendida por el inmenso peso de su carga. El arriero fue en su auxilio, y notó que el animal se encontraba con una canilla rota. Le descargó la plata que llevaba, la que pesaba mucho, y señalando bien el lugar volvió asombrado a su alojamiento.
Al día siguiente vino a buscar la carga y no la encontró: la mula había desaparecido y en el sitio donde cayó sólo había un saltamontes con una pata quebrada, que cojeaba penosamente.
El genio del cerro con el inmenso poder que posee había transformado a todos los saltamontes de este lugar en mulas, con el objeto de arrancar las riquezas que encerraba en su seno y trasladarlas al fondo del Lago Titicaca.
Desde esa noche asombrosa comenzaron a desaparecer las vetas que se encontraban en todo el sector de Cancharani.
Fuente: http://punomistico.blogspot.com/2005/11/achachilas.html

31 octubre 2008

Representantes de la filosofía escolástica en el Perú colonial

a. Agustinos
En los siglos XVI y XVII, entre los más destacados representantes de la escolástica en el virreinato del Perú, debemos mencionar a Fray Luis López, de la orden agustina, quien fue profesor de artes del convento de la ciudad de Lima y, en 1563, lector de prima de teología en el mismo convento. Leía con especial complacencia a San Gregorio.
Fray Gabriel de Saona, que en 1569 fue prior del convento agustino de Lima y en 1577 catedrático de vísperas en la Universidad de San Marcos, tenía como maestro a San Agustín y comentaba de preferencia sus escritos. Calancha dice que ‘sus lecturas y escritos de Teología fueron los más eruditos, sustanciales y agudos de aquel tiempo’.
Fray Pedro de Avellaneda y Fray Nicolás de Santa María eran expositores de las doctrinas de San Agustín y San Crisóstomo, y considerados ambos como doctísimos teólogos escolásticos.
Fray Fernando de Valverde publica en Lima en 1657: De trinitate y una Vida de Jesucristo.
Cronista de la orden es Fray Antonio de la Calancha, autor de Cronica moralizadora de la orden de San Agustín en el Perú con sucesos ejemplares en esta monarqvía, Barcelona, 1638; el segundo tomo se publica en Lima en 1653, bajo el título: Crónica moralizadora de la provincia del Perú de la orden de San Agustín nuestro padre.
En 1692 queda dispuesto que la orden de San Agustín lea tres cátedras en San Marcos: prima y vísperas de dogmas de San Agustín y una del Maestro de las Sentencias.
Los agustinos representan una tendencia de filosofía platónica por ser San Agustín, su filósofo, discípulo de Platón. En sus Confesiones decía: ‘encontré en los platónicos estas grandes verdades: que desde el principio existía el Verbo, que el verbo existía en Dios y el verbo era Dios’.
b. Dominicos y mercedarios
Debe mencionarse entre las figuras que llegaron al Nuevo Mundo procedentes de Salamanca a Fray Juan Solano, alumno de Vitoria, que fue catedrático en el colegio de San Esteban de Salamanca, obispo del Cuzco, y a quien se debe la conservación de uno de los mejores manuscritos de Vitoria.
En términos generales, los dominicos en América fueron influenciados por las discusiones ideológicas que afectaron con un toque renovador humanista el pensamiento en la Península durante la segunda mitad del siglo XVI, pero su mérito mayor lo constituye, como hemos visto, el haber asumido la defensa del natural americano. Fray Domingo de Santo Tomás, que fue provincial de la orden dominica en el Perú, participó de las opiniones de Bartolomé de Las Casas y sostuvo todas las conclusiones de éste, a quien comentaba con gran elogio en su cátedra de teología en la Universidad de San Marcos. En 1637 obtienen los dominicos la cátedra de prima de teología moral; en 1643 la cátedra de prima de teología, dedicada a la doctrina de Santo Tomás, y en 1695 la de filosofía, dada a Fray Jorge Carrasco hasta su muerte.
Rafael de Segura, Juan de Lorenzana, Cipriano de Medina, Luis de Bilbao, sacerdotes dominicos, fueron los que en la cátedra de prima de teología de San Marcos se distinguieron por el entusiasmo con que explicaban las doctrinas de Santo Tomás. La misma dirección tomística prevaleció en la cátedra de vísperas de teología que regentaron sucesivamente los dominicos Cristóbal Narváez, Salvador Rivera y Francisco de Huerta.
Los mercedarios en el siglo XVI eran adeptos a la filosofía aristotélica y a las doctrinas de Santo Tomás. En el Perú Fray Nicolás de Ovalle, provincial de la orden que había hecho estudios en Salamanca, fue nombrado por la Universidad, en pública aclamación, catedrático de prima de teología. Fue discípulo del notable teólogo Francisco Zumel y explicaba el comentario de Santo Tomás siguiendo la obra de su maestro.
La influencia de Aristóteles se revela en la orden en las obras de Fray Gerónimo Pérez, que fue catedrático de filosofía y teología en la Universidad de Valencia. Escribió mucho sobre Aristóteles e imprimió un tratado en que se ocupaba de la primera parte de Santo Tomás.
Francisco de Borja lo llamó, en mérito a sus notables conocimientos, para que enseñara teología a él y a los alumnos del colegio jesuita en Gandia (Valencia). Este fue el punto de contacto intelectual que permitiría posteriormente a los jesuitas la formulación de sus doctrinas teológicas en cátedras y púlpitos.
Fray Juan García, mercedario, que fue decano de la facultad de teología en San Marcos, inspiraba igualmente sus lecciones en las obras de Fray Gerónimo Pérez.
Francisco de la Cruz (Granada 159?-Potosí 1660) fue profesor de teología. En 1636 publica Propositio Theologica.
c. Franciscanos
En 1610 se imprime en Lima la primera obra de carácter filosófico, que fue muy bien recibida en Europa, el tratado Commentarii ac quaestiones in universam Aristotelis ac subtilissimi doctoris Ihoannis Duns Scoti logicam, por el padre Fray Gerónimo de Valera, natural de Chachapoyas.
A principios del siglo XVII se daba en Lima un intenso movimiento cultural. De las cátedras de filosofía que a la sazón se profesaban en San Marcos –sin contar las de los colegios de las diversas congregaciones religiosas en Lima– una de ellas era regentada por Alonso Briceño (1590-1668), franciscano, natural de Santiago de Chile, profesor también en Santiago de Chile y en Caracas, y luego en París, Roma y Salamanca. Su obra Celebrioris de vita et doctrina Joannis Dunsii Scoti, comunica a la doctrina de la haecceidad, que en Duns Escoto designa el principio de individuación, un sentido con cierto sabor existencialista. El principio de la individuación no es la materia signada determinada por la cantidad, como ocurre con Santo Tomás, sino la unidad individual, singular, la que tiene cada ser por sí mismo, aquí, ahora. Mas da un paso adelante, al fundar a la manera de San Agustín tal principio en la experiencia interna del hombre, y puesto en marcha este método metafísico, llamado así, el de la experiencia interna, recorre todos los clásicos problemas filosóficos. Termina, apoyado en un mitigado voluntarismo, por separar la filosofía de la teología, de radical manera.
Fray Alonso Briceño es uno de los más vigorosos entendimientos del Nuevo Mundo. Como representante del escotismo su doctrina asumió en América el tono polémico que presentaba en Europa, dando la lucha en dos frentes: el tomismo, representado por los dominicos y la doctrina suareciana, mantenida por la orden de los jesuitas.
La misma tendencia escotista representó el franciscano Juan del Campo, que fue provincial de la orden en el Perú. Fue sabio maestro e insigne dialéctico. Fray Lucas de Cuenca “el profético” y Fray Benito Huertas “el milagroso”, ambos franciscanos, permanecieron fieles a la doctrina escotista, y sintieron los arrebatos místicos de Juan de Fidanza; el gran meditador San Buenaventura.
Fray Diego de Córdova y Salinas escribió la Crónica de la religiosísima provincia de los doce apóstoles, Lima, 1651. La orden poseyó desde 1701 la cátedra de prima del doctor Scoto y desde 1724 la de vísperas.
d. Los jesuitas
Participaron en la predilección dominica por Aristóteles y Santo Tomás, pero, en la segunda mitad del siglo XVI, hay en ellos una tendencia a la crítica libre y al pensamiento independiente. Así, si los franciscanos cultivaron y comentaron a Scoto, los jesuitas siguieron las huellas de Francisco Suárez, el filósofo más popular que hubo en América desde fines del siglo XVI hasta principios del XIX; y el que influyó eficazmente en la resolución de la independencia americana a causa de sus doctrinas sobre el origen de la autoridad.
La dirección jesuítica, ya con marcado sello suarista, tiene también como seguidores notables a Juan Perlin, el candidato de Suárez para sucederle y completar su obra, que enseñó en Lima, en el Cuzco, en Quito, Alcalá, Madrid y Colonia.
Suárez logró que Perlin regresara a España, pero perdió a Lope de Atienza (España 1537 - Quito 1596?) que pasó al Perú. Atienza había sido Rector del colegio de San Pablo en Lima y colaborador con José de Acosta en la dirección de la publicación de los catecismos, confesionarios y exposiciones de doctrinas cristianas que por orden del III Concilio Limense se imprimieron en Lima.
La orden de los jesuitas ingresa al Perú en 1568, después de dos intentos, uno en 1555 y otro en 1559. La venida de los jesuitas fue alentada por Fray Agustín de Coruña, agustino, quien al ser nombrado obispo de Popayán en el Perú, quiso llevar jesuitas a su diócesis, lugar que no había recibido orden alguna de sacerdotes. Obtuvo el permiso correspondiente del Consejo de Indias el 8 de abril de 1565 e inmediatamente escribió al Vicario General de la Compañía de Jesús en Roma, Francisco Borja.
Llegados a Lima el primero de abril de 1568 fueron hospedados por los padres del convento de Santo Domingo, pero muy pronto se erigirían en los rectores de los movimientos para adoctrinar a los indígenas, así como en maestros de la juventud tanto en sus célebres colegios de San Pedro y San Pablo como en la Universidad de San Marcos. Los más destacados jesuitas del siglo XVI son José de Acosta y Esteban de Avila.
José de Acosta (España, 1540-1600) inaugura la doble vertiente del quehacer filosófico en América. Es filósofo escolástico, teólogo, al mismo tiempo que investigador científico, todo esto dentro de los moldes occidentales, pero urgido por la realidad y la tensión de los hechos históricos, aplica su formación filosófica al análisis de la situación en Indias y formula una ideología humanista reformista cristiana que, en nuestro concepto, se constituye en una respuesta original con miras a la solución de las problemáticas de su tiempo.
Así, pues, no vino solamente a repetir las doctrinas filosóficas imperantes en España, sino que procuró hacerlas válidas en un espacio diferente al occidental, aplicarlas, en lo que tuvieran de validez universal, a otras circunstancias y a otros hombres.
En él, el binomio filosofía-praxis se entrelaza armoniosamente y se hace patente en la índole de sus obras así como en las acciones que llevó a cabo en su largo e infatigable quehacer en tierras americanas.
Escribió Acosta a través de toda su vida, desde sus años de niñez en Medina del Campo hasta los de su ancianidad en Salamanca, pero sus mejores escritos provienen de sus diecisiete años en América: Historia natural y moral de las Indias y De procuranda indorum salute; la primera de carácter científico y la segunda que va más allá del fin evangelizador y expresa su concepción ideológica, siendo el fruto de sus lecciones como catedrático, de su actuar como organizador de la evangelización en el Perú, de su prédica, de su concepción sobre la guerra justa, y de su lucha por el reconocimiento de la capacidad intelectual de los indios; además de su dura crítica a las autoridades y al clero.
En lo que respecta a filosofía escolástica, dejó manuscritos seis tomos titulados Tractatus aliquot de Theologia et de Sacra Scriptura, en los cuales expone los temas fundamentales de dicha doctrina. Pese al carácter inédito de su producción filosófica, Acosta es reconocido como el más notable director intelectual de la juventud peruana del siglo XVI. Llegó al Perú el 28 de abril de 1572 y de inmediato inaugura sus clases de Teología en el colegio de San Pablo a la manera de Salamanca o Alcalá. A mediados de 1573 es enviado al interior del Perú; visita el incipiente colegio del Cuzco y recorre las principales ciudades dando a conocer a la Compañía. Es en este viaje que aprende quechua y se percata de la verdadera situación religiosa en que se encontraban los indios.
Al regresar a Lima, tomó la regencia de la cátedra de teología hasta mediados de 1575, año en el que se le encargó el rectorado del colegio de San Pablo. En 1576 fue ascendido a provincial de la orden, contando sólo con 35 años y gozando ya de gran prestigio intelectual.
De procuranda indorum salute se fue gestando en estas actividades de Acosta.
Sabemos, por ejemplo, que en 1576 explicó la parte de Sacramentis que corresponde al Libro VI de la obra que versa sobre particularidades teóricas y prácticas de esta materia sacramental en Indias. No podemos precisar en que momento escribe los Libros IV y V que, en nuestra opinión, contienen en punto a catequización sus teorías básicas y son las que conviene aquí enunciar.
Para Acosta el catequizador, aparte de que debe estar lleno de buen ánimo y alegre en la distribución del “trigo celestial”, debe poner mucha atención en lo que ha de enseñar y con que método y orden, “siendo en uno fiel y en otro prudente”.
Luego se pregunta ¿Qué es, pues, lo que hay que enseñar a estas nuevas gentes rudas en la fe, y con qué modos a fin de que les entre en el corazón? Siendo este el intento principal de la catequesis, Acosta dedicara el libro V a esta cuestión.
El primer capítulo del Libro V señala que el conocimiento y amor de Cristo es el fin de la doctrina cristiana. La vertiente teórica pone en la cima a Cristo como alfa y omega, principio y fin de toda la sabiduría, la fe de Cristo que es el creer en él, conduce a Cristo conocido que es verdad y perfección.
El hombre, en cuanto naturaleza racional, llega al conocimiento y amor de Cristo. El predicador, cuyo oficio es enseñar la fe en Cristo e instruir en las costumbres, teoréticamente enseña el conocimiento, la fe y la contemplación de Cristo. La vertiente práctica tiene como principio el obrar por la caridad, Cristo amado es imitación en el obrar, el hombre en cuanto vida humana llega a la contemplación y a la acción. El predicador exhorta e instruye en las costumbres, es decir en el amor, la acción y la práctica de la caridad.
En lo que respecta a De procuranda indorum salute se trata de una obra muy americana y a la vez muy universal; americana en el enfoque general y en la solución que otorga a los problemas más graves que la transculturación religiosa suscitó en Indias; universal porque, con ocasión de América, Acosta logra fijar las normas generales que rigen la extensión de la fe a todas las naciones. Pronto el libro salió de los confines propios de la Compañía y fue utilizado por la Iglesia Católica y otras iglesias europeas como un material de primer orden para el estudio y formación misionera. Se trataba, en verdad, del primer libro que contemplaba en toda su extensión el campo de las misiones católicas en el siglo XVI.
Esteban de Avila (1519 - Lima 1601)
Ejerció la cátedra de teología en el Colegio de la Compañía hasta 1577. Destinado al Perú, el P. José de Acosta le confió la misma asignatura en el Colegio Máximo de San Pablo.
Fue el primer jesuita que enseñó teología en la Universidad de San Marcos.
Escribió De Censuris eclesiasticis (1608); y un compendio de la Teología moral del doctor Navarro. La orientación teológica sigue inspirando a los intelectuales peruanos del siglo XVII.
Juan Pérez de Menacho (Lima 1565-1626)
Es la figura de mayor relieve en ese siglo. Regentó cátedras de teología en Cuzco, así como en el Colegio Máximo de San Pablo (1601-24). En sus enseñanzas siguió las orientaciones tomistas pero insertando en ellas algunas doctrinas de San Agustín y los neoplatónicos. Es considerado como un erudito que llegó a poseer vastísimos conocimientos sobre teología, historia, jurisprudencia y otras disciplinas científicas. En San Marcos sustituyó al Padre Avila, que regentaba dos cátedras y a quien sucedió en la de prima de teología. Influyó en sus contemporáneos a través de la cátedra y de sus escritos: Commentarii a la “Suma Teológica”; Theologiae moralis tractatus; Tractatus praeceptis Eclesiae; Privilegios de la Compañía de Jesús; Privilegios de Indias; Redditibus eclesiasticae; Preminencia de las iglesias catedrales respecto de sus sufragáneas; Censuras y bulas de la Santa cruzada; Conciencia errónea; Consejos morales; El Decálogo; Vida, virtudes y revelaciones de Rosa de Santa María; y una disertación religiosa y humanista en torno a los Privilegios de los indios.
Perdidas muchas de estas obras, ha quedado, sin embargo, la tradición del inmenso prestigio y fama de que gozó en su época.
Los Comentarios teológicos comienzan con un tratado sobre la virtud. Esta es una cualidad del ser, como la acción, la pasión, el espacio, el tiempo, que determinan diversas maneras del sujeto, así como la diferencia específica determina la parte genérica de la substancia. Menacho, siguiendo a Santo Tomás, considera que la virtud no puede ser
simple cualidad de la mente, porque el intelecto solo no puede obrar; es indispensable la intervención de la voluntad. La virtud, así, proviene de la colaboración del intelecto y de la voluntad hacia el bien. Pero ¿en qué consiste el bien? Según la filosofía aristotélica, el bien conduce al hombre hacia un fin; hacia su fin natural; lo persigue, y si está dotado de sensibilidad, goza cuando lo posee. En consecuencia, el bien es el objeto de los deseos o de las complacencias de la voluntad; el objeto que la voluntad ama Bonum est quod omnia appetunt.
Las virtudes intelectuales permanecen en la vida futura en estado de esperanza inteligible, de intelecto posible: vivirán in statu patriae, pero sólo como esperanza de suprema sabiduría, de absoluta comprensión, como superior y divino atributo del espíritu eminentemente sabio.
Se ocupa después de la beatitud que es, para Menacho, la comunicación con el Eterno, la visión de suprema santidad, el éxtasis divino a que se llega por obra de voluntad humana y gracia divina. Aconseja así a sus discípulos el éxtasis místico como medio de satisfacer, sobre el mundo, el ideal humano, que es el confundirse con la divinidad.
Dios es para Menacho la entidad que posee el conjunto de los atributos humanos positivos. Es un hombre bueno proyectado al infinito, dominado por la necesidad de razonar.
Al igual que en Santo Tomás en Menacho domina el aspecto intelectual y racional sobre las nociones de libertad y de amor: es la suya una filosofía de la razón más bien que una filosofía de la voluntad.
La entidad antagónica de la divinidad, el demonio, está formada, a su vez, por todos los atributos negativos que se dan en el hombre. Es el demonio la causa directa del mal; aquí se aparta de Santo Tomás que consideraba el mal como una privación, no como causa formal, ya que Menacho considera al mal como algo real y como causa formal.
Concibió así dos principios soberanos: uno del bien, otro del mal. Procurando evitar el dualismo sostuvo que Dios, como causa primera concurre al pecado; es causa formal del mal.
Diserta Menacho, a continuación, sobre la falta, el pecado humano, afirmando que sin libertad no hay falta ni acción condenable. La razón no es potencia libre y, en consecuencia, no puede pecar. Está sometida a la voluntad; en ella reside la causa del pecado humano.
Porque la voluntad, según Menacho, está sometida a las pasiones y apetitos sensibles, sobre las cuales el demonio influye. La antinomia se resuelve en Dios, que tiene plenísima libertad y poder, y puede sin contradicción querer el bien y no evitar el mal; prever y hacer libre al hombre.
El Comentario a la filosofía de Santo Tomás es una explicación de las doctrinas del doctor angélico que Menacho escribió para facilitar a los alumnos el aprendizaje de la teología.
Los hermanos Peñafiel
Contemporáneo de Pérez de Menacho, fue el criollo peruano Alonso de Peñafiel (Lima 1593-1657) de la Compañía de Jesús. Se educó en el colegio jesuita de Riobamba e ingresó al noviciado de Quito (1610); luego pasó al colegio Máximo de San Pablo (1612), donde recibió las sagradas órdenes. Enseñó la latinidad, artes y teología en el colegio de Cuzco, así como en el del San Pablo. Publicó: Obligaciones y excelencias de las tres órdenes militares de Santiago, Calatrava y Alcántara (Madrid 1643). Escribió un Cursus philosophicus en cuatro tomos, tres de los cuales se imprimieron en Lyon en 1653, y una Theologia scholastica naturalis.
Según Barreda Laos, la obra agradó tanto que el cabildo de la ciudad de Lima y el virrey recomendaron su impresión, que fue adoptada para las escuelas del Perú, y la Universidad de San Marcos pidió autorización para publicarla aduciendo ‘ser el autor hijo de esta Universidad ... ser la primera persona que de este reino se ha animado a perfeccionar obra tan considerable ... de Artes y Filosofía Natural, han sido razones suficientes para que en claustro, ... se determinase ... se lea públicamente en esta Universidad, cosa que no ha hecho con otro alguno, por guardar esta honra al padre Alonso Peñafiel’.
Disfrutó en su época de gran reputación, pero sus obras, lamentablemente, se han perdido o destruido los últimos ejemplares, por los invasores chilenos de 1879.
Su hermano, Leonardo de Peñafiel (1597-1652), es autor de Disputationum theologicarum (1662), Disputatione scholasticae, et morales de virtute fidei divinae (1673) y Comentarii in Aristotelis methaphysicam (1632) que lo muestra muy influido por Suárez.
Trató de hacer en el campo de la teología escolástica lo que había hecho su hermano en el de la filosofía. No llegó a publicar todos los Tratados que comprendía el curso íntegro de esta materia, pero los que salieron a luz son prueba de la fama de excelente teólogo de que gozó en su tiempo siendo el resultado de cerca de veinte años de docencia, tanto en el colegio del Cuzco como en el de Lima. Por la profundidad y precisión en exponer las materias, como por la claridad y competencia con que resume las opiniones de otros autores o refuta sus objeciones, el curso del P. Leonardo de Peñafiel no desmerece al lado del de los grandes filósofos españoles.
Diego de Avendaño (1594-1688)
Jesuita segoviano, autor de Problemata Theologica (Amberes 1668), Thesaurus Indicus (6 Vol. Amberes 1668-1686).
“Su obra principal Thesaurus Indicus, de proporciones enciclopédicas, reúne caudaloso material de conocimientos teológicos, jurídicos, morales, presentados con un alto criterio comprensivo de la realidad peruana y americana ... .
... Heríanle profundamente, como sacerdote y como teólogo, las desigualdades e injusticias que se seguían de la administración colonial ... se entregó Avendaño a la gigantesca tarea de iluminar, con la luz de la más segura teología, y con precisión jurídica, la problemática americana, tan enmarañada y tan compleja. Con libertad de espíritu y versación doctrinal, ... se lanzó a la empresa. Fruto de ese empeño de madurez fue el Thesaurus Indicus”.
Indiscutiblemente el Thesaurus Indicus destaca por su planteamiento moral sobre la defensa de los derechos de los indios y la condena de la esclavitud de los negros.
Su posición es vigorosa como defensa de la humanidad de los indios y de la libertad personal del hombre, defensa que hace de él un clásico del pensamiento ético hispanoamericano, más aún se propuso ventilar cuantas cuestiones podían suscitarse en estas regiones, no sólo en el campo teológico o canónico moral sino en el jurídico social y lo hizo con solidez y erudición no igualadas hasta entonces.
Escribió además un Cursus consummatus, sive recognitiones Theologiae, expositivae, Scholasticae (1686) y Comentarios a los Salmos (1653). En Problemata Theologica se advierte la influencia de Suárez que matiza su orientación aristotélica y tomista.
Nicolás de Olea (1635-1705)
Orador sagrado y teólogo, maestro famoso de la segunda mitad del siglo XVII. Fue Rector de San Pablo en 1692, en Lima y Cuzco dictó las cátedras de gramática, artes y teología. Autor de un Compendium universae veteris recentisque theologiae (1675); un Manual de filosofía (1687); Curso de artes (1693); Summa Tripartita Scholasticae philosophiae trienalis in Logicam, Phisicam et Metaphisicam Aristotelis (1693, Lima, dos tomos); Theologia Scholastica y las Resoluciones morales y absolución de dudas (1694).
Hay en estas doctrinas de Olea –dice Barreda– innovación que rompe con el tomismo y con Aristóteles; parecen ensayos de acercamiento a Bacon y Descartes. Aproximaciones que al principio fueron tímidas y vacilantes son, posteriormente, más firmes y definidas.
Sus innovaciones tienen cierta semejanza con las creencias de Giordano Bruno. Olea sostenía que ‘no se multiplicaban entidades sin necesidad’. Aceptando las consecuencias de este principio, poseyendo la misma fe, la misma certidumbre que tenía Copérnico en la simplicidad de la naturaleza llega a proclamar como verdad ‘la identidad universal de la materia’ suprimiendo el dualismo que Santo Tomás había introducido entre materia celeste y material sublunar. Profesar esta doctrina era asestar golpe decisivo a la concepción del mundo aristotélico medieval. Es el primer autor peruano en quien se encuentra referencias a Campanella, Bruno, Ticho Brahe y otros autores del renacimiento y el primero que revela conocimiento del cartesianismo.
También fueron jesuitas el P. Cristóbal de Cuba y Arce (1648-1711), autor de Panegyris cum adesset thesibus universae theologiae; el P. José de Buendía (1644-1727) y el P. Ignacio de las Roelas (m. 1696), que escribió un tratado De incarnatione.
El P. José de Aguilar (1652 - Panamá 1708)
Muestra contacto con los filósofos modernos. Fue catedrático de artes y teología en el Colegio de San Pablo y más tarde Rector de la Universidad de Charcas, destacando este jesuita limeño tanto en la cátedra como en el púlpito. Por haber muerto a temprana edad, algunas de sus obras fueron publicadas después de su fallecimiento. Los tres tomos de su Cursus Philosophicus salieron en Sevilla en 1701 y los cinco de su Divi Thomae (Tratado de teología) en Córdova el año 1731. En su obra se trasluce la penetración y flexibilidad de su ingenio y su cabal conocimiento de los mejores autores, cuyas opiniones discute y extracta con maestría. Se atiene, por lo común, a la teoría de Santo Tomás y de los grandes teólogos de la Compañía como seguros guías para estudiantes.
Es escolástico y, ante todo, ortodoxo. Su concepción cosmológica acusa un carácter más científico que la de José de Acosta, porque afirma que el universo, fundándose en experiencias, está regido por leyes numerosas y necesarias. En el Tratado de teología el autor quiere explicar el origen del sentimiento religioso y sostiene que en el hombre hay una inclinación natural que le lleva hacia Dios de manera semejante a como la piedra tiene tendencia a caer en el centro de la tierra.
Tiene también tres publicaciones referidas a Sermones predicados en la ciudad de Lima (Lima, 1704, 1716 y 1722).
El P. Martín de Jáuregui (1619-1713)
Fue discípulo de Leonardo Peñafiel, compuso un Tratado de teología en tres volúmenes que ha quedado inédito y por desgracia se ha perdido, y una colección de Sermones que se conservan en la Biblioteca Nacional. Deben ser mencionados por lo amanerado del estilo y la abundancia de metáforas extravagantes; son estos sermones representativos del culteranismo, escuela predilecta, entonces, de los oradores sagrados.
Jáuregui como orador de púlpito no es malo, no obstante las extravagancias culteranas de su lenguaje.
Como sacerdote jesuita cumplió con exceso sus deberes, defendiendo, por todos los medios a su alcance, los intereses eclesiásticos y propagando con eficacia principios de moral.
El probabilismo
Para concluir esta presentación de la escuela jesuítica queremos referirnos al probabilismo. La escolástica, pese a la protección privilegiada de que gozaba en la Colonia, vivía, a mediados del siglo XVIII, en plena crisis. Ruidosas controversias y acaloradas polémicas eran su principal característica. Como un medio de contener los excesos del espíritu polemista se impuso desde comienzos del siglo, venido de España, un sistema especial de razonamiento, un criterio nuevo para la apreciación de la verdad. Se trataba de obtener conclusiones probables. Los partidarios del probabilismo, principalmente jesuitas, expresaron en un silogismo las reglas fundamentales del sistema:
“lícito es seguir la opinión verdaderamente probable; la opinión menos probable, en concurso con la más probable, es probable, verdaderamente: luego, es lícito seguirla”.
Fuente: La filosofía colonial en el Perú : El transplante y recepción de la filosofía en Iberoamérica autor María Luisa Rivara de Tuesta (Profesora Emérita UNMSM)
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29 octubre 2008

Cuento del Eqeqo (Leyenda de Puno - Perú)

Antiguamente, muchos milenios atrás, había un aymara cuyo nombre era Iqiqu. Era fornido, de estatura baja, humilde, bondadoso, caritativo y sonriente.
Iqiqu fue un hombre bueno que buscaba una vida armoniosa entre los hombres, y por dondequiera que andaba predicaba las buenas costumbres. Donde había problemas y llantos llevaba la solución, la consolación y la alegría.
Un día, por sus cualidades maravillosas, recibió poder de Apu Qullana Awki (Dios Padre Divino) que moraba en las alturas sagradas de Khunu Qullu (Montaña Nevada). Con este poder, Iqiqu había logrado realizar grandes hazañas. Dicen que manejaba grandes piedras, secaba el agua, trasladaba rocas y montañas solamente con hondas y su voz. Todo le obedecía; por eso le gente le seguía de cerca.
Iqiqu tenia una honda y una ch'uspa (bolsa). Así caminaba por las montañas, cerros, pampas y por las riberas del Lago. Al que lloraba le consolaba y hacía reír; al que no tenía productos se los proporcionaba; a los que querían casarse los juntaba para formar su hogar.
Un día vino el Awqa (ser maligno) con su gente sanguinaria. Su aspecto era de un hombre barbudo, de tez blanca y con genio muy malo. Awqa se portó muy cruel. Atemorizaba a los aymara y persiguió a Iqiqu. A los que le seguían los desbandó, a otros los asesinó ferozmente y a algunos los obligó para que no le apoyen.
Cierta vez Iqiqu llegó a un ayllu donde Awqa también había instalado su posada para seguir persiguiendo a Iqiqu. Mientras este iba promoviendo diferentes formas de ayuda mutua, Awqa y su gente malvada, lo rodearon y capturaron.
Lo torturaron y despedazaron el cuerpo de Iqiqu. La cabeza, los brazos, las piernas y otras partes del cuerpo fueron desparramados por todas partes del altiplano y en las cordilleras, a fin de que no vuelva a formarse el cuerpo, porque tuvieron miedo al poder que tenia Iqiqu.
Nuestros abuelos dicen que cada una de las partes del cuerpo de Iqiqu está tomando forma y ha empezado a revivir. Otros dicen que cada parte del cuerpo se ha levantado y está en camino hacia Wiñay Marka (Ciudad Eterna). Un día no muy lejano, indudablemente, llegarán a Wiñay Marka. Se juntarán y Iqiqu tomará una fuerza sobrenatural que reunirá y llevará adelante a su pueblo.
Renacerá la nación Aymara y tendrá mucho poder en el Universo.
Fuente: Aymara Uta. Tradición oral recopilada por Victor Ochoa. Disponible en: http//www. www.aymara.org.

28 octubre 2008

El sector informal en el Peru

El sector informal está constituido por el conjunto de empresas, trabajadores y actividades que operan fuera de los marcos legales y normativos que rigen la actividad económica. Por lo tanto, pertenecer al sector informal supone estar al margen de las cargas tributarias y normas legales, pero también implica no contar con la protección y los servicios que el estado puede ofrecer. Esta definición, introducida por De Soto (1989) en su clásico estudio sobre la informalidad, ha alcanzado gran popularidad ya que su fortaleza conceptual permite concentrar el análisis en las causas de la informalidad antes que meramente en los síntomas de ésta.
Cómo medir la informalidad
Aun cuando la definición de informalidad pueda ser simple y precisa, estimar su tamaño no resulta sencillo. Puesto que se identifica este fenómeno con la actividad económica que permanece ajena a los marcos legales y normativos del estado, se le describe mejor como una variable latente no observada, es decir, como una variable para la que no existe una medida exacta y completa, pero a la que es posible aproximarse a través de indicadores que reflejan sus diversos aspectos. En el presente trabajo se analizan cuatro de estos indicadores, para los cuales existe información disponible tanto en el caso peruano como en el de un número relativamente importante de países. Dos de estos indicadores se refieren a la actividad informal en general en algunos países, mientras que los otros dos se refieren al empleo informal en particular. Cada indicador tiene sus propias limitaciones conceptuales y estadísticas como variable representativa de la informalidad, pero en conjunto permiten una aproximación sólida al tema.
Los indicadores referidos a la actividad informal en general son el índice de Schneider sobre la
economía subterránea y el índice de libertad económica elaborado por The Heritage Foundation. El índice de Schneider combina la versión dinámica del modelo de múltiples indicadores y múltiples causas (o método DYMIMIC, por sus siglas en inglés), el método del insumo físico (electricidad) y el exceso de demanda de dinero para estimar el porcentaje de la producción no declarada ante las autoridades tributarias y reguladoras. El índice de libertad económica de The Heritage Foundation se basa en percepciones subjetivas de cuál es el nivel general de cumplimiento de la ley en cada país y destaca en particular el papel que desempeña la corrupción a nivel oficial. Los indicadores que se centran en el aspecto laboral de la informalidad son la prevalencia del autoempleo y la falta de cobertura del sistema de pensiones. El primero de estos indicadores está dado por el porcentaje de autoempleo en relación al empleo total, tal como es medido por la Organización Internacional del Trabajo, mientras que el último está dado por el porcentaje de la fuerza laboral que no aporta al sistema de pensiones de jubilación, tal como lo define el informe de Indicadores Mundiales de Desarrollo. En el Anexo 2 se presentan algunas estadísticas descriptivas sobre los cuatro indicadores de informalidad. Tal como se esperaba, la información muestra que existe una correlación positiva entre estos indicadores, con coeficientes de correlación que fluctúan entre 0,60 y 0,85. Los valores de la correlación son lo suficientemente altos como para estos indicadores puedan representar el mismo fenómeno, pero no excesivamente altos como para hacer que sean mutuamente redundantes.
Se puede evaluar la prevalencia de la informalidad en el Perú y compararla con la de otros países a partir de estos cuatro indicadores. El gráfico 1 ha sido elaborado en base a información sobre los cuatro indicadores de informalidad referida al Perú, a Colombia y México (países ambos con similares niveles de ingresos), a Chile (el país con la más alta tasa de crecimiento sostenido de América Latina) y a los Estados Unidos (el país desarrollado de mayor peso en la región debido a las estrechas relaciones que mantiene tanto con el Perú como con los distintos países latinoamericanos). En general, el grado de informalidad en el Perú es alarmantemente elevado y mucho mayor al de Chile y Estados Unidos según todos los indicadores. Además, de acuerdo con el porcentaje existente de producción informal (Schneider) y de auto empleo, es también muy superior al de México y Colombia. Considerando el valor nominal de estos indicadores, en el Perú el 60% de la producción se realiza informalmente; el 40% de la fuerza laboral está autoempleada en microempresas informales; y sólo el 20% de la fuerza laboral está afiliado a algún plan de pensiones formal, incluso si se incluye a aquellos trabajadores que laboran para empresas grandes.
¿Por qué la informalidad debe ser motivo de preocupación?
La informalidad es la forma distorsionada con la que una economía excesivamente reglamentada responde tanto a los choques que enfrenta como a su potencial de crecimiento. Se trata de una respuesta distorsionada porque la informalidad supone una asignación de recursos deficiente que conlleva la pérdida, por lo menos parcial, de las ventajas que ofrece la legalidad: la protección policial y judicial, el acceso al crédito formal, y la capacidad de participar en los mercados internacionales. Por tratar de eludir el control del estado, muchas empresas informales siguen siendo empresas pequeñas con un tamaño inferior al óptimo, utilizan canales irregulares para adquirir y distribuir bienes y servicios, y tienen que utilizar recursos constantemente para encubrir sus actividades o sobornar a funcionarios públicos. Por otra parte, la informalidad induce a las empresas formales a usar en forma más intensiva los recursos menos afectados por el régimen normativo. En los países en desarrollo en particular, esto significa que las empresas formales tienen un uso menos intensivo de mano de obra de la que les correspondería tener de acuerdo a la dotación de recursos del país. Además, el sector informal genera un factor externo negativo que se agrega a su efecto adverso sobre la eficiencia: las actividades informales utilizan y congestionan la infraestructura pública sin contribuir con los ingresos tributarios necesarios para abastecerla. Puesto que la infraestructura pública complementa el aporte del capital privado en el proceso de producción, la existencia de un sector informal de gran tamaño implica un menor crecimiento de la productividad.
En comparación a lo que sería la respuesta económica óptima, la expansión del sector informal a menudo representa un crecimiento económico distorsionado e insuficiente. Esta afirmación requiere ser aclarada: la informalidad está por debajo del nivel óptimo de respuesta que puede encontrarse en el mejor escenario de una economía sin una excesiva reglamentación y una adecuada provisión de servicios públicos. No obstante, es preferible la informalidad en lugar de una economía plenamente formal pero esclerótica e incapaz de evitar las rigideces que genera la normatividad. La implicancia que esto tiene en términos de políticas es incuestionable: el mecanismo de la formalización es sumamente importante por las consecuencias que tiene en el empleo, la eficiencia y el crecimiento económico. Si la formalización se sustenta exclusivamente en hacer que se cumplan las normas, lo más probable es que ello genere desempleo y un bajo crecimiento. Si por el contrario el proceso de formalización se sostiene mediante mejoras tanto del marco legal como de la calidad y disponibilidad de los servicios públicos, generará un uso más eficiente de los recursos y un mayor crecimiento.
Desde una perspectiva empírica, el efecto ambiguo de la formalización pone de manifiesto una importante dificultad para evaluar el impacto que tiene la informalidad sobre el crecimiento económico: dos países pueden tener el mismo nivel de informalidad, pero si las causas subyacentes que lo explican son distintas, las tasas de crecimiento de dichos países podrán ser notoriamente distintas también. A los países en los que se controla la informalidad mediante una drástica imposición de normas les irá menos bien que a aquellos países que tienen un bajo nivel de informalidad debido a que cuentan con normas más suaves y servicios públicos adecuados.
A continuación se presenta un análisis de regresión simple sobre el efecto que tiene la informalidad sobre el crecimiento económico. Como se sugirió anteriormente, dicho análisis debe contemplar el aspecto relativo al nivel de cumplimiento de las leyes y una forma directa de hacerlo, aun cuando pueda debatirse al respecto, es incluir una variable que represente la capacidad total del estado como variable de control de la regresión. Para ello, probamos dos variables sustitutas: el nivel de PBI per cápita y la proporción del gasto de gobierno en relación al PBI. La primera variable sustituta tiene la ventaja de explicar además la convergencia condicional y la segunda tiene la ventaja de que refleja más cercanamente el tamaño del estado.
Maloney (2004) ofrece evidencia del dinamismo de las empresas informales en América Latina. Los argumentos presentados en el texto se aplican a la comparación entre una economía excesivamente regulada y otra que no lo es.
Se seleccionó un periodo de 20 años para calcular la tasa de crecimiento promedio a fin de lograr un equilibrio entre el crecimiento meramente cíclico, de corto plazo (que no sería afectado por la informalidad) y un crecimiento de muy largo plazo (que en realidad puede causar informalidad, en lugar de que esto ocurra a la inversa). La hipótesis que se mantuvo para identificar la relación causal entre informalidad y crecimiento es que el nivel de informalidad está relacionado con factores institucionales y estructurales que cambian poco a lo largo del tiempo y que influyen en las tasas de
crecimiento de mediano plazo, pero que el crecimiento de mediano plazo no influye sobre dichos factores (en el presente trabajo, el mediano plazo está comprendido en el periodo de 20 años que abarca hasta el año 2004).
Los resultados de la regresión indican que un incremento en la informalidad genera una disminución del crecimiento económico. Los cuatro indicadores de informalidad presentan coeficientes negativos altamente significativos. El diagrama de dispersión de la regresión parcial entre la variable crecimiento y cada una de las mediciones de informalidad (la regresión es parcial en el sentido en que se controla el nivel inicial del PBI per capita), que confirma que la relación negativa entre informalidad y crecimiento representa la tendencia general y que no está influida por observaciones aisladas. El efecto negativo que tiene la informalidad en el crecimiento no es solo un resultado sólido y significativo, sino también relevante en términos económicos por su magnitud: un incremento de una desviación estándar en cualquiera de los indicadores de informalidad lleva a una reducción de 1-2 puntos porcentuales en la tasa de crecimiento del PBI per cápita.
Las Causas de la informalidad: discusión conceptual
La informalidad –una característica fundamental del subdesarrollo– se configura tanto a partir del modelo de organización socioeconómica heredado por economías en transición hacia la modernidad como a partir de la relación que establece el estado con los agentes privados a través de la regulación, el monitoreo y la provisión de servicios públicos. Por ello, la informalidad debe ser entendida como un fenómeno complejo y multifacético.
La informalidad surge cuando los costos de circunscribirse al marco legal y normativo de un país son superiores a los beneficios que ello conlleva. La formalidad involucra costos tanto en términos de ingresar a este sector –largos, complejos y costosos procesos de inscripción y registro– como en términos de permanecer dentro del mismo –pago de impuestos, cumplir las normas referidas a beneficios laborales y remuneraciones, manejo ambiental, salud, entre otros. En principio, los beneficios de la formalidad son la protección policial frente al crimen y el abuso, el respaldo del sistema judicial para la resolución de conflictos y el cumplimiento de contratos, el acceso a instituciones financieras formales para obtener crédito y diversificar riesgos y, más ampliamente, la posibilidad de expandirse a mercados tanto locales como internacionales. Cuando menos en principio, la pertenencia al sector formal también elimina la posibilidad de tener que pagar sobornos y evita el pago de las multas y tarifas a las suelen estar expuestas las empresas que operan en la informalidad.
Por ello, este sector predomina cuando el marco legal y normativo es opresivo, cuando los servicios ofrecidos por el gobierno no son de gran calidad, y cuando la presencia y control del estado son débiles.
Estos aspectos relativos a los costos y beneficios de la formalidad se ven afectados por las características estructurales del subdesarrollo, especialmente en lo que se refiere al nivel educativo, la estructura productiva y las tendencias demográficas. Un mayor nivel de educación reduce la informalidad al incrementar la productividad del trabajo, con lo cual las normas laborales se hacen más flexibles y se amplían los beneficios de la formalidad. Por otro lado, una estructura productiva que en lugar de orientarse hacia procesos industriales más complejos está orientada hacia los sectores primarios –como la agricultura, por ejemplo– induce a la informalidad pues la protección legal y el cumplimiento de contratos se tornan menos relevantes y menos valiosos. Finalmente, es probable que una estructura poblacional con un elevado peso de población joven y población rural contribuya a incrementar la informalidad, pues ello encarece y dificulta tanto los sistemas de monitoreo como la educación y construcción de capacidades a la vez que complica la expansión de servicios públicos formales.
En discusiones informales e incluso académicas frecuentemente se deja de lado este enfoque integral, enfatizándose más bien algunas fuentes particulares para explicar la informalidad. Algunos se centran en el insuficiente sistema legal y normativo y en la debilidad del estado –lo que se refleja en corrupción, por ejemplo–; otros enfatizan el peso de la carga tributaria y las normas, mientras que otros se concentran en explicaciones que tienen que ver con las características sociales y demográficas del país.
Como se sugirió anteriormente, todas éstas son explicaciones lógicas posibles y hay evidencia que las respalda. El Gráfico 3, por ejemplo, presenta el diagrama de dispersión de las cuatro mediciones de informalidad en términos de las variables instrumentales empleadas para representar los principales determinantes de informalidad. Las variables instrumentales son las siguientes: para representar tanto la calidad de los servicios públicos formales como la capacidad del gobierno de hacer cumplir las leyes se usa un índice de prevalencia de la ley y el orden, obtenido de The International Country Risk Guide. El índice de libertad económica –del Economic Freedom of the World Report de la Fraser Foundation– representa la disminución de restricciones impuestas por el marco normativo y legal. El promedio de escolaridad secundaria alcanzado por la población adulta –índice obtenido de Barro y Lee (2001)– se usa para representar el desarrollo de la educación y el nivel de calificación de la fuerza laboral. Finalmente, también se utiliza un índice de variables sociodemográficas –construido a partir de los Indicadores de Desarrollo del Banco Mundial– para dar cuenta del porcentaje de jóvenes y población rural que hay en la población total, así como del peso que tiene la agricultura en términos del PBI.
Cabe resaltar que los 16 coeficientes de correlación (vale decir, las 4 medidas de informalidad multiplicadas por los 4 determinantes) son altamente significativos, con valores-p inferiores al 1% y que en una importante magnitud se ubican en el rango entre 0,7 y 0,9. Todas las mediciones de informalidad presentan un patrón similar de correlación: por un lado, la informalidad se correlaciona en forma negativa con la ley y el orden, la libertad económica y el grado de escolaridad alcanzado; por el otro, existe una correlación positiva con factores que denotan una incipiente transformación sociodemográfica.
Por lo tanto, todas estas explicaciones son en parte correctas, pero ahora tenemos que determinar si pueden explicar en forma independiente el fenómeno de la informalidad. En otras palabras y más específicamente, tenemos que evaluar en qué medida cada explicación sirve tanto para comparar la situación general de un conjunto de países como para explicar las características particulares de un país específico, que es lo que haremos a continuación.
Las causas de la informalidad: un análisis econométrico
En esta sección realizamos un análisis de regresión de corte transversal para evaluar el nivel de significancia general de cada una de las explicaciones sobre las causas de la informalidad y luego aplicamos las relaciones estimadas en el caso de Perú para evaluar la relevancia que tiene cada uno de los mecanismos propuestos para el caso particular de un país determinado.
Cada una de las cuatro mediciones de informalidad presentadas anteriormente funciona como la variable dependiente del modelo de regresión respectivo. El conjunto de variables explicativas –que representan los principales determinantes de la informalidad– es el mismo que se ha empleado en cada medición y en el análisis de correlación simple que presentamos en la sección anterior. Como se puede observar en el Cuadro 2, los resultados de la regresión son significativamente sólidos en todas las mediciones de informalidad. Asimismo, todos los coeficientes de la regresión presentan los signos esperados y valores altamente significativos. El nivel de informalidad disminuye cuando la ley y el orden, la libertad económica y el nivel educativo aumentan. Del mismo modo, el nivel de informalidad es menor cuando la estructura productiva se aleja de la agricultura y las presiones demográficas de los jóvenes y la población rural se reducen. El hecho de que cada variable explicativa mantenga su signo y significancia luego de haber controlado los efectos de los demás indicadores demuestra que ningún determinante de la informalidad por sí solo es suficiente para explicarla y que todos los determinantes de la informalidad deben ser tomados en cuenta para lograr una comprensión cabal del fenómeno.
Las cuatro variables explican conjuntamente un alto porcentaje de la variación del nivel de informalidad que se observa al comparar distintos países: los coeficientes de R-cuadrado son 0,74 para el índice de economía informal de Schneider, 0,93 para el índice de libertad económica de la Heritage Foundation, 0,85 para la participación de autoempleo, y 0,89 para la participación de la fuerza laboral en el sistema de pensiones. El Gráfico 4 contrasta el diagrama de dispersión de la medición de informalidad observada y la proyectada. La mayoría de los países presenta valores residuales pequeños (por ejemplo, la parte no proyectada de la informalidad), lo cual es consistente con los elevados coeficientes R-cuadrados obtenidos en las regresiones. ¿Es éste también el caso del Perú?.
El Perú se encuentra dentro un pequeño grupo de países que presentan valores residuales significativamente importantes (se ha resaltado el caso de Perú en el Gráfico 4 con fines de ilustración). De hecho, las pruebas estadísticas muestran que la informalidad no estimada en el caso de Perú es significativamente diferente de cero. El Gráfico 5 ofrece una comparación entre la informalidad medida y la proyectada en el caso de Perú. En las cuatro mediciones, se observa que la informalidad proyectada es menor que la informalidad observada, lo cual explica los porcentajes de 85% en el índice de economía informal de Schneider, de 89% en el índice de libertad económica de la Heritage Foundation, de 75% en la participación del autoempleo, y de 72% en la participación de la contribución de la fuerza laboral al sistema de pensiones. En resumen, aunque el modelo de regresión de corte transversal explica en gran medida el nivel de informalidad en el Perú, no lo explica completamente. Por ello, se hace necesario analizar las especificidades de la informalidad en el caso peruano en mayor profundidad.
Concentrándonos ahora en la porción de la informalidad explicada por el modelo de regresión de corte transversal, podemos evaluar la importancia individual que tiene cada variable explicativa para el caso de Perú. De esta manera, podemos medir la contribución de cada variable a la diferencia que existe en términos de informalidad entre el Perú y los países que hemos seleccionados con fines de comparación: Chile, el país con mayor crecimiento en la región, y Estados Unidos, el principal socio comercial de Perú. La contribución de cada variable explicativa se obtiene multiplicando el coeficiente de regresión respectivo por la diferencia entre el valor de la variable explicada en el caso de Perú y el país comparado (naturalmente, la suma de las contribuciones es igual a la diferencia total que hay en la informalidad proyectada entre los dos países). La importancia de una variable explicativa particular dependerá, por lo tanto, de la magnitud de su efecto en la informalidad en el modelo de corte transversal y de cuánto se alejen los valores de los dos países de dicha variable explicativa.
En el gráfico 6 se desagrega por variables la diferencia en el nivel de informalidad (proyectada) entre Perú y Chile. La ley y el orden, la libertad económica, y las condiciones sociodemográficas son mayores en Chile, por lo que estas variables contribuyen en forma positiva a explicar el mayor nivel de informalidad que hay en el Perú. La variable nivel educativo, medida en términos de años de educación secundaria alcanzados, es mejor en Perú, por lo que esta variable por sí sola nos llevaría a proyectar una menor informalidad en el caso peruano. Excepto por lo que respecta a la medición de informalidad en base a la falta de cobertura del sistema de pensiones, la educación y los factores sociodemográficos no explicarían mayormente las diferencias entre Perú y Chile. Asimismo, se puede agrupar las variables ley y orden y libertad económica como “factores institucionales” y las variables educación y factores demográficos como “factores estructurales,” con lo cual se observa claramente que el mayor grado de informalidad en el Perú se explica sobre todo por el mayor avance alcanzado en términos de factores institucionales en Chile.
De igual manera, en el gráfico 7 se desagrega la diferencia en el nivel de informalidad (proyectada) entre Perú y Estados Unidos por variables. El primer punto a resaltar es que las diferencias son significativamente mayores que las que presentan Perú y Chile. Además, la importancia relativa de los factores institucionales y estructurales es diferente cuando se compara al Perú con Estados Unidos y cuando se lo compara con Chile. No obstante que los factores institucionales aún son más importantes, los factores estructurales adquieren una relevancia cuantitativa al compararse al Perú con Estados Unidos.
Conclusiones
Ampliamente generalizada en el país, la informalidad en el Perú muestra niveles alarmantes. En efecto, las mediciones disponibles la ubican como una de las más altas del mundo. Esto es motivo de preocupación porque refleja una ineficiente asignación de recursos (sobre todo de mano de obra) y una ineficiente utilización de los servicios del estado, lo cual podría poner en riesgo las perspectivas de crecimiento del país. La evidencia comparativa sugiere que la informalidad en el Perú es producto de la combinación de malos servicios públicos y un marco normativo que agobia a las empresas formales.
Esta combinación se vuelve particularmente peligrosa cuando, como en el caso peruano, la educación y desarrollo de capacidades es deficiente, cuando los métodos de producción son aún primarios, y cuando existen fuertes presiones demográficas. Si bien la evidencia obtenida al comparar los datos de distintos países explica en gran medida el nivel de informalidad en el Perú, ésta no es suficiente para explicarlo completamente. Se requiere mayor información sobre el caso específico del Perú para llenar este vacío.
Referencias
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Fuente: Causas y consecuencias de la informalidad en el Perú autor Norman Loayza. Publicado en : Revista Estudios Economicos Nº 15 de Junio 2008. BANCO CENTRAL DE RESERVA DEL PERÚ.
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