04 junio 2010

La Flor de Lilolán

Este era un anciano casi ciego, a quien le habían dicho que lavándose los ojos con la flor de lilolán recuperaría la visión; pero que esa flor era muy rara y se encontraba cruzando la pampa de Medio Mundo.
El viejo tenía tres hijos y encomendó al mayor vaya en busca del milagroso remedio. Éste se despidió prometiendo traer la flor y se fue con un buen fiambre para el camino, que el primer día se lo comió. Al llegar a la pampa de Medio Mundo le salió al frente un león y le dijo:
- Si pretendes cruzar te devoro.
- No, no, mejor me voy. - Contestó el hermano mayor.
Regresó a casa y dijo a su padre:
- He buscado por todos lados, luego de cruzar la pampa de Medio Mundo y no he encontrado la flor de lilolán.
El padre, entonces, envió al segundo hermano para hallar la solución a su desventura. El hijo partió premunido de buen fiambre y asegurando volver con la flor. Rápidamente se comió todo. Llegando a la pampa de Medio Mundo le salió al frente el león y le dijo:
- Si pretendes cruzar te devoro.
- No, no mejor me voy. - Contestó el hermano segundo.
Regresó a casa y dijo a su padre:
- He buscado por todos lados, luego de cruzar la pampa de Medio Mundo y no he encontrado la flor de lilolán.
El padre quedó sumamente consternado y dijo qué haré sino conformarme con mi mala suerte. Pero el hermano más pequeño, que aún era un niño, le insistía para ir por la flor de lilolán. El anciano no quería poner en riesgo la vida de su pequeño, pero tanto insistió éste que al fin aceptó. El tercero y menor de los hermanos partió entonces igualmente con buen fiambre; pero esta vez el niño apenas comió; cuando llegó a la pampa de Medio Mundo le salió el león al frente y le dijo:
- Si pretendes cruzar te devoro.
- Te doy de comer carne de este fiambre y me dejas pasar.
- Le contestó.
- Bien, pasa. -Aceptó la fiera.
Al otro lado de la pampa el pequeño halló la flor de lilolán y con cuidado la extrajo para llevarla a casa.
Al volver para cruzar la pampa de Medio Mundo otra vez le salió al frente el león y le dijo:
- Si pretendes cruzar te devoro.
- Te doy el resto de carne de este fiambre que guardé para ti y me dejas pasar. Le contestó.
- Bien, pasa.
Así cruzó el menor de los hermanos la pampa de Medio Mundo y se dirigía a su hogar, pero en el camino lo esperaban sus hermanos mayores, quienes sospechaban podía tener éxito y hubiera sabido su padre de sus mentiras. Lo atacaron le quitaron la flor de lilolán, dieron cruel muerte y luego enterraron su cadáver.
Regresaron con la flor de lilolán y dijeron a su padre que ellos arrostrando mil peligros, después de vencer al león de la pampa de Medio Mundo habían hallado la flor de lilolán y la traían para mejorar la salud de su anciano padre. Éste alegróse, pero preocupado por el pequeño les preguntó si no lo habían visto. Ellos negaron haberlo encontrado, tal vez se lo comió el león dijeron aparentemente tristes. El padre sanó de su ceguera pero quedó profundamente abatido pues se culpaba a sí mismo de la pérdida de su hijo. Mientras eso, en el lugar que enterraron al hermano menor crecieron unas cañas; y un negrito que pasaba por allí cortó una de ellas y se confeccionó una quena, cuando la sopló salía de ella esta canción:
Negrito, negrito,
no me dejes de tocar,
mis hermanitos me mataron
por la flor de lilolán.
Al comienzo el negrito se asustó, mas luego se puso a soplar con entusiasmo y la quena entonaba la mencionada canción. Un día pasó por la casa del asesinado y el padre que estaba sentado en la puerta oyó la voz de su hijo en la quena que soplaba el negrito. Intrigado pidió la quena y sopló, se escuchó entonces:
Papacito, papacito,
no me dejes de tocar,
mis hermanitos me mataron
por la flor de lilolán.
El padre se enteró amargamente de lo que había sucedido y cuando interrogó a sus hijos mayores éstos confesaron su delito; el padre los arrojó de su casa.
Y colorín, colorado, este cuento ha terminado.
Fuente: Cinco cuentos orales infantiles peruanos autor Eduardo De la Cruz Yataco. Asociación Peruana de Literatura Infantil y Juvenil- APLIJ. Encuentro por la lectura y escritura. “Leer y escribir: Responsabilidad compartida”UPCH – Centro Andino de Excelencia para la Capacitación. Lima - Perú.

01 junio 2010

La antigua ciudad de Armatambo (Lima)

La antigua ciudad de Armatambo se encuentra ubicada en la margen izquierda del cono deyectivo del río Rimac. Se asienta en la ladera oriental del promontorio denominado Morro Solar, el mismo que se encuentra en el distrito de Chorrillos, al sur de la ciudad de Lima. Este macizo rocoso se caracteriza por ubicarse inmediatamente al pie del mar, y dar continuidad a la geomorfología de la bahía de Chorrillos, la que se inicia en La Punta y culmina al pie de este macizo. La geomorfología del Morro Solar es rocosa y accidentada, dando origen a las playas de La Herradura y La Chira, y en su punto más alto alcanza una altura de 281 m.s.n.m. con una extensión aproximada de 7,48 km2, que corre de Norte a Sur, paralelo al litoral.
La ladera oriental del Morro Solar presenta, en su parte baja, una inclinación que va de suave a moderada, caracterizada por la presencia de suelos formados en la Era Terciaria y cubiertos por depósitos no consolidados del Cuaternario (Fernandez, 1958: 17). Estos suelos son de tres tipos: de origen aluvial, como los observados en las terrazas del Salto del Fraile y La Herradura. Son producto de factores eólicos las playas arenosas de Villa y Conchán, y los de origen fluvial, que son de elementos pocos disgregados que forman parte del abanico aluvial del río Rimac.
Inmediatamente al sur como al este del Morro Solar, anteriormente se podían apreciar bosques y humedales, ricos en fauna silvestre propia de estos ecosistemas. Hoy solo perduran los humedales de “Pantanos de Villa” por tratarse de una zona ecológica protegida por las leyes peruanas. En esta parte de Lima se pueden identificar cuatro grandes grupos de zonas de vida: biocenosis marinas cercanas a la tierra; de transición entre el mar y la tierra; terrestres cercanas al mar y antropocenosis, las que reunidas configuraron un territorio muy rico para establecer un asentamiento complejo como lo fue Armatambo; demás está decir de su ubicación estratégica en esta parte del litoral de Lima. Armatambo se asentó protegido de las brisas y nubosidades provenientes del mar, aprovechando la topografía inclinada del terreno que le permitió ser un asentamiento orientado hacia las zonas agrícolas (al este), visualmente ligado a la ciudad de Pachacamac y a inmediaciones de una caleta de pescadores, caracterizada por sus aguas apacibles y de fácil desembarco, que fue muy utilizada por los naturales (Cobo, 1882[1639]; Rostworowski, 1977: 220), lo que hizo de Armatambo el natural puerto de Pachacamac.
ESTADO ACTUAL DE ARMATAMBO
En la actualidad, el avanzado proceso de consolidación urbano acaecido en las laderas del Morro Solar ha modificado de gran manera las estructuras arqueológicas visibles en Armatambo. Así muchas estructuras han cedido su ubicación a las casas de los actuales moradores, quedando algunas de ellas totalmente sepultadas, mientras que de otras permanecen únicamente las bases estructurales. De otro lado, han sobrevivido de pie únicamente los complejos o edificios arquitectónicos de mayor volumen, que identificamos como huacas aisladas dentro de la nueva trama urbana que se le superpone (Bueno, 1978). Uno de estos espacios es la Huaca San Pedro y sus alrededores, que ha sido motivo de nuestras últimas investigaciones desde enero de 2003 hasta marzo de 2004, donde la evidencia arqueológica recuperada nos ha permitido definir de mejor manera los patrones arquitectónicos, las prácticas mortuorias y las características y cronología de la cerámica Ychsma. Los otros monumentos aún visibles corresponden a la Huaca Los Laureles, Marcavilca, Cruz de Armatambo, Ministerio de Salud y Virgen del Morro.
LA CIUDAD DE ARMATAMBO
Armatambo, hoy identificada como la “Zona Arqueológica e Histórica Armatambo-Morro Solar”, hacia el siglo XV de nuestra era, fue la sede principal del curacazgo de Sulco o Surco (Bandelier, 1970; Hyslop & Mujica, 1992 ) que, bajo la supremacía de la antigua ciudad-santuario de Pachacamac, se constituyó en uno de los más importantes centros urbanos de la cultura Ychsma (Rostworowski, 1978: 56).
Cultura que administró las cuencas bajas de los ríos Rímac y Lurín, así como el litoral próximo, donde se ubican las islas San Lorenzo y Pachacamac. El curacazgo de Sulco o Surco, comprendía lo que hoy son los distritos de Chorrillos, Barranco, Surco, Surquillo y parte de Miraflores (Rostworowski, 1978: 57; Varón, 1997: 443); era regado por las aguas del canal o “río Surco”, cuya toma se iniciaba en el fundo Salinas y terminaba en la hacienda Villa (Cerdán y Pontero, 1901[1793]), siendo además el más importante del valle bajo del Rímac (Díaz & Vallejo, 2003b: 358). De otro lado, una referencia de la importancia de Armatambo la realiza Cobo (1882[1639] ), quien describe a Armatambo como un lugar con mucha población, donde las casas de los caciques poseían paredes pintadas, y contaba con una huaca y edificaciones bien conservadas. Además menciona que como zona de residencia de sus gobernantes poseía una población que vivía en sus alrededores.
Durante los años trabajados por nosotros en este importante sitio arqueológico, hemos podido observar que la construcción de esta ciudad durante el periodo Ychsma, se realizó modificando la topografía en declive del suelo, lo que se consiguió mediante la preparación de terrazas al nivelar y remover grandes volúmenes y extensiones de terreno. Posteriormente, sobre estos espacios, se erigieron grandes edificaciones, que permanentemente fueron motivo de remodelaciones y transformaciones arquitectónicas, realzando la monumentalidad de Armatambo, acorde con su importancia desde su fundación Ychsma hasta el apogeo incaico.
La ciudad se emplazaba en un eje aproximado de Norte a Sur, y estaba organizada en sectores o “barrios”, los que se pueden definir como conjuntos arquitectónicos diferenciados, que se articulaban entre sí mediante un camino principal (eje Norte–Sur), caminos secundarios y pasajes. Al parecer, estos conjuntos habrían tenido funciones de carácter residencial, administrativo y religioso que, en la actualidad, no podemos precisar por la desaparición casi total de los vestigios arqueológicos. Dentro de estos sectores, a modo de reutilizaciones del período Inca, hemos podido verificar la existencia de zonas de cementerio.
En Armatambo sobresale la presencia de algunas pirámides con rampa (de ahora en adelante: PCR) de tamaño variable, las que mayormente se concentraban hacia el lado norte de la ciudad, presentando un eje de orientación general Este–Oeste. Hoy en día las únicas estructuras de este tipo que todavía subsisten son Marcavilca y la PCR (SP1-Ar) de la Huaca San Pedro (Díaz & Vallejo, 2003a: 51 – 54).
LA ARQUITECTURA EN ARMATAMBO
A partir de nuestras investigaciones (Díaz, 1998; 2000; 2004) hemos podido constatar que tanto los materiales constructivos como las técnicas arquitectónicas atribuibles a los periodos Ychsma e Inca en Armatambo, son claramente diferenciables y superpuestas entre sí. Así es observable la superposición de los adobes rectangulares sobre el tapial, lo que en correspondencia con otros elementos culturales asociados, nos ha permitido definir claramente la relación de cada una de estas técnicas con el periodo Ychsma o Inca respectivamente.
La arquitectura Ychsma utiliza el tapial de manera recurrente, el cual se empleaba en las grandes edificaciones, recintos ortogonales y pasajes de circulación interurbana.
En la unidad de excavación “P”, ubicada en la parte central de Armatambo (Díaz, 2004, vol I: 67-78), fue evidente la posición cronoestratigráfica del tapial, asociado a cerámica Ychsma, y subyacente al adobe rectangular de tipo Inca.
En esta unidad se descubrió un pasaje con rampa incorporada de más de 12 m de largo por 2,30 m de ancho, alineado en eje Norte-Sur. Esta pasaje está definido por dos gruesos muros de tapial de 1 m de ancho en promedio, por 3,60 m a 3,70 m de alto, cuyas bases fueron levantadas en zanjas poco profundas y directamente excavadas sobre los estratos naturales. La construcción de estos tapiales se realizó mediante el acondicionamiento inicial de adobes achatados, de bordes descuadrados y con una sola superficie alisada, los que fueron dispuestos horizontalmente en doble hilera y unidos con argamasa de barro. Sobre estos se asentó una cama de barro de 20 cm de espesor, siguiendo la técnica de construcción de los tapiales. Luego de esa cama de barro de 20 cm se puso nuevamente una línea de adobes achatados de las mismas medidas, los que otra vez fueron cubiertos por otra capa de barro de 32 cm de espesor, y al último se volvió a poner otra línea de adobes. Estos tapiales muestran en su superficie huellas de improntas de cañas, indicando que la caja que los contenía fue hecha con cañas dispuestas de manera vertical. Estos adobes tenían 40 cm de largo, 8 cm de alto y un espesor no precisado ya que se encontraban dentro del muro. Luego de esta primera porción del muro, que alcanza una altura de 90 cm, se superponen más camas de barro que marcan notorias líneas horizontales, donde no se aprecian más adobes achatados.
El empleo de esta técnica constructiva también ha sido observado en algunas estructuras de la parte central de la Huaca San Pedro y en las unidades “O” y “X-3”, ubicadas en otras zonas de la Huaca (Díaz, 2004, vol. I). En este punto es interesante notar la presencia de este tipo de adobes en el Templo Pintado (Muelle & Wells, 1939: 274) en Pachacamac, indicándose que estos adobes fueron hechos con gaberas de madera, los que llevaban impresos huellas de dedos y que en promedio tenían 7 x 27 x 45 cm. Además, esta técnica y este tipo de adobes están presentes en otros sectores de Armatambo, como por ejemplo en la Huaca Cruz de Armatambo (frontis y plataforma sur), Huaca Los Laureles (restos de muros en el lado oeste). En una revisión más detallada de los elementos arquitectónicos de Pachacamac, también se evidencia la presencia de este tipo de adobe, empleado no solo en asociación con los tapiales, sino conformando grandes edificaciones que emplean muros conformados exclusivamente con estos adobes achatados. Es interesante notar que, en general, las medidas de estos adobes suelen ser de 0,40 cm de largo x 0,10 cm de espesor x 0,26 cm de ancho, aunque también hay adobes de 0,42 cm de largo x 0,10 cm de espesor. La temporalidad de estos adobes y de estas técnicas constructivas se relaciona también con el periodo Medio y probablemente el periodo Temprano de desarrollo de la sociedad Ychsma; pues en el sector comprendido al este del montículo Urpayhuachac, junto al cementerio III de Uhle (1903: plano general), se asocian estas estructuras con material cerámico de superficie perteneciente al Ychsma Temprano. En la Calle Este-Oeste de Pachacamac, próximo al cruce con la Calle Norte–Sur, se aprecia la superposición horizontal de un muro de adobes rectangulares grandes, que cubre un muro más antiguo confeccionado con adobes achatados.
En Armatambo, los recintos definidos por estos tapiales suelen ser de planta ortogonal, de tamaño pequeño (3 m en promedio) y tamaño mediano (5 m en promedio). En algunos casos también se han encontrado evidencias de pisos enlucidos en los recintos más elaborados. En términos generales la posición de los tapiales siempre es vertical y con escasa cimentación.
En cuanto a la arquitectura de la época Inca, la técnica constructiva cambia radicalmente, ya que se emplearán los adobes de manera frecuente en vez del tapial. Estos adobes son de forma rectangular “tipo Inca” (Tello, 1999a: 37) o paralelepípedos.
Es resaltante notar que, en términos generales, los adobes rectangulares no son de un tamaño regular, pues lo que predomina son los adobes de tamaños variados, aunque la altura promedio puede fluctuar entre los 12 cm y 25 cm. Las improntas en estos adobes son observadas por el lado superior, donde se pueden encontrar huellas de manos o de algún animal doméstico (como un perro), demostrando que esa es la superficie que estuvo totalmente expuesta dentro de la gavera. Los adobes Inca emplean algunas inclusiones en la mezcla arcillosa, como pequeñas piedras, fragmentos de moluscos o pedazos de cerámica en pequeñas proporciones. Las edificaciones construidas con estos adobes corresponden a PCR, como la de la Huaca San Pedro o recintos rectangulares como el Recinto con Pintura Mural de la unidad “O”.
LOS OBJETOS SUNTUARIOS
En Armatambo uno de los elementos suntuarios más representativo y de valor cronológico es el mullu (Spondylus princeps), ya que nos permite establecer la presencia del Estado incaico en la región Ychsma, debido a que su presencia es diferencial durante los periodos Intermedio Tardío e Inca. El mullu suele ser abundante en los contextos funerarios y de otros tipos durante el periodo Inca, mientras que su presencia es mínima o inexistente en los ajuares funerarios Ychsma. Creemos que esto responde a una fuerte limitación en cuanto a la disponibilidad del mullu para las diferentes prácticas sociales de la población local, quedando su acceso restringido únicamente a las clases gobernantes.
La poca presencia del mullu durante el Intermedio Tardío en Armatambo, y en la región Ychsma en general, evidenciaría escasos niveles de intercambio con la costa norte. Luego de que la Costa Central fuera conquistada por el Estado Inca se dinamizó la circulación de este bien, permitiendo el ingresó de grandes volúmenes de este bivalvo a la región de Lima, logrando que la población tenga mayor acceso a este.
Los escasos niveles de intercambio percibidos en Armatambo durante el Intermedio Tardío, no solo se expresa en la popularidad del mullu, sino que también se observa con los metales, con los pigmentos y con otros moluscos (Conus sp y Ostrea sp) propios de las aguas cálidas. Esto estaría manifestando bajos niveles de intercambio con grupos sociales extrarregionales, lo que reforzaría la percepción de que el culto muy extendido de Pachacamac haya sido una creación incaica y no de origen local.
La gran presencia de mullu, conus y ostras en los registros arqueológicos de Armatambo se da durante la ocupación Inca y, al parecer, debe estar respondiendo a la eficaz red de comercio y/o tributación desplegada por la administración imperial Inca luego de anexar los pueblos de la región norte del Perú y del Ecuador, logrando con esta red, que productos suntuarios diversos llegaran de manera permanente a distintas partes del imperio como Pachacamac. En esta red de manejo administrativo y circulación de bienes creemos que Armatambo jugó un rol geopolítico importante, ya que era el puerto más cercano al Santuario que podía ser utilizado por embarcaciones de mayor tamaño.
Además, debemos tener en cuenta que Armatambo se vinculaba a Pachacamac por medio del “Camino de los Llanos”, el que atravesaba la ciudad de norte a sur. Estas condiciones geográficas particulares, al parecer, le dieron a Armatambo un mayor status económico y social durante la época incaica, constituyéndose en un foco de crecimiento para una clase social de mercaderes locales que alcanzaron una elevada posición económica, dentro del nuevo tejido social incaico.
CONCLUSIONES
De acuerdo con nuestras investigaciones en Armatambo, y complementadas con los trabajos también realizados en La Rinconada, podemos afirmar que los Ychsma durante el Intermedio Tardío se configuran como una formación social restringida a las cuencas bajas de los ríos L urín y Rímac, además de ocupar la zona de Chilca, área de litoral. Durante esta época, la ubicación de Armatambo debe haber respondido a su proximidad a la bahía, hoy conocida como de Chorrillos, cuyas aguas tranquilas fueron punto de acceso a los recursos alimenticios (caza de mamíferos marinos, pesca, etc.) que proveía el mar. De otro lado, la diversidad de recursos de playa arenosa, playa rocosa y humedales de la zona favorecieron grandemente su ubicación, sin olvidar los campos agrícolas que se extendían en sus faldas, alimentados por el canal de Surco o “Sulco”.
En la concepción de su ubicación se escogió y aprovechó la falda del Morro Solar que permitía tener una relación visual con la ciudad de Pachacamac, sumado al hecho de encontrarse resguardada de los vientos y neblinas provenientes del mar.
La arquitectura local, manifiesta en la utilización de tapiales con adobes achatados en su interior, definía varios espacios ortogonales abiertos, algunos poseyendo banquetas, los que se articularían entre sí mediante el uso de pasadizos con rampas. No es posible para nosotros tener aún una idea clara de la configuración urbana de Armatambo en esa época, pero es probable que el sector de PCR observado en las fotos aéreas (SAN 1943) se haya comenzado a construir en este periodo, tal vez concentrando la arquitectura monumental hacia la porción norte de la ciudad.
En cuanto a las costumbres funerarias pre incas, estas evidencian simplicidad en el tratamiento de los individuos y escasa presencia de productos extrarregionales (metales, moluscos exóticos del norte). Por ello, no se aprecia mayor diferenciación de status o diferenciación social en las actividades realizadas a través de los ajuares externos asociados. Sin embargo, son apreciables los pocos casos que evidencian jerarquía y poder como es el caso particular del contexto de los báculos y el contexto funerario complejo identificado en “22 de Octubre”.
La escasa presencia de productos suntuarios obtenidos mediante la actividad del comercio a larga distancia, nos configurarían una sociedad circunscrita a resolver su existencia principalmente con los recursos obtenidos en su espacio territorial, aunque eventualmente accedía a algunos productos suntuarios exóticos, los que eran empleados en las prácticas rituales. Obviamente, este panorama se podrá ampliar luego de analizados otros elementos asociados que por ahora no contamos. En todo caso, todo pareciera indicar que los Ychsma estarían resolviendo mayoritariamente su distintas necesidades mediante la obtención de recursos de los valles o regiones más próximos.
Sin embargo, la situación en la región Ychsma cambiará radicalmente durante la ocupación Inca. Los cambios son muy perceptibles en la arquitectura, ya que se introducirá la utilización de los adobes rectangulares del tipo Inca. Creemos que esta nueva adopción responde a la forma y necesidades urbanísticas de la administración incaica, creando la posibilidad de construir estructuras variadas, con muros más delgados y menos masivos. Es claro que la utilización de tapiales no podría facilitar la edificación de espacios reducidos y diversificados con poco esfuerzo y menor traslado de materia prima.
Es así que se continuará construyendo las PCR (SP1- Ar) propias de la región Ychsma, empleando esta innovación arquitectónica incaica. En cuanto a la distribución urbanística de Armatambo, es claro que se definen sectores o barrios, articulados entre sí por medio de un camino principal que cruza la ciudad de Norte a Sur, del cual se desprendían los caminos secundarios, algunos de ellos construidos durante el periodo Ychsma (Unidad P) y posteriormente reutilizados por los incas. Asimismo, hacia el sur de la ciudad se habrían ido construyendo de manera aislada y separadas algunas PCR menores como la excavada por nosotros en la zona de San Pedro.
En cuanto a las prácticas funerarias, es evidente que las convenciones de su patrón, el hoyo de planta circular excavado en el suelo, el tratamiento del individuo enfardelado, la posición central del mismo dentro de la cista y la disposición del ajuar funerario frente al individuo, se mantienen y no cambian. Lo que cambia es la riqueza de los ajuares funerarios, acrecentados por la presencia masiva de productos exóticos, sobre todo provenientes de la costa norte. Cambia además la complejidad del tratamiento externo del fardo y la mayor presencia de vasijas decoradas y modeladas, como el tipo “cara-gollete” identificado en Puerto Viejo (Bonavía, 1959). Contemporáneamente, se observará la presencia de contextos funerarios de planta rectangular, como el C.F. 24 (Díaz & Vallejo, 2003b: 370) con adobes reutilizados, atribuibles a la elite local vinculada a la administración incaica.
De acuerdo a las evidencias arqueológicas presentadas, se puede afirmar que el periodo Inca en Armatambo y La Rinconada demuestra una incorporación vertical paulatina de nuevos elementos culturales y no de una suplantación de los mismos. Esta es la manera que permite explicar la continuidad de la tradición cultural Ychsma, que subsiste a pesar de su anexión al estado imperial incaico.
Fuente: ARMATAMBO Y LA SOCIEDAD YCHSMA autor Luisa E. DÍAZ ARRIOLA
Directora del Proyecto Arqueológico Armatambo.
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29 mayo 2010

Situación de la Agricultura Peruana

I. LAS BASES FISIOGRÁFICAS DE LA AGRICULTURA PERUANA
La agricultura de Perú tiene como base fisiográfica la montaña andina que es parte de la Cordillera de los Andes. De las 104 zonas de vida que hay en el planeta 84 están en nuestra montaña. De los 34 climas y 65 microclimas que hay en mundo, contamos con 24 climas y 60 microclimas respectivamente. Estamos en una montaña que al estar cercana a la línea ecuatorial, poseer aguas calientes y frías en el océano Pacifico y tener 107 Cuencas hidrográficas, ha configurado un ecosistema nacional, que ha llevado a que seamos considerados como un país que contiene una alta mega biodiversidad.
En Flora, tenemos el 10% del total mundial. Después de China, somos los segundos en el rubro de plantas conocidas y somos los primeros en especies nativas domesticas. En Fauna, somos un país que sobresale a escala planetaria, al ser los primeros en especies de peces, los segundos en aves, los terceros en mamíferos. Según, el destacado biólogo peruano, Antonio Brack, nuestro país, no sólo tiene una alta diversidad de recursos genéticos, sino que somos los primeros en el mundo. En conclusión, la montaña andina peruana, además de ser uno de los centros mundiales de origen de agricultura y la ganadería, contiene en sus diferentes parajes o pisos altitudinales, una riqueza invalorable, tanto de orden biológico como cultural y humano.
El reconocimiento de este potencial biogenético no nos lleva desconocer que estos ecosistemas también son frágiles, como consecuencia de la falta de planes de prevención de parte del Estado y la población, frente a los recurrentes cambios de la oferta climatológica (como El Fenómeno del El Niño, sequías, friajes y otros); del hecho de que las actuales vías de comunicación (escasas y deficientes), no transforman ni facilitan el acceso a lo abrupto del relieve de nuestra montaña; así como al desarrollo de tecnologías que no se adaptan a las características de la montaña andina. Tenemos que reconocer que en los últimos tiempos, se viene profundizando negativamente la brecha, entre la escasez del recurso tierra y el crecimiento de la población.
Como también se debe identificar el desfase hídrico existente, el sentido de que cada vez hace más evidente, la ausencia de planes de pequeña infraestructura de riego en la sierra para retener el agua, de planes de drenaje para detener la creciente salinización de las tierras en la costa, que incluso neutraliza los avances que se realizan cuando se gana frontera agrícola. Con otras palabras, no hay un verdadero y consistente plan nacional para un manejo integrado cuencas y micro cuencas, sobre todo en la sierra peruana, ámbito en el cual se encuentra la gran mayoría de productores y los recursos naturales tienen un alto de deterioro, debido a la presencia de una poderosa industria transnacional minera, gasífera y petrolera.
II. LOS PRINCIPALES RASGOS ESTRUCTURALES DE LA AGRICULTURA PERUANA
Entre los más destacados, pasamos a señalar, los siguientes:
􀂉 LA PRODUCCION AGRARIA EN DECLIVE.
El PBI del sector agropecuario, actualmente tan solo representa el 7.6% del PBI nacional, que constituye la mitad de lo que fue hace cuatro décadas. Descenso productivo preocupante para el desarrollo nacional, si tomamos en consideración que este fenómeno económico-social, ocurre justamente (2003), cuando las familias peruanas siguen dedicando el 45% de su presupuesto a la alimentación ( Especie en Extinción. R. Webb. El Comercio.26/07/04).
A pesar de esta limitante en la generación de valor y de otras adversidades políticas, económicas y sociales, la agricultura peruana, juega sin embargo, un rol fundamental en el desarrollo del país, porque de este sector dependen directamente por lo menos, un tercio del total de la población (27 millones de habitantes); en términos de empleo absorbe cerca del 30% de la Población Económicamente Activa (PEA, cerca de 12 millones); y sigue siendo, el soporte básico de alimentación local, regional y nacional.
􀂉 PRODUCIMOS LOS ALIMENTOS BASICOS DE LA HUMANIDAD Y POSEEMOS UNA GRAN DIVERSIDAD DE CULTIVOS Y CRIANZAS.
De los 4 cultivos más importantes para alimentación humana, el Perú produce masivamente tres de ellos, como es el caso de la papa que se cultiva en la sierra y la costa (con 330 variedades reconocidas y 3,000 por reconocer), del maíz que se cultiva en la sierra y la selva (amiláceo y duro, con mas de 300 variedades) y el arroz que se cultiva en la costa y la selva; así como tenemos condiciones para ampliar la producción del trigo, en sus distintas variedades; que se cultivan en 19 regiones de las 25 que existen en el país, principalmente en los valles interandinos. A estos cultivos hay que añadir la gran variedad de: hortalizas (espárragos, cebolla, tomate); tubérculos (además de la papa, producimos la yuca, el comote); menestras (variedades de frijoles); frutas (650 especies , entre ellas, el mango, uva, limón); cultivos industriales (azúcar, café, algodón, palma aceitera); los granos andinos de alto valor proteico (quinua, maca, tarwi, Kiwicha y otros); y cerrando este círculo agrícola, producimos la hoja de coca.
En el sector pecuario, entre las crianzas más importantes destaca la producción de vacunos, ovinos, cerdo y los camélidos Sudamericanos (Alpaca, llama y vicuña); señalando que para la alimentación ganadera contamos con más de 400 tipos de pastos naturales desarrolladas en importantes praderas altiplánicas (principalmente Puno), además de contar con cultivos forrajeros. No es una anécdota señalar, que este conjunto de alimentos de diverso origen regional y biológico, son los que a su vez nos proporcionan una variada dieta alimenticia que contiene una importante calidad nutricional.
􀂉 LA PREDOMINANCIA DE LA PEQUEÑA PRODUCCIÓN EN LA NUEVA TENECIA DE LA TIERRA.
En las últimas 4 décadas del siglo XX, como fruto de la reforma agraria (1969), pero sobre todo como resultado de las masivas luchas del movimiento campesino por la tierra (desde 1960 hasta fines de los 80s), presidido de la orientación Allparayku Poder Kama, se ha producido una gran transformación de la estructura de la propiedad y tenencia de la tierra.
Se puede señalar con pertinencia que en el Perú - a diferencia de otros países - no hay latifundio; y lo que en la actualidad prevalece, es la predominancia de la pequeña producción (Unidades Agropecuarias - UAs - menores de 20 has).
Sumados los tres primeros rangos de superficie, se puede afirmar que la pequeña producción, alcanza aproximadamente al 92.11% del total de productores que existen el país; los cuales se distribuyen espacial y regionalmente en la siguiente proporción: 15.1% en la costa, 14.3 % en la selva y 70.6% en la sierra; que están acompañados -en menor proporción- por una importante capa de mediamos productores (principalmente en la costa); donde ambas - respecto a décadas anteriores - le otorgan una singular fisonomía a la nueva estructura de la tenencia de la tierra.
Esta pequeña producción (de menos de 20 has), del total de la tierra de uso agrícola que existe en todo el país y que llega a la cantidad de 5 millones 476 mil has, son propietarios de 3 millones 612 mil hectáreas que constituyen 66% de ese total. Del universo de pastos naturales que existen en el país (17 millones de has), según el mismo censo, la pequeña producción controla 868 mil has. Pero, vía las Comunidades Campesinas, se calcula que la pequeña producción controla no menos del 55% de los pastos naturales existentes.
Como parte de este nuevo rasgo estructural de la agricultura peruana, hay que destacar su control sobre la calidad de tierra; ya que de un lado, esta misma pequeña producción, tiene el control de cerca del 75% del total de la tierra de cultivo bajo riego (1millón 729 mil has) y el 62% del total de la tierra de cultivos de secano (2 millones 308 mil has). De otro lado, del total del Valor Bruto de la producción agropecuaria (alimentos y bienes intermedios- insumos), el 71.5% proviene de la pequeña producción. De la misma manera, cerca del 60% de la producción que se destina al mercado externo, compromete a la pequeña producción.
Desde el ángulo que relaciona la propiedad con la producción, según el censo del 94, esta importancia, se confirma, cuando las estadísticas revelan que la pequeña propiedad menores de 5 has representa el 67% del área dedicada a los cultivos transitorios y 48% de la dedicada a los permanentes. El señalamiento de este rasgo estructural nos indica que para hacer viable al conjunto de agricultura peruana tiene que hacerse necesariamente viable a la pequeña producción.
􀂉 LOS TIPOS DE AGRICULTURA QUE EXISTEN EN EL PAÍS.
La agricultura peruana tiene como punto de partida la diversidad, es decir, no es una sola unidad y existen diversas agriculturas que varían según el piso ecológico, el mercado que abastecen y que han dado lugar a diversas maneras de organizar el territorio. Sin embargo, se puede hacer una tipología general que corresponde a otro rasgo estructural de la agricultura peruana.
En primer lugar, está la agricultura que destina su producción al mercado externo. Veamos apretadamente algunas de sus características:
(a) A diferencia de décadas pasadas en las que la agro exportación se concentraba en el azúcar, algodón y lanas; ahora fruto de una nueva relación entre la industria y la agricultura en los marcos de un nuevo orden agrícola mundial, de cambios científicos - tecnológicos que generan en los laboratorios los sustitutos y los Organismos Genéticamente Modificados (OGMs - semillas), que han dado lugar a una nueva división internacional del trabajo; la agro exportación peruana, se concentra en aquellos productos que no producen los países desarrollados (llamados exóticos) y que tienen una demanda especifica (los llamados nichos de mercado). Así, desde estos parámetros de intercambio, actualmente los productos estrella son el espárragos, frutas (uvas y mangos), cebollas y otros; a las cuales hay que incorporar la exportación tradicional del café, que sigue constituyendo el producto de exportación de mayor trascendencia pese a la crisis de precios internacionales que vive.
(b) Este tipo de agricultura viene creciendo, tiene algunos niveles de innovación tecnológica y es la única que ofrece rentabilidades y beneficios que fundamentalmente se concentran en los eslabones superiores de las cadenas agro exportadoras, aunque varían según los ciclos de los precios internacionales. Es en este sector y en menor medida en el café, donde se concentra la política de de subsidios y ventajas que les otorga el Estado. Sin embargo, esta agricultura de exportación no tradicional, que en lo fundamental sigue siendo de producción primaria con escaso valor agregado, tiene un débil impacto en el desarrollo de la agricultura peruana, ya que sólo comprometen a 70 mil hectáreas de más de dos millones y medio que se cultivan anualmente en el país y sus beneficiarios (empresas agro exportadoras), solo constituyen el 0.17 % del total que existen en el país (conclusiones VI Conveagro. 2002).
(c) Se encuentra liderado por la organización empresarial agro exportadora, cuyos núcleos de dirección están dispuestos a sacrificar a cualquier precio la agricultura interna del país para conseguir ventajas en los mercados externos (APTDEA y ahora en el TLC). En este tipo de agricultura se encuentra también una importante capa de pequeños productores, que están ubicados en los eslabones inferiores de las llamadas cadenas agro exportadoras. En los últimos tiempos vienen crecientemente fortaleciendo su organización gremial, una de cuyas finalidades es cambiar las condiciones de sobre explotación y de inequidad, que sufren en estas cadenas. Un ejemplo de ello, es la lucha de los productores algodoneros (que según el censo del 94, son aproximadamente 28 mil) con la finalidad de frenar la importación del algodón subsidiado norteamericano y su batalla contra las desmontadoras y las empresas textiles, que siempre buscan pagarles el precio más bajo.
En segundo lugar, está la agricultura cuya producción se destina a los mercados urbanos del país, que ha venido creciendo conforme se ha ido acrecentando la migración del campo a la ciudad. Sus características básicas, son:
(a) Está comprometida en la producción de alimentos de consumo masivo urbano como las hortalizas, papa, cebollas, frutas, leche, carnes, entre otros; y en la producción de insumos para la agroindustria, aunque cada vez en menor proporción. Se ubica principalmente en la costa y en menor medida la en selva y en la sierra. Este tipo de agricultura ha venido creciendo en el curso de las últimas décadas, ha realizado esfuerzos inconclusos de innovación tecnológica; y desde 1989 a la fecha, su rentabilidad es cercana a cero (0), por la caída sistemática de los precios en chacra. Su evolución depende de los ciclos de la economía en general, que como se sabe tiene fases de expansión y de recesión; y por ello, al igual que el conjunto de la agricultura, es bastante sensible a la evolución de la capacidad adquisitiva de la población.
(b) Se le conoce también con el nombre de agricultura comercial y en esa medida, compite en primera línea con las importaciones de alimentos y de insumos agropecuarios. Se encuentra también enfrentada por el control del mercado de insumos agropecuarios con una agroindustria monopólica procesadora de alimentos y que es alta y crecientemente dependiente de insumos que provienen de la importación subsidiada. Desde fines de los 80s pero sobre todo en la década de los 90s hasta la fecha, no sólo esta acosada y sufre los estragos de las importaciones subsidiadas; sino que no cuentan con políticas sectoriales sostenidas que mejoren los precios en chacra y que reduzcan los costos productivos, sobre todo de los pequeños productores.
Es bueno hacer notar, que los estragos que producen las importaciones subsidiadas como sustitos directos a la producción nacional del azúcar, los lácteos y el arroz, son menores respecto a otros productos de este tipo de agricultura. Por un lado, debido a que han contado con un nivel de protección parcial que se deriva del arancel AV (Ad Valoren), sobretasas y los derechos específicos variables; aunque estas medidas de frontera no logran del todo corregir las distorsiones que generan los precios internacionales subsidiados. Es adecuado informar que desde 1991, se aplica los derechos específicos variables y en el 2001 fueron remplazados por el sistema de la Franja de precios.
Por otro lado, a que en el último lustro (1998-2003), los precios internacionales del azúcar, lácteos y arroz, se han encarecido por factores de coyuntura internacional (que no es motivo de análisis del presente artículo), lo que ha hecho que sus precios de internamiento al país se hagan mucho más caros todavía. Ello, antes que políticas internas del gobierno, pero sobre todo el esfuerzo de los propios productores, son las causas que explican la recuperación transitoria de la producción de estos cultivos. Pero es menester señalar que si con la firma del T LC con EEUU, se elimina la Franja de precios, los estragos que traerá la importación subsidiada sobre estos cultivos, serán perores a los que ahora se vive.
(c) En este tipo de agricultura, hay que acotar también, que los estragos de la importación subsidiada es desigual en el conjunto de productores de la producción del azúcar, lácteos y el arroz; debido a que los pequeños productores si sufren casi todos los rigores de los estragos de la importación; en especial las UAs menores de 5 has, que como sabemos son los últimos eslabones de las cadenas productivas ligadas al abastecimiento de los mercados urbanos; no sólo porque tienen escaso financiamiento de la banca comercial y no son beneficiarios de planes de innovación tecnológica; sino porque los intermediarios aprovechando su posición de dominio en estas cadenas, a los pequeños productores les pagan en chacra, el menor precio posible.
En esta situación se encuentran los pequeños sembradores de caña de azúcar que existen en los valles de Lambayeque, la Libertad, del norte chico de Lima y El tambo en Arequipa. Siempre según el censo del 94, en esta misma situación se encuentran 30, 035 pequeños productores de arroz, que están sobre explotados, y que constituyen el 41.1% del total que hay en este sector (72,095). En el caso de la producción de leche, que pese a que 850 mil UAs cuentan con ganado vacuno, sólo un pequeño porcentaje de cerca de 72 mil 475 UAs comercializan su producción lechera y que apenas constituyen el 8.5%. De esta escasa cantidad, apenas 15 mil productores eran proveedores de plantas industriales. Estos últimos productores son los que tienen mejores condiciones para afrontar los estragos de la importación de lácteos subsidiados; los demás, que constituyen el 91.5%, están en la precariedad y abastecen principalmente los mercados locales, vendiendo también con precios precarios, que se refleja en el estancamiento de la producción y los precios de la carne, leche y del queso serrano.
(d) En esta agricultura, existe una importante capa de medianos productores, que están dotados de una organización por línea de producto (arroz, leche, maíz amarillo), que también viene fortaleciéndose y que tienen capacidad de negociación oficiosa con el MINAG. Asimismo existe también una extensa y masiva capa de pequeños productores, que están en condición de sobre explotación, tanto respecto a su producción como a sus ingresos. Su fuerza de trabajo es familiar, su producción es especializada y está destinada hacia el mercado. En medio de ellos, existe una amplia gama de trabajadores rurales.
En tercer lugar, está la agricultura cuya producción se destina a los llamados mercados restringidos, que están dominados más por dinámicas comerciales que por dinámicas productivas. Veamos algunos de sus trazos que diseñan sus más importantes particularidades:
(a) Este tipo de agricultura al tener principalmente como base fisiográfica la sierra peruana, se desarrolla en los valles interandinos, mesetas, praderas y en las zonas de puna, que son partes que conforman la unidad de la montaña andina peruana. Se puede afirmar que tiene una agricultura de ladera que se combina consustancialmente con actividades pecuarias que hacen un uso extensivo de pampas y pajonales.
(b) En este tipo de agricultura están la gran mayoría de los productores que no bajan del 70 % del total que existen en el país. Su forma principal de organización es territorial, donde el eslabón más importante de ella, es la comunidad campesina. En el Perú, hay cerca de 5, 818 comunidades campesinas que se ubican principalmente en la sierra sur y en el centro del país.
(c) Su producción agropecuaria, medida en términos macro e incluso regional, se encuentra estancada, con bajos rendimientos, sin la adecuada innovación tecnológica, donde los recursos productivos y naturales tienen un fuerte grado de deterioro; como consecuencia de la falta de políticas diferenciadas (económicas y sectoriales) que atiendan al núcleo motor y trascendente de este tipo de agricultura: La Economía Campesina Comunera.
A diferencia del pequeño productor de la costa y en menor medida de la selva, su producción no es especializada y su mano de obra es familiar. Tiene un amplio portafolio de cultivos y crianzas y gran parte de su producción la destina al autoconsumo; aunque es necesario distinguir que las actividades pecuarias están más integradas a los circuitos comerciales de los mercados locales, regionales e incluso nacionales, en tanto que constituye su principal fuente de ingresos. Su forma de relación con estos mercados restringidos, corresponde a la producción mercantil simple, cuya lógica es intercambiar bienes, para obtener ingresos que le permitan satisfacer necesidades que están más allá de las alimenticias; antes que la ganancia en los términos y la lógica de la producción capitalista.
(d) Como resultado de las políticas de ajuste estructural y del recrudecimiento del centralismo, las agriculturas de este tipo de economías, no solo se han descapitalizado a una velocidad inusitada por falta de inversión publica (productiva y social), sino que se han desvalorizado en extremo sus PBIs, al hacerse producido una violenta caída de los precios en chacra. Este fenómeno económico - social, ha desembocado en el desarrollo, por lo menos, de dos tendencias.
La primera: La desvalorización de la producción agropecuaria ha traído como contrapartida, el incesante desarrollo de actividades no agrarias (comercio, servicios, artesanía y otros), que
engrampándose con las migraciones al interior de las regiones, han dado lugar también a un crecimiento inusitado de los centros poblados, que constituyen los nuevos focos rurales que concentran las demandas de educación, salud, vivienda, vías de comunicación, entre otros.
La segunda, es que se incrementa, aún más, las tendencias hacia el autoconsumo de la producción agrícola, lo que amplían un margen de juego a los alimentos industriales en las ciudades intermedias. Sin embargo, es necesario recalcar, que nada de lo señalado líneas arriba, desnaturaliza la importancia estratégica de proyección de vida, que tiene para el campesino, la tierra y la producción de alimentos.
En ese contexto, arrastrados por las políticas del libre mercado y liberalización comercial, la relación de intercambio campo-ciudad, ha caminado y ha sido abiertamente desfavorable para la economía de la familia campesina y sus ingresos han caído sistemáticamente en las últimas décadas; lo cual constituye una de las causas principales de por qué la pobreza se concentra en este ámbito.
(e) Finalmente, es bueno resaltar que este tipo de agricultura, también sufre los todos los impactos de la importación de alimentos y de insumos agropecuarios, como son los casos, entre otros, del consumo del pollo que afecta a miles de pequeños productores de vacuno de la sierra; y el trigo duro importado que aplasta a la producción de trigo blando, la cual esta principalmente en manos de los pequeños productores serranos.
Como también es correcto poner en primer plano, que en este tipo de agricultura, por raíces históricas, culturales y de derecho propio, el campesino vía las comunidades campesinas tiene el control de su tierra y territorio; y por ello, ha entrado en conflicto con la agresión de la gran minería trasnacional, que a demás de llevarse nuestros recursos sin que haya una justa retribución para el desarrollo de nuestros pueblos, tampoco desarrolla verdaderos planes de recuperación y potenciación ambiental.
􀂉 SOMOS UNA SOCIEDAD PREDOMINANTEMENTE RURAL.
Si bien, del total de la población del Perú, el 70% es urbana; también es cierto, que esta población se concentra en 6 grandes ciudades que principalmente se ubican en la costa (sólo Lima Metropolitana tiene más de 7 millones de habitantes). Es decir, la gran mayoría de regiones del interior del país, son predominantemente rurales, no solo porque la población rural de estas regiones oscila entre el 35 y 75 % del total, sino porque su principal actividad productiva sigue siendo la producción agropecuaria; aunque es indispensable distinguir, que éstas tienen distinto grado de conexión con el mercado.
Pero hay que considerar que fruto de las migraciones, esta predominancia rural se da en medio del desarrollo de nuevas dinámicas poblacionales, que han traído transformaciones en la sociedad rural y en la relación entre el campo y la ciudad, que han conducido a que la sociedad rural se urbanice y las ciudades intermedias regionales se ruralicen; fenómeno que trae connotaciones económicas, sociales y culturales. A las demandas para el desarrollo agrario se han eslabonado las de que provienen de esta nueva ruralidad.
􀂉 LA SEGURIDAD ALIMENTARIA ES CADA VEZ MÁS PRECARIA AL PUNTO QUE NOS HEMOS CONVERTIDO EN UN PAÍS QUE ESTÁ CALIFICADO COMO UN PAÍS IMPORTADOR NETO DE ALIMENTOS (PINA).
El repliegue de la producción nacional que cada vez ocasiona una menor producción Per Cápita, ha llevado a que se incremente la dependencia alimentaria. Este es el caso de la papa que constituye el cultivo más representativo de la agricultura peruana y que comprometen a no menos de 597 mil productores que representan el 39% del total que hay en el país. Así, en 1950, la producción per cápita era de 175 kilos por persona y en el año del 2002 fue apenas 115 (Agro data CEPES).
Indudablemente que la otra cara de esta misma medalla, es la estrepitosa caída de la capacidad adquisitiva de la población. Según INEI – BCR (2003), al medir la evolución del salario mínimo real (1985 = 100), encuentra que este índice en 1970 era de 225 y en el año del 2002 este mismo índice es de apenas 60; cayendo aproximadamente en cuatro veces el salario mínimo real; es decir estos salarios perdieron cerca del 75% de su capacidad adquisitiva respecto a 1970.
Otro factor, que hace vulnerable la soberanía y la seguridad alimentaria, es el incremento incesante de las importaciones agrarias. Así por ejemplo, en la década de los 70, el promedio anual de importación era de 256 millones de dólares, en los 80 paso a 527 millones y en la década de los 90s, se incremento hasta 1,166 millones. En estas importaciones destaca el trigo duro que significa como promedio anual la cantidad de US $ 180 millones, el maíz amarrillo duro (US $ 100 millones), lácteos, soya, aceites, cebada y otros.
A esta situación ha contribuido la imposición de una dieta alimentaria basada en alimentos procesados que tienen un alto componente importado como es el caso del consumo de la leche evaporada, del pan con trigo importado y del pollo, particularmente en los grandes centros urbanos. Dentro del incremento anual de este tipo de alimentos, hay que destacar, que el consumo per cápita de pollo que en la década de los 50s fue de 1.8 kilos por persona; ha pasado para el año del 2001, a la cantidad de 23.8 kilos por persona; afectando abiertamente al consumo de carnes rojas – vacuno (Guillermo Rebosio. 2004)
Otros efectos de esta misma naturaleza y con consecuencias más dañinas, es la que trae la importación del trigo duro, no sólo porque arrinconan a los productores que siembran anualmente cerca de 130 mil has y producen 180 mil toneladas de trigo blando; sino porque a través de la industria molinera se introducen masivamente el consumo del fideo y la galleta, que también arrinconan y no dan espacio a la industria harinera nacional; añadiéndose el agravante de que aún cuando cuentan con precios artificialmente bajos y con un arancel pequeño (17%); y sin embargo, ello no se refleja en la disminución de los precios del consumidor. Por el contrario han subido, como es el caso del precio del pan.
􀂉 OTRO RASGO ESTRUCTURAL, ES QUE LAS POLÍTICAS ECONÓMICAS Y SECTORIALES DE LAS ULTIMAS CUATRO DÉCADAS, NO HAN TENIDO COMO CENTRO - POR PARTE DEL ESTADO - LA PROMOCIÓN Y DESARROLLO DE LA AGRICULTURA.
A pesar de la inmensa importancia del agro y que hemos descrito líneas arriba, cuenta contradictoriamente con políticas económicas que han generado un entorno adverso a su desarrollo y políticas sectoriales que no han hecho de la agricultura una base del desarrollo del país. Un ejemplo que grafica esta situación es la caída sistemática de la inversión pública para atender las necesidades productivas y sociales que requiere el agro peruano, cuado constatamos que de cada 100 soles que gasta el Estado peruano, solo 2 soles va para la agricultura; con el agravante de que no están dirigidas centralmente a la transformación productiva e innovación tecnológica.
Un reflejo de este mismo proceso es también la caída sistemática del conjunto de precios agropecuarios, que según el documento del MINAG, Lineamientos de Política Agraria para el Perú, señala que "durante las tres últimas décadas, los precios reales agrarios han disminuido, y registran para el año 2000 un equivalente al 33% del nivel de 1971". Política que se complementa con el escaso financiamiento crediticio y la ausencia de una sistemática política de sostenimiento de precios.
Pero será la pequeña producción de menos de 10 has que constituyen cerca del 84% del total de productores que existen el país (en especial la de menos de 3 has. que aproximadamente son un 1 millón), las que sufren todos los rigores del abandono, exclusión y marginación económica, social y política. De la misma manera, las demandas que surgen de la nueva ruralidad no cuentan con verdaderas políticas públicas para atender las necesidades de educación, salud, vivienda; así como de otras actividades comerciales y fuentes de recojo de ingresos no agrarios, como es el caso del turismo rural.
􀂉 LA POBREZA OTRO RASGO ESTRUCTUTAL DEL AGRO.
Este conjunto de factores que tienen que ver con la dimensión económica, social, cultural y política, ha llevado a que en el sector rural se concentre la pobreza y extrema pobreza.
La crisis estructural de la agricultura peruana y la extensión de la pobreza, han llevado a que en las últimas décadas los ámbitos rurales se conviertan en escenarios de constantes convulsiones sociales y de casi ruptura con el orden establecido, donde se distinguen los movimientos campesinos del sur andino. Entre las más connotadas desde una visión histórica, están la lucha por la tierra, la violencia que impusieron en el campo las políticas contrainsurgentes del Estado y Sendero Luminoso; y en el año 2000, su participación en la Marcha de los Cuatro Suyos, que contribuyó a derrotar la dictadura Fujimorista.
Fuente: LA AGRICULTURA PERUANA EN LOS TIEMPOS DEL TLC por Víctor Torres Lozada - Área Técnica CCP. CONFEDERACIÓN CAMPESINA DEL PERU DOCUMENTO DE TRABAJO PARA EL X CONGRESO NACIONAL
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25 mayo 2010

El distrito de Callao y el tratamiento de aguas residuales

Localización y extensión
La zona de estudio se encuentra en el distrito de Callao, que pertenece a la Provincia Constitucional del Callao, Perú, a 10 km al noreste de Lima; pertenece a la cuenca del Rio Rímac, ubicándose en la margen derecha. Sus coordenadas geográficas son: 12º 01´ 18,4" de latitud sur, 77º 06´ 51,6" de longitud oeste, según el Nuevo Orden Geodésico Mundial WGS-84, a una altitud de 7 msnm y una extensión de 535 ha.
La importancia del Callao dentro del ámbito nacional, por razones históricas y geográficas, se da por ser el centro de navegación y tránsito aéreo, por encontrarse en su jurisdicción el primer puerto marítimo y el primer aeropuerto del país.
Clima
El clima en la zona de estudio es húmedo subtropical. Las características meteorológicas del área de estudio están determinadas por la dinámica del anticiclón del Pacífico y la presencia de la cordillera de los Andes, que ocasionan la presencia de la corriente fría de Humboldt. La temperatura media mensual del aire varía entre 15,5 y 23º C, cuyos valores extremos corresponden a los meses de agosto y marzo, respectivamente. La humedad relativa es alta y fluctúa entre 79 y 87% durante todo el año. La precipitación pluvial es mínima, con un promedio de 1,6 mm anuales. La dirección del viento que prevalece durante la mayor parte del año es de SSE, con una velocidad media mensual entre 4,1 y 4,9 m/s.
Si bien los vientos dominantes en la zona no influyen marcadamente sobre la producción de los cultivos en la zona, éstos actúan como agente transportador de partículas potencialmente perjudiciales, olores y ruidos que se encuentran en el ambiente.
Recursos naturales y ambientales
a. Características fisiográficas
El relieve de la zona de estudio es característico de los valles de la costa peruana, presentando una superficie básicamente plana con altitudes que varían entre 2 msnm y 65 msnm. La pendiente del suelo es suave y se inclina hasta la misma orilla del mar, lo que da lugar a la formación de una extensa bahía en el delta del río Rímac.
Las formaciones vegetales preponderantes en la cuenca de estudio son relictos de bosques ribereños y las zonas cultivadas. Las especies más comunes en estos grupos vegetacionales son: guaranguillo (Prosopis sp, Cassia sp), gramíneas varias (Poa sp., Paspalum sp., Eragrostis sp., entre otras), álamo (Populus sp.), poncianas (Delonix sp.), oreja de elefante (Aarum maculatum) e higuerillas (Euphorbia sp), en los bosquecillos ribereños, y apio, poro, cebolla, col, coliflor, ajos, etc., entre los cultivos.
El distrito del Callao cuenta con un área total de 4.565 hectáreas, de las cuales 3.446,57 ha corresponden a la zona urbana; 1.118,43 ha a la zona rural, es decir 24,5%, y 1.039,83 ha son cultivadas (INEI, 1993)
b. Recursos hídricos
La principal fuente de abastecimiento de agua para la agricultura es el río Rímac, cuyos caudales varían entre 15,2 m3/s (setiembre) y 66,2 m3/s (enero – marzo, época de precipitaciones en la sierra). La precipitación pluvial es mínima, por lo que no podría ser considerada como fuente de recursos hídricos, ya que su manifestación más importante es la niebla matinal. Las aguas subterráneas del distrito del Callao abastecen básicamente el consumo humano, teniendo un total de 67 pozos cuyo caudal promedio es de 1,77 m3/s, y un volumen de extracción de 55.854.833 m3/año (SEDAPAL, 1999).
En el tramo final del río Rímac, comprendido entre la toma de abastecimiento de agua potable de la ciudad de Lima y su descarga al mar, el mayor factor de afectación al uso agrícola es la descarga de aguas domésticas e industriales y de residuos sólidos, provenientes de emisores de servicios públicos y privados. Precisamente en esta parte baja del río se encuentra ubicada la captación de las aguas para el riego del fundo San Agustín (ZASA), en cuyo canal principal se evacúan los efluentes del colector N.° 6 del sistema de alcantarillado de Lima, cuyo caudal es de 2,6 m3/s. La calidad del agua para la agricultura se ve afectada considerablemente por desechos urbanos, desechos industriales y sedimentos.
c. Recursos naturales
En la zona urbana se ve un desbalance de áreas verdes per cápita, sin embargo todavía el Callao cuenta con extensas zonas destinadas al cultivo que abarcan 1.118,43 ha, las cuales se hallan amenazadas por el crecimiento acelerado de urbanizaciones y AA.HH.
Efectivamente, los suelos de la Provincia Constitucional del Callao, han sido considerados como los suelos de mayor aptitud para la agricultura en la provincia de Lima (Matos Mar, 1990). Este recurso se ha visto mayormente afectado por el avance de la urbanización que ha fomentado el cambio de uso ante las bajas rentabilidades de las antiguas unidades agropecuarias y ex haciendas. Por otro lado, el Callao cuenta con un recurso marino abundante (pesca) y reservas de fertilizante fosfatado (guano de isla) proveniente de las aves guaneras.
Principales actividades en el área de estudio y su entorno
El distrito del Callao cuenta con alrededor de 2.500 industrias, siendo su más importante actividad económica la industria manufacturera de harina de pescado, aceite de pescado, fabricación de llantas, industria de fundiciones, fabricación de jabón, industria cervecera, industria textil y fabricación de fideos; que representan el 64% de la actividad económica del Callao. El transporte es la segunda actividad en importancia, que representa el 19% del PBI del Callao. Le sigue en importancia los productos y servicios gubernamentales con 4% del PBI del Callao; el comercio representa el 3,6% de la actividad económica. Además de contar con los principales astilleros del país y centros de acopio de productos agrícolas, minerales, productos semimanufacturados y manufacturados para ser exportados.
La actividad agrícola no es muy significativa, cultivándose básicamente hortalizas que son comercializadas principalmente en el Mercado Mayorista de la Parada. Esta actividad se ve amenazada por el crecimiento de las zonas urbanas en detrimento de las zonas rurales. Como se puede ver en el gráfico N.º 2, se trata de una economía secundaria con énfasis en el proceso de manufactura (64,7%) y actividades terciarias tales como comercio, servicios y transporte (27,5%). Las actividades primarias, como la agricultura, se hallan dentro del 7,8% asignado a la categoría 'otros'.
Evaluación del manejo de las aguas residuales
1. Población servida y producción de aguas residuales actuales y proyectadas
Como ámbito del Proyecto consideraremos la zona norte del área de Lima Metropolitana, que comprende cinco áreas de drenaje que descargan al Río Rímac y al Océano Pacífico desde el colector Costanero (sur) hasta el Colector Comas (norte). Ver Se ha tomado para fines del manejo de aguas residuales este ámbito del Proyecto, ya que las descargas de los colectores que comprenden la zona norte de Lima Metropolitana son utilizadas en mayor y menor grado en las áreas agrícolas del Callao y/o reprensentan un impacto ambiental para las mismas.
De mismo modo, la zona Norte del Área de Lima Metropolitana es contemplada dentro del Proyecto del Interceptor Norte, que plantea captar las aguas servidas de los colectores de esta zona y evacuarlas hacia la zona de Oquendo, donde se les realizará un tratamiento primario y luego, a través de un emisor submarino, vertirlas al mar. Haciéndose necesario plantear, para fines del proyecto, la utilización de las aguas servidas del Interceptor Norte para su tratamiento y reutilización en la Zona Agrícola de San Agustín.
Todas las descargas de desagües existentes en Lima Norte no tienen tratamiento, en el siguiente cuadro se muestra la población esperada dentro del ámbito del proyecto para el 2024, así como los flujos proyectados de aguas residuales.
2. Caracterización y disposición final de las aguas residuales
Se muestra los resultados de la calidad de aguas residuales y el programa de medición de caudal, de las cuatro cuencas consideradas las más importantes. Las concentraciones medias han sido calculadas con caudales promedios; también se muestra las cargas de contaminantes estimadas en 1995 y 2024. Se atribuye concentraciones relativamente altas de metales a las descargas de desagües industriales.
Evaluación agrícola del área con reúso actual y/o potencial
Desde el punto de vista del uso actual y potencial en actividades agrícolas, la zona de influencia estaría definida por el área agrícola del Callao, limitada por la margen izquierda del río Chillón y derecha del río Rímac.
1. Actividades agrícolas: áreas y producción por cultivos
Actualmente el área agrícola del distrito del Callao es de 1.118,46 ha, de las cuales 1.039,83 ha están cultivadas, básicamente con hortalizas. En medio de la zona agrícola existen pequeños poblados. Existe una ganadería incipiente e informal, sobre todo de granjas clandestinas de chanchos, en la margen derecha del río Rímac, que no cuentan con permiso municipal ni cumplen con las normas sanitarias para su funcionamiento, constituyendo un riesgo ambiental local.
Con respecto a la extensión de las tierras agrícolas de nuestra zona de estudio (Zona Agrícola San Agustín), ésta cuenta con 535 ha, que comprende las ex haciendas San Agustín, Bocanegra y La Taboada, de las cuales 532,5 ha están destinadas a la actividad agrícola, básicamente hortalizas, y 2,5 ha están ocupadas por un pequeño establo de engorde de ganado vacuno y por varias chancherías que operan de manera clandestina en la margen derecha del río Rímac.
En el 2000, CORPAC y OSITRAN, el organismo responsable de la inversión en transporte, declararon que la privatización del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez demandará estas extensiones agrícolas para una futura ampliación de pistas. Esto exigiría el desalojo de las tierras que están a la espalda del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez y que corresponden al fundo San Agustín, Taboada y Bocanegra (que de ahora en adelante denominaremos Zona Agrícola San Agustín, ZASA), es decir, la principal zona agrícola del Callao y el valle más fértil de la cuenca del Rímac. De suceder así, las zonas agrícolas adyacentes se verían reducidas a aproximadamente 500 ha ubicadas en la margen izquierda de la cuenca del río Chillón.
El problema radica en que en Febrero del 2001 el Consorcio Franckfurt, Bechtell & Cosapi, ganó la concesión del Aeropuerto por 30 años, quedando OSITRAN a cargo de la supervisión de la concesión. Parte del contrato estipula que antes de terminar el onceavo año se debe haber construido y entrado en operación una nueva pista de aterrizaje.
Solamente por avances tecnológicos se podrá exceptuar de esta obligación. El área requerida para esta ampliación del Aeropuerto asciende a 690 ha.; la cual será entregada por OSITRAN en un plazo máximo de cuatro años a partir de la fecha del cierre, toda el área será destinada a la ejecución de mejoras.
Todos los cultivos son temporales, básicamente hortalizas, no existen cultivos permanentes ni áreas paisajísticas. La mayoría de los agricultores manejan muy bien la rotación de cultivos que les permite sacar de 2 a 3 campañas por año de cada producto.
Toda el área agrícola es regada con agua residual, debido a que el único canal de irrigación que nace en el río Rímac es contaminado por el colector N° 6 de aguas servidas. El principal cultivo es el apio sembrándose aproximadamente 306 ha. al año, siguiéndole el poro con 235 ha. por año, cebolla con 317.6 ha. por año, ajos con 122 ha. por año y una serie de cultivos como el tomate, col, repollo, etc.
Se sabe que el área cultivada total en la ZASA es de 532,5 ha, pero, por el efecto de rotación de cultivos, tenemos que en un mismo año se contabilizan hasta tres veces la misma área, pues en un año se sacan hasta tres cosechas por hectárea (dependiendo del cultivo), razón por la cual la suma de las áreas estipuladas en la cédula de cultivo de la Comisión de Regantes de San Agustín sea mayor al área total del terreno agrícola.
Características de los suelos
A continuación se muestra las características de tres muestras de suelos en la Zona Agrícola de San Agustín.
Abastecimiento de agua para las actividades agrícolas: sistemas de riego, volúmenes y caudales, calidad sanitaria y agronómica
Las principales fuentes de abastecimiento de aguas de la actividad agrícola son dos: las aguas superficiales del río Rímac, del cual se deriva su canal de irrigación con un caudal promedio de 1 m³/s, cuya bocatoma se encuentra debajo del puente Faucett; y el colector de aguas residuales N.º 6, con un caudal promedio, máximo y mínimo de 2,6, 3,8, y 1,3 m³/s, respectivamente. Si bien existen precipitaciones pluviales, éstas son mínimas.
En la totalidad de área rural regada, es decir 535 ha, se emplea el sistema de riego por gravedad en su modalidad de surcos, siendo la tasa promedio anual aplicada de 18,000 m³/ha/año. Naturalmente, en SAZA, esto se hace extensivo, teniendo las 535 ha regadas mediante gravedad por surcos. Ocasionalmente, los agricultores hacen uso de riego por inundación, aunque es una modalidad, reconocen ellos que no es conveniente para los suelos y para la salud, ya que propicia la aparición masiva de mosquitos.
En la ZASA no se encuentra experiencia actual en riego tecnificado, pero sí gran expectativa por utilizar dicha técnica de riego cuando accedan a una mejor calidad de agua para el riego.
Poscosecha y comercialización (mercado actual)
Para algunos cultivos la poscosecha y comercialización tienen a mezclares con los costos de cosecha, ya que generalmente el agricultor vende sus productos en chacra, siendo el comprador y/o comisionista el que lleva su gente para realizar la cosecha, descontándole luego al agricultor dichos costos asumidos; esto se da generalmente para el apio, poro, col, entre otros. Por tratarse de productos perecibles, la venta se realiza mientras se cosecha, el apio se empaca en paquetes, llamados atados, de 5 kg, cada atado tiene aproximadamente 6 cabezas. El tratamiento poscosecha del poro es parecido al del apio, se empaca en atados de 4 kg aproximadamente. Estos productos son llevados al mercado mayorista de la Av. 28 de Julio, que es como un anexo del mercado mayorista de La Parada. Pero en el trayecto tienen que asumir otros costos, como: US$ 22,86 por bañado de un camión con aproximadamente 5 toneladas de verduras, lo cual lo hacen en algunos pozos ubicados en el Fundo de Oquendo; US$ 31,53 de transporte por cada cinco TM, etc. La col se comercializa en chacra por docenas; el transporte cobra US$ 42,86 por cada 200 docenas; también es conducida al mercado mayorista de verduras de la Av. 28 de Julio. Es necesario mencionar que varios agricultores de la zona trasladan sus productos al mercado mayorista de la Av. 28 de Julio, para su respectiva comercialización, evitándose de esta manera tener que negociar con los comisionistas.
Para el caso de la cebolla y el ajo, después de la cosecha el producto es dejado en la parcela o acondicionado en lugar abierto con ventilación, con la intención de almacenarlo y esperar un mejor precio. La cebolla es embolsada en mallas de 50 a 80 kg, también se embolsa en sacos de yute de 100 a 110 kg. Generalmente, este producto lo compran comerciantes para trasladarlo a la zona norte del país, y en muchos casos termina pasando la frontera norte del país. Con respecto al ajo, cuando se deciden comercializarlo es embolsado en mallas o sacos de yute de 50 a 70 kg, para luego ser conducido, generalmente, a la zona norte del país y, en algunos casos, también termina cruzando nuestras fronteras.
El tomate tiene un tratamiento muy especial ya que luego de cosecharlo, inmediatamente es seleccionado, según la calidad, en cajas de 20 a 22 kg, aproximadamente. Por lo general, 43% de la producción es de primera, 13% de segunda, 12% de tercera y 32% de cuarta calidad. El precio se fija de acuerdo a la oferta y la demanda, siendo el precio de primera el más alto y el de cuarta el más bajo. El proceso de selección es asumido por el productor o por el comprador, dependiendo el caso, pues tiene que ver mucho con la lealtad y la confianza; esto involucra un costo de aproximadamente US$ 235.
Los precios de estos productos agrícolas no se fijan por costos sino por la ley de la oferta y la demanda. Generalmente, el pago es al contado, pero existen casos en los que los agricultores dan su producto a crédito, pero hay muchas experiencias en las cuales les han quedado mal.
Integración de la agricultura con otras actividades
No existe una integración marcada de la agricultura en ZASA con otras actividades que no sean el comercio y el transporte. Pero si se logra tratar el agua residual, se podría fomentar un turismo rural.
Inversión y costos de producción agrícola
En esta sección, se describirán los principales costos de producción de los principales cultivos agrícolas, es decir del apio, poro, cebolla, ajo, tomate y col. Debemos señalar que también existen otros cultivos como los de flores, chai (es parecido a la cebolla china), este último se exporta a Japón.
a. Costos de operación y mantenimiento de la infraestructura de riego
La infraestructura de riego de la zona es precaria, cuenta con canales sin revestir a tajo abierto; los costos de mantenimiento son asumidos a través del pago del canon de agua a la Junta de Usuarios de la Cuenca del Río Rímac, quien asigna un presupuesto a la Comisión de Regantes de ZASA.
b. Precios y costos de producción de los cultivos agrícolas
Todos los cultivos de la zona son regados con las aguas provenientes del río Rímac, que es contaminado por una serie de descargas de desagües clandestinos y la descarga de casi 1,7 m3/s del colector a la altura del puente Dueñas; posteriormente, su canal principal de riego recibe la descarga de 0,5 m3/s del sobrante del Colector N.° 6.
En esta sección presentamos la información detallada de costos de producción de los cultivos en la zona. Tal como se muestra en el siguiente cuadro.
Diferencias de productividad y costos por el riego con aguas residuales
Si bien los agricultores reconocen las bondades de la materia orgánica de las aguas residuales, esto no implica que el uso de fertilizantes sea bajo. Existe un alto uso de fertilizantes y plaguicidas en relación a otras zonas. Pero, por otro lado, experimentan altos rendimientos en su producción. Como por ejemplo, algunos llegan a tener hasta 55 TM/ha en el caso del tomate; para el caso del ajo llegan a las 12 TM/ha, mientras que para el apio experimentan rendimientos muy altos, pues en promedio llegan a los 10.000 paquetes, es decir, alrededor de 50 TM/ha, muy por encima del promedio nacional.
Criterios para resolver la problemática actual del sistema productivo
El principal problema que afronta el sistema productivo es que está haciendo uso de aguas residuales, no por voluntad propia, sino por la negligencia de SEDAPAL y la irresponsabilidad de particulares que contaminan el recurso hídrico que, por derecho de pertenecer a la cuenca del río Rímac, usan los productores de ZASA.
Para solucionar este problema, es necesario la construcción de una planta de tratamiento que provea de un afluente con la calidad sanitaria adecuada para regar hortalizas; coordinar con las instituciones involucradas en el problema, como es el caso de DIGESA, SEDAPAL, el Municipio del Callao, la Junta de Regantes del río Rímac, el Ministerio de Agricultura, entre otros, para en conjunto buscar la mejor alternativa.
Esto se ve fortalecido por la voluntad de los agricultores de mejorar la calidad sanitaria del agua. Ellos son conscientes de la situación, y a fines de los años ochenta presentaron a CORDECALLAO una solicitud para la construcción de una laguna de oxidación, en la zona de 200 Millas.
También es necesario mejorar las técnicas de riego para tener un uso eficiente del agua, pues actualmente existe abundancia del recurso hídrico, lo cual no ha estimulado a mejorar los sistemas de riego.
Fuente: ESTUDIO COMPLEMENTARIO DEL CASOFUNDO DE SAN AGUSTÍN, CALLAO - PERÚ. Proyecto Regional Sistemas Integrados de Tratamiento y Uso de Aguas Residuales en América Latina: Realidad y Potencial. Convenio IDRC – OPS/HEP/CEPIS 2000 - 2002.

22 mayo 2010

El Centro Artesanal y Vivienda para ciegos de Luz y Alegría

1.1 Ubicación
País: Perú
Región: Arequipa
Provincia: Arequipa
Distrito: Paucarpata
Centro Poblado: Luz y Alegría
Dirección: Hnas. Franciscanas de la Inmaculada
C.A.V. “Luz y Alegría”
Plaza de la Inmaculada A-3-1
Paucarpata. Ciudad Blanca
Arequipa - Perú
1.2 Administración
La administración del Centro Artesanal y Vivienda para ciegos, además del
CETPRO (Centro de estudios) Nª Señora de Los Ángeles, está a cargo de las Hermanas
Franciscanas de la Inmaculada.
2. INFORMACIÓN SOBRE EL LUGAR DONDE SE DESARROLLARÁ EL PROYECTO
El Centro Artesanal y Vivienda para ciegos de Luz y Alegría, se encuentra ubicado
en el distrito de Paucarpata, al noroeste de la ciudad y de la región de Arequipa.
Esta Institución esta administrada por la congregación de religiosas “Hermanas
Franciscanas de la Inmaculada”, dirigida por la Hermana Superiora Rosa Velarde.
En 1975 se construyeron 10 pequeñas casas que fueron destinadas a familias ciegas. Al
mismo tiempo se habilitaron 4 talleres y un almacén para los utensilios de trabajo.
Actualmente se cuenta con 33 casas y 18 estudios para personas solas, todos ocupados
gratuitamente por invidentes.
Las Hermanas Franciscanas viven en este mismo lugar, integradas con los invidentes,
compartiendo sus inquietudes, necesidades, penas y alegrías, a través de distintos
proyectos que ellas mismas han puesto en marcha: Club de madres, Centro de
espiritualidad “Madre Francisca”, CETPRO Nª Señora de los Ángeles, CEI Luz y Alegría,
Comedores, Cuidados del niño y del adulto mayor, Programa del vaso de leche, y la
Casa Hogar “San Francisco”, proyecto que posteriormente desarrollaremos y
explicaremos detalladamente.
Actualmente Luz y Alegría se ha convertido en un poblado donde residen, casi en su
totalidad, familias ciegas y los hijos de éstas.
3. LÍNEAS DE ACCIÓN EN LA ORGANIZACIÓN DE LUZ Y ALEGRÍA SOCIAL
· Vivienda para familias ciegas.
· Internado para niños y jóvenes.
· Atención al adulto mayor (Ciegos y de bajos recursos económicos) mediante:
- Servicio de comedor.
- Rehabilitación física y gimnasia terapéutica.
- Club de madres.
FORMACIÓN Y CAPACITACIÓN
· Institución Educativa Inicial IEI “Luz y Alegría”.
· Programas de Estimulación Temprana (PET).
· Programas no escolarizados (PRONOEI).
· Apoyo pedagógico a hijos de los ciegos y personas más necesitadas.
· Centro de Educación Técnica – Productiva (CETPRO) “Nuestra Señora de
los Ángeles”.
 Fisioterapia
 Confección textil
 Tejido a máquina
 Computación e informática
 Mecánica Automotriz
 Construcciones metálicas
 Cosmetología
La finalidad de las Hermanas Franciscanas es continuar con su obra, abordando el
proyecto a favor de las familias más necesitadas, que son muchas, dado el precario
nivel económico en el que se halla Perú.
El trabajo se centra en mejorar las condiciones de las personas con discapacidad
que no tienen ni la oportunidad, ni los medios necesarios para poder estudiar en su
lugar de origen, y encuentran el modo de hacerlo dentro de la Casa Hogar que les
cede la Congregación.
La Congregación de las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada, tiene el fin
concreto de “HACER EL BIEN y defender la vida de los más pobres”, dando apoyo a
los niños y jóvenes ciegos que provienen de zonas muy alejadas. Estos jóvenes no
tienen acceso a ningún tipo de preparación, ni la posibilidad de estudiar en sus
lugares de procedencia.
De esta manera, la Congregación trabaja para que los jóvenes puedan terminar la
Educación Básica Regular. Después podrán continuar con su formación accediendo
a alguna carrera técnica, que la propia congregación ofrece a través del Centro de
Educación Técnico Productiva (CETPRO) Nª Señora de Los Ángeles, a pocos metros
de las casa de Luz y Alegría.
La misión de las Hermanas Franciscanas es la de servir a los más desprotegidos,
brindándoles un techo para mejorar sus condiciones de vida, y ayudarles a cursar
los estudios de Educación Básica Regular (EBR).
Dentro de su misión institucional, cuentan con un Centro de Educación Técnico
Productiva (CETPRO) donde se capacita a jóvenes y adultos con discapacidad y sin
ella para acercarles, en un futuro, a un puesto laboral digno.
OBJETIVOS GENERALES
Promover la calidad de vida de las personas ciegas y videntes de Luz y Alegría a
través de su educación. Esta calidad de vida pasa porque los jóvenes, que
actualmente viven en la Casa Hogar San Francisco, puedan finalizar sus estudios
de Educación Básica Regular, para así poder asegurar la continuidad de su
formación y su integración en el medio social y laboral.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
a. Continuar el internado, en la Casa Hogar para jóvenes San Francisco, de
cinco jóvenes ciegos durante un año más, con el propósito de que no
pierdan la posibilidad de finalizar sus estudios.
DESCRIPCIÓN Y DETALLE DEL PROYECTO
a. Casa Hogar para jóvenes San Francisco
Luz y Alegría es un poblado joven, situado en la ciudad de Arequipa. Un lugar
donde familias llegadas del campo y la sierra se han ido instalando, construyendo sus
propias casas con los materiales de los que disponían. Así, con un crecimiento que ha
resultado incontrolado, es difícil que todas esas personas dispongan de los recursos
que les permitan disfrutar de una vida digna.
Allí las Hermanas Franciscanas desarrollan una esforzada labor que abarca varios
proyectos. Uno de ellos es la Casa Hogar para jóvenes ciegos San Francisco, que asume
el mantenimiento, cuidado y educación de los jóvenes ciegos durante el tiempo en que
permanecen en la Casa Hogar en calidad de internos.
La misión de las Hermanas Franciscanas es atenderles hasta que finalicen su educación
básica inclusiva, la Educación Básica Regular.
Año a año, los niños y jóvenes del internado han ido finalizando este ciclo establecido y
han abandonado la Casa Hogar, muchos de ellos han pasado a ocupar las casas que la
Congregación ha puesto a su disposición en Luz y Alegría.
La ausencia de vocaciones y la falta de dinero para contratar a personal, está obligando
a la Congregación a dejar poco a poco el Internado. En su día se tuvo que abandonar,
en el centro de Arequipa, por falta de medios, el Colegio del Pilar (que realizaba las
funciones que actualmente desempeña la Casa Hogar para jóvenes ciegos San
Francisco en Luz y Alegría).
A la Congregación ya no le es posible asumir el reto que supone el mantenimiento de
estos jóvenes, tras el esfuerzo que se hizo el pasado año. Actualmente viven en la Casa
Hogar cinco jóvenes. A cuatro de ellos les falta tan solo un año para finalizar sus
estudios de Educación Básica Regular.
En estos momentos hay una gran preocupación por el destino de estos jóvenes ciegos,
pues la Congregación no cuenta con el dinero necesario para mantenerlos y
procurarles los medios necesarios para que finalicen sus estudios de Educación Básica
Regular.
El futuro de una persona invidente en un país como Perú, que tiene serios problemas
de desarrollo, es la calle y la mendicidad. Es raro que las familias se ocupen de ellos, y
sin más, se ven abocados a pedir en condiciones inimaginables.
Los alumnos llevan en la Casa Hogar desde los cuatro y cinco años de edad. Para cuatro
de ellos 2010 sería su último año de estudios. Para el quinto, cabría la posibilidad de
buscar soluciones con familiares cercanos.
Por otro lado, la Congregación intenta una integración laboral de estos invidentes, una
vez concluyen sus estudios básicos, a través del CETPRO Nuestra Señora de los Ángeles
(Centro de Educación Técnico Productiva). Aunque la mayoría de los jóvenes pasan los
meses de enero y febrero en sus casas, durante las vacaciones escolares, las familias
no se hacen cargo de ellos el resto del año ni una vez terminan sus estudios de
primaria.
El curso comienza en el mes de marzo y acaba en diciembre.
BENEFICIARIOS
Los beneficiarios serán directamente los jóvenes ciegos que están en plena
formación, así como los estudiantes del CETPRO “Nuestra Señora de los Ángeles”.
CETPRO Nª Señora de Los Ángeles, en Luz y Alegría
Hermanas Franciscanas de la Inmaculada
Luz y Alegría. Arequipa (Perú)
Noviembre 2009
Documento completo en PDF:

17 mayo 2010

Reseña biográfica de Mario Vargas Llosa

Resumimos la “biografía” de los relatos que sirven de base a la presente guía, con los momentos de la vida del autor que les están relacionados. Mario Vargas Llosa nace en Arequipa, el 28 de marzo de 1936. La familia se muda al año siguiente a Cochabamba, en Bolivia, donde Vargas Llosa estudia la primaria en el colegio La Salle.
En 1946 los Vargas Llosa parten a Piura, donde el joven Mario termina la primaria. Al año siguiente, se traslada a Lima y en el La Salle de la capital del Perú inicia la secundaria. En 1950, por presión paterna, ingresa al Colegio Miliar Leoncio Prado, donde permanece interno dos años. La secundaria la termina en Piura, en el colegio nacional San Miguel. En esta ciudad incursiona en el periodismo impreso y radial, y dirige su obra de teatro, La huída del Inca. El 1953 vuelve a Lima para estudiar Leyes en San Marcos, a la vez que se licencia en Literatura. En 1955 hace periodismo en diversos medios impresos de Lima, y es también Director de Informaciones de Radio Panamericana.
En 1957 viaja a París para recibir el premio de la Revue Française por su relato El desafío. Dos años más tarde parte becado a Madrid.
Publica Los jefes, con el que gana el premio Leopoldo Alas. Se muda a París, donde continúa trabajando como periodista. La ciudad y los perros aparece publicada en 1963 y al año siguiente gana el premio Biblioteca Breve de Seix Barral. En 1966 publica Los cachorros.
En 1969, Conversación en La Catedral. La tía Julia y el escribidor aparece en 1977. Otros dos libros con importantes referencias a Lima, son El pez en el agua y la obra de teatro El loco de los balcones, ambas lanzadas en 1993. La biografía de Mario Vargas Llosa es extensa y muy rica en producción literaria, ensayística, dramatúrgica, política y periodística. La infinidad de reconocimientos del más alto nivel que tanto el autor como su obra han recibido y continúan recibiendo, confirman el carácter universal de quien está considerado entre los intelectuales más influyentes del mundo.
Bibliografía
La huída del Inca 1952
El desafío 1957
Los jefes 1959
La ciudad y los perros 1963
La casa verde 1966
Los cachorros 1967
Conversación en La Catedral 1969
Carta de batalla por Tirant lo Blanc 1969
Historia secreta de una novela 1969
García Márquez: historia
de un deicidio 1971
Pantaleón y las visitadoras 1973
La orgía perpetua: Flaubert
y Madame Bovary 1975
La tía Julia y el escribidor 1977
La señorita de Tacna 1981
La guerra del fin del mundo 1981
Entre Sartre y Camus 1981
Kathie y el hipopótamo 1983
Historia de Mayta 1984
La suntuosa abundancia 1984
Contra viento y marea, volúmenes I 1962-1972 y II 1972-1983
La Chunga (1986);
¿Quién mató a Palomino Molero? 1986
El hablador 1987
Elogio de la madrastra 1988
Contra viento y marea, volumen III 1983-1990
La verdad de las mentiras, ensayos literarios 1990
A Writer’s Reality 1991
Un hombre triste y feroz 1992
El pez en el agua 1993
El loco de los balcones 1993
Lituma en los Andes 1993
Desafíos a la libertad 1994
Ojos bonitos, cuadros feos 1994
La utopía arcaica, José María Arguedas y las ficciones del indigenismo 1996
Los cuadernos de don Rigoberto 1997
Cartas a un joven novelista 1997
La fiesta del Chivo 2000
El lenguaje de la pasión 2001
El paraíso en la otra esquina 2003
Diario de Irak 2003
La tentación de lo imposible 2004
Dictionnaire amoureux de l’Amérique Latine 2005
Israel/Palestina. Paz o guerra santa 2006
Travesuras de la niña mala 2006
Odiseo y Penélope 2007
Diálogo de damas 2007
Al pie del Támesis 2008
“Y ocurre que en realidad Miraflores soy yo también…” (Mario Vargas Llosa, entrevista en 7 días del Perú y del mundo, 1969)
Fuente: La Lima de Mario Vargas Llosa. Rutas literarias. Textos y edición general: Rafo León. Una publicación de la Comisión de Promoción del Perú para la exportación y el turismo PromPerú. Lima, Agosto 2008. Documento completo.