09 julio 2008

El Distrito de Huayllabamba (Ancash)

Ubicación: El Distrito de Huayllabamba se encuentra ubicado en la parte NOR – ESTE de la Provincia de Sihuas, Departamento de Ancash, Región Chavin, en el callejón de Conchudos, a una altura aproximada de 3,320 m.s.n.m.
Limites:
- Por el Este : Quiches y Alfonso Ugarte.
- Por el Oeste : Sihuas.
- Por el Norte : Chingalpo.
- Por el Sur : Sicsibamba y Provincia de Pomabamba.
RECURSOS NATURALES:
Suelo:Arcilloso arenoso y calcáreo, su relieve es accidentado, tiene quebradas, cerros, lomas, la mayor parte de terreno son secano, pero muy buenos para la agricultura y la ganadería, produciendo gran cantidad de papas, maíz, trigo, cebada, habas arvejas y pastos naturales (puna).
Hidrografía:En cuanto se refiere a la fuente hidrografía es muy escaso, solo existe pequeñas riachuelos, manantiales y puquíos salvo el rió Chullin que cuenta con regular cantidad de agua. Pero, que no es aprovechado para irricación, dentro de las represas mas importantes se tiene la laguna de cushurbamba, el cual sirve para las comunidades de Santa Clara Colcabamba y Ahijadero.
Flora:
• Plantas medicinales.- Muña, panizara, berros, matico, oreja de venado, Juan alonso, llantén, cola de caballo, puyo. Yerbasanta, etc.
• Arbustos.- Ohilca, taya, zarsa, quichi, insencio, maguey, tacllush, shajsho, chonta, chamana, huayllanca, etc.
• Arboles.- En poca escala tenemos: aliso, molle, espinos, nogal tara, etc.
• Hierbas y Pajonales: Pastos naturales, pajas, ichos.
Fauna:Estos recursos naturales estan en proceso de extinsion por la caza indiscriminada de los pobladores de cada lugar y tenemos en pequeñisima escala los siguientes:
• Reptiles.- Culebras, lagartijas huatupillas, cien pies, corralillos, etc.
• Aves.- Diferentes picaflores, pajarillos, palomas, cuculas, aguilas, condores, halcones, tucos, paca pacas, perdiz, patos silvestres, huachuas, etc.
• Batracios.- Sapos diversos.
• Insectos.- Zancudos, moscas, arañas, taranrulas, alacranes, tampojra, atc.
• peces.- Challuas, truchas.
• Mamiferos.- Pumas, zorros, venados, gato montes, conejos, vizcachas, cuy silvestres, zorrillos, mucas, comadrejas, etc.
CONSTITUCIÓN DE NUEVOS MODELOS DE ORGANIZACIÓN:
• Club de Madres
• Programa Vaso de Leche
• Clubs Culturales y Deportivos
• Rondas Campesinas
• Grupo de Evangelistas
DEMOGRÁFIA:
La población es generalmente rural, solo dos pueblos Santa Clara y la Capital Distrital de Huayllabamba esta urbanizados.
• CRECIEMIENTO: El crecimiento de la población es diferente en cada de las comunidades.- En Santa Clara, Pachavilca, Colcabamba el crecimiento es alto - En Cutamayo, Huaracuy, Pirpo, La Florida el Crecimiento es bajo- En el resto de comunidades el crecimiento es normal
• MIGRACIÓN:Inmigración: La inmigración es muy escaso, salvo en algunas comunidades por situaciones conyugales.
• Emigración:La gente joven en un porcentaje de 65%, emigran en busca de fuentes de trabajo, otros a continuar sus estudios Superiores; generalmente la emigración se produce a la costa (Lima, Chimbote, Huaraz, Sihuas).
ESTRUCTURA ECONÓMICA:
Agrícola:La agricultura es la actividad principal a nivel Distrital, se cultiva en gran cantidad: papa, maíz, trigo, cebada, centeno, arbejas, habas, chocho, quihuicha, quinua, olluco, etc.El calendario Agrícola es de octubre a enero (siembra) y cosecha hasta julio.
Ganadera:Es otra actividad principal de los pobladores de esta parte de nuestra provincia, se dedican a la crianza de:
o Ganado: Vacuno, lanar, caprino, porcino, equino, ovinos.
o Animales menores: Cuy, conejos, etc.
o Aves: gallinas, patos, etc.
Categoría Ocupacional:Las categorías ocupacionales en el distrito de Huayllabamba no es tan notorio y tenemos las siguientes:
• Agricultores y ganaderos (mayoría)
• Empleados (profesores)
• Pequeños comerciantes
• Artesanos
Población Económicamente Activa:Lo componen a partir de los 15 años de edad, quienes participan activamente en la agricultura y ganadería para el sostenimiento de la economía familiar.
Desempleo y Sub – Empleo:A nivel Distrital la gran mayoría de la PEA genera su auto empleo para el sostenimiento básico familiar, la única fuente de empleo es determinado por los trabajos u obras municipales, y algunos trabajos temporales en épocas de siembra a trabes de jornales generados por algunos dueños de terrenos agrícolas.Pero, estas fuentes de empleo no son suficientes para cubrir la demanda laboral, por lo que la gran mayoría, especialmente jóvenes migran a las zonas de mayor población en busca de mayores posibilidades de empleo.El sub empleo existe a menor escala generado por los trabajadores públicos del sector educación y salud.
TRANSPORTE – COMUNICACIÓN: Se cuenta con un principal acceso vial el cual interconecta directamente a las zonas costeras del Perú, el 99.9% de las comunidades cuentan con acceso vial. También se cuenta con acceso telefónico y horas limitadas de Internet.
INGRESOS, CONSUMO Y AHORRO:
Ingreso:Los ingresos mas importantes se da gracias a la venta de animales mayores (vacunos) y la venta de excedentes de cereales y tubérculos.
Consumo:La producción agrícola en un 90 % es de auto consumo, y 99% del ganado vacuno y lanar es comercializado.
Ahorro:En términos reales no existe ningún tipo de ahorro, no obstante, de manera indirecta se puede determinar como ahorro o ingreso total bruto incremento o crecimiento de los animales criados que al momento de la venta es cobrado de manera efectiva en su valor monetario.
EDUCACION:
• Escolaridad:La Educación básica mixta esta dado por el nivel Inicial, Primaria y Secundaria, el nivel secundario se da en la capital Distrital, Santa Clara, San José y Gasajpampa.
• Deserción:Este fenómeno se da casi en todos los Centros Educativos y en los tres niveles: Inicial, Primaria y Secundaria, ya sea por carencia de medios económicos, emigración, enfermedades, trabajo en apoyo a la familia, y porque algunos padres le dan poca importancia a la Educación.
• Tecnología educativa:No se cuenta con bibliotecas educativas, el colegio secundario cuenta con el Programa Huascaran dotado con 10 computadoras que usan los docentes y los alumnos.
Fuente: PLAN DE DESARROLLO CONCERTADO DEL DISTRITO DE HUAYLLABAMBA 2008-2015 autor Juan Achútegui Giraldo

02 julio 2008

LA CENTRALIZACIÓN

La concentración económica en el espacio y la centralización estatal son procesos históricos que se han dado en casi todos los países modernos. La actividad económica suele tender a concentrarse en determinados lugares –por lo general, en ciudades– que se convierten en centros que articulan los territorios que los entornan. Igualmente la organización estatal tiende a establecerse jerárquicamente en el espacio según la historia geopolítica de cada país. La concentración económica en el espacio, o centralización económica, es un fenómeno espacial, mientras que el centralismo estatal o centralización política, es un fenómeno institucional.
Trataremos estos temas con especial referencia al Perú, aunque los factores de su centralización pueden ser muy similares a los de otros países.
a. ¿A qué se debe la centralización?
La centralización tiene una larga historia tras de sí. Ha sido un proceso de larga duración que ha ido organizando las sociedades en función de los modelos económicos y políticos dominantes en cada época. La centralización política tiene una raigambre básicamente feudal y autoritaria que ha ido evolucionando con la aparición del capitalismo y el desarrollo de la democracia hacia sistemas económicos y políticos descentralizados. En el Perú, la centralización estatal tiene un origen colonial que se mantuvo durante la república con modificaciones institucionales (Contreras 2002), mientras que la cen
tralización económica se configuró después de la segunda guerra mundial con el establecimiento del modelo económico primario-exportador y semi-industrial, que hizo que se concentrara la industria en Lima (Gonzáles 1982, 1993, 2000). En el Perú, la combinación de centralización económica con centralismo político-estatal ha configurado un problema de centralismo agudo.
Los determinantes de este gran problema están en la geografía, la economía, la política y la cultura.
• La geografía
La geografía y los recursos naturales del Perú han condicionado los asentamientos de la población en lugares tales como los valles de la costa, los valles interandinos y las riberas de los ríos amazónicos. La quebrada orografía peruana combinada con un rápido crecimiento demográfico ha ubicado a la población de manera tal que sobresalen dos características: una alta concentración en la costa y una fuerte dispersión en la sierra y en la selva.
Cuando se sobrevuela el Perú no deja de impresionar lo desértico de su costa, lo arrugado de su sierra y la exhuberancia de su selva. Difícilmente podría imaginarse que los asentamientos humanos hayan podido ubicarse también en algunos lugares carentes de facilidades naturales para vivir, tales como suelos, aguas, tierras de cultivo, clima, altitud. El resto del territorio nacional es agreste y de difícil habitabilidad. La consecuencia lógica es que, haya una infinidad de centros poblados dispersos en la sierra y la selva, en territorios cuyos recursos sólo permita un reducido número de pobladores y que a la vez, se hayan formado ciudades grandes, con Lima a la cabeza, para poder albergar al resto de la población, dada la creciente presión demográfica.
La centralización económica y demográfica del Perú ha sido naturalmente condicionada por la geografía.
• La economía
La economía se ha organizado en torno a dos factores: los recursos naturales y la demanda. Por ello, las poblaciones han tendido a estar en aquellos lugares con tierras fértiles, minas, pesca, bosques, o en las ciudades con industria, servicios y oportunidades de negocios.
El modelo económico construido sobre la base de los recursos naturales y, posteriormente, sobre la base de la industrialización por substitución de importaciones que luego de la segunda
guerra mundial vino acompañada de una acelerada urbanización, generó un centro económico "fuerte" en Lima-Callao y una periferia "débil" conformada por el resto de departamentos.
Desde el punto de vista espacial este modelo ha funcionado con las siguientes características principales:
1. El centro urbano-industrial de Lima se conformó sobre la base de una intensa migración post-segunda guerra mundial y la concentración industrial, que generaron una importante demanda final e intermedia. Además de consumir sus propios productos industriales
consumía servicios del mismo centro y, en menor medida, bienes y servicios producidos en el resto del país. El modelo de industrialización por substitución de importaciones estuvo orientado a la producción para el mercado interno, en primer lugar para el centro y luego para la periferia.
2. Desde épocas anteriores la periferia, tanto agropecuaria, pesquera, petrolera como minera, ha sido la exportadora y la que generaba las divisas. Sin embargo, estas divisas relativamente baratas no favorecieron el que la industria peruana lograra una efectiva substitución de importaciones ni permitieron su competitividad. Se conformó de esta manera una economía con una doble fuente de dinamismo en la cual la industria y en consecuencia la economía del centro (Lima-Callao) dependía de las divisas generadas por el sector exportador ubicado en la periferia. La centralización económica con relaciones asimétricas de Lima con la periferia fue un resultado de este modelo.
3. La centralización ha tenido resultados distributivos inequitativos: ha favorecido permanentemente al centro y no ha logrado integrar a la periferia en los frutos del dinamismo del centro.
Por ello, cuando el centro crece, la periferia lo hace a una menor velocidad. Sin embargo, cuando el centro decrece, la periferia no lo hace de manera paralela y más bien se mantiene estancada. La centralización genera un problema de desigualdades regionales, lo que explica la migración de las personas de la periferia rural y urbana (ciudades pequeñas e intermedias) al centro (Lima-Callao y ciudades grandes).
A partir de 1990, el modelo económico peruano se transformó al compás del ajuste estructural posterior a la hiperinflación de fines de los ochenta. Los principales cambios fueron: la desindustrialización, la reprimarización sobre todo hacia sector minero y el notable avance del sector de servicios. La economía pasó a ser primario-exportadora y de servicios.
Los efectos de estos cambios sobre el sistema espacial centro-periferia han sido importantes. En principio, las relaciones entre el centro (Lima y las principales ciudades de la costa) y la periferia se han debilitado aún más debido a la reducción del sector industrial y al atraso cambiario que permite importar a menores precios productos industriales de otros países, lo que hace que las regiones compren más productos del exterior que los que podrían comprar entre ellas o en Lima. De otra parte, el crecimiento del sector servicios en Lima y las otras ciudades grandes ha hecho que el centro principal y los centros secundarios hayan tenido tasas de crecimiento agregado relativamente más elevadas que el resto del país. El resultado conjunto ha sido que los centros han crecido más que las periferias y las articulaciones económicas han decrecido, dando lugar a una "centralización perversa" que genera un crecimiento divergente y mayores desigualdades regionales (Gonzáles 2000).
• La política
Desde el punto de vista político, el Estado peruano ha oscilado entre la centralización y la descentralización económica y estatal desde aproximadamente el siglo XVI6 . A fines del siglo XIX se optó por un gobierno descentralista que fracasó porque la base tributaria no fue lo suficientemente sólida para financiar los gobiernos departamentales. Durante las primeras décadas del siglo XX, el Estado volvió al centralismo que se agudizó durante el oncenio de Augusto B. Leguía. Quizás por esta razón, cuando se aprobó la Constitución de 1933 se contempló la vuelta a un régimen estatal descentralizado con Juntas Departamentales que finalmente no funcionaron. La conformación de gobiernos municipales durante el primer gobierno de Fernando Belaunde, por la vía electoral, fue un paso importante hacia la descentralización de los niveles de gobierno. Sin embargo, el gobierno militar del general Juan Velasco Alvarado interrumpió este sistema y se volvió a la centralización política. Por ello, la promulgación en 1979 de una nueva Constitución que impulsó la organización del estado peruano con tres niveles de gobierno –gobierno central, gobiernos regionales y gobiernos municipales– fue el paso descentralista más claro del siglo XX. Desafortunadamente, la experiencia descentralista de los ochenta e inicios de los noventa no contó con un contexto económico favorable y naufragó en 1992 con el autogolpe del gobierno de Alberto Fujimori.
Aun cuando la nueva Constitución de 1993 contemplaba tres niveles de gobierno, en la práctica dicho gobierno los redujo a dos. Hoy se ha vuelto a un sistema estatal con tres niveles de gobierno a partir de una reforma y un nuevo marco legal.
Los continuos cambios en las constituciones, la legislación, y la organización gubernamental del Estado fueron el reflejo de la inestabilidad política peruana (Gonzáles y Samamé 1991). Los intereses económicos fueron la base del centralismo político. Los sectores favorables a la centralización estatal fueron aquellos que no tuvieron intereses económicos relacionados con el territorio en el que producían. Los exportadores de materias primas agrícolas o mineras han preferido siempre un Estado centralista y fácil de influenciar. Los sectores industriales han sido más favorables a la descentralización estatal y política, pues sus intereses se validaban en determinados espacios regionales o locales.
Desde el punto de vista político, las fuerzas descentralistas florecieron cuando hubo gobiernos democráticos, mientras que las fuerzas centralistas lo hicieron con cada gobierno militar o autoritario. La relación entre ciclo económico y ciclo político tuvo la particularidad de que casi todos los gobiernos de los últimos cincuenta años tuvieron un ciclo económico que marcó su evolución política, pues la popularidad y legitimidad del régimen fue de la mano con etapas de crecimiento económico, mientras que las crisis económicas anunciaron el fin del gobierno o, por lo menos, su impopularidad. La solución a las crisis económicas casi siempre fue mediante cambios –a veces radicales– en el régimen y hasta en el sistema político.
Estas oscilaciones económicas y políticas configuraron el fenómeno que denominamos "el péndulo peruano" (Gonzáles y Samamé 1991).
Hubo, sin embargo, cierta resistencia para reducir la centralización político-estatal cuando se instalaron regímenes democráticos. La constante peruana ha sido que los movimientos pendulares en la economía y la política afectaron poco el carácter centralista del Estado peruano.
Las principales razones han sido dos. De un lado, para superar cada crisis económica ha sido necesaria una mayor centralización de la caja fiscal. En consecuencia, después de cada crisis el Estado peruano resultaba un tanto más centralizado. Cuando la economía retomaba el crecimiento y los recursos fiscales mejoraban, las posibilidades de descentralización dependieron del carácter democrático del régimen de turno. De otro lado, la burocracia conformada dentro de un Estado centralista difícilmente puede volverse descentralista, porque su situación laboral y su poder pueden ser cuestionados. En general, las intenciones y voluntades descentralistas de los políticos y de los partidos políticos han sido poco duraderas y con fuerza insuficiente como para promover procesos de descentralización que lograran variar esta inercia centralista.
Así, la centralización económica, política y estatal en el Perú es considerada no sin razón como uno de los principales obstáculos para el desarrollo y la democratización del país. Lima y el gobierno central son, para muchos peruanos del interior, los principales causantes de la pobreza regional. Por ello, la descentralización se presenta casi como la piedra filosofal capaz de curar estos males.
• La cultura
Sin embargo, la larga historia de centralismo estatal incólume, de pendularidades políticas y de inestabilidad económica ha generado cierta cultura socio-política proclive al centralismo.
Los peruanos, no son tajantemente descentralistas ; los residentes limeños son más descentralistas que los provincianos, además si bien preferirían un sistema de gobierno descentralizado tienen desconfianza de las capacidades de los gobiernos descentralizados. Sus
preferencias por la descentralización son bastante cautelosas, pues la inestabilidad genera incertidumbre. Por ello es que un sistema centralizado es inconscientemente apoyado pues se conoce cómo funciona y cuáles son sus limitaciones, pero también se conoce sus posibilidades.
De ahí que en provincias sea más o menos común pedir al gobierno central que le resuelva los problemas, en lugar de asumir una solución descentralizada y autónoma. Los políticos y gobernantes tienden a ser descentralistas antes de las elecciones y dejan de serlo una vez en el poder. La razón es que descentralizar significa transferir poder, acto que el político no siempre está dispuesto a realizar cuando ya está en el gobierno.
Por estas razones, en encuestas realizadas en el Perú – y que probablemente coinciden con experiencias en otros países– las personas brindan simultáneamente dos respuestas aparentemente contradictorias. Por ejemplo, cuando se les pregunta si preferirían un gobierno más descentralista que el actual, más de 2/3 de la población responde que sí, pero cuando se les pregunta qué nivel de gobierno debería ofrecer la educación, que en países descentralizados es suministrada por las Municipalidades, la respuesta es: el gobierno central (Instituto de Estudios Peruanos 2002). Este contrasentido ilustra lo anteriormente señalado, es decir, la gente no está contenta con el centralismo de manera general; sin embargo, no se arriesga a que un incierto gobierno regional o local le suministre un servicio concreto. Más vale malo conocido que bueno por conocer.
La cultura cambia lentamente y es endógena, o sea que el comportamiento y los códigos culturales responden a procesos concretos en los cuales las personas observan que sus problemas se resuelven y sus necesidades se satisfacen. Si esto sucede, las actitudes cambian y asumen que las nuevas organizaciones e instituciones merecen confianza por su desempeño positivo. En otros términos, para que las personas sean descentralistas necesitan que la descentralización demuestre en los hechos que es superior a la centralización. Para ello obviamente se requiere de largos períodos de éxito, lo que no es fácil en países inestables como el Perú.
b. ¿Cuándo la centralización económica es un problema?
La centralización económica no siempre es un problema. Un sistema centro-periferia puede crear oportunidades para todos los habitantes, siempre y cuando la estructura económica y los mercados estén suficientemente articulados e integrados como para difundir el crecimiento del centro o de algunas regiones hacia otras. Esto significa que debe existir una movilidad de bienes, servicios y factores en el espacio que permita asignar rápidamente los factores sobrantes en lugares donde éstos faltan.
Sin embargo, la centralización económica es un problema cuando la producción e ingresos del centro (Lima o cualquier ciudad grande) crecen a tasas siempre mayores que los de la periferia (el resto del país o de la región) y son divergentes en el largo plazo. Es decir, es un problema porque la centralización económica no logra generar mecanismos de igualación y de difusión de los frutos de crecimiento entre regiones y dentro de las regiones. Esto se debe a que existen segmentaciones, es decir, dificultades para que los mercados funcionen en el espacio de manera articulada y difundan información y asignen adecuadamente los bienes, servicios y factores. Por ello, la centralización económica es un problema para el desarrollo no sólo por el tamaño del centro sino, principalmente, por la incapacidad del centro de difundir su dinámica hacia la periferia y la incapacidad de la periferia de conectarse con el centro.
La centralización económica genera condiciones de desigualdad de oportunidades en el empleo, en los ingresos y en el acceso a servicios privados del centro con relación a la periferia.
Es más, no crea mecanismos de difusión de la dinámica del centro hacia la periferia. La concentración y la segmentación espacial es lo que hace de la centralización económica un problema de desarrollo regional.
Si ilustramos este problema con la situación de centralización económica que tiene el Perú nos encontraremos con indicadores que señalan una gran centralización económica, pero no hay suficiente información como para medir hasta qué punto existe desarticulación entre centro y periferia, es decir, entre Lima y el resto del país, o en el caso de una región, entre la ciudad principal y su hinterland rural. En base a estudios e información de los años sesenta a ochenta, se puede presumir hoy que las articulaciones de las economías regionales del Perú no son lo suficientemente fuertes como para difundir las dinámicas económicas de los centros a sus respectivas periferias (Gonzáles 1993).
Lo primero que impacta en el Perú es que existen diferencias notables entre el centro y la periferia: 1. Hay una gran diferencia en el PBI per-cápita entre Lima y el resto del país. 2. Las fluctuaciones económicas del centro son más pronunciadas que las de la periferia. 3. La tendencia del PBI es a diverger en períodos de expansión y a converger en períodos de crisis y recesión, tal como se puede observar en la figura 1. El segundo problema es la centralización de la actividad económica y financiera en Lima-Callao, donde se concentra el 31.7% de la población total, el 44% de la población urbana y el 37% de la población económicamente activa. Lima-Callao produce el 54% del producto bruto interno, concentra el 85% de las colocaciones del sistema bancario, el 60% de la manufactura, el 52 % de los servicios y el 55% del capital físico (Gonzáles 2000, 2002). A no dudar, Lima es el centro económico y financiero del Perú.
Como se observa, hay divergencia en el crecimiento regional peruano y no parecen existir mecanismos para que las distintas regiones converjan en su crecimiento.
Una de las razones fundamentales de la persistencia de la centralización es que Lima es un centro económico desproporcionado frente al resto de las economías regionales. Su influencia sobre el resto del país se da en dos niveles. En el primero, la aglomeración productiva de Lima inhibe la creación de empresas en otras regiones que puedan competir con las que están en Lima. Las economías de escala en Lima sólo hacen competitivas a las medianas y grandes empresas de provincias, pese a las distancias y los costos de transporte que las podrían proteger. En el segundo nivel, la concentración de la demanda en Lima más bien invita a los empresarios provincianos a trasladarse a la capital. Es decir, por un lado tenemos fuerzas inhibitorias y, por otro, fuerzas centrípetas que combinadas fortalecen relativamente más al centro que a la periferia.
Si el tamaño económico es grande, la base tributaria que sustenta los gastos del gobierno en el centro es grande. En consecuencia, los recursos del Estado para suministrar educación, salud e infraestructura en Lima son mayores. El resultado es que en Lima se ha venido centralizando también el bienestar social. Por estas razones, los índices de desarrollo humano en Lima y el Callao son los más altos en relación al resto del país.
c. ¿Cuándo el centralismo político es un problema?
Tampoco un Estado centralista que concentre la mayor parte de sus funciones en el gobierno central sería un problema si tuviera la capacidad de ser un redistribuidor eficaz de oportunidades, ingresos, inversión y empleo a todas las regiones y localidades de un país a través de sus políticas económicas. El centralismo político es un problema cuando el Estado no tiene capacidad o voluntad suficiente para contrarrestar las tendencias de la centralización económica y los problemas distributivos que ello acarrea.
Un Estado centralista es un problema cuando su impacto en la generación de empleo, bienestar y servicios públicos es limitado debido a sus reducidos recursos o a su ineficacia e ineficiencia. La ineficacia se produce cuando el Estado no suministra los bienes y servicios que debe proporcionar, pese a contar con los recursos financieros necesarios. La ineficiencia se da cuando los bienes y servicios ofrecidos por el Estado son muy caros en relación con sus referentes privados o cuando generan altos costos de transacción; es decir, cuando los procedimientos y las burocracias no funcionan.
La centralización política está vinculada más bien con la calidad del estado. Es decir, inclusive un estado pequeño puede ser centralista si su estructura, su organización y su funcionamiento generan resultados relativamente favorables al centro que a la periferia. El Estado centralista tiene ciertas características organizativas, burocráticas y políticas que afectan su eficiencia, eficacia y su capacidad redistributiva.
Las posibilidades de que la centralización económica genere un centralismo estatal son altas; sin embargo, los orígenes históricos del estado son fuertes condicionantes. Existe centralismo político-estatal cuando el nivel más alto de gobierno (el gobierno central) acapara las funciones y los recursos del Estado, mientras que los gobiernos sub-nacionales, regionales o locales tienen pocas competencias e influencia en sus ámbitos. El centralismo es un problema de concentración del poder político en el gobierno central. Es, en consecuencia, un problema institucional de concentración y desigual distribución del poder.
Hay cuatro razones principales por las que el centralismo estatal es un problema para el desarrollo humano. 1. En primer lugar, el centralismo estatal se funda sobre el centralismo político.
Si las representaciones políticas responden al electorado concentrado en los centros, en especial en Lima, por definición van a tratar de favorecer a su clientela política si llegan a gobernar. En consecuencia, los bienes y servicios suministrados por el Estado y el empleo público se concentrarán. 2. En segundo lugar, la organización administrativa del estado, en sus diversos niveles de gobierno y en sus instituciones, tendrá un perfil centralizado funcional a la centralización política. Por esta razón, sus mecanismos de funcionamiento van a ser más eficaces en el centro que en la periferia. Esto explica la sensación de desamparo estatal que tienen los habitantes de provincias. 3. En tercer lugar, la burocracia está organizada piramidal y verticalmente para que el poder central se ejerza sin resistencia y con pocos ámbitos de autonomía en los niveles bajos y espacialmente alejados del Estado.
4. Los mecanismos de participación, de rendición de cuentas y de fiscalización son muy débiles en un estado centralista.
Por ello, la descentralización estatal pasa por una reforma del sistema político acompañada de una reforma de la organización y administración estatal.
El desarrollo humano no encuentra un aliado cabal en un estado centralista sin mecanismos redistributivos institucionalizados, pues éste tiende a favorecer a algunos más que a otros, dependiendo de su cercanía al centro, y más aún porque no cuenta con mecanismos institucionales para resolver los problemas de desigualdad en el suministro de servicios públicos de una manera democrática con la participación de los involucrados. En este sentido, un estado centralista es poco democrático y, sobre todo, no ayuda a desarrollar la democracia. En este contexto, las mejoras en el desarrollo humano han de depender de la voluntad del gobierno central y de los niveles altos de gobierno. Esto hace que aquella parte de la población que no tiene acceso o que no está cerca del poder difícilmente pueda tener mayores oportunidades generadas desde el estado.
d. La centralización fiscal
Una forma económica de analizar la centralización estatal es a través de la economía fiscal, que es la forma concreta en que el Estado opera y lleva a cabo su misión. El cuadro 1 muestra datos sobre ingresos y egresos de los gobiernos del Perú, de un grupo de países de América Latina y de los países industrializados. Estos datos ilustran bien las principales características del centralismo estatal en el Perú.
La primera característica del estado peruano es la de ser pequeño y centralizado. Un estudio del BID (2002) presenta los siguientes datos: los ingresos del sector público peruano apenas alcanzan el 15.7% del PBI, cifra que es baja en comparación con la del promedio de los países de América Latina seleccionados (PALS) que alcanzan el 25.6% y que está aún más lejos de los estados de países industrializados cuyos ingresos promedio alcanzan el 42.2% del PBI. Simultáneamente, el gobierno central del Perú concentra el 93.4% de los ingresos estatales, mientras que los de los PALS concentran el 81.6% y los de los industrializados, bastante menos (65.5% del total). Contrariamente, los gobiernos descentralizados obtienen 6.6% (Perú), 18.4% (PALS) y 34.4% (países industrializados), antes de transferencias.
Una vez efectuadas las transferencias, el peso de los niveles descentralizados aumenta, pues los gobiernos locales del Perú obtienen el 12.7%, los gobiernos regionales municipales de los PALS alcanzan el 35.1% y los de los países industrializados el 46.5%.
Desde el punto de vista de los gastos, la figura no es muy distinta. En el Perú, el 88.4% del gasto público lo realiza el gobierno central y el 11.6% lo efectúan los gobiernos locales. En los PALS, el 65.9% corresponde al gobierno central y el resto a los gobiernos regionales y locales. En los países industrializados, el 56.9% corresponde a los gastos del gobierno central y el 43.1% a los niveles más bajos de gobierno.
A partir de estas observaciones se podría ensayar algunas hipótesis. Primero, se puede postular
que cuanto más desarrollados son los países, más grandes y más descentralizados son para el desarrollo humano en el Perú sus Estados. Segundo, la regla parece ser que para que haya una descentralización más efectiva se requiere tener tres niveles de gobierno. En tercer lugar, el gobierno central tiene, poder, ventajas para la recaudación y probablemente economías de escala que se traducen en mayores fondos para las transferencias a los gobiernos regionales y locales. Es decir, no siempre es posible esperar un equilibrio fiscal territorial y ello se explica sobre todo por la heterogeneidad de las regiones y localidades de los países, lo cual genera desigualdades que el estado debe compensar a través del gobierno central.
Resumiendo, en el Perú la centralización fiscal es grande en un Estado pequeño. Las transferencias del gobierno central a los gobiernos locales no mejoran sustantivamente este problema.
La concentración de las competencias gubernamentales en el gobierno central explica el porqué de los bajos niveles de recursos para los gobiernos locales.
Pese a esta centralización, el impacto macroeconómico del estado en la economía peruana es limitado debido al reducido tamaño de éste en relación al PBI. La descentralización que actualmente se está promoviendo en realidad tiene una base económica muy pequeña. Veamos
porqué. Los ingresos totales del gobierno constituyen el 15.7% del PBI. Si a estos les descontamos el pago de la deuda y el pago a los jubilados, que hacen un promedio de 3% del PBI, quedan 12.7%. El 2% de este porcentaje ya ha sido descentralizado hacia los gobiernos locales, lo cual deja un remanente de 10.7%, del cual un porcentaje debe quedar para financiar al gobierno central. Obviamente, el impacto sería muy limitado, pero al mismo tiempo sería muy frustrante para los habitantes de las regiones y provincias que están esperando que la descentralización resuelva sus problemas de falta de empleo, falta de infraestructura básica y de servicios públicos educativos y de salud. A estas alturas, el problema mayor no es que el Estado peruano sea centralizado sino que es pequeño. El desafío para la descentralización es, entonces, cómo hacer que el estado crezca al mismo tiempo que se lo descentraliza.
Adicionalmente, la actividad fiscal del gobierno a nivel espacial es bastante desigual y heterogénea, como se ilustra en el cuadro 2 para el año 1998. Los ingresos fiscales por persona por departamento tienen una dispersión muy grande, tanto en el gobierno central como en los gobiernos locales. Por ejemplo, mientras el gobierno central recaudaba apenas 9 soles por persona en el departamento de Amazonas, en Lima alcanzaba a 2,073, es decir hay una relación de 1 a 92. Lo mismo sucede con los ingresos recaudados por los gobiernos locales: mientras que en Amazonas eran 14.9 soles –nótese que los gobiernos locales de este para el desarrollo humano en el Perú departamento recaudaban más que el gobierno central–, en Moquegua recaudaban 366 soles.
Por el lado del gasto per-cápita, hay una menor dispersión, tanto en el gobierno central como en los gobiernos locales. En 1998, el departamento de Amazonas es también en el que se gastó menos, mientras que en Lima se gasta diez veces más, es decir en el gasto público total existe una relación de 1 a 10 entre departamentos.
Obviamente, los ingresos recaudados por el gobierno central en Lima-Callao alcanzaban el 86.6% del total nacional y los recaudados por los gobiernos locales de Lima Callao eran el 53.5% del total nacional. Los gastos del gobierno central en Lima-Callao llegaban al 73.5% del total y el de los gobiernos locales de Lima-Callao al 40.5% del total de municipalidades.
Los ingresos del gobierno central en Lima son tan altos porque la mayor parte de contribuyentes importantes tienen domicilio tributario en Lima, en tanto que los gastos son también altos, por que en esta cifra se incluye los gastos de carácter nacional como el pago de la deuda externa, la diplomacia, gastos militares. Al excluir estos gastos, la dispersión del gasto público se reduce a una relación de 1 a 3, que aún sigue siendo alta.
Al hacer correlaciones simples entre ingresos por niveles de gobierno e IDH departamental se encuentra que en los departamentos de mayor IDH la recaudación tanto del gobierno central como de los gobiernos locales es mayor. Es decir, la gente con mayores niveles educativos, con mayor esperanza de vida y con mayores ingresos puede pagar más. Por el lado del gasto, ocurre algo distinto, pues se observa una menor correlación con el IDH, lo que se explica por la función redistributiva del Estado. Así, los departamentos con mayores IDH subsidian a los que tienen menores índices.
Desde esta perspectiva, las posibilidades de un impacto positivo de la descentralización sobre el desarrollo humano dependerá de: 1. Un consistente proceso redistributivo por medio del gasto público. 2. De una mejora de la eficiencia en el uso de los fondos públicos en los niveles descentralizados del gobierno, ello depende hoy de los gobiernos locales y regionales.
Estos datos permiten evaluar la función redistributiva del Estado. Aunque sabemos que en Lima se concentran ciertos gastos nacionales, lo que infla su peso en los gastos, sobresalen dos características. 1. El gasto total per-cápita en bienes de inversión tiene una gran dispersión (existe una relación de 1 a 64 entre La Libertad y Lima). El gasto en bienes y servicios per-cápita tiene una dispersión aún mayor. Esto significa que el gasto de inversión no parte de criterios de igualdad en la inversión anual. Sucede lo mismo con la demanda por bienes y servicios departamentales. Hay departamentos en los que el estado demanda más que en otros. 2. Los niveles de gasto agregado y per-cápita por departamento son relativamente bajos; es decir, confirman la pequeñez de la economía fiscal en el nivel departamental, salvo obviamente en el caso de Lima.
c. Centralización del desarrollo humano
Desde una perspectiva del desarrollo humano la centralización es la concentración de oportunidades de expansión de los derechos y las capacidades de las personas en territorios limitados, con escasas posibilidades de difundirse hacia otros lugares o hacia la periferia. Es un resultado combinado de la centralización económica espacial y del centralismo político, factores ambos que condicionan los determinantes de la expansión de las capacidades y de los derechos, lo que genera concentración y segmentación de las oportunidades. Como consecuencia, las libertades económicas no se pueden ejercer de manera pareja y los derechos políticos pueden verse condicionados por el territorio.
En la perspectiva del desarrollo humano, la centralización afecta tanto los aspectos económicos como los aspectos político-institucionales que constituyen los soportes de la organización social. Esto significa que, en un sistema centralizado, la acción redistribuidora de
oportunidades del estado no llega a compensar las tendencias concentradoras y segmentadoras de la economía, pudiendo incluso incrementarlas.
Observamos una visión gráfica de la centralización del desarrollo humano en el mapa del Índice de Desarrollo Humano (PNUD 2002, p.7). Los mayores IDHs se concentran en las provincias de Lima, en la costa cercana a Lima y en las provincias de los departamentos costeros con mayor población. Este mapa nos dice que el desarrollo humano no se difunde de aquellas provincias (centros) con mayor desarrollo hacia las provincias del entorno (periferia).
Es notable el caso del Cusco que, pese a ser la única provincia de sierra que tiene un IDH alto, presenta un entorno conformado por provincias de IDH bajo o medio bajo. La concentración del IDH y la falta de difusión del desarrollo humano constituyen los dos problemas esenciales de la centralización desde esta perspectiva.
La centralización económica influye en uno de los indicadores del IDH, el ingreso o producto por persona, razón por la cual Lima-Callao y los departamentos de la costa tienen mayores índices. Sin embargo, el aspecto más importante es que el producto y los ingresos son más altos porque la concentración, tanto del capital físico como del capital humano en Lima y en los departamento de la costa es muy alta (INDH 2002). Es decir, en estos lugares se concentran sobre todo los "stocks" más importantes: gente capacitada como empresarios, líderes, profesionales, técnicos, intelectuales (capital humano), recursos financieros como el ahorro bancario y financiero, ahorro personal y empresarial y capital físico como las fábricas, infraestructura vial, hoteles, edificios, infraestructura sanitaria. Además, la aglomeración de todos estos factores en un espacio relativamente reducido genera una serie de externalidades; es decir, una serie de beneficios económicos generados por la interacción de factores sin costo adicional (Krugman 1992, Gonzáles y Lévano 2002).
La centralización económica es, en consecuencia, resultado de la concentración de factores, pero además, estos factores son de mayor calidad, sobre todo en el caso del factor humano. Adicionalmente, la interacción de factores de mayor calidad genera economías de aglomeración superiores, pues fomenta la activación de las "chispas" del desarrollo humano: la creatividad, la empresarialidad, la asociatividad y el agenciamiento (INDH 2002, pp. 86-88). En su conjunto, estos factores generan una demanda relativamente importante en el centro, lo que completa el circuito de funcionamiento del sistema centro-periferia. Dentro de este entorno, el desarrollo humano, definido como el proceso de expansión de capacidades y derechos, es más rápido.
El problema del centralismo en relación al desarrollo humano es que los mecanismos que concentran los capitales humano, financiero y físico responden a fuerzas centrípetas difíciles de controlar; en consecuencia, tienden a debilitar las posibilidades de generar centros alternativos en otras ciudades o en las periferias rurales. Adicionalmente, los flujos generados por los stocks concentrados en el centro; es decir, sueldos, salarios, ganancias, intereses y rentas se constituyen en la demanda de los bienes y servicios producidos por el mismo centro, lo que tiende a reproducir la economía del centro casi de manera autónoma.
La demanda de bienes y servicios de la periferia, que podría ser un mecanismo importante de articulación con el centro y, por ende, un canal de distribución de las economías de escala y externalidades generadas por la concentración económica en el centro, se ve limitada por dos razones: 1. Por la escasa oferta de la periferia a precios competitivos. En este punto las distancias juegan un papel importante, pues a mayor distancia menor competitividad, aun en el caso de productividades iguales. 2. Por las importaciones baratas, ya sea porque el tipo de cambio real está sobrevaluado o porque hay subsidios al comercio exterior como ocurre en el caso de los alimentos subsidiados importados o donados por los Estados Unidos o la Comunidad Europea.
Estos mecanismos y factores generan procesos de concentración y centralización económica casi automáticos. Así, los empresarios preferirán irse al centro donde las posibilidades de negocios son mayores y los trabajadores calificados buscarán mejores alternativas de salarios y bienestar en un mercado de trabajo mucho más grande. Se produce así un drenaje de capitales, físicos, financieros y humanos de la periferia hacia el centro, debilitando las posibilidades de desarrollo humano en la periferia y acrecentando dichas posibilidades en el centro. Obviamente, las posibilidades de mejorar capacidades, derechos y oportunidades en la periferia se hacen menores.
Como señalamos, el desarrollo humano está concentrado en Lima, en la costa y en las principales ciudades del Perú. Existe una gran desigualdad entre estos lugares y el resto del país.
La desigualdad es tan grande que si tomamos el IDH provincial más alto –Lima– y lo comparamos con el más bajo, encontramos una relación parecida a la que existe entre un país medianamente avanzado y un país sub-sahariano. Además, no parecen existir mecanismos de difusión de desarrollo humano (spillover) de una provincia a otra.
Los componentes del índice de desarrollo humano (IDH) proporcionan una pauta para el análisis empírico de los efectos de la centralización. Los ingresos, la producción y el empleo están concentrados en Lima, en la costa y en las principales ciudades del Perú. Las personas para el desarrollo humano en el Perú con mayor esperanza de vida se concentran en los mismos lugares y también las de mayor nivel educativo. Esto significa que el acceso a alimentos, servicios de salud, la salubridad y los servicios educativos también están concentrados en dichas áreas. Vale decir, existe una concentración tanto del sector privado como de la intervención estatal en los bienes y servicios públicos. En consecuencia, tanto la economía como las acciones del Estado están concentradas geográficamente.
Las razones por las que el Estado privilegia Lima, la costa y las grandes ciudades pueden explicarse en el plano político. En general, los gobiernos tratan de elegirse ofreciendo mejores servicios públicos y cuando están en el poder tratan de mantener o incrementar su legitimidad
. En ambos casos requieren de apoyo de la población y de los electores. Así, la clientela política que se encuentra concentrada en estos lugares es la razón de ser de los gobiernos y, por ello, brindan preferente atención a estas poblaciones a través de un mayor y mejor suministro de servicios públicos e infraestructura. Esto hace que se establezca una relación directa entre importancia electoral y suministro de alimentación, salud, educación e infraestructura.
Dicho de otra manera, la concentración de la producción y de los ingresos genera una mayor tributación en el centro (Lima), lo que permite al gobierno central tener capacidad de gasto público. Éste se asigna en función del número de electores, los cuales se encuentran en su mayor parte en el centro (Lima y principales ciudades). A su vez, este gasto dinamiza la demanda de Lima, favoreciendo incrementos en la producción del centro. Así se cierra el círculo perverso del centralismo. De ahí, que el IDH aparezca tan concentrado en Lima y en las principales ciudades de la costa.
La centralización política ha contribuido, en consecuencia, a la concentración y desigualdad regional y provincial del desarrollo humano en el Perú. Ello se debe no solamente al uso centralista de los recursos del estado y del suministro de bienes y servicios públicos, sino también al hecho de que el gasto concentrado del gobierno en Lima y las principales ciudades incrementa la demanda para los bienes y servicios privados de estas localidades. En consecuencia, son un incentivo para incrementar la oferta. La economía estatal contribuye a reforzar los centros con mayor desarrollo, cerrándose así el círculo vicioso de la centralización económica reforzada por el centralismo político.
La centralización económica que se incrementa y consolida políticamente y la pendularidad en la centralización-descentralización del Estado son los problemas de fondo. El desafío de cualquier proceso de descentralización es cómo revertir los resultados adversos de la concentración económica y estatal.
El centralismo estatal ha contribuido así a la centralización del desarrollo humano siguiendo dos criterios: la aglomeración demográfica y la concentración económica. Servicios tales como la educación, la salud, la infraestructura básica, la seguridad ciudadana están mejor cubiertos en las ciudades más grandes y en Lima. Por estas razones, dichas ciudades atraen migrantes que no sólo buscan empleo y mejoras de ingresos, sino también más y mejores servicios sociales proporcionados por el Estado.
En las grandes y medianas ciudades, son más altas las posibilidades de una mayor participación y agenciamiento de las personas para presionar y abogar sobre el estado por sus derechos y por la satisfacción de sus necesidades básicas. La centralización política favorece el desarrollo humano de aquellos que son incluidos en los beneficios de la centralización económica y fiscal, pero es contraria a aquellos que se encuentran en la periferia. La descentralización política debería tener como objetivo igualar las oportunidades de todos los ciudadanos, dando un fuerte impulso para que aquellos que están en la periferia igualen sus posibilidades de acceso al mayor bienestar que proviene del estado. Pero no sólo se debe esperar mejoras materiales en educación, salud, infraestructura y alimentación; también hay que esperar que mejoren los mecanismos de participación ciudadana y de agenciamiento. La vigencia y eficacia de los derechos políticos en cualquier lugar debe ser igualitaria, eliminando la brecha en la periferia rural y urbana.
Fuente: DESCENTRALIZACIÓN PARA EL DESARROLLO HUMANO EN EL PERÚ autor Efrain Gonzales de Olarte publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)

29 junio 2008

La Fiesta de la Cruz de San Cristóbal de Pucará

La presencia española trae consigo la para fernalia de la cruz, con sus leyes, ritos y ornamentos. Impuesta como ícono político religioso, fue usada en la fundación de pueblos y se veneró en templos y capillas. El clero la usó en su indumentaria y en toda huaca arrasada por extirpadores se irguió una. El panteón andino, con peregrinaciones para las cuales hay que preparar el cuerpo, ya no se puede exteriorizar y la clandestinidad es la consigna.
Cada pueblo tiene una festividad en que interviene la cruz. En Huancavelica la Cruz de Potoqchi, la Santa Cruz, la Cruz del Espíritu, la Cruz de Oropesa, la Cruz de San Antonio, la Cruz de Balcón-Pata, la Cruz de Puyhuán, la Cruz Soltera. En Ayacucho hay campana rios coronados con una cruz, cruces en los puentes, caminos y en los arcos de ingreso a los pueblos, cruces de safacasa en los tejados, cruces en las cumbres.
La Cruz de San Cristóbal en Pucará es festejada desde el 1° de abril. Los devotos acuden a la cima para bajar la cruz hasta la iglesia de San Lorenzo. Llegado el 3 de mayo, la iglesia permanece llena de gente y se lleva la cruz en una procesión. El 4 de mayo, después de misa, la cruz es llevada en hombros por la Hermandad de Carga dores. Músicos y bailantes de chonguinada acompañan el retorno. En la noche se lleva a cabo el Toro-Velay: un escogido coloca en el suelo una manta y sobre sus puntas pone hojas de coca y aguardiente. Prepara un torito hecho de cigarrillos y espinas de cactus. Una a una se soplan las waqras. Si el toro cae rápido, no sufrirá al morir; si tarda, su muerte será difícil. Los asistentes acompañan el ritual chacchando coca, bebiendo aguardiente y entonando canciones alusivas al ganado. El 5 de mayo, en la mañana, los toros, traídos por donantes, llegan a la casa de los mayordomos, quienes contratan un "matador" para el sacrificio.
Según lo anunciado por la coca, su muerte será rápida o lenta. Yawarmayo es llamado el momento en que brota la sangre del cuello del animal. Los varones alardean bebiendo vasos repletos de sangre que recogen directamente de la herida. Empieza entonces el descuartizamiento. La verga es el látigo con que el mayordomo baila el resto de la fi esta y la piel de las criadillas es su chullo. La cola es el látigo de la esposa del mayordomo y el pellejo que cubre los intestinos su lliclla. Con el bazo se azotan las espaldas para protegerse de enfermedades del pulmón y las tripas son colocadas en una canasta. El resto de la res es trozado para preparar un caldo comunal y, una a una, las parejas reciben un trozo de tripa. Se acercan al río y lo lavan. Bailando lo devuelven y reciben aguardiente. Con las tripas se prepara el caucau. El 5 de mayo los mayordomos ofrecen caña de azúcar y se baila la despedida. Se ha agradecido a la cruz y al cerro por su tutela y a la pachamama por el cariño recibido. La Fiesta de la Cruz de San Cristóbal de Pucará es una valiosa muestra de cómo se engarzan las creencias andinas con el culto católico.
Kaypim cruz (el ecce crucis latino = "he aquí la cruz", en referencia a las estaciones de la vía crucis), y kaypin cruz (de esta cruz… a otra cruz) con su variación de -m a -n, tienen un sutil juego de sentido. La expresión popular kaypin cruz (con el posesivo -n = "su aquí (sic) de la cruz") designa el andaluz "ir de rosario" o el limeño "hacer las estaciones", con evidente prescindencia del signifi cado de "cruz" (Velázquez Cabrera).
Fuente: Soledad Mujica Bayly. Investigación inédita de tres fiestas de las cruces: La Cruz de San Cristóbal de Pucará, las cruces de Chupaca, y "Tayta Espino" o Señor de la Cruz de Espinas en Muquillanqui, valle de Yanamarca.

26 junio 2008

Estado de la Caoba en el Perú

A continuación se presenta un sucinto análisis de la situación de la caoba en el Perú desde el punto de vista de manejo de la especie, su población y sus principales amenazas.
MANEJO
Desde e
l 2002 el Gobierno del Perú ha promovido con esmero una reforma del sector forestal basada en el esquema de concesiones forestales, que permite la participación del sector privado de una manera competitiva para acceder a los bosques con fines maderables. El marco legal e institucional de esta reforma ha sido la Ley Forestal y de Fauna Silvestre, promulgada el año 2000 y su Reglamento (Decreto Supremo N° 014-2001- AG), los mismos que han sido acompañados por otras medidas legales y administrativas, orientadas a ordenar el manejo sostenible de la caoba, como vedas de extracción de esta especie y cupo nacional de exportación. La esencia del modelo son los instrumentos de planificación y gestión del bosque, como son los Planes Generales de Manejo Forestal (PGMF) y los Planes Operativos Anuales (POA).
Precisamente, la acciones de verificación sobre las existencias de la especie caoba en las concesiones forestales con fines maderables y los permisos de aprovechamiento forestal según los Planes Operativos Anuales aprobados por INRENA, es una actividad coordinada entre los diferentes Direcciones del INRENA vinculados a la actividad forestal. Se han realizado verificaciones a setenta (70) concesiones forestales y veintisiete (27) permisos (2) de aprovechamiento en tierras de comunidades nativas. Para el caso de concesiones forestales, ha intervenido la Oficina de Supervisión de Concesiones Forestales Maderables (OSINFOR), encontrándose algunas en evaluación, otras con Procedimiento Administrativo Único (PAU), otras caducadas y revertidas al Estado. Para el caso de los permisos de aprovechamiento forestal de Comunidades Nativas, interviene la Intendencia Forestal y de Fauna Silvestre en los procedimientos correspondientes, esto es las inspecciones oculares, medidas cautelares, nulidades y caducidades.
Los 27 permisos aprovechamiento forestal de CCNN fueron seleccionados de la siguiente manera: i) nueve para verificar los volúmenes declarados de caoba; y ii) dieciocho para mejorar el control forestal.
El sistema de concesiones y permisos de aprovechamiento forestal se encuentra en proceso de perfeccionamiento en concordancia con la decisión política de descentralización del Estado Peruano, lo cual coadyuvará a mejorar el control y vigilancia del aprovechamiento forestal. Asimismo, la política del gobierno actual está priorizando las verificaciones de las existencias de caoba previas a la aprobación de los planes operativos anuales (POA), especialmente para autorizar el aprovechamiento de la caoba.
De conformidad con la Cuarta Disposición Complementaria Transitoria y la Tercera Disposición Complementaria Final de La Ley Forestal y de Fauna Silvestre, a partir del 2005 sólo procede la comercialización interna y externa de productos forestales provenientes de bosques manejados debidamente acreditados por el Ministerio de Agricultura.
La generación de opciones de una mayor competitividad en el mundo globalizado en el que vivimos, obliga a entrar a estándares internacionales que nos permitan colocar nuestros productos no maderables y maderables, en el mercado verde.
Es este sentido, el INRENA ha venido acompañando el proceso de certificación forestal voluntaria, teniendo a la fecha 624,251.5 hectáreas de Concesiones Forestales con fines Maderables y Permisos de Aprovechamiento Forestal certificadas y algunas esperando la acreditación final luego de pasar la evaluación final.
Esta opción coadyuva a la trazabilidad de la madera y por tanto permite acreditar el origen legal y bajo manejo forestal de los bosques naturales en producción.
ESTADO DE LA POBLACIÓN
Para la evaluación del estado de las poblaciones y ecosistemas de caoba es necesario contar con: 1) datos de inventario o censo que indiquen la densidad de árboles de caoba, tanto de tamaños juveniles como de comerciales, en toda su extensión geográfica; 2) datos de inventario o censo que indiquen el estado de las poblaciones de caoba en selvas explotadas en varios periodos del pasado; y 3) información sobre la ecología de la caoba y la comparación de los requisitos de regeneración con las condiciones creadas como consecuencia de las actuales prácticas de explotación, para establecer una política de conservación de esta especie, que garantice la sostenibilidad de su aprovechamiento en el largo plazo.
Un paso inicial para la obtención de información fue dado en el estudio desarrollado por Vargas y Lombardi (2006), donde se obtuvo información sobre las poblaciones de Swietenia macrophylla King., utilizando los inventarios forestales existentes y los Planes Operativos Anuales de Concesiones y Permisos de Aprovechamiento Forestal aprobados por el INRENA, y el programa Flora Map para determinar la probabilidad de existencia de ésta especie y su distribución en el Perú.
Entre las principales conclusiones de este trabajo vale la pena mencionar que existiría una proporción 60/40 entre árboles comerciales y no comerciales, lo que indicaría un predominio de población vieja (la proporción ideal según Vargas y Lombardi 2006 es de 50/50). Muy pocas concesiones forestales con fines maderables han realizado el inventario y censos de árboles de caoba por debajo del Diámetro Mínimo de Corta (DMC), lo cual impide conocer la estructura de las poblaciones y de las proyecciones para su manejo y aprovechamiento. En cuanto a densidades, éstas varían entre 0.003 y 0.164 árboles/hectárea.
Asimismo, el citado estudio ha producido dos mapas de distribución de la caoba en base a modelos probabilísticos y sistemas de información geográfica, haciendo los ajustes correspondientes por factores naturales (existencia de cuerpos de agua o pantanos) y de carácter antrópico. Estos mapas son: uno de densidad natural y otro de densidad actual.

La densidad de árboles de caoba se presenta en cinco rangos, siendo los tonos verdes más oscuros indicador de mayor densidad. Puede apreciarse que las zonas de mayor densidad natural se ubican hacia las fronteras con Brasil y Bolivia, en los departamentos de Ucayali y Madre de Dios.
Figura 1: Mapa de densidad natural de árboles de caoba
Fuente: Vargas y Lombardi 2006
El mapa anterior se sometió a corrección a fin de “descontar” las áreas de influencia antrópica, fundamentalmente zonas contiguas a los ríos y carreteras y zonas de elevada deforestación y ocupación de tipo urbano.
Estas proyecciones están siendo corroboradas por un inventario real que viene realizando la Autoridad Científica CITES Perú con el financiamiento de la Organización Internacional de Comercio de Maderas Tropicales - ITTO, cuyos resultados esperados son:
· Identificación de ecosistemas con poblaciones de caoba, en base a información confiable sobre las existencias de caoba en los bosques de la región amazónica Peruana.
· Determinación de las posibilidades de corta nacional, regional y local para el establecimiento de una cuota de extracción anual o periódica en concesiones o permisos.
· Elaboración de una Estrategia Nacional para la Caoba, para su aplicación en los planes de manejo.
Cabe señalar, que este estudio contempla los requerimientos básicos para la evaluación del estado de las poblaciones y ecosistemas de caoba, representando un notable esfuerzo de levantamiento de información, paso indispensable hacia la definición de instrumentos que permitan asegurar la supervivencia de la especie, como la emisión del Dictamen de Extracción No Perjudicial.
La Autoridad Científica CITES Perú, ha procesado la información de los censos de los planes operativos anuales a nivel nacional constituyendo un Sistema de Información geográfica, y ha realizado el levantamiento de información de campo de la región de Madre de Dios (50 parcelas, distribuidas en 4 tipos de bosque), obteniendo datos respecto al volumen, coeficiente de forma, espesor de corteza, nivel de asociación con otras especies y situación de la regeneración natural. Actualmente se encuentra efectuando la toma de datos de campo en la región de Ucayali y Loreto.
Entre los principales resultados se encuentran:
· La población total de árboles aprovechables encontrados en áreas de producción permanente y mayores a 75 cm DAP asciende a 144 203 (ciento cuarenta y cuatro mil doscientos tres) individuos y para la población con un DAP mayor a 120 cm es de 82 296 (ochenta y dos mil doscientos noventa y seis) individuos.
· A partir de la estimación actual del tamaño de las poblaciones de Swietenia macrophylla King, la Autoridad Científica observa una situación crítica en algunas regiones recomendando limitar o vedar el aprovechamiento de esta especie además de establecer un programa de recuperación en ellas.
· Considerando el número de árboles encontrados en las clases diamétricas superiores a los 75 cm (75 cm. es el Diámetro Mínimo de Corta (DMC), establecido por Resolución Jefatural Nº 458-2002-INRENA). DAP, el factor de forma y los volúmenes con corteza, tenemos un promedio de volumen por árbol de 12,5602 m3 (doce y 5602/10000 metros cúbicos) rollizos.
· El desarrollo de un buen plan silvicultural conllevará a alcanzar un incremento diametrico de 0,75cm/año y el ciclo de corta sería de unos 100 años o menos dependiendo de las actividades que los concesionarios y comunidades nativas consideren en sus POAs.
Bajo estas condiciones se podrían usar unos 1 442 + 216 (mil cuatrocientos cuarenta y dos más menos dos cientos diez y seis) árboles anuales (Carta de fecha 29 de enero del 2007).
· De acuerdo a los avances de los trabajos realizados en Madre de Dios y Ucayali, se indica que la especie S. macrophylla King presenta escasa regeneración natural en estas áreas evaluadas, tanto en áreas aprovechadas como en zonas poco perturbadas.
Algunas concesiones certificadas en el Perú han presentado información relacionada a la proporción de árboles comerciales y no comerciales, y de densidades de árboles por hectárea, a partir de la cual se puede afirmar que la variabilidad de nuestros bosques, las características de sitios, estado de aprovechamiento o intervención y la dinámica del bosque post aprovechamiento en las diferentes zonas del Perú, hacen que los datos presentados por la Autoridad Científica CITES Perú sean considerados como indicadores a nivel nacional, pero no como parámetros absolutos a nivel de unidades de manejo.
Los estudios sobre la especie son importantes para incrementar el conocimiento de la misma y su aplicación en la gestión del recurso en el País, por lo cual en el objetivo 1 del presente Plan se ha considerado como una actividad prioritaria.
PRINCIPALES AMENAZAS
Agricultura Migratoria
Las poblaciones de caoba se encuentran amenazadas por la agricultura migratoria, cuya causa es la pobreza y pobreza extrema, de las poblaciones alto andinas que migran en busca de alternativas económicas a la región amazónica.
Las áreas deforestadas en el Perú durante el periodo 1990 – 2000 abarcan una superficie de 7.2 millones de hectáreas (PROCLIM, en prensa), teniendo una tasa de deforestación de 150,000 ha/año, causada fundamentalmente por la agricultura migratoria.
La agricultura migratoria ocupa ecosistemas frágiles, ocasionando costos ambientales y económicos para el Estado Peruano, constituye una ocupación territorial atomizada, arbitraria y desordenada que depreda los recursos naturales y no asegura, en modo alguno, el desarrollo económico sostenido ni la mejora en calidad de vida de las familias. Esta actividad produce además de la destrucción del bosque, una erosión y pérdida de suelos y la degradación del ambiente.
La Tala y Comercio Ilegal
La Comisión Multisectorial de Lucha Contra la Tala Ilegal, ha señalado que entre los factores que contribuyen a la tala y comercio ilegal se encuentran:
· Las deficiencias en el establecimiento de bosques de producción permanente.
· Una inadecuada zonificación económica y ecológica.
· Falencias y deficiencias en el marco legal e institucional para el control de la tala y el comercio ilegal de la madera.
· Escasez presupuestal para las labores de control y vigilancia.
· Insensibilidad de la sociedad respecto a la tala ilegal.
· Ministerio Público que no cuentan con capacitación, recursos humanos y logísticos necesarios.
IMPORTANCIA DE LA CAOBA EN EL DESARROLLO SOCIO ECONÓMICO.
El Sector Maderas del Perú ha presentado una oferta de producción, para todas las maderas de 1´488,461.85 m3 de madera rolliza y 743,428 m3 de madera aserrada para el año 2005 y para el año 2006 de 1´862.794.44 m3 de madera rolliza y 856,338.85 m3 de madera aserrada.
La producción de madera de caoba para el año 2005 fue de 44,246.05 m3 rollizos y para el año 2006 de 30,705.26 m3 rollizos, siendo la madera aserrada comercial el principal producto producido y exportado. En el siguiente gráfico se muestran los volúmenes exportados y el valor FOB obtenido en el periodo 2000 al 2006, presentándose una tendencia decreciente en la exportación de Caoba.

Cabe señalar, que en el periodo 2005-2006 las exportaciones estuvieron sujetas a los volúmenes aprobados en sus respectivos Cupos Nacionales de Exportación (2005: 23,621 m3 de madera aserrada y 2006: 23,239.57 m3 de madera aserrada).
El valor promedio de estas exportaciones en el periodo 2000-2006 es de US$ 40’143,539, el cual representa aproximadamente el 23% del valor total de las exportaciones de maderas.
Estas cifras de producción y valor de las exportaciones, relacionadas al contexto nacional, nos permiten inferir la fuerte influencia de la especie en la economía nacional forestal y que su aprovechamiento permite la extracción de un conjunto de maderas corrientes, denominadas maderas sociales.
Es necesario tener en cuenta los niveles de pobreza y extrema pobreza de las poblaciones rurales que se encuentran en la Amazonía peruana, área de distribución de la caoba, siendo un reto lograr que la cadena productiva de la caoba incremente el bienestar social y económico a las poblaciones locales.
En ese sentido, el Plan de acción incluye como acción estratégica, el incremento de productos de madera de caoba con mayor valor agregado, para la generación de mayores oportunidades de trabajo.
LISTADO DE RECOMENDACIONES DE CITES REFERIDAS A CAOBA.
El presente Plan de Acción refleja el compromiso del Estado Peruano con el cumplimiento de las recomendaciones de la Convención CITES, para la implementación de la Caoba en el Apéndice II, las cuales se listan a continuación:
“…. 1. La Decisión 13.58 de la CITES establece que los Estados del área de distribución de Swietenia macrophylla deberían, entre otros, preparar y adoptar oficialmente, con carácter prioritario, planes de ordenación de la caoba a escala nacional y subregional.
2. Documento PC WG 5 Doc. 1. El Grupo de Trabajo sobre la Caoba en su informe de laTercera Reunión del Grupo de Trabajo sobre la Caoba, realizada del 3 al 8 de junio del 2006, recomendó a las Partes subrayar la importancia de que no debe efectuarse ninguna exportación de caoba sin que la Autoridad Científica del Estado haya formulado previamente un dictamen sobre extracción no perjudicial y que no debe efectuarse ninguna exportación sin pruebas del origen legal de la madera. Asimismo, recomendó a la Secretaría CITES plantear la cuestión de observancia y el cumplimiento de la caoba en la 54º reunión del Comité Permanente.
3. El Comité de Flora en su 16ª Reunión, realizada del 3 al 8 de julio del 2006, recomendó, inter alia, a las Partes los siguientes acciones a corto plazo:
a. Destacar la importancia de no hacer ninguna exportación de caoba sin un dictamen de extracción no perjudicial realizado por la Autoridad Científica del Estado concernido, sobre la base de información fidedigna y válida.
b. Destacar la importancia de no proceder a ninguna exportación sin pruebas del origen legal de la madera.
c. Los cupos de exportación deben basarse en información científica fidedigna y válida.
Asimismo, recomendó a la Secretaría CITES plantear la cuestión de los problemas de observancia y cumplimiento sobre la caoba en la 54ª reunión del Comité Permanente.
4. El Perú informó al Comité Permanente en su 54ª reunión, realizada del 3 al 8 de octubre del 2006 en Ginebra, Suiza, las siguientes acciones que implementaría para aplicar la Convención CITES en relación a la caoba:
• Elaboración de un Plan de Acción de fortalecimiento específico para la caoba.
• Reducción sustancial del cupo de Exportación 2007 de acuerdo a criterios científicos.
• Autorizar los Planes Operativos Anuales (POA) de caoba previa verificación total in situ de las concesiones y permisos forestales.
El 15 noviembre de 2006, en consideración a la información proporcionada por el Perú sobre el Plan de Acción Estratégico de la Caoba, la Secretaría CITES remitió al INRENA una lista de medidas que deberían ponerse en práctica en Perú, para reforzar la aplicación de la Convención CITES para Swietenia macrophylla, referida a los aspectos científicos, observancia, legislación y adquisición legal de madera, y capacitación, las mismas que son consideradas en el presente Plan de Acción.

Fuente: PLAN DE ACCIÓN ESTRATÉGICO PARA LA IMPLEMENTACIÓN DEL APÉNDICE II DE LA CITES PARA LA CAOBA EN EL PERÚ (PAEC – PERÚ). Lima –Junio 2007. Ministerio de Agricultura, Instituto Nacional de Recursos Naturales.

19 junio 2008

El Anarquismo en el Perú y la movilización social (1900-1930)

LA INFLUENCIA DEL ANARQUISMO EN EL MOVIMIENTO DE TRABAJADORES, ESTUDIANTIL Y CULTURAL DE AMERICA LATINA (1900-1930)
En Perú, el anarquismo también ejerció una vasta influencia en el movimiento campesino e indígena. Respaldaron a la Federación de Obreros Panaderos "Estrella del Sur" (1904) y a los portuarios de El Callao. En 1907, los hermanos Lévano y otros trabajadores, como Romilio Quesada y Luis Felipe Grillo fundaron, junto con el grupo "Humanidad", el Centro de Estudios Sociales "Primero de Mayo". El anarquista Julio Reynaga contribuyó a organizar a los obreros azucareros de Trujillo, al norte de Perú. Luego surgió el grupo de "Luchadores de la Verdad", orientado por Abraham Guerrero, obrero de la construcción, creador del periódico "La Protesta". Esta consecuente labor culminó en la creación de la Federación Obrera Regional Peruana en 1913, año de la primera huelga general. En 1919, anarquistas contribuyeron a la fundación del Comité Pro-abaratamiento de la Subsistencia, liderado por el ebanista Nicolás Gutarra.25
Su principal portaestandarte fue Manuel González Prada, quien escribió en los periódicos anarquistas "Simiente Roja", "El Hambriento", "Redención", "La Antorcha", "El Rebelde" y "El Ariete". Sus artículos, escritos entre 1904 y 1909, fueron reunidos en 1936 en un libro titulado Anarquía. En Hora de Lucha, manifestaba: "No se concibe un revolucionario a medias; quien lucha por el individuo contra el Estado, tiene que luchar por el individuo contra la iglesia (...) Cuando Diderot daba el consejo de ‘ahorcar el último rey con los intestinos del último sacerdote’, expresaba gráficamente la idea de emprender una acción doble o paralela sin divorciar las cuestiones religiosas de las cuestiones políticas".
González Prada se preocupó de la relación etnia-clase, poniendo al desnudo la explotación de los indígenas y las diferentes manifestaciones de discriminación "racial". Este notable escritor, admirado por Mariátegui, quien tomó sus banderas indigenistas, combinaba su actividad campesina con diversas tareas en el movimiento obrero. Orador principal en el acto del 1º de mayo de 1905, en Lima junto a Manuel Caracciolo Lévano, anarquista de origen italiano. La Federación Anarquista del Perú manifestaba: "En 1904, debido al tesón de los compañeros anarcosindicalistas Caracciolo Lévano, Fidel García Gacitúa, Urmanechea y Delfín Lévano, hijo de Caracciolo, se organizó la Unión de Trabajadores Panaderos (...) en 1906, apareció en Lima el periódico "Humanidad".
Los anarcosindicalistas contribuyeron a crear en 1919 la Primera Central Sindical peruana, de preponderante actuación en la huelga general de ese año por la conquista de la jornada de 8 horas. "Se nos viene la comuna, exclamaron miembros del gobierno ministerial de José Pardo".
Los anarquistas ejercieron gran influencia hasta principios de los años 20, en que comenzaron a ser desplazados por el aprismo y los socialistas revolucionarios de Mariátegui.
Notas
23 RAFAEL BARRETT: El dolor paraguayo, p. XXVIII, Bibl. Ayacucho, Caracas, 1978.
24 Ibid., XXIII.
25 DENNIS SULMONT: El movimiento obrero en el Perú, Lima, 1975. 15

Fuente: CONTRIBUCION A UNA HISTORIA DEL ANARQUISMO EN AMERICA LATINA autor LUIS VITALE. Ed. Instituto de Investigación de Movimientos Sociales "Pedro Vuskovic". Santiago 1998

09 junio 2008

Noche de Folklore Negro

El Taller de Arte Afroperuano "Blankinegro" esta organizando para este viernes 13 de junio un espectáculo denominado "Noche de Folklore Negro", donde pesentaran las danzas y bailes más representantivos de nuestra herencia afro-peruana y comenzará desde las 9:00 pm en el local de la Peña Turística Thatay ubicada al costado de Mega Plaza en el centro del Cono Norte (Calle C Mz C Lt 15 - Independencia).
Este proyecto a surgido a iniciativa de los reconocidos profesores Daniel Paredes y Angel Sobrino, quienes cuentan con una larga trayectoria en la práctica y difusión del folklore. Como parte del show se presentará:
- Festejo
- Alcatraz
- Panalivio
- Zamacueca
- Zapateo
Esperamos de esta manera apoyar a las instituciones que vienen trabajando en la investigación de manifestaciones culturales y folklóricas del Perú.
Reseña de las Danzas
Festejo:
El festejo es un género representativo del mestizaje negro en el Perú que se produce por llegada de los negros esclavos a nuestro país traídos por los españoles para las faenas agrícolas. Ellos durante su descanso cultivaron sus danzas , su música y sus canciones las mismas que fueron transmitiéndose de generación en generación. Teniendo como área de difusión a casi toda la costa central, se caracteriza por sus movimientos de contoneos pélvicos- ventrales, vueltas y saltos acrobáticos especialmente en círculo, bailado ya sea de solista, de pareja o de grupo, con emplazamientos y desplazamientos sincronizados recreándose movimientos durante su ejecución.
Zamacueca (Lima):
La zamacueca es propia de la Costa Central del Perú (especialmente Lima), Fue cultivada tanto en los salones de las casas "distinguidas" como en los barrios populares.
Se caracteriza por el galanteo, cortejo o amorío del hombre hacia la mujer y la esquiva de este, para luego acceder a final conquista convirtiéndose en una respuesta matrimonial o un acosamiento.
Durante toda la danza el movimiento del pañuelo es notorio, ya que es parte del juego entre la pareja, quienes a través de movimientos se van acercando o separando para mostrar el juego entre ellos. Es primordial señalar que en el transcurso del baile, la dama debe hacer derroche de coquetería, pues en esto se centra la danza.
El varón se mostrará atrevido al momento de acercarse a la dama pues tratará de aproximarse lo más que pueda, entonces la danza ha conseguido provocarlo, pero no le permitirá acercarse mucho, para evitar darle una respuesta afirmativa y continuar incitando el interés del varón
Zapateo:
Conocido como ZAPATEO CRIOLLO, es una competencia entre bailarines al compás de una guitarra.
Se conoce Zapateo en Mayor y en Menor gracias al guitarrista don Vicente Vásquez , quien continuando a su padre, don Porfirio Vásquez registró las melodías principales de esta forma musical.Las pasadas de zapateo tienen su Reglamento, como juego de competencia. (Santa Cruz, en Cumanana)
Panalivio (Lima):
”Penalivio” y Panalibio (Estensoro, 1989), (Tompkins, 1981), Que significa alivio de las penas, es un lamento que exterioriza la tristeza de los antiguos negros esclavos y el cansancio, como producto del trabajo ; en 1772 fue prohibido a través de un edicto general que los acusó de ser “…Escandalosos en los movimientos como en las coplas que los acompañan”, siendo la primera compañía del Perú (Compañía de Pancho Fierro), que lo lleva por primera vez al escenario.
El negro esclavo que llegó a la costa peruana , durante sus larguísimas noches, hacinado en el galpón del ingenio azucarero, o durante las rudas faenas del campo en las plantaciones de caña , arroz o algodón, lloró su infortunio en una sentida y originalísima canción – lamento que tuvo el significativo y poético nombre de Panalivio. La representación coreográfica narra la dureza del trabajo de campo pero también resalta la alegria ( expresada en el festejo), y las características culturales de las etnías negras cuyo aporte es un eje importante de la cultura costeña del Perú comtemporaneo. El más antiguo es aquel dice “A la Molina no voy mas…”
Alcatraz:
Danza del género Festejo.Vigente especialmente en Lima , entre grupos profesionales especializados. Se bailaba en los departamentos de Lima e Ica, principalmente. Es una danza erótica/festiva, de pareja suelta.Pertenece al género de los festejos con coreografía propia: hombre y mujer llevan en la parte posterior de la cintura, un trapo, un pedazo de papel o algo similar; el hombre con una vela encendida trata de prender el ¨cucurucho¨ mientras la mujer baila, moviendo las caderas. Actualmente en la coreografía también la mujer trata de quemar al hombre.

06 junio 2008

El centralismo y los problemas de la democracia en el Perú

La precariedad de la democracia en el Perú tiene una relación profunda con el centralismo. El proceso de constitución del Perú como nación se ha realizado en torno a un patrón de desarrollo desigual que concentra los recursos económicos y humanos en determinadas ciudades de litoral (Lima, Arequipa, Trujillo), subdesarrollando su entorno inmediato. Este proceso ha llegado a su extremo en Lima, que es donde terminan todos los circuitos de poder, económico, político y simbólico. No se trata sólo de que existe una distribución inequitativa de los recursos económicos y humanos. El problema fundamental es la existencia de un patrón de desarrollo que lleva las desigualdades al extremo. Según el censo de 1876 (el único que se hizo en el siglo XIX), en Lima vivía 1 de cada 26 peruanos, en el de 1940 la relación era ya de 1 por de cada 11, y ahora se acerca a 1 por cada 3. Este patrón de desarrollo tiende a reproducirse a escala regional, de tal manera que la centralización de los recursos humanos y materiales en Lima y algunas otras pocas ciudades importantes (Arequipa, Trujillo) tiene una estrecha vinculación con el proceso de decadencia de los antiguos centros de poder.
El proceso de centralización del poder económico y político en Lima y el litoral va acompañado de la decadencia de la sierra. Como se ha señalado, en esta región vivían en 1940 las dos terceras partes de la población del país, pero para 1993 su población representaba apenas la tercera parte. En el mismo período, la costa, que tenía la cuarta parte de la población en 1940, pasó a tener más de la mitad. La decadencia de la sierra ha tenido como consecuencia directa la pérdida de peso político de la población indígena; en tanto se considera que los indios viven en la sierra, la pérdida de peso de ésta incide en la menor fuerza relativa de éstos en el balance global de poder.
En lo político, la independencia supuso la quiebra de la clase dominante colonial y la ausencia de una nueva clase nacional capaz de articular una propuesta hegemónica, de carácter nacional. De allí la recurrencia del militarismo, que venía a cubrir el vacío de poder, y la extrema debilidad y precariedad del poder central. Esto favoreció la privatización del poder; el desarrollo de poderes locales muy fuertes, que constituyeron el gamonalismo, la estructura de control a través de la cual se encuadraría a la población indígena hasta fi nes de la sociedad oligárquica, manteniéndola apartada de la ciudadanía por más de un siglo. El hecho de que la capital estuviera en la costa, de espaldas al interior (a diferencia de lo que ocurre en Bolivia y Ecuador), contribuyó a reforzar el proceso por el cual la sierra fue perdiendo gravitación social, política y económica.
La mayoría de la población marginada, de la ciudadanía y del poder trajo como consecuencia un profundo divorcio entre lo que decían las normas y los debates programáticos (inspirados en los idearios e instituciones de los países europeos), y lo que era la dinámica social real del país. De allí que el Estado tuviera muy poca representatividad y que lo que sucedía en la sociedad política no diera cuenta necesariamente de la dinámica real de la sociedad civil y sus confl ictos. Allí donde una fracción social que no representaba más de la décima parte de la población se arrogaba la condición de “peruana”, excluyendo de la ciudadanía a las nueve décimas restantes de los peruanos, la representatividad del Estado tenía que ser muy precaria.
La traba fundamental que cerró el camino a la construcción de un orden democrático fue la persistencia de las relaciones coloniales de dominación luego de la Independencia. La población indígena no era vista como parte de la Nación a construir sino como un grupo social que eventualmente podría incorporarse a la ciudadanía previa redención; a lo más una suerte de protoperuanos.
Para los conservadores más radicales, el indio era irrecuperable debido a sus taras biológicas irreversibles, y había que eliminarlo mediante el mestizaje biológico y la aculturación; mientras este programa se cumplía, lo que el Estado debía hacer era organizar una tutela institucionalizada.
El racismo antiindígena colonial cumplió una función ideológica muy importante para consagrar la existencia Democracia y Nación. La Promesa pendiente de una sociedad estamental, donde cada uno tenía su lugar y donde la movilidad social no era legítima. Estas posiciones se sostenían abiertamente aún en la primera mitad del siglo XX.
En un balance de lo que signifi caron las décadas que corren entre 1930 y 1980 debe constatarse que la política cambió por la irrupción de los sectores populares en la política a través de los partidos de masas. Este proceso no estuvo exento de contradicciones. Es un hecho muy llamativo que el APRA no presionara por ampliar la base del sufragio cuando pudo hacerlo. El voto femenino y el de los analfabetos no formó parte del programa aprista en la Constituyente de 1933, ni del parlamento dominado por el APRA durante la breve primavera democrática del régimen de José Luis Bustamante y Rivero (1945-1948), en que los apristas cogobernaron. Aparentemente los
líderes apristas temían que esos sectores apoyaran a candidatos distintos de los del partido. Las mujeres, que constituyen la mitad del país, tuvieron que esperar a 1956 por el derecho a votar, y fue el dictador Manuel A. Odría quien les reconoció ese derecho. Los indígenas siguieron marginados a través del veto a los analfabetos, que se levantó recién en la Asamblea Constituyente de 1979 (otra vez, convocada por un régimen autoritario). En esta última oportunidad, finalmente, se incorporó al derecho al sufragio a los mayores de 18 años de edad. Todo tarde, como lo mostraría la emergencia de Sendero Luminoso.
A cerca de dos siglos de su fundación como República, el Perú sigue prisionero de sus fantasmas, y no parece que la invocación de Jorge Basadre, a superar el abismo social y terminar con el Estado empírico, para no repetir la tragedia vivida la guerra con Chile, vaya a tener eco. Al iniciar el siglo XXI los grandes problemas nacionales siguen siendo una tarea por abordar.
“El racismo y el corporativismo seguían vivos en las subjetividades y cerraban el camino a los imprescindibles cambios que la realidad demandaba. Los intentos de abrir la estructura social peruana a la movilidad social fueron resistidos por esas cárceles de larga duración que son las mentalidades. Y la incapacidad de abrir camino para el despliegue de la nueva realidad sentó las bases para el estallido en los años ochenta de una de las peores crisis de la historia peruana. En la incapacidad de concluir la revolución antioligárquica en el terreno de las subjetividades, se encuentra una clave fundamental para entender el estallido de una crisis social que abrió camino a diversos procesos disgregadores aparentemente independientes entre sí, como la violencia política, la crisis de la institucionalidad, la involución del Estado y su copamiento por Fujimori, la formación de un Estado corrupto y corruptor y la destrucción del sistema político de representación, que culminó con la desaparición del sistema de partidos a comienzos de los años noventa” (Manrique 2004).
Construir la democracia en el país, hoy, supone encarar diferentes formas de representación. La propuesta oficial de la República fue la negación de la diversidad existente y el intento de imponer la homogeneidad en torno una sola cultura: la criolla. Esta propuesta ha fracasado por la crisis de la propia identidad criolla, debido a su carácter colonial, que la pone en desventaja cuando se trata de emprender un proceso de modernización. Hoy el desafío es imaginar formas de representación que recojan la pluralidad y la diversidad dentro de la unidad de la Nación.
Fuente: Democracia y Nación. La Promesa pendiente autor Nelsón Manrique Gálvez. PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO