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20 marzo 2007

Micro empresas de Mantenimiento Vial de La cuenca de Cachiyacu y Paz y Fuerza (San Martin))

Las microempresas entrevistadas en San Martín corresponden a la Asociación Civil de Mantenimiento Vial Paz y Fuerza y la Asociación Civil La Cuenca del Cachiyacu.
La MEMV Paz y Fuerza fue constituida a inicios del año 2000 en la provincia de San Martín, distrito Sauce. El tramo asignado, cuya extensión asciende a 18.160 Km, fue rehabilitado durante 1998. Entre esos dos años, PROVIAS Rural estaba encargado de realizar el mantenimiento respectivo.
Este tramo comienza en la carretera nacional y termina en la capital distrital del Sauce, lugar de gran atractivo turístico para la región.
El tráfico vehicular es bajo y la tarifa mensual asignada por kilómetro asciende a S/. 271,07. Inicialmente, esta MEMV fue conformada por 11 socios, los cuales fueron elegidos, después de un proceso de preselección y capacitación. Cada uno de ellos pertenece a un centro poblado distinto y no tenían ningún tipo de vinculación previa, solamente se conocían debido a la cercanía de sus centros poblados.
La MEMV La cuenca del Cachiyacu fue constituida en septiembre del 2000 y comenzó a operar inmediatamente terminada la rehabilitación.
Esta microempresa está ubicada en la provincia de Lamas, distrito de Tabaconas. El tramo que se le asignó tiene una extensión de 12.280 Km yendo desde la carretera nacional hasta un poblado menor. Según la información de los socios, el tránsito vehicular alcanza los 200 vehículos diarios. Así, la tarifa mensual, según los socios de la MEMV, es de aproximadamente S/. 268 por Km.
Siguiendo un proceso de selección similar al de la MEMV Paz y Fuerza, la microempresa La cuenca del Cachiyacu se constituyó, inicialmente, con siete socios. Sin embargo, PROVIAS indicó que el tramo sólo requería de cinco socios
por lo que se retiraron dos socios, uno voluntariamente y el otro por incumplimiento. En general, los socios solamente se conocían incidentalmente antes de conformar la microempresa, y no mantenían ningún tipo de vínculo laboral, de amistad ni de parentesco.
ORGANIZACIÓN ADMINISTRATIVA
La MEMV Paz y Fuerza requiere siete socios de tiempo completo para su adecuado funcionamiento. De los 11 asociados iniciales, 3 se han retirado voluntariamente al conseguir un trabajo distinto. Los cargos administrativos son: Presidente, Secretario, Tesorero y Fiscal. Todos los socios que ocuparon estos cargos han sido reelegidos.
La administración de la microempresa La Cuenca del Cachiyacu es similar a la de la MEMV Paz y Fuerza pero con la adición de un Vocal. Aunque el presidente y el tesorero han sido reelegidos, se espera que aumente la rotación en los puestos para que todos tengan una oportunidad de aprender todas las labores que deben realizarse.
Por recomendación del monitor vial, ambas microempresas organizan su trabajo en una sola cuadrilla. Inicialmente cada uno de los socios de las microempresas se encargaba del mantenimiento individual de varios kilómetros. Sin embargo, esto generó comportamiento oportunista.
Así, todos los socios se juntaron en una cuadrilla para ejercer control mutuo; sólo cuando es necesario se dividen el trabajo.
Cuando ausenta un socio, se contrata a un trabajador como reemplazo. La única restricción formal al absentismo contemplada en los estatutos de la MEMV Paz y Fuerza es la prohibición de que un socio se ausente más de un día a la semana, dado que el tramo es prioritario. Los socios de la MEMV La Cuenca del Cachiyacu prefieren no contratar reemplazos dado que esto requieren supervisión. En caso de que un socio se enferme y obtenga alguna constancia médica, los demás socios cubren su trabajo sin descontar el jornal. Ambas microempresas cuentan con todas las herramientas necesarias para el trabaja y las mismas se encuentran en buenas condiciones.
Además, como mecanismo de control, la MEMV Paz y Fuerza no permite que las herramientas se usen para otros trabajos que no sean los específicos de la microempresa. En cambio, los socios de las MEMV La Cuenca del Cachiyacu tienen acceso a las sus herramientas para uso personal en los días libres.
EJECUCIÓN DE ACTIVIDADES
Ambas MEMV programan las actividades mensuales con apoyo del monitor vial, con un nivel de detalle diario. En general, todos realizan las mismas labores. Parece ser que las metas diarias no se cumplen pues la programación no tiene suficientemente en cuanta el alto nivel de contingencias que deben atender.
Con respecto a la labor de bacheo, sólo la MEMV Paz y Fuerza manifestó tener un problema logístico por la distancia a la que se encuentran los materiales necesarios para su labor.
En lugar de transportarlo cada vez que los necesitan, los socios sugirieron que los materiales podrían trasladarse a un punto más cercano de almacenaje intermedio, pero hasta ahora no han conseguido la autorización del monitor. Por otro lado, resalta la persistencia de la MEMV La Cuenca del Cachiyacu para resolver los problemas operativos, aunque tome tiempo y esfuerzo.
SUPERVISIÓN, REMUNERACIÓN Y RESULTADOS
Por lo menos una vez al mes, el monitor vial aparece sorpresivamente en la zona para evaluar el estado del camino y dar el visto bueno al informe presentado. Asimismo, el gobierno local debe certificar el estado del camino y realizar las observaciones que considere pertinentes. En el caso de la MEMV Paz y Fuerza, el alcalde distrital tiene especial interés en el tramo mantenido debido a que éste es el principal acceso a una zona turística. Frecuentemente, el alcalde utiliza el tramo y al tiempo confirma el estado del camino para propósitos de la certificación. En la MEMV La Cuenca del Cachiyacu, el alcalde envía a los regidores para que recorran el tramo y certifica con base en sus informes. Algunas veces las autoridades locales realizan alguna observación o sugerencia, la cual es tomada en cuenta para la programación del mes siguiente.
Una vez entregado el informe con las certificaciones respectivas, PROVIAS Rural puede autorizar el pago, que asciende a S/. 4.922,64 para la MEMV Paz y Fuerza y aproximadamente a S/. 3.291 para la MEMV La Cuenca del Cachiyacu.
Además de remunerar equitativamente el trabajo de los socios, ambas microempresas separan un fondo para la compra de materiales, uniformes y herramientas y realizan el pago del impuesto a la renta correspondiente (están exonerados del IGV por ser zona de selva). La MEMV Paz y Fuerza paga S/. 100 mensuales a un contador, mientras
que la MEMV La Cuenca del Cachiyacu paga S/. 150 por el mismo servicio más el pago de impuestos. Ambas manifestaron no tener ningún problema con los contadores.
Al iniciar sus operaciones en al año 2000, el pago para la MEMV La Cuenca del Cachiyacu tuvo un retraso de aproximadamente seis meses.

Algunos de los socios querían retirarse, pero no lo hicieron luego de una discusión interna. Con respecto a la MEMV Paz y Fuerza, hasta hace poco el IVP se había retrasado en cuatro meses de pago, dos de los cuales se han regularizado. Cuando los socios le preguntaron al instituto sobre la razón de la demora, se les indicó que se debía a la nueva conformación de la gerencia del mismo. Debido al retraso, no sólo está pendiente el pago al contador y otras cuentas, sino que se ha tenido que solicitar un préstamo. Esto genera malestar entre los socios, dado que estos problemas nunca existieron con PROVIAS. Como las MEMV en la Selva son relativamente nuevas, éstas no sufrieron fuertemente el impacto del recorte presupuestario del año 2000.
El estado de los caminos que mantienen ambas microempresas es bueno (hay percepción de que es notoriamente mejor que en el pasado). En general, se observa que ambas MEMV tienen una buena gestión administrativa, no sólo por tener las herramientas necesarias para las labores de mantenimiento, sino, en el caso de la MEMV Paz y Fuerza, por las iniciativas demostradas para mejorar el acceso al material de cantera. La gestión social es mejor en la MEMV Paz y Fuerza, dado que apoya a la comunidad local en diversos trabajos.
Los beneficios percibidos por la población local asociada con los tramos analizados son diversos. Ha disminuido el tiempo de viaje: mientras que en el caso del tramo que mantiene la MEMV Paz y Fuerza el viaje antes duraba 5 horas (cuando se podía transitar), ahora toma solamente 20 minutos.
El tiempo de viaje en el tramo que mantiene la MEMV La Cuenca del Cachiyacu ha disminuido a 30 minutos de entre 2 y 3 horas. Ni siquiera durante la fuerte temporada de lluvias que va de marzo a junio, la cual antes deterioraba totalmente el camino, existen problemas para transitar el tramo. El tráfico vehicular ha aumentado en el tramo que mantiene la MEMV Paz y Fuerza a entre 80 y 104 vehículos diarios. En el caso del tramo que mantiene la MEMV La cuenca del Cachiyacu, antes transitaban 30 vehículos mientras que ahora son 200 los que utilizan el camino. En general, como lo manifestaron los socios de la MEMV Paz y Fuerza, debido al mantenimiento rutinario, la gente ahora puede viajar tranquila e incluso siente que debe velar por el camino. En ningún caso se mencionaron
impactos asociados con aumento de comercialización de productos agropecuarios, cambio de cartera de productos cultivados, disminución de precios en productos provenientes de la ciudad o incremento de ingresos.
RELACIONES INTERNAS Y EXTERNAS
En lo que se refiere a la relación entre los socios, resalta el mayor individualismo de los socios de la microempresa ubicada en la selva frente a la distinta cultura de la sierra (especialmente en el Cusco). Sin embargo, esto no repercute sobre la calidad del trabajo realizado. En cuanto a la rotación de cargos directivos, solo la MEMV La Cuenca del Cachiyacu manifestó su interés por rotarlos en las próximas elecciones para que todos los socios pasen por la misma experiencia.
Por otro lado, la conformación de una cuadrilla, como método de trabajo, ha mejorado el control del esfuerzo individual. Sólo en el caso de la MEMV La Cuenca del Cachiyacu se obtuvo evidencia de una fuerte sanción a un socio, al cual se le advirtió que no estaba cumpliendo con sus labores. Al no cambiar de actitud, a la tercera amonestación fue despedido.
En general, la relación de ambas microempresas con PROVIAS es buena. La MEMV Paz y Fuerza considera que PROVIAS debe dar mayores estímulos al premiar a las microempresas que han demostrado un alto desempeño, al menos mediante la entrega de una diploma. Sin embargo, la relación de la MEMV Paz y Fuerza con el instituto vial provincial San Martín no es buena por el fuerte retraso de los pagos en que incurre dicha institución. Este hecho ha llegado a oídos de la MEMV La Cuenca del Cachiyacu, que expresa preocupación por el panorama de pagos retrasados cuando se realice la transferencia.
PROVIAS promueve la relación entre las microempresas a través de reuniones de camaradería o campeonatos deportivos. Según la MEMV Paz y Fuerza, en estos espacios de interacción los socios de las microempresas intercambian experiencias sobre el estado del tramo, la relación con el gobierno local, y otros temas. La MEMV La Cuenca del Cachiyacu, por su parte, informó que en algunas oportunidades han realizado visitas a otros caminos y comparan el estado de mantenimiento de su camino con otros.
Una propuesta de los socios es que, como concurso, se intercambien los tramos para ver, por un lado, cómo las buenas microempresas pueden mejorar el estado de cualquier tramo malo y, por el otro, si cuando una mala microempresa toma el tramo de una buena, ésta última puede a su regreso mejorar el estado de su camino. Según los socios, otras microempresas estarían de acuerdo en participar de este concurso, pero el monitor no se ha manifestado al respecto.
La relación con las autoridades locales es mejor en la MEMV Paz y Fuerza. Así, en el proceso de certificación local, las autoridades están comprometidas con el trabajo de mantenimiento desarrollado, por lo que suelen visitar y hacer observaciones al tramo. Además existe un apoyo recíproco entre los socios de la microempresa, quienes ofrecen al municipio su trabajo para la construcción de zanjas, bermas, escalinatas para los colegios, y otras obras. A cambio, el gobierno local les presta el volquete cada vez que requieren transportar material de cantera. El gobierno provincial asociado con la MEMV La Cuenca del Cachiyacu no ha podido prestarles el volquete, por lo que a ellos les gustaría invertir en uno propio para no tener que pedir ayuda.
En cuanto a la relación con la población local, la MEMV Paz y Fuerza manifestó que ayudan bastante en la localidad, por lo que son respetados.
En el caso de la MEMV La Cuenca del Cachiyacu, los pobladores envidian a los socios de la microempresa porque piensan que están obteniendo grandes ganancias con el mantenimiento.
En una oportunidad en la que hubo un fuerte derrumbe y la MEMV no pudo acceder a un volquete, ésta tuvo que contratar varios jornaleros para solucionar el problema dado que el pueblo no quiso apoyar con su mano de obra gratuita. Incluso, tuvieron que costear el gasta con fondos propios.
INTERVENCIONES COMPLEMENTARIAS
Además de la capacitación informal de los monitores viales y sociales, los socios de la MEMV La Cuenca del Cachiyacu manifestaron su interés por aprender más gestión empresarial (contabilidad e impuestos). En cambio, los socios de la MEMV Paz y Fuerza quieren seguir disponiendo del acompañamiento mensual de los monitores de PROVIAS dado que el IVP no invierte en capacitación. Además, consideran que sería útil conocer más sobre la gestión administrativa empresarial.
Con respecto a otras actividades productivas complementarias, los socios de la MEMV Paz y Fuerza consideran que nunca ha tenido ahorros suficientes que le permitan invertir en un negocio comunitario. Sin embargo, de recibir algún tipo de donación, invertirían en turismo o en actividades ganaderas. Por su parte, los socios de la MEMV La Cuenca del Cachiyacu tienen un negocio conjunto de piscigranja que podría complementarse con un restaurante. Además, los socios de ambas microempresas tienen chacras pequeñas donde cultivan alimentos para consumo propio.
Los socios de ambas microempresas han solicitado créditos individuales debido a retrasos en los pagos. Los socios de la MEMV Paz y Fuerza actualmente pagan los préstamos obtenidos con una tasa de interés mensual del 10%. Por otro lado, a la MEMV La Cuenca del Cachiyacu le interesaría solicitar un crédito para adquirir el terreno donde está instalada la piscigranja que ahora alquilan.
Finalmente, en cuanto a la relación de las MEMV con la VDL, la MEMV La Cuenca del Cachiyacu manifestó que no presentó algún proyecto a dicho programa debido a que no contaban con los recursos suficientes para hacer los estudios respectivos y consideraron que Caritas no iba a apoyarlos en este respecto. Por otro lado, si bien el tramo de la MEMV Paz y Fuerza termina donde se encuentra un proyecto productivo promocionado por la VDL para repoblar el lago Sauce con tilapias, la relación que los socios de esta microempresa tienen con el Programa VDL es igual a la de cualquier otro ciudadano de la zona. En otras palabras, no se encontró evidencia sobre algún tipo de relación especial entre las MEMV y el programa de la VDL.
HECHOS DESTACABLES
En las MEMV entrevistadas de la Selva sobresale la mayor dificultad de los tramos que deben mantener, por lo que el kilometraje que mantiene cada microempresa suele ser más bajo. Por ello, el modo de organización suele darse a través de una sola cuadrilla, lo que permite el monitoreo del trabajo de los demás socios. Además, si bien no existe una cultura comunitaria como en la sierra, apoyan a los gobiernos locales a través de una serie de trabajos.
Finalmente, es importante resaltar las iniciativas que mencionaron las MEMV para mejorar la gestión del mantenimiento. Así, la MEMV Paz y Fuerza sugirió que se deben premiar y reconocer los logros de la gestión; mientras que la MEMV La Cuenca del Cachiyacu sugirió un concurso a través del cual las diversas MEMV se intercambian tramos para revelar sus habilidades para el mantenimiento.
(Fuente: Lecciones aprendidas en PROVIAS Rural (Perú) y pautas para diseñar operaciones de infraestructura rural autores Javier Escobal, Marisol Inurritegui, Juan Benavides. Pubicado por el Banco Interamericano de Desarrollo, Washington, D.C. Serie de informes técnicos del Departamento de Desarrollo Sostenible)

01 marzo 2007

La comunidad del Barrio Huayco (San Martín)

Características socioculturales
La comunidad del Barrio Huayco pertenece a la provincia de Lamas, con su capital del mismo nombre, en el departamento de San Martín. Barrio Huayco tiene una población aproximada de 3000 habitantes, de los cuales 2000 son varones y 1000 mujeres, distribuidos en 70 familias. Según la memoria colectiva, ellos han vivido siempre allí. Apenas unos cuantos no son oriundos del lugar y llegaron a la comunidad al contraer matrimonio.
En la comunidad existen 9 clanes o sectores, cada uno de ellos con su respectivo Apu.
Barrio Huayco cuenta con centro de salud, luz eléctrica, teléfono, televisión y vías de transporte terrestre. Sus habitantes tienen acceso al correo y a la radioemisora de Lamas.
Entre las organizaciones existentes es posible mencionar el Club de Madres, instituciones deportivas y de auxilios mutuos.
La principal actividad productiva de los pobladores es la agricultura (cultivo de plátano, yuca, café, maíz, maní, poroto, piña).
Asimismo, se dedican a la crianza de animales menores (gallinas) y, en menor escala, a la caza.
Características sociolingüísticas
La mayor parte de comuneros habla en quechua y también en castellano. Los entrevistados manifestaron que la lengua más importante es el quechua y que algunos mayores no entienden el castellano. Las nuevas generaciones (algunos niños, jóvenes) hablan más la lengua castellana. No hay personas monolingües en castellano ni tampoco personas que hablen sólo el castellano en todos los contextos comunicativos.
Características socioeducativas
La escuela de la comunidad fue fundada en 1986. Allí laboran 5 docentes, 4 de ellos originarios de la comunidad y que son bilingües en quechua y castellano; sólo uno es hispanohablante y se ha incorporado recientemente.
El tiempo de servicio de los profesores oscila entre 3 a 17 años, y el tiempo de trabajo en la escuela entre 1 a 14 años. De todos los profesores, 3 han recibido capacitación en EBI. Cada docente está a cargo de un grado, excepto uno que está a cargo de quinto y sexto grado unificados.
En esta escuela se atiende desde primero hasta sexto grado. Actualmente hay 98 alumnos matriculados (50 varones y 48 mujeres).
La distribución por grados es la siguiente: en primero hay 23 alumnos matriculados (11 varones y 12 mujeres), de los cuales se han retirado 3 alumnas; en segundo grado hay 14 alumnos matriculados (7 varones y 7 mujeres); en tercer grado hay 20 alumnos matriculados (11 varones y 9 mujeres), de los cuales una alumna se ha retirado; en cuarto grado hay 17 alumnos matriculados (6 varones y 11 mujeres), de los cuales 3 alumnos se han retirado; en quinto grado hay 12 alumnos matriculados (8 varones y 4 mujeres); finalmente, en sexto grado hay 12 alumnos matriculados (7 varones y 5 mujeres). Cabe señalar que los alumnos de primero, segundo y sexto grado tienen el quechua como L1; en cambio, en tercer y cuarto grado 2 de 14 y uno de 12, respectivamente, tienen el castellano como L1.
La organización escolar está integrada por la APAFA, el Municipio Escolar (alcaldesa y regidores), y los comités de aula. Las autoridades políticas y organizaciones comunales (Agente Municipal, Teniente, Club de Madres y clubes deportivos) participan en las actividades que organiza la escuela.
La escuela cuenta con aulas y materiales educativos para cada grado, biblioteca, comedor de la comunidad para uso de los alumnos, equipos de amplificación y taller de costura (1 máquina de coser). En servicios básicos, cuenta con energía eléctrica, letrinas y terreno escolar.
(Fuente: Capítulo III EL PROGRAMA DE EDUCACIÓN BILINGÜE INTERCULTURAL Y SU APLICACIÓN EN EL AULA, En Documento de Trabajo N° 15 - PROGRAMA MECEP)

17 enero 2007

Comunidad nativa de Aviación, (San Martín)

La Comunidad Nativa de Aviación se encuentra ubicada en la provincia de Lamas, distrito de San Roque, en la cuenca alta del río Cumbaza, a 15 Km. de la ciudad de Lamas y a 35 km. de Tarapoto. En la actualidad la comunidad cuenta con unos 280 habitantes, de ascendencia quechua-lamas. Se trata de una comunidad relativamente aislada, con una población joven y homogénea, cuya actividad principal es la agricultura, pero con una fuerte tradición en labores de caza. La comunidad ha estado por muchos años aislada por la ausencia de carretera, habiendo sido su único medio de comunicación una trocha por la que sólo podían transitar a pie o a caballo. La población tiene una fuerte identidad comunal, y una tradición de trabajo colectivo; destaca aquí el sistema tradicional de ayuda mutua conocido como choba-choba, utilizado para faenas agrícolas. El peso de la identidad comunal puede registrarse en el hecho de que, en las faenas comunales involucradas en la obra de agua potable, participó un sector de la población que no recibiría un beneficio directo, por estar sus viviendas ubicadas lejos del emplazamiento de las piletas, y que seguramente seguirían abasteciéndose de agua de la manera tradicional.
En el transcurso de los últimos seis años, se han visto involucrados en cuatro proyectos con FONCODES: reforestación (1994), trocha carrozable (1999), puente (1999) y construcción de sistema de agua potable (2000). Nuevamente, la intervención de CEDISA resultó fundamental; esta institución participó como promotor, formuló el expediente técnico y apoyó la conformación del núcleo ejecutor; el inspector y el técnico residente los puso FONCODES. En 1993 CEDISA realizó un diagnóstico situacional de la cuenca del Alto Cumbaza, para formular un proyecto de recuperación socieconómica de esta zona. Incluyó a varias comunidades de nativos quechuas, iniciándose con ellos una relación de apoyo a ideas e iniciativas que luego se traducirían en proyectos. Es así como se llegó al proyecto de agua potable, después de otras experiencias. Cabe resaltar que se trata de bienes públicos en todos los casos.
La participación de la población en las tareas comunales funcionó sin mayores problemas, y tampoco puede hablarse de grupos de poder al interior de una comunidad bastante homogénea. Esta situación cambia sustancialmente cuando analizamos otro tipo de comunidades, más grandes y complejas. Los miembros del NE del agua potable fueron personas con primaria completa (sólo el presidente tiene primero de secundaria), con cierta representatividad y experiencia de gestión (el presidente fue el primer teniente gobernador), capacidad de comunicación, entre sus habilidades está el hablar bien el castellano. En Aviación las personas que tienen mayor influencia y pueden desempeñarse como autoridades son los que pueden comunicarse y desenvolverse mejor con el mundo exterior; esto por haber servido en el ejército, o tener experiencia de trabajo dentro y fuera de la comunidad. Uno de los problemas de la comunidad es que no tiene muchas opciones para elegir autoridades o tener nuevos dirigentes, de ahí la preocupación por dar oportunidades a gente joven, para que vaya adquiriendo experiencia de liderazgo y de gestión. De ahí también que se tengan casos de personas que ocupan a la vez varios cargos en la comunidad, como el del actual agente municipal, que ha sido electo también presidente de la Junta de Administración del proyecto de agua potable.
Las autoridades y miembros del núcleo ejecutor sostienen que su comunidad necesita tener más dirigentes preparados para realizar gestiones y conseguir mayor apoyo del Estado, y que proyectos como el del agua potable les da experiencia y confianza para desenvolverse como dirigentes, pese al costo que significa para ellos movilizarse para realizar gestiones, dado que viven en una economía de subsistencia y se encuentran aislados geográficamente. Por ello hubo un acuerdo de asamblea comunal para que los cargos de autoridades y dirigentes sean ocupados de acuerdo a una lista de personas hábiles, las mismas que además debían ser casados o con familia. Hay un interés en dar oportunidad a los jóvenes, pues los cargos actuales son desempeñados por personas con un promedio de edad de 30 años. Sin embargo, la consulta a las personas adultas para tomar decisiones sigue siendo una práctica importante en la comunidad.
Los momentos más importantes de participación de la población en general fueron la decisión de gestionar el proyecto, las decisiones para constituir y elegir a los miembros del núcleo ejecutor y la junta de administración, y lo relacionado con el aporte comunal de mano de obra no calificada. En cuanto a la fiscalización, la participación de la población fue pasiva, pues según los miembros del núcleo ejecutor, es más un acto informativo sobre los gastos efectuados en el proyecto que una acción propiamente de fiscalización. Con todo, es considerada importante porque inculca en la población el derecho a ser informados, y en los dirigentes la obligación de rendir cuentas por los recursos que están bajo su responsabilidad.
(Fuente: Participación popular en las políticas sociales. Cómo y cuándo es democrática y eficiente, y por qué puede también ser lo contrario autor Martín Tanaka, publicada por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) - Consorcio de Investigación Económico y Social (CIES))

22 diciembre 2006

San Antonio y Las Flores del Río Mayo (San Martín)

Caseríos de San Antonio y Las Flores del Río Mayo (San Martín). Proyecto de instalación de agua potable.
Las localidades rurales de San Antonio y Las Flores se encuentran ubicadas en el distrito y provincia de Lamas, en el departamento de San Martín, a la margen izquierda del río Mayo, a 22 km. de la ciudad de Tarapoto en el tramo Tarapoto-Moyobamba de la Carretera Marginal. La población actual se estima en 120 moradores para Las Flores y 580 para San Antonio. Las Flores cuenta con una población mayoritariamente de ascendencia nativa (Kechuas-lamas) y una minoría mestiza; San Antonio tiene una población mayoritariamente mestiza y una minoría indígena.
Ambos caseríos tienen una larga tradición organizativa y de trabajo comunitario. Siendo localidades ribereñas donde la mayor parte de los agricultores tiene sus terrenos agrícolas a la banda del río Mayo, debieron organizarse desde hace más de 40 años en Comités de Vado para cruzar diariamente el río, para ir a sus faenas y transportar sus productos. En estos comités, los varones de ambas comunidades se organizaban en grupos para brindar gratuitamente y en forma diaria (turnos de mañana y tarde) el servicio de vado (transporte de gente en canoa de una banda a otra del río).

En estos comités, la población ganó experiencia y disciplina para el trabajo de grupo; además está la experiencia organizativa de los comités de productores de maíz, los frentes de defensa, clubes de madres, clubes deportivos, entre otros. La comunidad intenta que los cargos dirigenciales sean rotatorios, para evitar sobrecargar a sólo algunos con las responsabilidades.
El proyecto de agua potable fue exitoso en términos de eficiencia, pues logró ir más allá del diseño original que contempló la construcción de piletas, para llegar a realizar conexiones domiciliarias a todas las familias de ambas comunidades. A seis años de la construcción y entrega a la población, el sistema de agua se encuentra funcionando. La clave del éxito parece estar en la intervención de un agente externo, la ONG CEDISA (Centro de Desarrollo e Investigación de la Selva Alta), que promovió el proyecto y luego fue inspector de la obra. CEDISA empezó a intervenir en varias comunidades de la cuenca del Bajo Mayo desde 1992, meses antes del inicio de operaciones de FONCODES en la región. Para entonces había desarrollado una línea de trabajo de apoyo a comunidades rurales en la construcción de pequeñas obras de infraestructura, como sistemas de abastecimiento de agua y letrinas, experiencia que luego la volcaría en proyectos financiados por FONCODES en diferentes ámbitos de la Región San Martín.
En 1993 CEDISA empezó a ejecutar proyectos de desarrollo rural en la cuenca del Bajo Mayo, dirigidos a beneficiar a un conjunto de 11 comunidades que presentaban problemas similares en los ámbitos económico, social y ambiental. Como parte de la estrategia de ejecución del proyecto, CEDISA propuso en cada comunidad la formación de Comités Comunales de Desarrollo. Así, se formaron esos comités en San Antonio y Las Flores. Al aparecer FONCODES, es CEDISA la que propuso la presentación del proyecto del sistema de agua potable para las comunidades de San Antonio y Las Flores. El presidente del Comité de Desarrollo Comunal de San Antonio llegó a ser tesorero del núcleo ejecutor del proyecto Puente Peatonal de San Antonio, en 1994, segunda obra financiada por FONCODES en San Antonio, terminado en 1996. De igual manera, dos beneficiarios del Comité de Las Flores formaron parte del núcleo ejecutor del proyecto de agua potable compartido con San Antonio, en los cargos de secretario y vocal. Puede verse que la experiencia previa de participación favoreció a ésta posteriormente, ya con la intervención de FONCODES.
En cuanto a la elección de los cargos del núcleo ejecutor de la obra del agua potable, los criterios utilizados por la población fueron básicamente tener experiencia en cargos dirigenciales, nivel de instrucción, ser respetado y tener la confianza de la población, trato, desenvolvimiento en cuanto a relaciones personales. El presidente, Juanito Lozano era un pequeño agricultor que había sido autoridad comunal, había vivido varios años fuera de su pueblo, y tenía experiencia en diversos trabajos realizados en la costa; era además miembro del Comité de Desarrollo de San Antonio. El tesorero, Gustavo Vargas, era un pequeño comerciante que había sido tesorero de la APAFA, dirigente del frente de defensa de Las Flores, y tenía imagen de persona seria y responsable en ambas comunidades. El secretario, José Benzaquen era un pequeño agricultor y comerciante, que además desempeñaba en ese momento el cargo de agente municipal de San Antonio. El vocal, Segundo Tuanama, era un agricultor joven que desempeñaba el cargo de teniente gobernador de Las Flores, y participaba por primera vez en una experiencia de este tipo. En la composición puede advertirse a personas con cierto nivel social dentro de su comunidad, experiencia dirigencial o de vida, nivel de instrucción superior al promedio, y buen nivel de representatividad. Debe advertirse que todos los miembros del núcleo sólo presentan educación primaria completa.
Aunque ambas comunidades son pequeñas, no se ha observado que los cargos dirigenciales sean asumidos siempre por las mismas personas o grupo de líderes. En San Antonio es más visible la existencia de grupos con influencia en la comunidad, que están unidos por relaciones familiares o económicas; son los grupos de donde salen las personas que ocupan los cargos de agente municipal, teniente gobernador y juez de paz. Es más, el desempeño de tareas dirigenciales aparece como una carga, antes que como una ventaja. Así, en las primeras semanas de ejecución del proyecto se estableció la necesidad de brindar un estímulo a los miembros del núcleo ejecutor, a fin de compensar el tiempo que debían dedicar a las obras y gestiones ante FONCODES, y así no perjudicar su economía familiar. Por acuerdo de ambas comunidades, se decidió que al presidente y tesorero del núcleo ejecutor se les diera trabajo en el proyecto como obreros estables, y un apoyo adicional para cubrir los gastos de gestión, pues el presupuesto asignado por FONCODES para estos fines era muy exiguo. Por ello es que se busca que las responsabilidades sean rotatorias.
En cuanto a la participación en general, aparecen claramente ámbitos diferenciados. La participación fue exitosa y generalizada, y en esto tiene que ver el carácter de bienes públicos de las obras ejecutadas (agua potable, puente peatonal). Durante la ejecución del proyecto, se estableció una dinámica fuerte de colaboración entre el núcleo ejecutor y el inspector, y entre ambos como co-ejecutores tomaron directamente las decisiones operativas importantes que no podían ser consultadas siempre a la población, por la imposibilidad hacer asambleas en forma permanente. El núcleo ejecutor fue el puente entre los actores externos, las autoridades y la población. Sin embargo, por la naturaleza del proyecto, que escapa a la experiencia administrativa y de gestión de las autoridades y miembros del núcleo ejecutor, fue el inspector el que marcó nítidamente el ritmo del proceso; ello porque cuenta con el conocimiento técnico y la experiencia, la información para la toma de decisiones. Un resultado eficiente de los proyectos depende mucho del tipo de relación que se establece entre estos actores, y su correspondencia con las prioridades establecidas por la comunidad.
(Fuente: Los tres principios de la participación: involucramiento colectivo, intermediación y pluralismo. Participación popular en las políticas sociales y los grados de complejidad social - Documento de Trabajo autor Martín Tanaka, Instituto de Estudios Peruanos. Octubre de 2000)