20 enero 2007

La Marinera: Un baile nacional

A don Abelardo Gamarra, (1850-1924), “ El Tunante”, un huamachuquino que hizo de la espada y de la pluma las mejores armas de su acendrado patriotismo, le corresponde haber bautizado en el siglo XIX con el nombre de marinera a un baile popular de raíces plebeyas y multiétnicas, que a diferencia de otras expresiones musicales de orígenes similares ha logrado remontar el tiempo y la influencia de la música foránea, manteniendo a la fecha una vigencia de alcance nacional, porque bien se puede hablar de una marinera limeña, costeña o serrana, que se nutren de un mismo sentimiento de identificación con nuestras propias vivencias y sus peculiares maneras de exteriorizarlas, sea cual sea el sexo, el color de la piel, la posición social de sus protagonistas o el acompañamiento musical.
Lo que importa es el espíritu, el labor, la picardía, el encanto de los bailarines, que a través de la marinera y con los pañuelos ondeando le hacen fintas a la vida y al amor mientras la alegría se desborda entre los asistentes, que con sus palmas y coros de entusiasmo se hacen cómplices de la pareja en ese ir y venir de sus requiebros e insinuaciones, de la gracia y agilidad del zapateo o de la espera jadeante de la segunda parte del encuentro, porque si de marinera se trata, “ no hay primera sin segunda”: anoche me comí un bagre/y me atoré con una espina/ prefiero gastar dos reales/y comerme una corvina/vamos compadre con la segunda/; o si de marinera serrana hablamos, bienvenida una tercera, en tanto que no hay marinera sin huayno/ni huayno sin marinera/ cholita pollera verde/para ti va la tercera.
La marinera, que hoy puede bailarse en un humilde callejón bajopontino o victoriano, como en los privilegiados círculos limeños, trujillanos o arequipeños; o si se prefiere en cualquier pueblo, chicha y causa de por medio, que se precie de ser norteño, para sobresalir tuvo en sus orígenes que dejar atrás una estela de prejuicios y temores, fabricados por la hipocresía y el falso pudor de una oligarquía, que intencionadamente confundió lascivia con gracia y picardía para negar y despreciar un baile que se incubó entre negros, cholos e indios de los arrabales pueblerinos y en la Lima señorial; que después de 1821 mientras rendía aún culto a tapadas, zahumerios y padrenuestros, se resistía a dejar de ser colonial, incluso hasta en sus bailes, prefiriendo regodearse con los “bailes serios y decentes”, como se calificaba al rigodón, la pavana, la gallarda y la cuadrilla, y a otros, de nítida factura europea, particularmente española.
“La alta sociedad de Lima no es ya limeña: hombres y mujeres han adoptado los usos y trajes de la culta Europa” escribiría un viajero chileno que en 1850 visitó Lima y el Callao y que tuvo la oportunidad de alternar en olor de “ámbar y flores”, con las figuras y figurones de la rancia aristocracia capitalina; como también experimentar en cuartos cargados de perfumes baratos y de olor de candiles, de los jaleos bulliciosos y musicales de negros y cholos.(1)
El nombre de marinera le fue estampado en homenaje a la Marina peruana y muy especialmente en honor de Miguel Grau, el insigne Comandante del Huáscar, el héroe de mil combates desiguales, convertido en los aciagos días de la guerra con Chile en un verdadero mito. Gamarra, quien sería combatiente en San Juan y Miraflores y miembro activo de la resistencia de los pueblos del centro del país a la invasión chilena, consideró impropio que en 1879 un baile de raigambre popular, de orígenes netamente peruanos, y conocido mayoritariamente, por circunstancias muy fortuitas, como chilena, siguiera llamándose de este modo, aunque también fuera llamado tondero, mozamala, zamacueca o resbalosa.
“Resolvimos sustituir el nombre de chilena por el de marinera; tanto porque, en aquel entonces la marinera peruana llamaba la atención del mundo entero y el pueblo se hallaba vivamente preocupado por las heroicidades del Huáscar, cuanto por el balance, movimiento de popa, etc., de una nave gallarda dice mucho con el contoneo y lisura de quien sabe bailar, como se debe, el baile nacional”(2), escribió “El Tunante”, a quien sólo le bastó un bando “a la gente alegre del país” para inmortalizar el baile y convertirlo de facto, como diría J. Uriel García en “fuerza viva de nacionalidad”(3)
A Gamarra, autor de tonderos y yaravíes, no le fue suficiente sustituir el nombre de la chilena. Se propuso también acabar con su presencia en los escenarios populares recurriendo simple y llanamente a la composición de las nuevas letras del baile recientemente bautizado. El es el autor de la letra de la primera marinera: La Antofagasta; y asimismo lo es de La Concheperla, la marinera que alcanzó la gloria al ser llevada al pentagrama por Rosa Mercedes Ayarza, que le permitió ingresar por la puerta grande a los escenarios oficiales.
Acércate, preciosa
que la luna nos invita
sus amores a gozar.
acércate, preciosa
concheperla de mi vida
como no la brota el mar
Negros, indios y cholos fecundaron la proto historia de la marinera y para ser más exactos los propios españoles también pusieron lo suyo. La marinera costeña, se afirma, lleva la marca de los negros, que esclavos o no poblaron cañaverales y algodonales de la costa, y que en Lima y sus alrededores, a pesar de la marcada discriminación racial y social, encontraron refugio material y espiritual para sus usos y costumbres. que llegaron incluso a teñir el excluyente comportamiento de españoles y críollos en un apareamiento sexual y cultural muy singular y que incorporó, en otro nivel, a los propios indios y mestizos.
No es casual entonces que en la coreografía de la marinera costeña y limeña y en sus propias letras encontremos la huella del negro, pero claro sin la nitidez y fuerza de las expresiones musicales típicamente negras y costeñas como el festejo, el panalivio o el agua e’ nieve. Bien lo dijo el desaparecido Nicomedes Santa Cruz:

Murieron los negros viejos
pero entre la caña seca
se escucha su zamacueca
y el panalivio muy lejos
y se escuchan los festejos
que cantó en su juventud
Por su parte un estudioso del tema ha escrito que lo que confiere excepcional personalidad a la marinera costeña y limeña, “ ...es su indudable pasado negro. A la gracia y picardía de la música, a la intención algo burlona de su letra, se unen giros típicos de su melodía alegre e incitante, mientras que el complejo juego rítmico es reforzado
por el cajón. La influencia del negro ha quedado establecida también en la parte coreográfica, donde el hombre corteja y acosa, la mujer esquiva y provoca”(4)
La afirmación del negro como tal en la marinera limeña es inequívoca en algunas letras antiguas y modernas:
Como uno y uno son dos
por las morenas me muero
lo blanco lo hizo un platero
lo moreno lo hizo Dios
Y han sido quizás los negros los más genuinos cultores de la marinera limeña, sin subestimar la labor creativa de otros exponentes del críollismo musical. Mas allá de la parafernalia de los escenarios oficiales, donde se ha cantado y bailado la marinera, han existido otros ambientes, generalmente modestos, en los que bastaba una o dos guitarras, un cajón, y las voces aguardientosas de los cantantes negros para dar paso a la alegría del baile, animado por los versos que espontáneamente brotaban de boca en boca, en un divertido contrapunto que hoy lamentablemente se ha perdido, pero con mucha suerte todavía podemos escuchar en algún viejo como nostálgico rincón limeño, que cual saraos de fines de siglo congrega hombres y mujeres, negros, blancos y cholos para cantar y bailar, libar y comer.
Son las mujeres sin duda las verdaderas reinas de la marinera. Ellas son las que provocan, las que invitan pañuelo en mano al varón, garbosas y seguras como son a la hora de los primeros coqueteos e insinuaciones. Decía Gamarra que “ la marinera es el baile que en la mujer exterioriza todo el arranque de su naturaleza; una mujer se transfigura y, echa por los aíres desde la fogosidad de sus ojos hasta la protuberancia de su seno y el redondeo de cuanto constituye sus formas”.(5)
El baile se convierte así en un juego de seducción, donde el varón, cautivado y retado al mismo tiempo por la belleza e insinuación de la mujer se lanza al ruedo a gozar de la cercanía de quien ha osado herir su orgullo varonil,
y por supuesto que a conquistarla entre filigranas amorosas que acercan y alejan a la pareja durante el acoso musical y que finalmente concluye cuando la mujer ha caído provocadoramente en su propia trampa.
Un Arzobispo, y no es cuento
Que por el Cercado viera
Bailar una marinera,
Gritaba !fuego violento!
Fuego interior que enardece
Y la mirada encandila
Cadera que miel destila
Y en suave vaivén se mece;
Manos trémulas que estrujan
Con febril gracia el pañuelo,
Mientras los pies en el suelo
Dibujan...lo que dibujan.
Como una dulce quimera
Que en placer se realiza,
Vino,canto, baíle y risa,
!Eso es una marinera!
JOSE GALVEZ

NOTAS
(1) LASTARRIA, José. Lima en 1850. En: Alberto Tauro, Viajeros en el Perú Republicano. UNMSM, Lima, 1967., p. 71.
(2) GAMARRA,, Abelardo. Rasgos de Pluma. En: Juan Mejía Baca, Historia del Perú, T. IX. Lima, 1980, p. 446.
(3) GARCIA, Uriel. La Musica Incaíca. En: Amauta Nº 2, Lima, 1926, p. 11.
(4) HOLZMANN, Rodolfo. Panorama de la Música Tradicional del Perú. En: Juan Mejía Baca, Ibid. p. 452.
(5) GAMARRA, Abelardo. El tango y la marinera. En: Juan Mejía Baca. Ibid. p. 448
(Fuente: LA MARINERA: UN BAILE NACIONAL autor ALBERTO MOSQUERA MOQUILLAZA, antropólogo. Estudios de Maestría en Historia de la Filosofía. Investigador del Instituto de Investigaciones Económicas. artículo publicado en la Revista de la Facultad de Ciencias Económiocas de la UNMSM)

19 enero 2007

Kiwicha ( Amarantus kaudatus)

La kiwicha es una amarantacia; planta hermosa, por los colores fuertes de su espiga y por sus hojas acorazonadas de un color verde intenso.
Según el lugar, a la kiwicha se le denomina con varios nombres; en los departamentos de Cajamarca y La Libertad se le llama «coyo»; en Ancash, «achis»; «comaya» en Arequipa; «achita» en Ayacucho y Apurímac; en Bolivia, «coima», en Argentina «milmi» y en Ecuador «sangarocha». La denominación más popular kiwicha viene del Cusco, encontrándose su cultivo en cinco valles: Calca, Urubamba, Limatambo, Mollepata y Paruro.
La Universidad Nacional San Antonio de Abad del Cusco, en la década de los setenta, realizó una exhaustiva investigación sobre la kiwicha, bajo la dirección del ingeniero agrónomo Luis Sumar Kalinowsky; uno de los resultados de esta investigación fue la de conformar un banco de germoplasma con más de 60 especies diferentes de kiwicha.
Cultivo
Esta planta en pleno desarrollo y madurez llega a dos metros de altura siendo la zona ecológica para su producción la misma que la del maíz dulce, o sea se cultiva desde la orilla del mar, valles interandinos, ceja de selva, hasta los 3000 m.s.n.m. La Revista Agronoticias N° 73, publicó un informe elaborado por el Ing. Sumar, el cual proporciona alguna recomendaciones respecto a los requerimientos ecológicos de la kiwicha «... no resiste las heladas, requiere menor cantidad de agua que el maíz, prefiere suelos fértiles, profundos, con buena dotación de tierra orgánica, prospera bien en suelos con alto contenido de sales que daña a otros cultivos» y respecto a su cultivo «la siembra directa de la kiwicha en la sierra (valles interandinos) debe iniciarse en primavera y puede continuar hasta el mes de diciembre en los valles más cálidos, como Limatambo y Mollepata, Cusco».
En los valles interandinos de La Libertad y Cajamarca (cabecera del Condebamba, San Marcos, Río Chusgón) lugares donde se siembran considerables cantidades de kiwicha o coyo, como se le designa en la zona; el campesino que cultiva este grano, ubica a los sembríos de kiwicha en las orillas o al centro de las chacras de maíz dividiendo a ésta en parcelas.
Además la costumbre es de no abonar las tierras y menos regar las plantaciones; estas chacras por lo general se ubican en tierras de secano, razón por la cual el campesino de estas regiones tiene que precisar su calendario de siembra en secano, teniendo en cuenta el régimen de lluvias.
Cosecha y almacenamiento
En la sierra de La Libertad, los campesinos para comprobar que los granos estén secos, frotan con los dedos los ubicados en la base de la panoja y si se desprenden con facilidad cosechan. La cosecha se realiza mediante el cegado de las espigas, las cuales son colocadas sobre una manta grande para su posterior manipulación. En algunas ocasiones, para asegurarse que el grano esté completamente seco, la manta es colocada al sol por 4 ó 5 días. Una vez que los granos están bien secos, se procede a separarlos de la cáscara; esta operación se puede realizar mediante el «sobado» o el «varilleo» dependiendo del volumen cosechado. El «sobado» se realiza con la mano a manera de lavar ropa, sobando las espigas hasta que el grano se desprenda; en caso de volúmenes mayores se realiza el «varilleo», con una varilla de madera se golpean las espigas hasta que el grano se desprenda. Finalmente se ventea el grano para separarlo de impurezas y luego son llenados en sacos de lona o lana para almacenarlos en un lugar adecuado.
Cualidades nutritivas
La Revista Punto del 13 de agosto de 1981, entrevistó al Ing. Sumar el que opina sobre la kiwicha lo siguiente: «Los análisis químicos realizados en laboratorios norteamericanos confirman que el valor proteico de este grano es dos veces más alto que el de la leche y tres veces mayor que el del mejor maíz del mundo. No todas las proteínas son iguales; unas son más digeribles que otras, el organismo no las asimila en la misma forma. Eso depende de su composición química es decir de los aminoácidos que las conforman».
Uno de los aminoácidos, explica el Ing. Sumar, es la lisina, cuya importancia es fundamental porque interviene activamente en la formación de los tejidos cerebrales y en la restauración de las neuronas. Ahora sabemos que la kiwicha contiene lisina en una proporción muy alta, mayor que la de otras fuentes proteicas. Fuente: Kent 1983, Repo-Carrasco 1992.
El consumo de kiwicha
Los campesinos andinos hacen uso de esta planta de varias maneras; las hojas verdes son consumidas en forma de ajiacos y empleadas como forraje de animales; el tallo es utilizado como leña y forraje para animales; la variedad sanguinus contiene un colorante granate que es utilizado por los campesinos para preparar una bebida fermentada basada en maíz, denominada «frutillada de kiwicha» y el grano tostado, puede consumirse como dulce o salado; también se consume como harina cruda para mezclarse con otras harinas en la elaboración de pan, galletas saladas y dulces; esta harina también puede emplearse en el preparado de mazamorras y papillas, en harinas tostadas para mezclar en los desayunos y otras comidas y finalmente también se consume en forma de hojuelas, parecidas a las utilizadas de avena.

(Fuente: Recuperación de productos nativos de los Andes: kiwicha y maca autor Simón Escamilo Cárdenas, publicada en la REVISTA DE ANTROPOLOGÍA Nro. 3, Año 2005, Universidad Nacional Mayor de San Marcos)

18 enero 2007

Lima y sus inicios

Lima y sus inicios
Lima o la ciudad de los Reyes fue fundada el 18 de enero de 1535, según trazo de su fundador Francisco de Pizarro a orillas del río Rímac. Sus características son las clásicas de todas las ciudades americanas: una plaza central y calles perpendiculares trazadas a cordel y divididas en cuadras donde se asentaban los edificios. Sus primeras casas debieron de ser sencillas, aunque se afirma que había muy buenas casas y algunas muy galanas. Las primeras edificaciones en piedra y con ornato fueron los conventos. La gran afluencia de órdenes religiosas que desde el primer momento llegaron al Nuevo Mundo hace que la geografía americana se vea enriquecida por construcciones que rivalizaban en esplendor y grandeza. Lima, por ser el centro principal de América del Sur, fue la sede de casi todas las fundaciones religiosas. Franciscanos, dominicos, agustinos, mercedarios y jesuitas fueron levantando en esta ciudad sus moradas y dándole una fisonomía distinta. Junto a templos y conventos surgieron luego los hospitales.
La población de Lima
Desde su fundación y hasta inicios del siglo XVII, la población limeña se había incrementado notablemente, según el censo de 1613 ascendía a 25,000 habitantes y en 1630 llegaba a las 60,000 almas de las cuales 25,000 eran españoles, 5,000 indios y 30,000 negros.
Situación social de Lima
Indios, mulatos, negros, criollos y españoles se entremezclaban en una desigualdad numérica e integral. Los españoles constituían por lo general un mundo aparte y en donde las mujeres vestían a la última moda. La situación del indio era bastante precaria, pues su falta de formación y cultura lo incapacitaba para cualquier cargo administrativo o comercial; estos cargos, por otra parte, estaban copados por los españoles y criollos. Y en cuanto a la situación de los negros la mencionaremos luego.
La población negra
Francisco Pizarro obtuvo del emperador Carlos V (1500-1558), la venia para introducir al Perú 50 esclavos. Poco después otros conquistadores obtuvieron ese privilegio. Veinte años después la población negra aumentó tanto que, en 1553 Hernández Girón formó un batallón con 300 esclavos libertos.
A inicios del siglo XVII, según el cronista Bernabé Cobo (1582-1657), Lima tenía una población de aproximadamente 30,000 negros.
En el Perú, al igual que en el resto de la América española, la trata de esclavos se otorgó por contrato a comerciantes extranjeros. Recién en 1784 se permitió a los barcos españoles la introducción de esclavos previo pago de 150 pesos por persona. En 1804 se prorrogó por doce años más este permiso. Durante el gobierno en 1806, del virrey José Fernando Abascal (1743-1821), llegó al Perú el último grupo de esclavos, cotizándose un varón adulto en 600 pesos.
Piezas de ébano
Los esclavos que llegaron al Perú pertenecían a diversas castas. Un artículo publicado por el “Mercurio Peruano”, en 1791, menciona a los mandingas, los lucumés, los congos, los misangas, los cambundas, los carabalíes, los cangaes, los chalas, los huarochiríes y los terranovas. A ellos debe añadirse a los angola, una de las etnias más conocidas y numerosas de Lima.
Lima religiosa
El ámbito religioso obtiene ventaja. Es digno aún de un mayor estudio el hecho que, en esta sociedad incipiente y extraña floreciera el mayor plantel de santos que puede darse en una misma época y en un mismo lugar. Aunque con algunos años de diferencia, convivieron en Lima cinco santos, tres nacidos en España y los otros dos criollos. Santo Toribio de Mogrovejo, segundo arzobispo de Lima, Isabel Flores y Oliva, más tarde Santa Rosa de Lima, San Martín de Porras, San Juan Macías y San Francisco Solano dieron con sus virtudes una nota de misticismo que glorifica la ciudad y la época.
Los conventos, fuente de santidad
Los conventos americanos constituyeron, durante los siglos XVI y XVII, verdaderas células vitales. En ellos se estudiaban no sólo las disciplinas tradicionales de los conventos europeos sino todas las novedades adquiridas en la nueva experiencia misional y apostólica. Eran edificios inmensos que albergaban dentro de sus muros, además de la iglesia y capillas de indios, innumerables dependencias que servías a la vida de la comunidad: claustro, refectorio, enfermería, sala del capítulo, etc.
En dos de estos conventos, radicados en Lima, de una de las órdenes que más altura exigían a sus hombres, florecieron los dos santos más humildes de la historia americana: San Martín de Porras, en el Convento de Nuestra Señora del Rosario, y San Juan Macías, en el de la Magdalena.
Los laicos y la religiosidad
Junto a la tarea de los misioneros y al mandato de los monarcas; los laicos participaron activamente en el proceso de la evangelización y propagación de la fe cristiana.
Por un lado en la labor de apostolado y en la colaboración para la administración de sacramentos, pues por el II Concilio limense se prescribe que en cada pueblo de indios debe existir una persona bien instruida, para que pueda bautizar en ausencia de un sacerdote o por otra necesidad.
Por otro lado su participación es activa en las más variadas formas de caridad y en las fundaciones de carácter apostólico y de cofradías. Su contribución económica es muy clara y permanente en la construcción y desarrollo de templos y conventos.

(Fuente: "La Ciudad de los Reyes" documento en texto elaborado por el equipo responsable de la website Las Nazarenas y el Señor de los Milagros autor Pedro Gjurinovic Canevaro)

17 enero 2007

Comunidad nativa de Aviación, (San Martín)

La Comunidad Nativa de Aviación se encuentra ubicada en la provincia de Lamas, distrito de San Roque, en la cuenca alta del río Cumbaza, a 15 Km. de la ciudad de Lamas y a 35 km. de Tarapoto. En la actualidad la comunidad cuenta con unos 280 habitantes, de ascendencia quechua-lamas. Se trata de una comunidad relativamente aislada, con una población joven y homogénea, cuya actividad principal es la agricultura, pero con una fuerte tradición en labores de caza. La comunidad ha estado por muchos años aislada por la ausencia de carretera, habiendo sido su único medio de comunicación una trocha por la que sólo podían transitar a pie o a caballo. La población tiene una fuerte identidad comunal, y una tradición de trabajo colectivo; destaca aquí el sistema tradicional de ayuda mutua conocido como choba-choba, utilizado para faenas agrícolas. El peso de la identidad comunal puede registrarse en el hecho de que, en las faenas comunales involucradas en la obra de agua potable, participó un sector de la población que no recibiría un beneficio directo, por estar sus viviendas ubicadas lejos del emplazamiento de las piletas, y que seguramente seguirían abasteciéndose de agua de la manera tradicional.
En el transcurso de los últimos seis años, se han visto involucrados en cuatro proyectos con FONCODES: reforestación (1994), trocha carrozable (1999), puente (1999) y construcción de sistema de agua potable (2000). Nuevamente, la intervención de CEDISA resultó fundamental; esta institución participó como promotor, formuló el expediente técnico y apoyó la conformación del núcleo ejecutor; el inspector y el técnico residente los puso FONCODES. En 1993 CEDISA realizó un diagnóstico situacional de la cuenca del Alto Cumbaza, para formular un proyecto de recuperación socieconómica de esta zona. Incluyó a varias comunidades de nativos quechuas, iniciándose con ellos una relación de apoyo a ideas e iniciativas que luego se traducirían en proyectos. Es así como se llegó al proyecto de agua potable, después de otras experiencias. Cabe resaltar que se trata de bienes públicos en todos los casos.
La participación de la población en las tareas comunales funcionó sin mayores problemas, y tampoco puede hablarse de grupos de poder al interior de una comunidad bastante homogénea. Esta situación cambia sustancialmente cuando analizamos otro tipo de comunidades, más grandes y complejas. Los miembros del NE del agua potable fueron personas con primaria completa (sólo el presidente tiene primero de secundaria), con cierta representatividad y experiencia de gestión (el presidente fue el primer teniente gobernador), capacidad de comunicación, entre sus habilidades está el hablar bien el castellano. En Aviación las personas que tienen mayor influencia y pueden desempeñarse como autoridades son los que pueden comunicarse y desenvolverse mejor con el mundo exterior; esto por haber servido en el ejército, o tener experiencia de trabajo dentro y fuera de la comunidad. Uno de los problemas de la comunidad es que no tiene muchas opciones para elegir autoridades o tener nuevos dirigentes, de ahí la preocupación por dar oportunidades a gente joven, para que vaya adquiriendo experiencia de liderazgo y de gestión. De ahí también que se tengan casos de personas que ocupan a la vez varios cargos en la comunidad, como el del actual agente municipal, que ha sido electo también presidente de la Junta de Administración del proyecto de agua potable.
Las autoridades y miembros del núcleo ejecutor sostienen que su comunidad necesita tener más dirigentes preparados para realizar gestiones y conseguir mayor apoyo del Estado, y que proyectos como el del agua potable les da experiencia y confianza para desenvolverse como dirigentes, pese al costo que significa para ellos movilizarse para realizar gestiones, dado que viven en una economía de subsistencia y se encuentran aislados geográficamente. Por ello hubo un acuerdo de asamblea comunal para que los cargos de autoridades y dirigentes sean ocupados de acuerdo a una lista de personas hábiles, las mismas que además debían ser casados o con familia. Hay un interés en dar oportunidad a los jóvenes, pues los cargos actuales son desempeñados por personas con un promedio de edad de 30 años. Sin embargo, la consulta a las personas adultas para tomar decisiones sigue siendo una práctica importante en la comunidad.
Los momentos más importantes de participación de la población en general fueron la decisión de gestionar el proyecto, las decisiones para constituir y elegir a los miembros del núcleo ejecutor y la junta de administración, y lo relacionado con el aporte comunal de mano de obra no calificada. En cuanto a la fiscalización, la participación de la población fue pasiva, pues según los miembros del núcleo ejecutor, es más un acto informativo sobre los gastos efectuados en el proyecto que una acción propiamente de fiscalización. Con todo, es considerada importante porque inculca en la población el derecho a ser informados, y en los dirigentes la obligación de rendir cuentas por los recursos que están bajo su responsabilidad.
(Fuente: Participación popular en las políticas sociales. Cómo y cuándo es democrática y eficiente, y por qué puede también ser lo contrario autor Martín Tanaka, publicada por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) - Consorcio de Investigación Económico y Social (CIES))

16 enero 2007

Comunidad campesina de Huillqui (Cuzco)

Huillqui se encuentra ubicado en el distrito de Ancahuasi, provincia de Anta, departamento del Cuzco, aproximadamente a 90 km. de la ciudad del Cuzco. En el distrito se cuentan unos 6,900 habitantes, en unas trece comunidades. La comunidad de Huillqui es pequeña (unas 52 familias), pero sus habitantes tienen contactos frecuentes con otras comunidades (principalmente con Chamancalla), y otros centros urbanos mayores.
La información sobre FONCODES fue obtenida por algunos líderes de la comunidad, que cumplen la función de brokers. Se trata principalmente de dos personajes, el ex alcalde Esteban Puma Ataucullo y Basilio Coa, próspero comerciante de la zona; ellos supieron del apoyo que brindaba FONCODES en sus constantes viajes a la ciudad de Cuzco, con el fin de gestionar documentos ante el Proyecto Sierra Centro Sur y el PRONAMACHS, instituciones que ya venían apoyando a la zona a través de diversas obras, como la construcción de reservorios, colegios, canales de irrigación, etc.
Esteban Puma tiene una trayectoria interesante. Es un líder regional con una larga trayectoria de militancia gremial y política, hasta la constitución de un frente político "independiente", la Unidad Campesino Popular, siempre con una marcada tendencia socialista. Puma fortaleció y alentó la organización regional, primero como líder campesino y político, y
luego como autoridad edil, al ser electo alcalde del distrito de Anta por tres veces consecutivas: 1990-1992, 1993-1995, y 1996-1998. En su último periodo fue revocado del cargo por supuestos malos manejos y malversación de fondos. Debido a esas y otras acusaciones, su popularidad ha decrecido en los últimos tiempos, de tal manera que optó por trasladarse a Cuzco, donde inició estudios universitarios.
FONCODES ha ejecutado recientemente en Huillqui un par de obras, un sistema de electricidad y un sistema de agua potable. Dada la naturaleza de las obras, que responden a necesidades fundamentales de la población, la participación en estos casos se dio de manera generalizada y entusiasta.

Una de esas obras fue un proyecto de electrificación, y en la constitución del NE intervino el exalcalde, Esteban Puma, quien gestionó la ayuda de FONCODES. El ya había tenido algunas conversaciones con directivos de la institución, y éstos le habían sugerido constituir un NE para solicitar un proyecto de electrificación. Puma coordinó con el actual Alcalde de Ancahuasi, Germán Mejía Tuco, y propició la formación del NE. Es interesante mencionar que Mejía es ex miembro de la Federación Zonal de Campesinos de Anta-Urubamba (FEZOCAU, afiliado a la CCP), y ahora ejerce el cargo de alcalde, habiendo sido electo por la lista de Vamos Vecinos. Basilio Coa fue electo como presidente, y Víctor Piñé como Tesorero.
Los pobladores eligieron a Coa y Piñe porque sus familias tienen una tradición de liderazgo, por ejemplo ellas fueron las gestoras del reconocimiento de Huillqui como comunidad campesina diez años atrás. Coa se dedica actualmente a la crianza de ganado vacuno, que es comercializado en las ferias locales y en la ciudad de Lima. Junto a Piñe gestionaron ante el Estado la adquisición de un tractor agrícola para la comunidad, el cual es utilizado en las labores agrícolas. En la familia Piñe, durante la década de los 80, hubo varios dirigentes campesinos de izquierda, participaron en congresos campesinos (como en Chacán, en Cuzco, etc.), e integraron la Confederación Campesina del Perú, a través de la Federación de Campesinos del Cuzco.
(Fuente: Participación popular en las políticas sociales. Cómo y cuándo es democrática y eficiente, y por qué puede también ser lo contrario autor Martín Tanaka, publicada por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) - Consorcio de Investigación Económico y Social (CIES))
Enlaces: Inka Llacta (imagenes de Ancahuasi)

15 enero 2007

Relave (Ayacucho)

Aspectos demográficos y socioeconómicos
■ El anexo de Relave es un asentamiento minero artesanal ubicado a 5 Km. de Mollehuaca, que políticamente pertenece al distrito de Pullo, Parinacochas (Ayacucho) aunque geográfica y vialmente está articulado a la zona de Chala (Arequipa) que se encuentra a solo 42 Km. de distancia. Alberga aproximadamente a 2000 personas. La población proviene un 80% de Pullo y presenta un significativo grado de cohesión social relacionado a su origen comunal. Todas las actividades de desarrollo y bien común que acuerdan impulsar las hacen bajo el sistema de faenas comunales. La población se encuentra en la fase inicial de implementación de un ordenamiento poblacional básico; separar la zona de viviendas de la zona de procesamiento de mineral en quimbaletes. Estos se están concentrando hacia el este y al norte de la zona de viviendas. Las organizaciones que existen en Relave son: La Comunidad de Mineros Artesanales de Relave que agrupa todos los pobladores, las Asociaciones de Padres de Familia del centro inicial, de la escuela primaria y del colegio secundario, el Comité Pro Agua potable, el Comité Pro Posta Medica, el Comité que impulsó la construcción de la capilla y la empresa AURELSA cuyos socios son un sector de los mineros de Relave.

■ Pese a la forma espontánea y provisional que las propias familias minera daban a la ubicación de las viviendas, el diseño del asentamiento ha guardado un cierto orden en el trazado de sus calles y en los últimos cuatro años el número de viviendas en Relave ha aumentado y empezado a superar su precariedad. Durante el año 2000 aproximadamente el 65-70 % de las casas han dejado ser chozas de esteras y plásticos para ser levantadas en adobe recubierto por cemento, techo de calamina aunque un gran porcentaje todavía presenta el piso de tierra. Solo alrededor del 5% de las viviendas cuentan con un silo. Los equipos para obtener los servicios básicos con que cuentan (agua y alumbrado), han sido adquiridos con el aporte de todos los pobladores y la gestión y mantenimiento de los respectivos servicios también son comunitarios. Cuentan con energía eléctrica de 6 a 11 p.m. y un sistema de distribución de agua a través de piletas públicas con abastecimiento irregular según la temporada. Actualmente la municipalidad provincial tiene aprobado un estudio para implementar un sistema completo de abastecimiento de agua potable.
■ Como todos los asentamientos de esta naturaleza, el problema ambiental más serio que afrontan es la contaminación por mercurio tanto en el procesamiento del mineral en los quimbaletes como en el quemado de la amalgama, que exponen a la población y al ambiente en general a emisiones de mercurio liquido y gaseoso. Esta última es la forma más peligrosa y sin embargo se realiza al interior de 1as viviendas. EI sistema de retorta "adaptada" que vienen utilizando actualmente los mineros, presenta poca efectividad por tratarse de un sistema abierto. La ausencia de un sistema sanitario básico que comprenda la instalación de lugares adecuados de depósito de excretas (letrinas) y desechos sólidos (relleno sanitario), constituye también un serio problema ambiental. La instalación de un sistema de agua potable para consumo doméstico que sea más seguro y con menos pérdidas que el actual es importante tanto desde el punto de vista de salubridad como del uso eficiente de un recurso escaso como el agua. Una acción complementaria necesaria seria la instalación de un sistema de tratamiento de aguas usadas.
■ Relave cuenta con centro de educación inicial, con escuela primaria y colegio secundario que atienden a 75, 156 y 84 niños respectivamente. Los locales con que cuenta cada centro educativo han sido construidos mediante faenas comunitarias por los pobladores de Relave. Inicialmente el propio pueblo contrató a los profesores y paulatinamente han logrado primero el reconocimiento oficial de 1os 3 niveles educativos y luego la asignación de profesores por la instancia educativa regional, aunque no en número suficiente.
A esto se suma la falta de equipamiento y material pedagógico adecuado de los planteles educativos. Un porcentaje significativo de adolescentes (15 a 17 años) no estudian porque se ven obligados a trabajar en la mina o "quimbaleteando" para su subsistencia o para ayudar a su familia
■ Cuentan con un local construido por la comunidad destinado para Posta Medica. También en este caso la comunidad contrató un personal paramédico para que se hiciera cargo de1 servicio. Sin embargo, el equipamiento era bastante precario y el recurso humano inadecuado; además no se contaba con un programa de atención establecido según normas de salud. Actualmente la Posta no funciona y la población se atiende para dolencias leves con los "curiosos" del pueblo, y para casos más severos en la posta de Tocota y Centro de Salud de Chala. El Comité Pro Posta ha determinado un área para la construcción futura de la una Posta adecuada y ha iniciado gestiones ante la Regional de salud en Ayacucho,
■ Dado que el único recurso existente en el área es el mineral aurífero, la actividad minera artesanal es la principal fuente de recursos para la población, de manera que la economía local gira en torno a esta actividad. Todos los requerimientos para el desarrollo de la vida cotidiana y del trabajo, salvo el agua, son llevados de fuera. Los víveres y productos industriales son llevados de Chala y Arequipa, las frutas de Tocota y una vez por semana los pobladores de la Comunidad de Huanuhuanu y alrededores llevan ovejas y ocasionalmente reses. Los equipos, herramientas e insumos necesarios para la actividad minera y el procesamiento son llevados desde Nazca y Lima. Existe un circuito comercial de tiendas que abastece cotidianamente a las familias y que en su gran mayoría son conducidas por las mujeres. También existen muchas "pensiones" o pequeños restaurantes conducidos por mujeres que preparan alimentos para los mineros que se encuentran sin familia. Los días domingos se instala en la calle principal una pequeña feria de productos diversos (ropa, zapatos, menaje casero y electrodomésticos). . El transporte entre Chala y Relave es diario, los dueños de los microbuses así como los de las tiendas son mineros. Los carros llegan a Relave entre 5 y 7a.m. parten a Chala entre 3 y 5 p.m. El transporte de mineral se realiza en camiones que las plantas compradoras proveen y el costo del flete es pagado por los mineros. . EI trabajo minero y el consumo de la población de Relave contribuyen a la dinamización de la economía de la región. la actividad minera artesanal es la principal, fuente de recurso para la población, de manera que la economía gira en torno a esta actividad. El trabajo minero La mineralización de tipo veta angosta en la que trabajan los mineros de la zona determina el uso del método de trabajo artesanal cuya principal característica es el trabajo manual para extraer selectivamente el mineral aurífero de ley alta. Para ello los mineros conforman pequeños grupos con un numero promedio de 3 socios (los que invierten) con los cuales pueden trabajar, una vez identificada y profundizada la veta, más personas a las que se les denomina "lateros", quienes realizan el laboreo minero y reciben a cambio una lata diaria de mineral (con un contenido mínimo de 1 gramo de oro). Los dueños o socios de labor no establecen una relación laboral de dependencia con los lateros. La extracción de mineral se realiza por campañas cuya duración es variable. Concluida la campaña se transporta el mineral, al hombro, en burro o en carro, al poblado donde se procesa artesanalmente. La distribución de los costos y las ganancias es en partes proporcionales entre los dueños o socios de labor. EI procesamiento en quimbaletes tiene como primer proceso la molienda en seco que se realiza en molino a bolas, luego la amalgamación en los quimbaletes donde se utiliza el mercurio, la amalgama de oro y mercurio es el producto final de este proceso y es esto lo que se lleva el minero. El relave que queda como subproducto tiene un porcentaje aproximado del 35-40 % del contenido metálico aurífero y es vendido por los dueños de los quimbaletes a las plantas metalúrgicas. Los costos de la extracción minera son asumidos por los mineros y los costos del procesamiento son asumidos por los dueños de quimbaletes.
La separación del oro y el mercurio (refogado) es realizada por los compradores de oro, quienes asumen los costos del proceso y compran el oro a los mineros. A fines de 1997 se fundó la Comunidad Aurífera Relave S.A. (AURELSA). Sus socios son los mineros de Relave que apoyados por la consultora DEMINSA, iniciaron un proceso de formalización. Representan el 35% del total de mineros de Relave y actualmente cuentan con 4 concesiones mineras tituladas, tienen acceso legal a explosivos y están operando en una de sus concesiones donde también trabajan mineros no socios. Su sistema de trabajo es básicamente artesanal y están utilizando cada vez más la perforación eléctrica. También tomaron la decisión de vender el mineral y no procesar en quimbaletes la mayor parte de la producción (50 TM/mes) decisión que implementaron durante casi un año pero la baja del precio del oro y los altos costos de flete les impidió continuar con ese sistema. La empresa ha tenido que enfrentar diversas dificultades para que Minera Caravelí S.A. respete sus derechos y atribuciones como empresa y permita el paso libre de los camiones de mineral de AURELSA. Actualmente enfrentan el problema de la falta de capital de trabajo para comprar directamente en mineral y han decidido construir un Centro de Acopio de su mineral para impedir que Minera Caravelí, aprovechando la necesidad de los mineros de vender el mineral les compre sin consideración alguna del peso y ley del mineral y sin liquidaciones ni facturaciones, es decir, como si fueron informales.
(Fuente: Niños que trabajan en Minería Artesanal del Oro en el Perú Lima: OIT/IPEC-SIRTI -USDOL. Proyecto Minería Artesanal en Sudamérica, 2001)

14 enero 2007

El Refugio de Vida Silvestre Laquipampa (Lambayeque)

Último lugar donde la pava aliblanca se conserva en estado silvestre

El Refugio de Vida Silvestre Laquipampa (RVSL), se establece básicamente para conservar el ultimo refugio donde se encuentra a la “pava aliblanca” Penelope albipennis, en estado silvestre. Esta ave es endémica del bosque seco y se encuentra críticamente amenazada de extinción. En todo el mundo existen alrededor de 350 ejemplares, de los cuales 20 a 25 se encuentran en esta Zona en su estado natural.
Designación Legal: Este Refugio de Vida Silvestre, ha sido establecido sobre la ex-Zona Reservada Laquipampa (R.M. Nº 00692 – 82 – AG / DGFF, 05 de octubre de 1982) mediante Decreto Supremo Nº 045 – 2006 – AG, el 6 de julio del 2006.
Ubicación y extensión: Distrito de Incahuasi , provincia de Ferreñafe , departamento de Lambayeque; sobre una superficie de 8,328.64 hectáreas.
Descripción: Los objetivos de creación del RVSL son el de conservar una muestra representativa del Bosque Seco del Noroeste, que sirve como hábitat a la pava aliblanca Penelope albipennis, oso de anteojos Tremarctos ornatus, cóndor andino Vultur gryphus y otras especies de aves endémicas; y realizar investigación científica y/o tecnológicas del comportamiento, manejo, reproducción en cautiverio y repoblamiento de la pava aliblanca y otras especies de flora y fauna del lugar.
Es un Área Natural Protegida por el Estado Peruano, que forma parte del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado – SINANPE y es administrado por el Ministerio de Agricultura a través del Instituto Nacional de Recursos Naturales – INRENA, en estrecha coordinación con el Gobierno Regional Lambayeque, Municipios, el Instituto Nacional de Cultura – INC, Instituciones Publicas y Privadas, y la Sociedad Civil Organizada.
ASPECTOS NATURALES
Los hábitats más importantes en este Refugio de Vida son el Bosque Seco, Matorral Desértico y Monte Ribereño. Presenta un relieve variado, con presencia de quebradas, laderas y áreas planas. Es irrigada por los ríos Moyán y Sangana, que al unirse aguas abajo forman el río La Leche para irrigar el valle de este mismo nombre.
FAUNA SILVESTRE
+ Pava Aliblanca Penelope albipennis
Especie está clasificada como en Críticamente Amenazada de Extinción y es una de las 4 especies mas amenazas en el Perú . El RVSL representa la única área protegida con poblaciones silvestres.
La Pava Aliblanca es una especie endémica de la región norte del Perú, que forma parte de la Región de Endemismo Tumbesina y de la Ecorregión Bosque Seco Ecuatorial, áreas consideradas a nivel mundial como prioritarias para la conservación . Es posible que hace mucho tiempo la pava aliblanca haya habitado en los manglares de la desembocadura del río Tumbes, pero debido a la intervención del hombre, se refugió en las quebradas de los bosques secos del norte.
En Lambayeque anteriormente existió un Corredor Biológico, es decir, animales silvestres de la parte alta de Laquipampa bajaban a los algarrobales del Bosque de Pomac, siendo uno de estos, la pava aliblanca. Este sistema ha sido interrumpido por la presencia de áreas agrícolas; sin embargo se piensa recuperar este Corredor Biológico, lo que demandará un trabajo a largo plazo y de mucho esfuerzo, pero que se constituirá en un gran atractivo turístico. Los lugares en donde se han detectado algunos ejemplares de la pava aliblanca son Quebrada de Negrahuasi, Quebrada del Reloj, Sector Lajas y la Quebrada de Shambo.
+ Pava Barbada Penelope barbata: Clasificada como Vulnerable.
+ Paloma Ventriocrácea Leptotila ochraceiventris: Clasificada como Vulnerable.
+ Rascahoias Capuchirrufa Hylocryptus erythrocephalus: Clasificada como Vulnerable.
+ Limpia – Follaje Cuellirrufo Syndactyla ruficollis: Clasificada como Vulnerable , esta especie fue registrada en la quebrada Shambo.
Además se han registrado especies de loro de cabeza roja Aratinga erythrogenys y el Carpintero Guayaqulleño Campephilus guayaquilensís, ambas especies clasificadas como casi amenazadas por BirdLife Internacional; otras especies son: urracas, picaflores. Entre los mamíferos tenemos: venado de cola blanca, gato montes, oso hormiguero, sajínos; 17 especies de reptiles y 2 de anfibios.
FLORA SILVESTRE
Entre las principales especies de flora encontramos: palo santo, overo, pasallo, huayrul, higuerón, cerezo, hualtaco, sapote, palo blanco, palo colorado, hierba santa, faique. Asimismo encontramos una variedad de especies de flora nativa como hualtaco, palo santo, higuerón, cedro, palo blanco; frutales como la pitajilla y chirimoya; tintes como el nogal y pasallo; así también plantas medicinales como overo y flor blanca. En cuanto a la flora, existen especies de bosque seco como el hualtaco, el guayacán y el palo santo, que han sido depredadas en toda la costa norte.
ASPECTOS CULTURALES
Llaquipampa, palabra quechua que significa La Pampa de los Llantos, fue un vocablo intercambiado luego por “Laquipampa”. Cuenta con representaciones arqueológicas que corresponderían a los orígenes de las civilizaciones andinas o periodo formativo entre los 1,000 a 800 años a.C.
Otros de los rasgos arqueológicos culturales más interesantes que presenta el RVSL, son los petroglifos y representaciones iconográficas de espirales, cruces y figuras difíciles de definir, están plasmadas en una gran roca, estos vestigios aún no han sido estudiados pero ya son considerados como figuras inspiradas en el mundo de las creencias. Por el estilo de las representaciones corresponderían a los orígenes de las civilizaciones andinas o periodo formativo entre los 1,000 a 800 años a.C. muy relacionado a la fase de Pacopampa (sierra norte) y Cupisnique (costa norte). Asimismo señala la existencia de oquedades o grutas donde hay una serie de osarios o cuevas utilizadas para fines funerarios, los que estarían vinculados a una ocupación humana cuya cultura aún no se conoce, muy diferente a la cultura inmediata que se da en la parte media y baja del valle del río La Leche.
TRABAJO CONCERTADO Y PARTICIPATIVO
La conservación y desarrollo sostenible de nuestro Santuario se viene desarrollando en gran parte gracias a la participación y apoyo del Comité de Gestión del Santuario Histórico Bosque de Pómac y el Refugio de Vida Silvestre Laquipampa; así como la implementación de proyectos que impulsan el desarrollo de actividades económicas compatibles con la conservación.
Entre las principales instituciones y organizaciones que conforman el Comité de Gestión tenemos: Gobierno Regional Lambayeque, Municipio Provincial de Ferreñafe, Municipios Distritales de Pitipo e Illimo, INC (Museo Nacional de Sicán), INRENA, Universidades, Instituciones Educativas, Programa de Guardaparques Voluntarios, Comunidades y Rondas Campesinas, entre otras.
TIEMPO Y VIAS DE ACCESO
El acceso a el RVSL se realiza principalmente por la ruta Ferreñafe – Pítipo, pasando por los caseríos de: Batangrande, Motupillo, La Traposa , Mayascón, Mochumí Viejo, La Libertad , La “U”, El Algarrobito, hasta llegar a la Comunidad San Antonio de Laquipampa. El tiempo aproximado partiendo desde la Ciudad de Chiclayo es de 4 horas.
PRINCIPALES LUGARES PARA VISITAR
+ Circuitos de observación de Pavas Aliblancas (800 msnm)
En Lajas (800 msnm) ubicado a unos tres kilómetros al oeste de Laquipampa, se encuentra la zona de avistamiento de la pava aliblanca. Con suerte se les puede observar a partir de las 5:30 hasta las 8 de la mañana y por las tarde de 4 a 6:30.
+ Circuitos de observación de Pava Parda (1100 msnm)
A 2 horas de caminata desde la oficina de la zona reservada Laquipampa, a través de un sendero, se llega a la quebrada Shambo a 1100 msnm, en donde se observa gran afluencia de la Pava Parda Penelope barbata.
+ Las cascadas de Lajas
Se ubica a unos 20 minutos a pie de la oficina del RVSL. Están conformadas por 4 caídas de agua. La profundidad de los pozos es de 2 a 2.5 metros , y en cada uno de ellos se puede ingresar a disfrutar de sus aguas templadas. Se pueden visitar en todo el año, pero la mejor época es durante los meses de enero a abril.
+ Otros circuitos son el de observación de Osos de Anteojos (1680 msnm) y el de observación de la Zona Arqueológica El Reloj (1680 msnm).
TURISMO DE AVES
Nuestro país ocupa uno de los primeros lugares a nivel mundial en diversidad de aves (más de 1800 especies identificadas). Frente a este gran potencial una de las actividades que se puede desarrollar es el aviturismo ó turismo de observación de aves, actividad que se muestra como una excelente alternativa para el uso sostenible de nuestros recursos naturales.
Por ello es que en los últimos años Prom Perú y el Consejo Regional de Turismo Lambayeque, vienen impulsando este gran segmento del turismo, mediante la promoción del corredor macro – región norte, comprendido por los Departamentos de Tumbes, Piura, Lambayeque, Cajamarca, Amazonas, San Martín y Loreto. Este corredor guarda la mayor diversidad de aves del mundo, así como el de mayor endemismo. El Santuario Histórico Bosque de Pómac y el Refugio de Vida Silvestre Laquipampa son parte de este corredor.
(Fuente: HOJA INFORMATIVA Nº34 - REFUGIO DE VIDA SILVESTRE LAQUIPAMPA. TEXTO: Dante Aleman - INRENA ©DarwinNet 2006)
Enlaces: Darwinet

13 enero 2007

La pasión por el "chifa"

Los peruanos y la culinaria cantonesa
La masiva costumbre peruana, sobre todo costeña y limeña, de consumir arroz, diversas viandas y productos chinos es consecuencia entonces de la presencia de inmigrantes a lo largo de los últimos 150 años. En estas quince décadas, el número de inmigrantes chinos puede haber llegado a 200.000; su descendencia multiplica la cifra de población de ese origen. Y en buena parte de los herederos de los culíes no solo hubo mestizaje biológico, sino también una conjunción de sus tradiciones culturales con las de los peruanos nativos. Se trata de un proceso muy complejo, y para entenderlo es necesario tener en cuenta las modalidades en que los inmigrantes chinos han ido compenetrándose con los pobladores nacionales, las posibilidades culturales gustativas de aceptación y asimilación, la formación de una corriente permanente de obtención y comercialización de los productos de la culinaria china y la creciente aparición de una diversidad de negocios de venta de estos platos.
Los descendientes de los culíes de la primera generación del siglo XIX, por lo general mestizos, fueron los primeros en ser cautivados por el mundo gastronómico de la comida cantonesa, que sus propios padres les ofrecieron en algunos casos de manera cotidiana. En el sur de China, de donde proviene la mayoría de los emigrantes a Perú, es habitual que el hombre cocine, tal como ocurría en las haciendas de nuestro país. Los descendientes de los chinos en Perú se han formado a través de estas primeras lecciones gustativas.

La seducción de los peruanos por estos nuevos sabores también tuvo su origen en el trabajo de los culíes en el servicio doméstico, entre 1850 y 1900. Muchos de ellos participaron en los servicios de aseo de las casas, en la cocina, como cocheros, en las labores en las huertas (muy frecuentes en las casas limeñas de antes) y, en los pocos casos de mujeres chinas, en el cuidado de los niños. No había –decía un escritor peruano del novecientos, Juan de Arona– quien no tuviera su chino; hasta los pobres tenían el suyo. Es conocida la influencia de los trabajadores domésticos en los hogares en que trabajan, tanto a través de la educación como de la formación de la personalidad de los niños y en la transmisión de gustos y costumbres.
De acuerdo con el censo de Lima de 1860, la mayoría de los chinos trabajaban como sirvientes (35,4%) o cocineros (27%). Aunque quizás no hayan podido elaborar sus platillos, al menos influyeron en los paladares de los miembros de las familias donde estaban empleados.
Una tercera modalidad en la que los chinos intervinieron silenciosamente en la cultura gastronómica peruana fue a través de las fondas, pequeños restaurantes populares donde lograron un notable dominio desde el siglo XIX. Aunque no elaboraban su comida regularmente, pues aún no era de la preferencia de sus clientes, lo hicieron ocasionalmente, abriendo así un camino hacia el actual chifa. Crearon platillos con características y productos de consumo usual de los peruanos que, más tarde, se convirtieron en emblemas de la identidad culinaria nacional, como sucedió con el lomo saltado, que antes se denominaba «lomo con todo»(12).
La fonda fue el elemento embrionario del chifa, denominación(13) que aparece como tal, y aceptada en el lenguaje cotidiano, durante la tercera década del siglo XX. Los peruanos escuchaban a los chinos pronunciar la expresión «chifan», que significa ir a comer arroz, o simplemente un llamado para acercarse a la mesa a merendar, y ése fue el origen de la palabra que hoy se utiliza.
La comida china, con amplios sectores sociales ya sensibilizados, se fue expandiendo por Perú. El fenómeno no implica únicamente la aparición de miles de chifas (en Lima se calcula que son 4.000 y que ofrecen trabajo a 32.000 personas)(14), sino también el amplio consumo y la elaboración de algunos platillos chinos en hogares de casi toda la costa. Hay chifas de todas las características: algunos muy lujosos(15), otros que ofrecen al público platos «al paso», y también puestos muy modestos de vendedores que recorren las calles limeñas; hay hasta quienes lo hacen en triciclos. Estos chifas al paso se
encuentran en cualquier lugar donde haya cierta concentración de gente, en muchas zonas de la costa y, por supuesto, en Lima. En muchos casos, sus propietarios provienen de la sierra peruana y antes han trabajado en chifas como mozos, ayudantes de cocina o cocineros. A partir de esta experiencia, con el conocimiento de cómo obtener los productos (verduras y condimentos) y los métodos de preparación de los platos más comunes, y con un poco de capital, se instalan en cualquier lugar y comienzan a vender los potajes orientales.
Este fenómeno social-cultural-gastronómico (la gastronomía chino-cantonesa) se ha generalizado en los hogares peruanos, en cuyas cocinas nunca faltan el sillao (salsa de soya), el kión (o jengibre) y la cebolla china. Muchas familias consumen tallarines saltados achifados los domingos, y en la semana arroz chaufa, también denominado en otras partes arroz frito. Debido a ese amplio consumo, en casi todos los mercados limeños y de otras ciudades se encuentra un quiosco que vende productos comestibles chinos.
El famosísimo y popular arroz chaufa
Un caso interesante es el del arroz chaufa, que viene de «chau fan» o arroz frito. Es el platillo más demandado en los chifas –hay especialistas en elaborarlo a los que se denomina «chauferos»– y es el que más se prepara en los hogares. En 1935, con cierta timidez, ya la receta del chaufa era ofrecida por la revista Oriental(16), y actualmente no hay un ama de casa de la costa que la desconozca.
Incluso en los supermercados es usual encontrar el picadillo chaufa, consistente en una mezcla de varios embutidos cortados en cuadraditos. Los chifas, así como otros restaurantes, ofrecen chaufa en múltiples variedades y con innovaciones peruanas: con carne de res, con mariscos, con camarones o langostinos y –lo más tradicional– con pollo o carne de cerdo. La «peruanización» de este
plato ha llegado a tal punto que a veces se come con ají, y hasta hay recetas de chaufa de quinua, donde el arroz se reemplaza por este nutritivo cereal andino.
En el poblado cusqueño de Urubamba, por ejemplo, encontramos que la pollería Los Candiles y el restaurante Las Ñustas ofrecen chaufa con bistec. Un chino diría: «comida de kuei»(17), y lo mismo diría si viera que al chaufa le echamos sillao. Sin embargo, aunque el interés por la comida china está muy difundido, los peruanos no hemos asumido ni aprendido del todo sus amplísimas posibilidades.
Somos redundantes y aburridos, siempre pidiendo los mismos platos: chaufa, tallarines saltados, wantán frito, sopa wantán, nabo encurtido y unos pocos más. De todos modos, la variabilidad podría aumentar en poco tiempo, ya que el gusto por el mundo culinario chino es intenso y se encuentra actualmente en ascenso.
Finalmente, una última muestra de la «chinización» de los peruanos en la comida es el amplísimo consumo de arroz, como parte de la continuación de las costumbres de los culíes de las haciendas. Porque, aunque el consumo de arroz no se inicia con los chinos, pues fueron los españoles quienes lo introdujeron, fue con los inmigrantes asiáticos con quienes se generalizó ampliamente. Apesar de ello, no lo preparamos ni lo consumimos como chinos, sino con variantes peruanas: le ponemos sal, lo preferimos graneado y no apelmazado, le agregamos ajo e incluso manteca; al arroz blanco muchas veces le añadimos sillao. Todo esto es imposible de aceptar por un chino; en esto, los chinos no se «peruanizan».
La cambiante gastronomía chino-peruana
La gastronomía china en Perú muestra su vitalidad de varias maneras. Entre las transformaciones que han ocurrido en Lima podemos señalar el modo en que se consumen los platos. Tradicionalmente, los chifas servían sus platillos en fuentes, de las cuales los comensales tomaban lo que deseaban: unos comían con palillos y la mayoría, con tenedor. Ahora han surgido y se han expandido en los chifas los menúes con platos de consumo personal.
Otra modalidad actual de los chifas es el buffet: cada cliente paga un precio fijo que le permite comer lo que desea de las amplias fuentes que tiene a la vista, cada una con una vianda diferente. En Lima hay cada vez más chifas que ofrecen al mismo tiempo buffet chino con buffet de comida criolla; son bastante
concurridos y hay quienes combinan ambos tipos de platos. En Lima, un chifa que funciona desde hace cuarenta años ofrece un buffet bailable a 35 soles (unos 10 dólares): se come (hay dos tipos de sopas, bocadillos chinos, una docena de guisos y varios postres) y se baila salsa.
En cuanto a la entrega a domicilio, son pocos los restaurantes chinos que ofrecen esta facilidad a sus clientes. Tal vez los chifas no utilizan la técnica del delivery porque se quiere continuar con la costumbre china de la comida como un momento familiar o social, que solo se disfruta en un local amplio, bien sentado y acompañado. Por otro lado, ¿para qué hacer un pedido por teléfono si, por lo general, hay un chifa cerca?
En Lima y en otras ciudades de Perú, el número de chifas aumenta. Sin tener cifras precisas, es evidente que algunos chinos recién llegados, que cuentan con algún capital, deciden instalar un chifa pequeño, preferentemente en algún barrio populoso: se los reconoce por su español incipiente. Hay, también, chifas de grandes dimensiones: en un barrio limeño de clase media, hace pocos años se inauguró un chifa de tres pisos, amplios ambientes familiares, con salón de recepciones y citas empresariales. Los dueños habían contratado un chef de Guangdong, capaz de hacer un gran número de potajes «al vapor, guisados o salteados, preparados con auténtica sazón, mejor aroma y acertadas combinaciones, con recetas exclusivas en pescados, mariscos, carnes y verduras»(18).
La oferta de diferentes variedades de comida china va en aumento. Además de los platos tradicionales, ahora se ofrece el dim sum, diferentes bocaditos cocinados al vapor (como el mimpau, siu mai, jacau, koc chay, cha siu pao, siu lam, san sey cao). Se pueden consumir en cualquier momento, como parte del desayuno o como lonche, con algún té, o como entrada antes de los platos de fondo.
Ya son parte de los manjares al paso: se los ve en las calles del Barrio Chino y en muchos supermercados. El consorcio de supermercados Wong, por ejemplo, vende dim sum junto a los tradicionales tamales peruanos. El interés por el dim sum es creciente: cada vez son más los restaurantes chinos que los ofrecen como entrada.
La culinaria china también ha incorporado productos y carnes peruanos, como parte de un proceso de renovación y complementación de su oferta. Entre otros ejemplos, podemos mencionar: un chifa que ofrece dos platillos «chinos» hechos con cuy (cobaya), animal andino muy apreciado por los peruanos, que
se ofrece con los nombres de ti pa cuy y chi jau cuy(19); o un dim sum que se vende tanto en chifas como en las inmediaciones del Barrio Chino, el ip chai, una «empanada de arroz glutinoso relleno con dulce y empaquetada en hojas de plátano»(20); o el caso de un descendiente chino dedicado a la cocina, quien sostiene que a los platos orientales que elabora les añade el gustito picante del espíritu criollo.
El último ejemplo es el té. El interés por esta bebida no nació con la presencia de los chinos; está relacionado con la costumbre inglesa de beberlo a las cinco de la tarde, la misma hora del lonche peruano. Después, y debido a su bajo precio, se convirtió en el desayuno hogareño de los sectores populares de las ciudades. Pero luego se produjo un reaprendizaje de su consumo, ahora sí relacionado con la concurrencia al chifa, donde se bebe té jazmín. Cualquier otra variedad es casi totalmente desconocida en Perú. Por otra parte, los peruanos le agregan azúcar y, a veces, gotas de limón, lo que para un cantonés sería una mezcla imposible de beber; lo mismo ocurre con la costumbre peruana, copiada a los ingleses y hoy en desuso, de añadirle leche.
Notas:
12. Se prepara con papa cortada a lo largo y carne de res cortada de la misma manera. Ambas se fríen, una después de la otra, y luego se agregan cebolla y especias. Se suele servir con arroz. El platillo está elaborado de tal manera que, al igual que las viandas de los chifas, se puede comer sin usar cuchillo. El mejor reconocimiento al origen chino del lomo saltado lo ha dado el gran chef peruano Gastón Acurio: de los 10 tomos publicados por el diario El Comercio, en el número 8, titulado «Saltados y sartenes», se muestra la continuidad entre el lomo saltado y la comida china.
13. La fuerza de la palabra es tal que también se usa en Ecuador y en el norte de Chile.
14. V. entrevista a Jorge Manini Chung, presidente del Comité Empresarial de la Asociación Peruano- China, en El Comercio, sección B, 18/4/2003, p. b4.
15. Posiblemente el chifa más caro de Perú es el Royal, que tiene como gerente general a César Loo. Según los integrantes de la comunidad china, la infraestructura de este restaurante tuvo un altísimo valor, y sus dueños contrataron para el trabajo de cocina al maestro chino Wu y a tres de sus ayudantes. A la inauguración del restaurante, en febrero de 1995, asistieron los embajadores en Perú de la República Popular de China y de Portugal. En un librito destinado a presentar restaurantes de buena comida se afirma: «Es un lujoso edificio donde está instalado este nuevo establecimiento de cinco estrellas. A diferencia de otros chifas que ofrecen comida cantonesa peruanizada, aquí se presenta la auténtica comida china de Macao, Hongkong y Cantón. Piqueo royal (frío y caliente), lechón asado chino, langostino cristal. También platos ad-hoc para los paisanos chinos: sopa de conchas secas, aletas de tiburón, platos de bambú y de abalones». Mariano Valderrama: Gastromanía. La guía de oro de la comida peruana, 3o edición, Promperú, Lima, 1997, p. 16.
16. Oriental No 38, Lima, 4/1935, p. 81. La «peruanización» del chaufa ha llegado a tal punto que a veces se come con ají, y hay recetas de chaufa de quinua, donde el arroz se reemplaza por este nutritivo cereal andino.
17. Kuei: palabra china-cantonesa que significa «diablo extranjero». En la expresión mencionada, no representa el sentido más usual, sino que remite a inculto o incivilizado.
18. Oriental No 845-46, Lima, 15/7/2002-15/8/2002.
19. «Para que la carne del cuy quede más sabrosa, el dueño del chifa recomienda macerarla por lo menos un día, colocándola en una tacita que contenga kión (jengibre), cebollita china, aceite de oliva, sillao y huevo. Y para que el pellejito del cuy quede crocante, hay que darle antes una con chuño y luego freír en abundante aceite caliente.» Auno de los dos platos mencionados, además de ostión, se le debe añadir un toque de ají (chile) amarillo y de rocoto (ají muy picante). El periodista sostiene que estamos ante un chifa criollo. V. Perú No 21, 2/12/2005.
20. Oriental No 171-172, 9/2003.
(Fuente: Revista NUEVA SOCIEDAD N° 203, artículo: La pasión por el "chifa" autor Humberto Rodríguez Pastor: antropólogo y profesor universitario peruano. Desde hace tres décadas investiga la historia de los chinos en Perú, sobre la que ha escrito los libros Hijos del Celeste Imperio en el Perú (1850-1900): Migración, agricultura, mentalidad y explotación (Instituto de Apoyo Agrario, Lima, 1989) y Herederos del dragón: historia de la comunidad china en el Perú (Fondo Editorial del Congreso, Lima, 2000)).

12 enero 2007

Bambamarca (Cajamarca)

ASPECTOS GEOGRÁFICOS, SOCIALES, HISTÓRICOS Y CULTURALES DE BAMBAMARCA. PROBLEMÁTICA AMBIENTAL Y RONDAS CAMPESINAS
Bambamarca, capital de la pequeña provincia cajamarquina de Hualgayoc —conformada por tres distritos: Bambamarca, Hualgayoc y Chugur—, es una tranquila ciudad de tamaño mediano, asentada entre los valles regados por los ríos Llaucano y Maygasbamba. Taylor (1993) anota que el más grande de los fértiles valles (2.000 a 2.800 metros de altitud) de la zona circunda la ciudad de Bambamarca, con casi 15 kilómetros de ancho y 20 de largo. Es una ciudad rodeada, por sus cuatro flancos, por numerosos caseríos, también llamados “comunidades”, que están en permanente interrelación con ella. Bambamarca es una de las siete ciudades más importantes del departamento de Cajamarca; el año 2000, el distrito de Bambamarca tenía 61.258 habitantes proyectados (INEI, 2001), de los cuales casi 85% vivían en el área rural a principios de los noventa (Castillo, 1993). Por su parte, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2002) le da a la provincia de Hualgayoc, para el año 2000, apenas 0,454 en su Índice de Desarrollo Humano (lugar 167 de 194 provincias del Perú); su esperanza de vida al nacer es 65,6; el porcentaje de alfabetismo es 67,1; la matrícula en secundaria, 45,8%; el logro educativo, 60%; y el ingreso familiar
per cápita, 185,3 nuevos soles. Ello coloca a Hualgayoc entre las provincias menos desarrolladas del país.
El historiador bambamarquino Campos (1994), quien fue alcalde de la ciudad en los años setenta, nos alcanza una sucinta descripción de la economía de Bambamarca. Señala que la ciudad, con 11.552 habitantes en 1994, desarrolla una fuerte actividad comercial, en especial en las ferias dominicales, con miles de campesinos que acuden a vender sus productos y comprar otros. En cuanto a la agricultura, produce papas, maíz, cebada, ollucos, ocas, arvejas, lentejas, etcétera.
El campesino bambamarquino elabora sombreros y se comunica con Cajamarca, pero el flujo económico principal se realiza con Chiclayo, Trujillo y Lima. Agrega Campos que Bambamarca cuenta con servicios de agua y desagüe, electrificación integral a base de motores termoeléctricos y una minicentral hidroeléctrica, un moderno hospital, telefonía y oficinas estatales educativas, ministeriales y bancarias.
Campos precisa: El principal problema que afronta Bambamarca es la contaminación de los ríos Maygasbamba y Llaucano por el arrojo de relaves de los asientos mineros de Sinchao, Carolinas, etc., Cía. Minera San Nicolás, Los Mantos, Imasilsa, Emilio Montoya S. A. que atentan contra la vida y la salud del poblador bambamarquino, es muy posible que se pueda agravar el problema con el arrojo de relaves por parte de la Empresa Minera Yanacocha a los orígenes del río Llaucano (Campos, 1994: 12, las cursivas son nuestras).
Sobre el antiguo poblado minero de Hualgayoc, al suroeste de Bambamarca, donde operaban hasta hace poco tres pequeñas empresas mineras, Castillo dice que durante decenas de años se ha caracterizado por ser un pueblo pobre, ubicado en el fondo de un cañón.
Las minas de Hualgayoc, muy ricas en plata, además de oro, cobre y plomo, fueron descubiertas tardíamente en la Colonia, en 1771, año de fundación de la ciudad de Hualgayoc. Rindieron mucho en sus 30 primeros años (Samamé, 1986). Debido a ese importante asiento minero, en 1870 se crea la provincia de Hualgayoc, con ocho distritos, de los que hoy conserva tres, con su capital en la ciudad de Hualgayoc (Campos, 1994). En 1890 los mineros ensayaron en Hualgayoc una nueva técnica para explotar los minerales: la lixiviación (Samamé, 1986), lo que no impidió la paulatina declinación de la ciudad respecto a los distritos de San Miguel y Bambamarca, hasta que en 1950 se vuelve provincia el primero y la capital de provincia se traslada a la segunda. En el último tercio del siglo XX, cuando la gloria de la ciudad de Hualgayoc era recordada con nostalgia y resentimiento por sus viejos pobladores, lo real era que “la contaminación producida por los relaves mineros hace estéril la tierra y afecta la salud de los 50.000 habitantes de la zona, obligados a utilizar el agua contaminada” (Castillo, 1993). Esto no pudo ser frenado por un movimiento social que, entre los años setenta y noventa, actuaba bajo el lema “Aguas limpias para Bambamarca”, y que nunca llegó a articularse sostenidamente frente a ese problema, pese a que la cercana Bambamarca es la segunda cuna de las rondas campesinas, cuyos dirigentes se sentaron a dialogar en 1980 con las autoridades militares, por mediación del obispo Dammert Bellido, con el fin de resolver sus diferencias. Los primeros dirigentes ronderos bambamarquinos fueron catequistas campesinos formados en los años sesenta por sacerdotes progresistas de la parroquia (Gitlitz, citado en Starn, 1991).
En cuanto al aspecto cultural, en los años noventa no llegaban periódicos ni revistas, y la televisión se captaba con una antena retransmisora adquirida por la Municipalidad. En la placita de la ciudad, el municipio había colocado un televisor público y durante los cinco primeros meses de 1991, a partir de las ocho de la noche la población seguía con entusiasmo la telenovela nacional Natacha (Castillo, 1993). Esto ha cambiado para el 2001, cuando encontramos una ciudad “modernizada” por un mayor uso de la televisión. Los pobladores incluso gozan de un canal y una estación de radio locales, y en la calle se nota la presencia de ruidosos tragamonedas destinados a los niños, no pocos de ellos trabajadores (lustrabotas provenientes del campo o de la ciudad). En lo religioso, destaca la presencia de la Iglesia Evangélica Peregrina, que tiene muchos seguidores entre la población, como lo demuestran sus continuas reuniones proselitistas.
Los Testigos de Jehová también están ganando adeptos, aunque menos notoriamente que sus rivales evangélicos. Sobre el departamento de Cajamarca, el informe de la Comisión de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo de 1992 (citado en Gonzales de Olarte, 1997) señala que es una de las 16 zonas ambientalmente críticas del país, situación que, como veremos, no ha cambiado hasta hoy. Esta crisis ambiental se ha venido agudizando desde que la minera Yanacocha inició sus operaciones en la provincia de Cajamarca en 1993, al extremo de que hoy pobladores y especialistas de ONG locales sostienen que el agua que se bebe en la misma capital departamental contiene algún nivel de contaminación y está saturada de químicos purificadores, lo que explicaría su mayor costo y un supuesto incremento de casos de cáncer (Deza, 2002).
Y qué decir de los posibles efectos de la contaminación en el campo (muerte de especies silvestres y domésticas) señalados por algunos campesinos, fácilmente silenciados o ignorados por las autoridades locales y la empresa minera. Ante esta situación, las rondas campesinas iniciaron, en la provincia de Cajamarca, en 1998, una infructuosa y silenciada lucha en defensa del medio ambiente (Pérez, 1996; Chacón, 2002), superada por la acción indignada de las rondas de Hualgayoc en marzo del 2001. Mas Yanacocha ha procurado aplacar a la población invirtiendo localmente en diversos proyectos sociales de desarrollo a favor de los campesinos pobres de los distritos donde opera, al margen de su proclamada contribución económica regional y nacional (Bury, 2001). A continuación, emprenderemos un camino desde las percepciones del medio ambiente de las ronderas de Bambamarca, hasta los espacios de socialización en los que se forman.

(Fuente: PERCEPCIONES Y ACCIONES AMBIENTALISTAS DE LAS CAMPESINAS Y RONDERAS DE BAMBAMARCA EN TIEMPOS DE CONTAMINACIÓN MINERA autor Raúl Eduardo Chacón Pagán. La ponencia es parte de la tesis “Rondas campesinas de mujeres, participación social/política y problemática ambiental en Bambamarca”, presentada a la UNMSM por el autor. Se realizó gracias al apoyo económico del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Ottawa, Canadá, a través del SEPIA, y el Proyecto Fondo para el Fortalecimiento Democrático-Siembra Democracia: Historia de las elecciones en el Perú desde la Cortes de Cádiz hasta nuestros días, IEP-Fundación Ford-Universidad de San Marcos.)

11 enero 2007

Comedores populares en San Juan de Lurigancho (Lima)

Los primeros comedores populares de San Juan de Lurigancho surgieron en 1980, ubicándose alrededor del AA.HH. Huáscar en la zona de Canto Grande. Los antecedentes de estos comedores son los primeros programas de OFASA y ONAA, que entregaban alimentos a las mujeres a cambio de realizar trabajos comunales (limpieza de calles, por ejemplo). A fines de 1985, el número de comedores en el distrito llegaba a tan sólo 18. Su establecimiento dependió básicamente del esfuerzo de sus integrantes y del apoyo que recibieron de algunas instituciones privadas y de ayuda social (especialmente las agencias de cooperación internacional ya mencionadas), sin intervención alguna del gobierno.
Un paso siguiente consistió en la coordinación entre comedores del mismo distrito. Como señala una de las socias entrevistadas: "comprendimos la importancia de no estar aisladas, que había que conocerse, intercambiar experiencias". Hacia mediados de 1986 las primeras representantes distritales asistieron a un encuentro de comedores organizado por la Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS). Este evento es resaltado incluso en la introducción de los estatutos de la central, pues al parecer fue el primer momento en que pudieron compararse con sus homólogas de otros distritos, como Comas por ejemplo, que se presentaban "mejor organizadas". Este hecho motivó a las representantes proponer la creación de una central de comedores distrital. El 31 de octubre de 1986 se fundó la Central de Comedores Autónomos de San Juan de Lurigancho y con ello se inició la primera directiva distrital.

A partir de la crisis económica del gobierno aprista (1988), los comedores populares se multiplicaron a lo largo del distrito. El tamaño creciente de la organización dificultaba la eficiencia y rapidez de las coordinaciones, lo que determinó, en 1989, la formación de cuatro comités zonales, dividiéndose geográficamente el distrito en cuatro zonales (baja, media, arenal y alta). Posteriormente, se crearía una nueva zonal en Campoy.

A partir de ese año se nombraría dirigentas no sólo a nivel distrital, sino también zonal. En 1987, el gobierno de Alan García, a través del recientemente formado PAD (Programa de Asistencia Directa), promovió la creación de clubes de madres que tenían, entre una de sus principales funciones, la preparación de alimentos en sectores de extrema pobreza.
Bajo este marco legal se crearon un conjunto de organizaciones en los distritos urbano-populares de Lima metropolitana, con derecho al acceso al programa de asistencia laboral PAIT, y a la entrega de subsidios que solían
concretarse en ayuda económica directa. Desde ese año hasta la actualidad, los clubes de madres del distrito reciben un cheque mensual que actualmente fluctúa entre los 300 y 600 soles (dependiendo del número de raciones del comedor).
Las medidas del gobierno aprista, sin embargo, no consideraban a los "comedores autogestionarios", que no recibieron apoyo alguno del gobierno (salvo esporádicas "donaciones"). Por el contrario, CARITAS y algunas ONGs se convirtieron en las principales instituciones que respaldaban a los comedores populares. Cabe recordar el programa de centros de acopio que puso en marcha FOVIDA a nivel de Lima Metropolitana; éste consistía en establecer un sistema de venta directa de productos alimenticios desde los propios productores a las socias de los comedores (sin intermediarios) de tal manera que disminuían los precios.
Las primeras medidas económicas del gobierno de Fujimori dañaron aún más la economía de los pobres del país. Esto determinó el crecimiento y fortalecimiento de la organización de comedores populares, no sólo a nivel distrital. En el inicio de los noventa podemos detectar el nivel máximo alcanzado por la organización de comedores, por lo menos en la dimensión propositiva. Un promotor de ONG con experiencia en el distrito, considera la promulgación de la ley 25307 como un hito para comprender el desarrollo de esta organización. Por esta ley, aprobada el 15 de diciembre de 1991 y promulgada en febrero del año siguiente, el Estado se comprometió a considerar un rubro en el presupuesto nacional anual destinado a política social alimentaria, a través de los comedores populares. Este "logro", según el promotor, fue producto de una sólida etapa de preparación, "obviamente con asesoramiento (de funcionarios de ONGs), pero sobre todo con el protagonismo de las mujeres"; y de acuerdos y “lobbies” con congresistas ("generalmente de izquierda"). Sin embargo la ley no llegó a reglamentarse, lo que ha obligado a las representantes de la organización a realizar periódicamente el “trabajo de lobby con congresistas” en los meses que se discute el presupuesto nacional. Según nuestro entrevistado, esta continuidad de gestiones ha desgastado y rutinizado el papel de las dirigentas. En los últimos años ese porcentaje del presupuesto nacional es canalizado mediante el PRONAA.
La politización no sólo opone a los comedores y el Estado, sino también a ellos entre sí. De un lado existe una organización, la “Central de Comedores Populares Autogestionarios de San Juan de Lurigancho”, que cuenta con unos 315 comedores populares activos. Esto involucra a unas 10,000 socias activas, teniendo en cuenta un promedio de 30 socias por comedor. Según los estatutos de esta organización, cada comedor está en la obligación de elegir dos representantes (un titular y un suplente) que "participarán con voz y voto por cada comedor, llevando la decisión de su base". Este cargo se ocupa, teóricamente, por un año. No podemos confirmar el rigor del cumplimiento de esta norma. Por lo conversado con algunas dirigentas, varía mucho por cada comedor. Las representantes de cada comedor conforman una asamblea general zonal que se asume como "el órgano máximo a nivel de comité zonal". La asamblea general zonal está dirigida por una junta directiva zonal.
Los canales de comunicación entre dirigentes y bases se debilitan aún más al llegar a la representación distrital. La asamblea general central es la máxima autoridad de la organización. Está constituida por los representantes de todos los comedores del distrito y por las directivas zonales y la directiva central.
Cabe indicar que las asambleas generales se realizan, según los estatutos, cada tres meses de manera ordinaria. En lo que va del año se ha cumplido con este acuerdo, pero ha estado condicionado al proceso electoral de la junta
directiva central. No se puede decir lo mismo de otros años, en los cuales no existió regularidad en la realización de asambleas.
De otro lado, está la “Coordinadora Distrital de Clubes de Madres, Comedores Populares, Comedores Autogestionarios, Comedores Parroquiales y Comedores Infantiles de San Juan de Lurigancho", creada a partir de la intervención del PRONAA (1997). La “Central” ha sido la organización tradicional del distrito, que históricamente formó parte de un movimiento que buscaba principalmente asegurar que el gobierno central asignara recursos para el programa de comedores. La secretaria general de la “Central” fue hasta el año 2000 la señora Ysabel Valverde, quien ocupó el cargo en los últimos cuatro años. Ella desarrolló una gestión en estrecha relación con diversas ONGs, como INCAFAM o TACIF, por ejemplo, que desarrollan programas de apoyo a la generación de ingresos y de educación de líderes. El cargo ayudó a Valverde a convertirse en un personaje público con cierta presencia en el distrito, situación que le permitió postular como regidora por el distrito en las elecciones municipales de 1998 por Somos Perú, y posteriormente a ser pre-candidata a la lista parlamentaria de la misma agrupación este año. En ninguna de las dos empresas logró sus objetivos. La actual secretaria general es Consuelo Aristizábar.
La identificación de Valverde con Somos Perú mereció el cuestionamiento de un sector de dirigentas, que la acusaron de “politizar” la organización. Estos problemas se vieron agravados por la intervención del PRONAA desde 1997. Entonces se empezó a formar la "Coordinadora”, cuya primera presidenta distrital desde 1999 es Cirila Campos. Así, ahora la “Central” enfrenta una creciente desafiliación de comedores populares que pasan a depender directamente de una cadena de centros de acopio que coordinan directamente con los promotores del PRONAA. A pesar de que todos los comedores del distrito reciben alimentos del PRONAA (incluida la Central), pertenecer a la “Coordinadora” trae otros beneficios adicionales. La “Cordinadora” se formó con la intervención de ex-dirigentas de la Central, las que aprovecharon el cuestionamiento a la señora Valverde para formar una nueva organización, y fue producto de una estrategia política planificada a mediano plazo, que se vale de la debilidad y problemas de legitimidad de muchas de las dirigentas “tradicionales”.
Con el objetivo supuesto de mejorar la distribución de los recursos alimenticios, el PRONAA creó alrededor de 23 centros de acopio en todo el distrito, ubicados en los domicilios o en los locales de comedores dirigidos por socias "confiables" para los promotores de este organismo estatal. Para la selección de estas "personas confiables", valió la asesoría de ex-dirigentas de la Central. Además se contó con el apoyo de la organización distrital de clubes de madres, creadas en el gobierno aprista y que en la práctica se habían convertido en comedores populares, con la diferencia de que además de los alimentos distribuidos por el PRONAA recibían un subsidio en dinero. En esta agrupación de clubes de madres resalta el liderazgo de María Elías, actual regidora distrital por Vamos Vecino. En 1999, se reunieron las 23 responsables de los centros de acopio creados por el PRONAA, contando entre ellas miembros de los clubes de madres y comedores populares, y decidieron desconocer la existencia de la Central, aduciendo que "es una organización muerta", y que sus dirigentas simplemente "no representan a nadie". El discurso de las directivas de los centros de acopio, entre ellas Cirila Campos, identifica la renovación organizacional como una tarea decisiva para las organizaciones de base de Lima. Ellas asumen esa responsabilidad señalando que "a tiempos nuevos, nuevas organizaciones". De este modo se dio inicio a la Coordinadora distrital; en la actualidad, son aproximadamente 600 los comedores populares y clubes de madres que pertenecen exclusivamente a esta organización. Tanto promotores de ONGs como las dirigentas de la Central coinciden en señalar que la coordinadora se ha formado en parte debido a la frágil "tradición" de las integrantes de los comedores populares, y el insuficiente recambio dirigencial. Según algunos, la Coordinadora está formada básicamente "por socias nuevas que no conocen la historia de la organización, ni de las luchas".
Es interesante registrar que todos estos conflictos se dan a nivel de las cúpulas, de las dirigentas del distrito, no tanto a nivel de base. En la actualidad, en el distrito, son aproximadamente 1,000 los comedores populares. Todos ellos reciben los alimentos que distribuye el PRONAA sin distinción alguna. Miembros de ambas organizaciones señalaron que a pesar de rumores y supuestas amenazas, los alimentos llegan a todos los comedores. Todos los comedores, sin excepción, reciben la inspección de los promotores del PRONAA, que comprueban la preparación del alimento y el número de beneficiarios del programa. Además, todos los comedores tienen que coordinar la distribución de los alimentos con los 23 centros de acopio. La diferencia consiste en que 315 comedores están afiliados a la Central y reconocen como dirigenta a Consuelo Aristizábar; y las restantes tienen como dirigenta a Cirila Campos. Como se puede apreciar esta situación ha generado confusión en las socias de base, que tienen muchas dificultades para comprender las "diferencias".
A mi juicio, el problema aquí está en la pretensión de monopolizar la representación popular. Creo que el problema no está en la existencia de múltiples organizaciones, o que estén en disputa entre ellas. Habiendo orientaciones sociales o políticas diversas, no sólo no es sorprendente que así sea, sino que hasta es algo positivo. El problema está en que unos pretendan descalificar a los otros, que sus relaciones, en vez de estar basadas en principios de cooperación, lo estén en el principio de una competencia excluyente; el otro problema es, nuevamente, la débil institucionalización de las políticas sociales, lo que las hace fácilmente pasibles de utilización política. Se hace necesario “aislar” a las políticas sociales, hacerlas políticas de Estado y alejarlas lo más posible de la intervención de los gobiernos y administraciones municipales de turno.
Una de las diferencias que encontramos entre la “Central” y la “Coordinadora” está en los actores externos que las apoyan. En el caso de la Central, existen algunos programas que se han puesto en funcionamiento con las socias de estos comedores gracias a proyectos de ONGs. La Central cuenta por ejemplo con la administración de una botica que implementó Incafam; además, otras ONGs han puesto en marcha microempresas (talleres de confecciones, por ejemplo) con la participación de las socias. Finalmente, varias de ellas participan en una “Escuela de Líderes”, exclusivo para las integrantes de la Central. Según un promotir, desde 1995, aproximadamente, se dio un giro en la labor de las ONGs, en el que se tomó en cuenta el pedido de las dirigentas de la Central de implementar proyectos que ayuden a la generación de ingresos para las socias. De este modo, el espacio que había servido para el suministro básico de alimentos se convirtió también en la posibilidad de generar pequeños ingresos. Sin embargo, ha quedado demostrado por experiencias piloto que este tipo de proyectos funcionan mejor sin pasar necesariamente por la organización, es decir, teniendo como beneficiarios directos a miembros de comedores, pero que participen del programa de las ONGs a título personal.
En el caso de la Coordinadora distrital, es el propio Estado, a través del PRONAA, el que se encarga de generar fuentes de ingresos para las miembros de esta organización, también obedeciendo a una demanda de las bases. Según Cirila Campos, uno de los "motivos" para apoyar a Fujimori en la campaña de 1995 fue la promesa de "convertir los comedores populares en microempresas". Campos señala que el PRONAA presentó a sus afiliadas una lista de posibles microempresas de las que podrían formar parte. En esa relación figuraban talleres de confecciones, panaderías, lavanderías, crianza de aves de corral, etc. Se implementaron de manera piloto unas cuantas microempresas en San Juan de Lurigancho, pero fracasaron porque implicaba que todas las socias del comedor se convirtieran en "dueñas" de la empresa.
Esta experiencia resultó aleccionadora pues permitió reformular la propuesta, aunque saliéndose de los marcos de lo que se entiende estrictamente por política social. La nueva propuesta quedó dentro de lo que podríamos considerar políticas de apoyo a pequeñas empresas; consistió en requerir la asociación formal de un máximo de cuatro socias (miembros de comedores) y de un capital de garantía para la implementación de algún negocio. Aquellas socias que contaron con el capital requerido asumieron la propuesta y solicitaron a la banca privada un préstamo que tuvo como garante al propio PRONAA. De esta manera, un número importante de socias se convirtió en dueña de 12 panaderías y 30 talleres de confecciones, sólo en el distrito. Cirila Campos es una de ellas. No resulta casualidad alguna que las principales
dirigentas de la coordinadora en el distrito sean las dueñas de las panaderías y alguna de ellas regidora distrital por Vamos Vecino.
Las miembros de la Coordinadora distrital también han recibido el tipo de capacitaciones que tradicionalmente han dictado las ONGs. En este caso ha sido el PROMUDEH el encargado de capacitar a las miembros en temas como violencia familiar, derechos de la mujer, e inclusive liderazgo; además de las asesorías para la creación de microempresas. Este conjunto de información ha generado en las socias, o en todo caso en las dirigentas, un discurso que bien podríamos llamar "anti-ONG", que desprestigia el papel de éstas, por lo menos en el distrito, ya que presentan a los comedores de la Central como "altamente dependientas" de los organismos no-gubernamentales, que además serían centros de "oposición política al gobierno”. Una prueba de ello sería la filiación política de Valverde y otras dirigentas, consideradas para la coordinadora como "andradeístas". Evidentemente este tipo de discurso se expresa de manera similar para las dirigentas de la Central de Comedores que, obviamente, se consideran "autónomas", siendo las "dependientes" las que participan de la Coordinadora pues los beneficios de éstas estarían supeditados al apoyo incondicional en la campaña electoral de Perú 2000.
(Fuente: Participación popular en las políticas sociales. Cómo y cuándo es democrática y eficiente, y por qué puede también ser lo contrario autor Martín Tanaka, publicada por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) - Consorcio de Investigación Económico y Social (CIES))