13 septiembre 2008

El potencial económico y comercial de las mariposas en el Perú

El Perú es, sin lugar a dudas, el país con mayor cantidad de especies de mariposas en el mundo. Este dato es sustentado por el constante esfuerzo de biólogos peruanos y extranjeros, especialistas en este recurso, quienes clasifican año tras año nuevas especies. Hasta octubre del año 2003 se reportaron 3,880 especies y se estima que este número podría llegar a 4,451 (Lamas, 2003). Otros países que compiten en riqueza de mariposas son Colombia con 3,102 especies, Brasil con 3,268, Ecuador con 3,000, África Sub-ecuatorial con 3,600, Venezuela con 2,300 (Nield, 1996), y Costa Rica y Panamá con 1,500 especies (Lamas, 1999). Por su parte, Australia y Oceanía cuentan con 1,226 especies y, con mucho menor cantidad, figuran Norteamérica con 765 especies y Europa con alrededor de 570 (Constantino, 1994).
Estas cifras se refieren al grupo de mariposas diurnas, conocidas también por el nombre de Rhopalocera. Desde el punto de vista comercial, tienen mayor potencial las familias Nymphalidae, Papilionidae y Pieridae, seguidas de las Lycenidae, Riodinidae y Hesperidea.
Biología básica de las mariposas para su crianza
Para poder manejar mariposas en cualquiera de sus modalidades (crianza, ranching o colecta), se debe comprender su biología básica, lo cual es fundamental para desarrollar cualquier tecnología orientada al manejo sustentable de este recurso. Lo que se expone a continuación es una selección de información de reconocidos autores que resulta necesaria para iniciarse en el tema de la crianza o ranching de mariposas. Sin embargo, existe mucho más material al respecto, por lo que se recomienda seriamente a las personas interesadas buscar mayor información sobre el tema para poder avanzar en el desarrollo tecnológico de esta actividad.
Definición de las Mariposas
De la Maza (1987) señala que las mariposas están comprendidas dentro de la clase Insecta, orden Lepidoptera. El nombre de este orden tiene su origen en las voces griegas Lepis (escama) y Pteron (ala), y deriva precisamente de la particularidad que tienen las mariposas de tener las alas cubiertas de escamas. Científicamente se las conoce como lepidópteros.
Sbordoni y Forestiero (1988) indican que las mariposas y polillas son un grupo bastante homogéneo de insectos que forman el orden Lepidoptera. La estructura y pigmentos de las escamas que cubren las alas son responsables de la extraordinaria variedad de sus colores. El orden de insectos Lepidoptera es uno de los más grandes e importantes, pues se han registrado y descrito aproximadamente 165,000 especies.
Sbordoni y Forestiero (1988) dan las siguientes características que diferencian a los lepidópteros de otros grupos: poseen alas, tienen ciclo de vida completo, son terrestres y ocasionalmente acuáticos, son insectos de tamaño pequeño, mediano o grande, de 1 a 100 mm de largo, con una envergadura de alas que oscila entre 2 y 270 mm, con dos pares de alas membranosas cubiertas más o menos densamente con escamas, con un aparato bucal de succión o, raramente, un aparato bucal masticatorio en el adulto, la larva es cruciforme con aparato bucal típico para masticar.
Ciclo de vida y morfología general
El ciclo de vida de las mariposas consta de cuatro estados:
La morfología y el comportamiento de las mariposas en estos cuatro estados difieren de acuerdo a la especie.
El huevo
De Vries (1987) señala que el huevo es el óvulo fecundado de la mariposa hembra envuelto por una cubierta denominada chorion. Los huevos de mariposa tienen formas variadas y su superficie tiene diversos "grabados" que varían de acuerdo a la especie. Las formas pueden ser de cono truncado, alargadas, ovoides, esféricas, semiesféricas, etc.
Algunos poseen espinas como parte de su sistema de defensa. Todos los huevos tienen en la parte superior un orificio denominado microphilo, que es por donde entra el esperma del macho para su fecundación.
Usualmente las hembras depositan sus huevos en hojas u otras partes de la planta, uniéndolos a la superficie por medio de una sustancia que segregan en el momento de la oviposición. El chorion del huevo es generalmente la primera comida de la oruga recién nacida.
De la Maza (1987) sostiene que las hembras depositan sus huevecillos en las plantas o árboles que alimentan a la oruga, fijándolos en las hojas con una sustancia pegajosa que cubre la corteza de los mismos. La ovoposición puede ser de un huevo en cada hoja o de un grupo en una hoja. Los huevecillos tienen diversas formas y colores, según la especie, y su tamaño es variable, sin que en las diurnas llegue a exceder 1 mm de diámetro, aproximadamente.
Sbordoni y Forestiero (1988) señalan que el ciclo de las mariposas comienza con el huevo, el cual suele ser depositado inmediatamente después de ser fertilizado. El embrión generalmente se desarrolla en un período de unos cuantos días. Sin embargo, en muchas especies hay un tiempo de diapausa, durante el cual el crecimiento se detiene y el huevo se mantiene en estado latente. Esta adaptación se genera para poder soportar condiciones climáticas extremas como inviernos crudos en regiones templadas o sequías en zonas tropicales.
La larva u oruga
De Vries (1987) sostiene que la larva de mariposa es, en términos funcionales, una boca con una poderosa mandíbula dentro de una cápsula cefálica adherida a un cuerpo largo de tejido suave, el cual alberga un tracto digestivo. Este organismo está diseñado para comer, digerir comida y crecer. La mayoría de larvas de mariposa tiene 13 segmentos y una cabeza esclerotizada con un grupo de ojos simples llamados ocelos. Cerca de las basas de las mandíbulas existen unas antenas cortas importantes para que la larva identifique la comida. Atrás y al costado de las mandíbulas están los órganos que generan la seda, éstos son usados por la larva para adherirse al sustrato mientras camina o para escapar de predadores. También se utilizan para crear el "botón de seda" en el momento de la formación de la pupa.
De la Maza (1987) indica que las larvas poseen pares de patas. Las de los segmentos primero a tercero se llaman torácicas, las del sexto al noveno reciben el nombre de propatas o patas falsas y las ubicadas en el decimotercero o último lugar son conocidas como anales. Las orugas tienen varias etapas periódicas de crecimiento llamadas estadios larvarios que, en general, son cinco aunque cambian según las familias.
Sbordoni y Forestiero (1988) señalan que la oruga no puede crecer de manera continua debido a la quitina (polisacárido con contenido de nitrógeno) y esclerotina (proteína más dura y oscura que la anterior) que contiene el integumento, haciéndolo rígido e inflexible. La oruga crece pasando por una serie de estados críticos conocidos como muda, durante los cuales la cutícula y las invaginaciones del integumento, así como la tráquea y las partes inicial y terminal de las entrañas, son reemplazadas. La muda ocurre periódicamente y se produce cuando la oruga está muy grande para su integumento. La cobertura vieja liberada se llama exuvia (exuvium).
Los intervalos entre mudas se conocen como estadios, y en las mariposas y polillas el número de estadíos larvales normalmente varía entre tres y cinco.
De Vries (1987) indica que durante el último estadio la oruga deja de comer y comienza a movilizarse para buscar un lugar donde realizar la pupa. Esta etapa se denomina estado de prepupa.
La pupa o crisálida
De Vries (1987) señala que cuando la prepupa se establece para su última muda, el resultado es el estado relativamente inmóvil denominado pupa o más conocido como crisálida. Dentro de la cáscara de la pupa los tejidos de la larva son quebrados por medios bioquímicos para ser reconstruidos en una mariposa adulta. Este proceso se conoce como metamorfosis.
De la Maza (1987) sostiene que una vez terminado el crecimiento de la oruga, ésta deja de comer para convertirse en crisálida y busca un sitio donde llevar a cabo el proceso. A veces es en un lugar alejado de donde ha vivido hasta ese momento, procediendo a encerrarse en el capullo en unos casos y, en otros, a enterrarse bajo el humus, como los esfíngidos y algunas attacidas. En ocasiones, simplemente se cuelga de las ramas delgadas de las plantas o de sus hojas. Este último caso ofrece menos protección, ya que el cuerpo está expuesto directamente durante el tiempo que completa su desarrollo y antes de emerger de la envoltura ninfal.
Sbordoni y Forestiero (1988) indican que después del crecimiento total, la larva madura cesa de alimentarse y busca un lugar apropiado para transformarse en pupa. Generalmente, se esconde debajo de una roca o en la corteza, en el suelo o enrollada en una hoja de su planta alimenticia, la cual asegura con seda. La larva también puede usar la seda para construir un soporte apropiado o cojín al cual se adhiere con la cabeza hacia abajo. Puede también tejer bandas de seda alrededor del tórax para amarrarse y tener sujeción vertical; finalmente, puede también construir varias formas de cocón. Una vez que alcance la posición apropiada, la oruga muda por última vez. La vieja cutícula se abre y se dobla hacia atrás.
En las Nymphalidae y otras mariposas que hacen pupa con la cabeza hacia abajo, la crisálida formada recientemente tiene que realizar una delicada maniobra para librarse de la exuvia y suspenderse de nuevo del cojín de seda sin caerse. Si la oruga se sostenía con sus garfios, la crisálida tendrá que hacerlo con su cremaster, una proyección al final del abdomen que contiene espinas o cerdas dobladas a modo de gancho.
Durante la nymphosis se completa el estado relativamente inmóvil, tiempo en el cual el insecto no se alimenta y se produce la transformación y reemplazo de los órganos de la larva; sin embargo, el proceso de histolisis e histogénesis que causa este cambio comienza en diferentes etapas durante el desarrollo larval.
Las pupas de las mariposas de la selva peruana que se comercializan tienen un período que dura de 8 a 15 días. Este dato es muy importante ya que son un producto exportable. La mayoría forma en el período pupal una cápsula hecha de una sustancia dura llamada quitina, la cual se endurece una vez formada.
El adulto
De Vries (1987) indica que cuando el insecto llega a la madurez, se le considera un adulto capaz de volar, copular y reproducirse. Toda mariposa en este estado está compuesta de tres partes principales: la cabeza, el tórax y el abdomen. Las mariposas adulto que se crían en la Amazonía peruana tienen un tiempo de vida que va desde un par de semanas hasta 6 meses aproximadamente.
a. La cabeza
La principal característica de la cabeza es la presencia de los ojos compuestos, que están conformados de numerosas facetas denominadas omatidios; estos ojos son incapaces de hacer foco, pero son muy sensibles al movimiento, la luz y ciertos colores. En la parte dorsal de la cabeza, entre los ojos, se encuentran las antenas, que terminan con una forma gruesa que varía en tamaño y forma, dependiendo de la especie o grupo. Las antenas son el órgano sensorial a través del cual encuentran comida, pareja y que además les permite el balance en el vuelo. Son muy sensibles a sustancias químicas volátiles. Los receptores químicos se encuentran en la punta engrosada de la antena.
De Vries (1987) también señala que en la parte baja de la cabeza se alojan unas estructuras denominadas palpos, cuya función todavía no está bien establecida. En las mari posas que comen frutas, los palpos funcionan a modo de limpiaparabrisas sobre sus ojos.
Entre los palpos se encuentra la probosis, un tubo hueco compuesto de dos mitades conectadas. Es el órgano de alimentación de la mariposa, que se enrolla cuando no está siendo usado y que puede extenderse para insertarse en las flores. Algunos son lo suficientemente fuertes como para penetrar en las frutas. Debido a esta boca modificada, que tiene la forma de una cañita de gaseosa, la mariposa sólo puede alimentarse de líquidos, incluyendo néctar de flores, vegetales podridos, jugos de frutas en descomposición, carroña, excremento, orina, agua y polen digerido.
b. El tórax
De Vries (1987) señala que detrás de la cabeza se encuentra una región compuesta de tres segmentos fusionados que cargan las alas y las patas, y contienen los músculos de locomoción y otros órganos internos. Esta sección se denomina tórax y es la parte más fuerte. Como todos los insectos, las mariposas tienen seis patas (un par por cada segmento toráxico).
Adheridas al tórax se encuentran las alas. Las mariposas tienen cuatro alas, un par anteriores y otro par posteriores. Las alas están usualmente cubiertas de escamas, que les confieren los patrones y colores característicos. Las alas son además membranosas, y están sostenidas por un sistema de venas que nacen en la base de las alas y se dirigen al margen distal.
La disposición de las venas ha sido muy usada para clasificar mariposas, especialmente la venación asociada con las celdas de las alas anteriores y posteriores.
c. El abdomen
Contiene los tractos digestivos y reproductivos y termina en los órganos reproductivos denominados genitalia. Se compone de diez segmentos, siete u ocho forman la porción más larga y los últimos dos o tres la genitalia. Exceptuando las partes donde están los genitales, el abdomen es capaz de estirarse cuando las entrañas están llenas de comida líquida. Esta distensión puede ser considerable en especies que se alimentan de frutas en descomposición (como Charaxinae, Brassolinae y Morphinae).
Características sexuales secundarias
Las características sexuales secundarias de las mariposas son importantes para la crianza, ya que permiten distinguir a los machos de las hembras. En muchos casos de mariposas que se comercializan se pueden diferenciar por simple observación, ya que los patrones de coloración son desiguales entre los individuos de una misma especie; esta característica se denomina "dimorfismo sexual". En otros casos, se pueden observar las características sexuales secundarias de los machos por la forma de las escamas androconiales u órganos de olor.
De Vries (1987) determina los siguientes órganos androconiales:
a. Parches androconiales. Se encuentran en la familia Pieridae y subfamilias Heliconiinae, Morphinae, Brassolinae y Satyrinae, así como en varias Nymphalinae. Estos parches usualmente se localizan en las alas anteriores, concretamente cerca de la celda del ala anterior, y se diferencian de las escamas circundantes por ser más oscuras y tener una apariencia melosa.
b. Mechones androconiales. Se encuentran en las alas posteriores de las subfamilias Charaxinae, Satyrinae, Morphinae y Brassolinae y pueden estar erectos durante el cortejo. Probablemente son usados en combinación con los parches androconiales en alas anteriores y posteriores.
c. Pliegues androconiales. Presentes en la familia Papilionidae (Parides) a lo largo del margen interno del ala posterior. Las largas escamas androconiales que se encuentran en el pliegue son generalmente blancas y están expuestas cuando se abre el ala posterior.
d. Pelos de pincel. Órganos de olor abdominales que se encuentran más desarrollados en la subfamilia Danainae o largas escamas androconiales que se encuentran entre las alas de las machos de los Ithomiinae. Estos órganos tienen frecuentemente un olor que varía de dulce a muy rancio y es detectado por la nariz humana. Los pelos de pincel abdominales también se encuentran en las subfamilias Morphinae y Satyrinae, los cuales huelen a vainilla.
e. Masas olorosas o "Stink Clubs". Un par de glándulas que se encuentran en las aberturas de la genitalia de las hembras del género Heliconius y sus parientes, así como en algunos Parides y Battus. Se muestran cuando la mariposa viva es agarrada con la mano.
Características anatómicas generales
A continuación se presentan los sistemas principales de los insectos, indicando cuáles son las características únicas de los lepidópteros.
Sistema nervioso
Sbordoni y Forestiero (1988) indican que el sistema nervioso está compuesto por un cerebro y un ganglio sub-esofágico enlazado por un conector circumesofagial corto. Los lóbulos ópticos están altamente desarrollados, particularmente en las mariposas. La cadena ventral de los ganglios está integrada por dos o tres ganglios toráxicos y cuatro abdominales. El sistema nervioso simpático está bien desarrollado. En muchas familias existe una estructura sensorial conocida como chaetosema, característica de los lepidópteros cuya función es desconocida. Consiste en dos papilas con numerosos pelos y se encuentra detrás de las antenas, cerca de los ojos y en conexión con los nervios del cerebro.
Sistema digestivo
Sbordoni y Forestiero (1988) señalan que el sistema digestivo se caracteriza por el extenso desarrollo de la faringe, la cual funciona como bomba de succión debido a sus poderosos músculos dilatados. La faringe está seguida por un delgado esófago con un divertículo llamado buche, que varía considerablemente de forma y desarrollo. Además de acumular aire, el buche puede ser llenado nuevamente y actuar como órgano aerostático; además, parece que ayuda al adulto a salir de la pupa. La parte media del sistema digestivo o mesenteron carece de divertículos.
Sistema circulatorio
Sbordoni y Forestiero (1988) indican que los vasos dorsales o corazón, corren en toda su extensión en el abdomen y se extienden hacia adelante como la aorta. La sangre de las mariposas es la hemolinfa y no contiene hemoglobina.
Sistema respiratorio
El sistema respiratorio está compuesto por un sistema traqueal que se comunica con el exterior mediante dos espiráculos traqueales en el tórax y seis a ocho en el abdomen.
Sistema excretor
Consiste en seis tubos de Malpigi; tres en cada lado, los cuales se unen en un conducto que se abre en el proctodeum.
Sistema secretor
Sbordoni y Forestiero (1988) indican que el sistema secretor consta de glándulas salivales bien desarrolladas, accesorias del sistema genital y del tegumento, las cuales son odoríferas y se sitúan en las alas, patas y abdomen de los machos y en los segmentos abdominales de las hembras. Las principales glándulas endocrinas son la retrocerebral corpora cardiaca y la corpora allana, así como la prototoráxica en la oruga.
Sistema reproductor
Cada ovario en las hembras está compuesto de cuatro ovariolos (con sus respectivas células nutricias), de los cuales salen oviductos que finalmente se fusionan en uno solo. La espermateca, que guarda el esperma del macho hasta la fertilización, también tiene conexión con el oviducto.
El macho posee un par de testes que pueden estar separados o fusionados, y que consisten generalmente en cuatro folículos, dos vasos diferentes con su glándula accesoria, y un conducto eyaculatorio que termina en el Phalo (pene). Durante la copulación, el macho transfiere el espermatóforo, que consiste en un paquete de esperma de forma variable, a la bolsa copulatoria de la hembra. Subsecuentemente, los espermatozoos, que han sido liberados del espermatóforo ya sea por su abertura o después de haber sido rota la bolsa copulatoria, se dirigen a la espermateca, donde permanecen hasta la fertilización. Los huevos son fertilizados en el momento de la oviposición.
Comportamiento
Comprender los diversos aspectos del comportamiento de las mariposas es muy importante para lograr un manejo adecuado de las especies que se comercializan. Si no se entiende esto se pueden cometer errores en el manejo que pueden llevar, finalmente, a la baja de la productividad y hasta al total fracaso de la actividad.
Se han seleccionado los aspectos más relevantes del comportamiento de las mariposas para efectos de su crianza, para así poder tomar las medidas necesarias y contrarrestar cualquier problema que se detecte.
Instinto y aprendizaje
Andrews & Rutilo (1987) señalan que los insectos (mariposas, en este caso) responden de una forma estereotípica a una diversidad de estímulos visuales, físicos y químicos. En el caso de estímulos químicos últimos se tiene una serie de sustancias que modifican el comportamiento. Dentro de las sustancias que producen una reacción fisiológica o etológica en un organismo se encuentran las siguientes:
- Hormonas. Sustancias producidas por glándulas endocrinas en el mismo organismo.
- Semioquímicos. Sustancias producidas de diversas maneras por un organismo, pero que actúan sobre otros. Dentro de éstas se encuentran las siguientes:
a. Feromonas, que sirven como medio de comunicación entre individuos de la misma especie. En el caso de las mariposas, las hembras atraen a los machos mediante feromonas para la reproducción sexual.
b. Aleloquímicos, que sirven como medio de comunicación entre individuos de distintas especies. Entre ellos se encuentran:
b.1. Alomonas. Su acción beneficia a la especie emisora.
b.2. Kairomona. Su acción beneficia a la especie receptora.
b.3. Sinomona. Su acción beneficia a ambas especies.
Sbordoni y Forestiero (1988) sostienen que para un observador superficial no existe nada más casual y aleatorio que el delicado vuelo de la mariposa descendiendo sobre una flor. Sin embargo, en la realidad existen muy pocos fenómenos que no están rigurosamente controlados en secuencia y tipo; no escapan a esta afirmación actividades tales como el vuelo de una mariposa adulto, su descanso para comer o calentarse, o su búsqueda de pareja.
El comportamiento, o secuencia de acciones, está estrictamente determinado por el estímulo ambiental , es decir, por factores físicos o químicos como la temperatura o humedad; o como resultado de otros organismos (plantas, predadores, etc.) o de las mismas o diferentes especies de mariposas.
En general, los animales adaptan su comportamiento al medio ambiente a través del instinto o del aprendizaje. En el primer caso, el sistema nervioso del animal responde de manera innata y esto es parte de su herencia; en el caso del aprendizaje, el animal tiene la habilidad de modificar su comportamiento como resultado de la experiencia ganada durante su crecimiento.
El instinto y el aprendizaje trabajan juntos en la adaptación del comportamiento, sin embargo y a diferencia de los vertebrados, en los insectos el instinto controla mucho más al comportamiento.
Este hecho señalado por Sbordoni y Forestiero (1988) es muy importante para la crianza. Las mariposas no aprenden o lo hacen muy poco, y casi no tienen memoria de lo captado. Esto que parece tan obvio para muchos entomólogos no lo es para otros profesionales y puede traer una serie de problemas en la crianza y manejo de las especies de mariposas en general.
Regulación de la temperatura del cuerpo en el vuelo
Las mariposas, como todos los insectos, son animales poikilothermous o de sangre fría, pues no pueden controlar la temperatura de su cuerpo. Por ello, cuando se observa una mariposa "descansando" con las alas abiertas al sol, lo que realmente está haciendo es calentar sus músculos toráxicos para poder volar. Al igual que los reptiles, los insectos almacenan la energía del sol, calentando sus alas para que la hemolinfa que se encuentra en sus venas se caliente y circule por todos los vasos del cuerpo. La eficiencia de la absorción del calor depende de su coloración, tamaño y, sobre todo, comportamiento, el mismo que varía de acuerdo a la temperatura ambiental. Este factor tiene menor importancia en las regiones templadas, ya que sólo actúa entre primavera y otoño, y se va haciendo menos importante a medida que aumenta la latitud o la altura.
Las mariposas pueden exponer sus alas para calentarse de dos maneras; una es abriéndolas y exponiéndolas por la parte dorsal (arriba) en dirección del sol, y la otra es cerrándolas e inclinándose hacia uno de los lados, exponiendo así la parte ventral (abajo). Muchas mariposas tienen una temperatura muscular crítica para el vuelo de entre 25°C y 26°C, un hecho que ha sido probado insertándose micrómetros electrónicos en el tórax de estos animales. Cuando su temperatura se encuentra por debajo de esos niveles, estos insectos buscan refugio y se perchan.
En la Amazonía, las mariposas están en actividad durante todo el día; sin embargo, según la experiencia del autor, las horas de mayor actividad son entre las 8:00 a.m.y 11:30 a.m.y entre las 3:30 p.m. y el crepúsculo en días soleados. Si el día es soleado, las mariposas se refugian por el exceso de calor durante el mediodía bajo la sombra o cierran sus alas y las colocan de forma paralela a los rayos solares para exponerlas menos.
La subfamilia Brassolinae y algunas especies de Morphinae tienen un comportamiento crepuscular, es decir, su mayor actividad de vuelo se da en las primeras horas de sol y en el crepúsculo.
Es importante tomar en cuenta que el vuelo es más activo durante las actividades nupciales y la copulación, así como cuando se ponen huevos, se alimentan, etc. Esto quiere decir que la temperatura en las jaulas de vuelo será un factor determinante para la productividad de huevos de las mariposas reproductoras.
Comportamiento durante la alimentación
Tal como se indicó anteriormente, De Vries (1987) señala que debido a la boca modificada, la mariposa sólo puede alimentarse de líquidos, los cuales incluyen néctares de flores, vegetales podridos, jugos de frutas en descomposición, carroña, excremento, orina, agua y polen digerido.
Según la experiencia del autor, la mayor parte de mariposas adulto que se cría en la Amazonía se alimenta de flores o de jugo de fruta en descomposición, y son pocos los casos en que se ha observado ambos tipos de alimentación en la misma especie.
Sbordoni y Forestiero (1988) indican que existen determinantes físicos y de comportamiento que regulan la visita de las mariposas a las flores para tomar su néctar. Este néctar constituye una fuente de energía capaz de mantener la capacidad de vuelo en la mariposa adulto. El largo de la probosis varía usualmente en función del tamaño del cuerpo.
Resulta evidente que una mariposa no puede alimentarse del néctar de flores cuya corola tubular es más larga que su probosis, y es de suponer que las mariposas grandes visitarán más las flores de mayor tamaño; sin embargo, también visitan flores pequeñas cuando varias de ellas se encuentran en un sólo sitio, pues esto hace más eficiente la alimentación.
La posición de la flor también es importante, ya que la mayoría de mariposas visitará aquellas flores que se encuentren de costado y hacia arriba y no las que estén boca abajo mirando al suelo.
Se ha observado algunos casos, como el de la Papilionidae, que se alimenta de flores largas accediendo a su néctar por la base; esto se da con ciertas flores del género Hibiscus.
Comportamiento gregario
Sbordoni y Forestiero (1988) señalan que algunas formas primitivas de comportamiento social están presentes en las orugas gregarias. Se trata de un comportamiento relativamente común, que implica estrategias para limitar la depredación. Muchos adultos de mariposas y polillas tienden a ser solitarios, pero en ciertas ocasiones tienen un comportamiento gregario de tres tipos: juntarse para realizar migraciones, hacer grupos de individuos para chupar de los bancos de arena y lodo, y finalmente juntarse para dormir.
En la Amazonía peruana es fácil observar en los caminos y bancos de arena o playas de ríos cientos de mariposas congregadas para chupar agua con sales. Este comportamiento es casi exclusivo de los machos, que lo hacen para alcanzar su madurez sexual. Esto permite que cualquiera que desee colectar estas especies pueda hacerlo con gran facilidad. Las familias que más se asocian con este comportamiento son las Pieridae y Papilionidae, y en menor proporción la familia Nymphalidae.
Se han observado algunos grupos de mariposas que se protegen de sus predadores gracias a su sabor desagradable, tales como los Papilionidos, Danaines, Ithomiines, Heliconiines y Acreines, en lugares de descanso visibles, con patrones muy estables y regresando todas las tardes al mismo lugar a "dormir". Los sitios donde se reúnen pueden ser ramas o lianas y siempre llegan los mismos individuos.
Territorio
Sbordoni y Forestiero (1988) manifiestan que el comportamiento territorial está vinculado con la defensa de un individuo o grupo de animales de un área determinada; en este caso, el invasor es generalmente un miembro del mismo sexo y especie. El comportamiento territorial ha sido extensamente estudiado en aves y mamíferos. En el caso de las mariposas la territorialidad está relacionada a la estrategia utilizada para encontrar pareja.
El factor de la territorialidad de las mariposas es importante, ya que es uno de los parámetros a evaluar al decidir la cantidad de reproductores que van a colocarse dentro de las jaulas de vuelo. Es de esperar que a mayor número de machos y hembras en una jaula de vuelo se producirá mayor número de huevos. El problema surge cuando el estrés, causado por el comportamiento territorial, hace que la producción no aumente a pesar de haberse incrementado la densidad de individuos reproductores.
Comportamiento sexual y cortejo
Según Sbordoni y Forestiero (1988), para encontrar pareja con fines reproductivos y persuadir al compañero, la mariposa y la polilla tienen que superar una serie de dificultades. Primero debe haber una señal sexual, la cual debe ser lo suficientemente fuerte para ser percibida a grandes distancias. La comunicación tiene que darse mediante un estímulo y una respuesta que sólo incluya a los miembros de la misma especie. Finalmente, el individuo debe atraer a su pareja realizando un espectáculo que lo pone en riesgo frente a los predadores.
El comportamiento sexual diferencia a las mariposas de las polillas. En el caso de estas últimas, las hembras atraen a los machos desde grandes distancias utilizando feromonas que producen un estímulo olfativo en ellos. Por su parte, las mariposas macho son quienes patrullan y buscan activamente a las hembras y el efecto olfativo es secundario. En muchos casos, los machos atraen a las hembras liberando feromonas a través de escamas modificadas en forma de cerdas o pinceles que se muestran como caracteres sexuales secundarios. Las feromonas se liberan sobre las antenas de la hembra para hacerla receptiva a la cópula.

Fuente: GUÍA PARA EL MANEJO SUSTENTABLE DE LAS MARIPOSAS DEL PERÚ. Elaboración de contenidos: Augusto José Mulanovich Diez Canseco. Publicación Auspiciada: Comisión para la Promoción de Exportaciones - PROMPEX, Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana – IIAP, Programa de Desarrollo Rural Sostenible - GTZ Cooperación Técnica Alemana. Primera edición: Marzo, 2007. Coordinación: Programa Nacional de Promoción del Biocomercio.

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