27 agosto 2007

Las aves del desierto de Ica

De todos los seres vivos que habitan el planeta, las aves son los que despiertan mayor interés y simpatía. Sin lugar a dudas, han sido fuente de inspiración durante la historia de la humanidad: fueron adoradas como dioses —el halcón en Egipto, el quetzal entre los Mayas; los reyes las incorporaron a sus escudos como símbolos de poder y de fuerza; la diosa de la sabiduría Minerva tomó su apariencia; salvaron al pueblo de Israel en el desierto tal como lo describe el Antiguo Testamento; las carabelas de Colón siguieron su rumbo en medio del océano hasta encontrar el nuevo mundo; y sirvieron como referencia a los exploradores de los polos en medio de las nieves y el hielo. Así, las aves han sido —y continúan siendo— inspiración de gobernantes, aventureros, grandes músicos, pintores y poetas.
Pero no es necesario ir tan lejos. Las aves han tenido desde hace miles de años una fuerte influencia en la cultura peruana, ya que forman, junto a serpientes y felinos, el trío básico de la religiosidad andina. Miles de representaciones en todo tipo de material, desde cerámicos hasta en la arena, nos hablan de la fascinación andina por las aves. Numerosas culturas peruanas de la costa, sierra y selva han representado su avifauna. Recordemos las líneas de Nazca con picaflores y aves fragata, los cóndores de los Chavín, los pelícanos de Chan Chan de la cultura Chimú, entre otros numerosos ejemplos.
Incluso, en el Imperio Inca, la “chinalinda” (Phalcoboenus megalopterus) ocupaba un alto nivel de culto como el ave Inti, que representaba al Inca.
Aunque no son los únicos seres vivos que pueden volar, hoy en día biólogos, naturalistas y toda una pléyade de amantes de las aves les consagran su atención. Dicen que el interés por las aves de una persona, una institución o
un país mide su rango cultural, tanto como el interés por las artes, las ciencias o los derechos humanos.
Las aves se pueden ver fácilmente en la naturaleza, en los terrenos de cultivo, en los parques, en el jardín de nuestras casas. Sus colores, movimientos y comportamiento despiertan interés y curiosidad. La Ornitología es la rama fecunda de la Biología que se dedica al estudio de las aves. La definición clásica de las aves es que son animales vertebrados que se reproducen por huevos, cuyos miembros anteriores están transformados en alas y permiten el desplazamiento en forma de vuelo, con cuerpos cubiertos de plumas y mandíbulas sin dientes protegidas por un pico córneo. Esta definición se torna aún más romántica si tenemos en cuenta que las aves son consideradas descendientes de los dinosaurios.
Las aves son animales altamente evolucionados.
Su principal adaptación es la conquista del espacio aéreo. Todas sus características anatómicas, fisiológicas y etológicas están estrechamente ligadas a la capacidad de volar, lo que les ha permitido adaptarse a los más diversos ambientes naturales en el mundo. Tienen excepcionales facultades de movimiento —rápidas y económicas en el aspecto energético, una homotermia (temperatura corporal uniforme) bien regulada que las pone en gran medida al abrigo de los factores climáticos, y una impresionante variedad de regímenes alimenticios. Los órganos de los sentidos y las características de reproducción están bien adaptados a su forma de vida y contribuyen a explicar su éxito en colonizar los más diversos ambientes. Estas adaptaciones favorecen su versatilidad, ya que son seres capaces de explotar recursos inaccesibles a otros.
Como resultado de estos atributos, casi todos los hábitats han sido colonizados por comunidades de aves con caracteres ecológicos bien definidos y precisos: se les encuentra desde los polos hasta el ecuador, desde las altas montañas hasta los mares, desde los páramos hasta las vertientes andinas, desde las selvas amazónicas hasta los áridos desiertos, y desde las altas cumbres hasta los valles profundos.
Uno de los más significativos atributos de las aves es su valor estético, la belleza de sus formas, plumaje y canto. El canto es una de las características más espectaculares de las aves. Es una bella, fascinante, cautivadora e inimitable forma de expresión sonora. Durante la época del cortejo, su canto adquiere tonalidades de mayor intensidad melódica y se prolonga por todo el periodo de incubación, con más frecuencia en las primeras horas del amanecer y en las últimas del atardecer.
El canto generalmente es una característica de los machos, utilizado como un medio para llamar la atención de las hembras en las etapas previas al apareamiento. En la época de celo, los machos hacen un singular despliegue de plumas y danzan combinando las señales visuales y sonoras para atraer más a las hembras.
En general, los machos poseen un plumaje más vistoso que las hembras. A veces el canto es acompañado con un batir de alas. Los tonos del canto de las aves no están relacionados con su tamaño. Algunas especies de gran tamaño emiten sonidos débiles mientras que otras pequeñas emiten sonidos fuertes o agudos. Las aves son los únicos seres vivientes que tienen plumas. Las plumas constituyen una de las maravillas de la naturaleza: son ligeras, flexibles y a la vez fuertes. El número total de plumas de un ave depende del tamaño de su cuerpo. Un pequeño colibrí tiene cerca de mil plumas mientras que un cisne tiene cerca de veinte mil.
La época de reproducción de las aves suele coincidir con la estación de mayores recursos y comprende la selección de la pareja, la construcción del nido, la postura de los huevos, el periodo de incubación, el nacimiento de los polluelos, su cuidado y alimentación.
Los nidos son elaborados con ramitas, hojas, musgos y por lo general están ubicados en las partes altas de la copa de los árboles.
Las aves, como todos los seres vivientes, no se encuentran ni se reproducen en cualquier lugar. Su presencia en uno u otro ecosistema responde a un largo proceso de adaptación al ambiente durante cientos de miles de años y muchas, muchas generaciones.
En todo el mundo existen cerca de 10,000 especies de aves. De este gran total, en el Perú, así como en Colombia, viven más de 1800, lo que nos convierte en los dos países con mayor número de especies de aves en el mundo.
Además, en el Perú vive la mitad de especies de aves del continente americano. Dicho de otro modo: casi el 20% del total de especies de aves del planeta viven en el Perú.
El total de 1800 especies de aves registradas para el Perú, pertenecen a 24 órdenes y 89 familias, aunque la mayoría de ornitólogos reconocen que los registros son incompletos y todavía faltan muchas especies por descubrir
en nuestro país. Las aves conforman dos grandes grupos: las residentes, que constituyen el 92.5%; y las migratorias, que alcazan un 7.5%. Las especies residentes son aquellas que viven siempre en nuestro país.
Es decir, cumplen sus funciones vitales en el Perú: nacen, crecen, se reproducen y mueren.
Las especies migratorias son aquellas que provienen de otras latitudes y pasan una parte de su vida en nuestro país para luego retornar a sus tierras de origen, donde se reproducirán.
Estas aves provienen de la Región Neártica (Estados Unidos y Canadá) y la Región Austral (Chile y Argentina). Existe también en nuestro país un importante grupo de aves que presentan migraciones altitudinales.
Para nuestro país se han registrado 135 especies migratorias.
De las 1800 especies de aves que habitan en el Perú, podemos encontrar a 93 de ellas en los Fundos Santa Rita y la Catalina. Es decir, el 5.2 % del total de especies de nuestro país habitan en estos dos fundos, donde se producen volúmenes importantes de espárragos y uvas para la exportación.
LAS AVES Y LOS AGROECOSISTEMAS
Entre las aves establecidas en los ambientes de cultivo, el hombre se ha acostumbrado a distinguir tres categorías: las útiles, las perjudiciales y las neutras. Estos calificativos están evidentemente concebidos en función de los intereses del hombre; y el criterio de distinción, sobre el cual se ha insistido, es sólo parcialmente válido. Ninguna ave es absolutamente perjudicial. Es más, muchas de ellas proveen al hombre de numerosos beneficios.
En general, en los terrenos agrícolas, la multiplicación de las plantas cultivadas pone a disposición de las especies una enorme cantidad de productos alimenticios, razón por la cual los animales se aprovechan de ello y su número crece paralelamente según las leyes biológicas. Esto sucede con muchos insectos que se convierten en plagas para los cultivos y es allí donde las aves insectívoras juegan un rol clave al contribuir con el control de sus poblaciones. Por el contrario, el uso incontrolado de plaguicidas tiene como consecuencia la reducción drástica del número de aves —tanto perjudiciales como beneficiosas— ya que debilita el cascarón de sus huevos.
Por otro lado, la presencia de las aves está ligada al parecido del ambiente agrícola con su hábitat natural. Los campos de cultivos representan, sin lugar a dudas, un ambiente artificial que se extiende sobre enormes superficies sin verse interrumpidos por ambientes diferentes, como bosques, praderas, montes ribereños o cercos de vegetación nativa. En estos casos, la diversidad de aves es reducida, ya que son muy pocas las que logran adaptarse a estos ambientes, sobre todo si se trata de monocultivos.
El hombre ha transformado una serie de hábitats con el fin de aumentar su productividad. Con ello ha efectuado grandes cambios, que han alterado el equilibrio ecológico y ha generado comunidades artificiales a menudo muy diferentes de las comunidades naturales. Por ejemplo, en cultivos de cereales, estas transformaciones han favorecido a algunas aves como las granívoras, propias de los hábitats abiertos. En este caso, la cantidad de semillas y granos puestos a disposición de los consumidores ha provocado su proliferación ya que el alimento no es un factor limitante.
Según una ley ecológica general, la simplificación de los ecosistemas
es más peligrosa mientras más intensa sea. Si el ambiente ha sido transformado tan profundamente que casi no existen defensas naturales, el hombre sólo puede luchar contra los insectos devastadores por medios artificiales, especialmente con plaguicidas sintéticos, que en estos lugares se emplean al máximo. En consecuencia, las aves ven reducidas más aún sus poblaciones, produciéndose un círculo vicioso y nefasto, tanto para la naturaleza como para el hombre.
Sin embargo, otro es el caso de los agroecosistemas en donde la variedad de hábitats permite que se conserve una buena diversidad de aves, que incluye una alta proporción de insectívoros, además de frugívoros, granívoros, entre otros. En estos ambientes las aves tienen una función importante en la lucha contra los insectos devastadores.
Actualmente, la medición de la diversidad de aves es uno de los indicadores más importantes de la salud de los ecosistemas en el mundo.
Esto significa que las especies silvestres constituyen un importante componente en la producción de los agroecosistemas. Otro valor importante radica en la función que desempeñan en el mantenimiento del equilibrio de la naturaleza a través de la polinización, transporte de semillas y regulación de las poblaciones de algunas especies de plagas como insectos y roedores.
Por lo tanto, agroecosistemas tan productivos como los de vid y espárragos sólo pueden existir en una maravillosa armonía con el ambiente, sin pesticidas ni otros productos químicos que puedan perjudicar la salud de los seres humanos y de las aves que habitan en estos ecosistemas.
LAS AVES EN EL MUNDO ACTUAL
La relación entre el hombre y la naturaleza atraviesa actualmente una fase crítica. La humanidad ha vivido orgullosa de sus tecnologías altamente perfeccionadas. La civilización ha tomado posesión de la totalidad del planeta. En muchos casos, esto ha sucedido sin medir las consecuencias, lo que viene conduciendo a la destrucción de los hábitats silvestres en todo el planeta, que corren el riesgo de encontrarse repartidos, dentro de algunos decenios, entre zonas industriales o urbanas y en monocultivos mecanizados. La regresión de la flora y la fauna silvestre, y en especial de las aves, es un fenómeno que se ha señalado reiteradamente como un aspecto inquietante.
Es indispensable que el hombre modifique una parte de la superficie de la Tierra para aumentar la productividad, sobre todo el espacio directamente aprovechable, lo que implica el ordenamiento territorial que incluya la disposición tanto de áreas productivas como de protección, para contribuir al mantenimiento del estado natural de la mayoría de los hábitats. Como indican los agrónomos modernos, el hombre en definitiva no tiene ningún interés en modificar enteramente la naturaleza.
En este devenir de acontecimientos, nos encontramos en un nuevo siglo que está marcado fundamentalmente por el cambio de mirada de la humanidad hacia la importancia del ambiente que la rodea, más que hacia los alcances tecnológicos del siglo anterior.
De tal modo, que la conciencia colectiva de la humanidad del futuro será fundamentalmente una conciencia ambientalista.
Este compromiso con la conservación de la diversidad biológica supone el reconocimiento de la necesidad de efectuar un “pago ambiental” por aquellas actividades que inevitablemente requieren el desplazamiento o destrucción de hábitats naturales.
Parte de este giro de la historia tiene innegablemente un componente económico. Por ello, ha surgido una nueva cultura de consumo que valora los alimentos orgánicos, en cuya concepción no sólo se considera el uso restringido de químicos, sino que se promueve las actividades agroindustriales que mantienen un compromiso con la conservación de la diversidad biológica y la calidad ambiental.
LAS AVES DE ICA EN LA COSTA DEL PERÚ
El Perú en su conjunto es un país megadiverso, en parte por la gran variedad de hábitats que presenta. Sin embargo, la costa peruana es una de las regiones con menor número de tipos de hábitats y la biodiversidad de esta región se encuentra circunscrita principalmente al desierto costero, los montes ribereños, las lomas y los bosques secos, entre los ambientes naturales. En la costa, los ambientes influenciados por el hombre, como el urbano y los campos de cultivo, contienen también una interesante biota.
El departamento de Ica se encuentra ubicado en la costa central del Perú, geográficamente al sur del departamento de Lima y biogeográficamente en la Región del Desierto Costero.
La avifauna de Ica ha sido estudiada desde el siglo XIX por importantes ornitólogos y naturalistas. Así tenemos a Jan Kalinowski, Konstanty Jelski y Harry Watkins, quienes realizaron estudios alrededor de 1890. Otros trabajos similares se desarrollaron a mediados del siglo XX por Javier Ortiz de la Puente —en 1952— y fueron continuados posteriormente por los esposos Hans y María Koepcke.
Sin embargo, a pesar de los importantes esfuerzos de investigación realizados hasta nuestros días, la avifauna de la parte oriental del departamento de Ica presenta un vacío de información.
La avifauna de la costa del departamento de Ica, principalmente la del litoral marino, fue estudiada desde principios del siglo pasado por Robert C. Murphy y los esposos Hans y María Koepcke. La mayor parte de las especies estudiadas son muy conocidas actualmente en el ámbito correspondiente a la Reserva Nacional de Paracas, una de las áreas naturales protegidas más importantes del Perú.
Las evaluaciones de la avifauna asociada a los ríos y montes ribereños en Ica, principalmente a lo largo del río Pisco —uno de los más importantes ríos costeros del Perú central— han sido realizadas por James Bond, Gary Graves, Hans Koepcke, María Koepcke y Manuel Plenge. Además, una parte significativa de la avifauna del departamento de Ica, principalmente la asociada al monte ribereño y los campos de cultivo, fue evaluada en la primera mitad del siglo XX por el zoólogo Melbourne A. Carriker, quien realizó colectas para la Academia de Ciencias Naturales de Philadelphia y registró en marzo de 1931 la avifauna de los poblados de Huancano y Humay.
Tres localidades conocidas como Tricapo, Manzanallo y Huachac, situadas en la parte alta del valle del río Pisco, entre los 1600 a 2600 m de altitud, fueron evaluadas por Hans y María Koepcke entre los años 1952 y 1957.
Los estudios más recientes efectuados en Ica han sido realizados por Víctor Velásquez en Cachiche y en la zona alta del valle de Ica; por Oscar Gonzáles y Ernesto Málaga en localidades del valle de Ica (Ocucaje y Callango); por Carlos Obando y colaboradores en el humedal de Caucato y, en los últimos seis años, por Letty Salinas. Sin embargo, aún se conoce poco sobre la actual avifauna directamente relacionada a los campos de cultivo en este departamento y se tiene datos dispersos en el espacio y el tiempo.
En el departamento de Ica, una de las actividades económicas más importantes es la agricultura. Los campos de cultivo constituyen allí áreas de explotación de recursos: son extensos, complejos y altamente dinámicos, tanto por los cambios de cultivos como por los diferentes momentos del proceso agrícola.
En ese contexto, se ha trabajado en los fundos de la Sociedad Agrícola AGROKASA en Ica: Santa Rita y La Catalina. En estos fundos, se practica el cultivo intensivo de vid, espárragos y paltas. Es importante mencionar que el estudio de la avifauna de estos fundos constituye actualmente uno de los inventarios más completos de aves asociados a terrenos agrícolas.
El objetivo de este libro es contribuir al conocimiento, conservación y difusión de las especies y poblaciones de aves asociadas a agroecosistemas, a partir del exitoso caso de los fundos de AGROKASA. Se brinda información sobre las especies de aves registradas en los fundos Santa Rita y La Catalina, se facilita su identificación en el campo y se espera sensibilizar tanto a la población en general como al empresariado agroindustrial acerca de la importancia de realizar esfuerzos para lograr un desarrollo económico en equilibrio con el entorno natural.
AVES DE SANTA RITA
GARZAS: Garza blanca grande, Garza blanca chica,
GALLINAZOS: Gallinazo cabeza roja
GAVILANES Y ÁGUILAS: Gavilán cenizo, Gavilán oscuro acanelado, Aguilucho ala ancha, Aguilucho común Variable
HALCONES: Cernícalo americano, Halcón aplomado, Halcón peregrino
RASCONES Y GALLARETAS: Gallineta común, Polla de agua
ALCARAVANES: Huerequeque
CHORLOS: Chorlo gritón, Chorlo nevado
PALOMAS: Paloma doméstica, Madrugadora, Cuculí, Tortolita peruana
CUCLILLOS: Guardacaballo
LECHUZA DE CAMPANARIO: Lechuza de los campanarios
BÚHOS Y LECHUZAS: Paca paca, Lechuza de los arenales, Lechuza orejicorta
CHOTACABRAS: Chotacabra trinador
VENCEJOS: Vencejo de chimenea, Vencejo andino
COLIBRÍES: Picaflor de oasis, Colibrí de Cora, Picaflor de Fanny
CARPINTEROS: Carpintero peruano
HORNEROS: Pampero peruano, Pampero común
MOSQUEROS Y TIRANOS: Mosquerita silbadora, Fío fío peruano, Torito crestipintada, Mosqueta copetona, Pibí cenizo Tropical, Turtupilín, Dormilona de cabeza oscura, Dormilona cola corta, Negrito andino, Pepite Tropical
GOLONDRINAS: Martín pechipardo, Martín peruano, Golondrina Santa Rosita, Golondrina parda, Golondrina risquera, Golondrina cuellicastaño, Golondrina tijereta
CUCARACHEROS: Cucarachero
CALANDRIAS: Chisco
GORRIONES: Gorrión europeo
JILGUEROS: Jilguero de cabeza negra
TANGARAS: Mielerito cineréo
SEMILLEROS Y ESPIGUEROS: Fringilo cola blanca, Fringilo, Dominiquí común, Saltapalito, Espiguero simple, Pico grueso, Espiguero corbatón, Corbatita pico de oro, Semillero pardo, Chirigüe oliváceo, Gorrión americano
SALTADORES: Saltador listado, Picogrueso ventridorado
VAQUEROS Y OROPÉNDOLAS: Huanchaco, Negro, Tordo parásito
AVES DE LA CATALINA
GARZAS: Garza blanca grande
GALLINAZOS: Gallinazo cabeza roja
GAVILANES Y ÁGUILAS: Gavilán cenizo, Gavilán oscuro acanelado, Aguilucho pechinegro, Aguilucho ala ancha, Aguilucho común Variable,
HALCONES: Cernícalo americano, Halcón aplomado, Halcón peregrino
RASCONES Y GALLARETAS: Gallineta común
ALCARAVANES: Huerequeque
CHORLOS: Chorlo gritón, Chorlo de campo
PALOMAS: Madrugadora, Cuculí, Tortolita peruana, Cascabelita
LOROS Y PERICOS: Loro frente roja, Perico cordillerano
CUCLILLOS: Guardacaballo
BÚHOS Y LECHUZAS: Paca paca, Lechuza de los arenales
CHOTACABRAS: Chotacabra trinador
VENCEJOS: Vencejo cuelliblanco, Vencejo de chimenea, Vencejo andino
COLIBRÍES: Amazilia costeña, Picaflor de oasis, Colibrí de Cora, Picaflor de Fanny
HORNEROS: Pampero peruano, Pampero gris, Pampero común, Tijeral listado, Canastero
MOSQUEROS Y TIRANOS: Mosquerita silbadora, Fío fío peruano, Torito crestipintada, Torito piquiamarillo, Mosquerito pechirrayado, Pibí cenizo, Turtupilín, Pitajo cejiblanca, Dormilona chica, Dormilona de cabeza oscura,
Dormilona cejiblanca, Dormilona cola corta, Copetón crestioscura, Pepite
GOLONDRINAS: Martín pechipardo, Martín peruano, Golondrina Santa Rosita, Golondrina plomiza, Golondrina parda, Golondrina risquera, Golondrina cuellicastaño, Golondrina tijereta
CACHIRLAS: Chichirre
CUCARACHEROS: Cucarachero
CALANDRIAS: Chisco
GORRIONES: Gorrión europeo
JILGUEROS: Jilguero de cabeza negra
REINITAS: Reinita equinoccial
TANGARAS: Mielerito cineréo
SEMILLEROS Y ESPIGUEROS: Fringilo cola blanca, Fringilo, Fringilo apizarrado, Dominiquí común, Saltapalito, Espiguero simple, Pico grueso, Espiguero corbatón, Corbatita pico de oro, Chirigüe oliváceo, Chirigüe de Raimondi, Matorralero ventrirrojizo, Gorrión americano
SALTADORES: Saltador listado
VAQUEROS Y OROPÉNDOLAS: Huanchaco, Tordo parásito
Los Órdenes presentan características comunes como la forma del cuerpo, colores en el plumaje, hábitos y patrones de conducta, entre otros, que responden a una historia evolutiva en común. Así tenemos:
Garzas Orden Ciconiformes representado por la Familia Ardeidae, con dos especies, la “garza blanca grande” y la “garza blanca chica”, que están entre las aves más grandes encontradas en los fundos.
Halcones y gavilanes Orden Falconiformes que comprende tres familias y nueve especies: la Familia de los Catártidos conocidos como carroñeros y representados por el “gallinazo cabeza roja”; la Familia de los Accipítridos que son las rapaces de mayor tamaño y que está conformada por cinco especies de gavilanes y aguiluchos; y la Familia de los Falcónidos con tres especies, una de cernícalo y dos de halcones, entre los que destaca el “halcón peregrino”, una especie migratoria que llega a nuestras tierras en primavera, pero que también tiene poblaciones
residentes.
Pollas de agua Orden Gruiformes con una sola Familia, los Rállidos, y dos especies, la “gallineta común” y la “polla de agua”, generalmente asociadas a hábitats con cuerpos de agua –como pozas y canales de regadío– comunes en terrenos agrícolas.
Chorlos Orden Charadriiformes conformado por la Familia de los Burhínidos, cuyo único representante, el “huerequeque”, es una de las especies más características, sobre todo en La Catalina, donde se le observa principalmente a partir del crepúsculo y hasta altas horas de la noche. La otra Familia, de los Charádridos, tiene tres especies: el “chorlo gritón”, fácil de identificar precisamente por su canto; el “chorlo nevado”, de tamaño pequeño; y el “chorlo de campo”, característico de los desiertos y el matorral.
Palomas Orden Columbiformes, que incluye a la Familia de los Colúmbidos, con cinco especies, la “paloma doméstica”, la “madrugadora”, la “cuculí”, la “tortolita peruana” y la “cascabelita”. Las palomas y tórtolas son especies abundantes en ambos fundos, se les encuentra en todos los hábitats y se les observa durante todo el año.
Loros y pericos Orden Psittaciformes con la Familia de los Psitácidos y dos especies el “loro frente roja” y el “perico cordillerano”, cuyas bandadas han sido observadas en pleno vuelo, a través de los diferentes terrenos de cultivo de los fundos y alrededores.
Guardacaballos Orden Cuculiformes con la Familia de los Cucúlidos y una especie muy característica, el “guardacaballo” o “chucraco”, común en ambos fundos y de muy fácil identificación por su plumaje de color negro, fuerte pico curvado y cola larga.
Lechuzas Orden Strigiformes representado por la Familia Tytonidae con la “lechuza de los campanarios”, muy difícil de observar debido a sus hábitos nocturnos; y la Familia Strigidae con la “paca paca”, una pequeña lechucita registrada con frecuencia sobre los árboles de huarango; la “lechuza de los arenales” muy común sobre todo en La Catalina; y la “lechuza orejicorta”, vista sólo una vez en Santa Rita.
Chotacabras Orden Caprimulgiformes con la Familia de los Caprimúlgidos y una especie comúnmente observada a la hora del crepúsculo la “chotacabra trinador”.
Vencejos y picaflores Orden Apodiformes representado por la Familia Apodidae con tres especies, el “vencejo cuelliblanco”, el “vencejo de chimenea” y el “vencejo andino”; y la Familia Trochilidae con cuatro especies de picaflores, “amazilia costeña”, el “picaflor de oasis”, el “colibrí de Cora” y el “picaflor de Fanny”.
Carpinteros Orden Piciformes con la Familia Picidae y un típico representante, el “carpintero peruano”, únicamente registrado en Santa Rita.
Pájaros Orden Passeriformes. Es el mejor representado de todos los Órdenes de aves en los fundos, con 13 familias y 55 especies:
g Familia Furnariidae Con cinco especies: “pampero peruano”, “pampero gris”, “pampero común”, “tijeral listado” y el “canastero”.
g Familia Tyrannidae Con 16 especies, la más numerosa: “mosquerita silbadora”, “fío fío peruano”, “torito crestipintada”, “torito piquiamarillo”, “mosqueta copetona”, “mosquerito pechirrayado”, “pibí cenizo”, “turtupilín”, “pitajo cejiblanca”, “dormilona chica”, “dormilona de cabeza oscura”, “dormilona cejiblanca”, “dormilona cola corta”, “negrito andino”, “copetón crestioscura” y el “pepite”.
g Familia Hirundinidae Con ocho especies: “martín pechipardo”, “martín peruano”, “golondrina Santa Rosita”, “golondrina plomiza”, “golondrina parda”, “golondrina risquera”, “golondrina cuellicastaño” y la “golondrina tijereta”.
g Familia Motacillidae Una sola especie: el “chichirre”.
g Familia Troglodytidae Una sola especie: el “cucarachero”.
g Familia Mimidae Una sola especie: el “chisco”, más conocido en Ica como “chaucato”.
g Familia Passeridae Una sola especie: el “gorrión europeo”.
g Familia Fringillidae Una sola especie: el “jilguero de cabeza negra”.
g Familia Parulidae Una sola especie: la “reinita equinoccial”.
g Familia Thraupidae Una sola especie: el “mielerito cineréo”.
g Familia Emberizidae La segunda familia más numerosa después de la Tyrannidae, con 14 especies. Se tiene al “fringilo cola blanca”, “fringilo”, “fringilo apizarrado”, “dominiquí común”, “saltapalito”, “espiguero simple”, “pico grueso”, “espiguero corbatón”, “corbatita pico de oro”, “semillero pardo”, “chirigüe oliváceo”, “chirigüe de Raimondi”, “matorralero ventrirrojizo” y el “gorrión americano”.
g Familia Cardinalidae Con dos especies: el “saltador listado”, conocido en Ica como “cochuca”, y el “picogrueso ventridorado”, llamado también “calandria”.
g Familia Icteridae Con tres especies: el “huanchaco”, “negro” y el “tordo parásito”.
El Orden que más destaca es el de los Passeriformes, que en el mundo está conformado por 98 familias y en los fundos encontramos a 13 de ellas. Es decir, el 13% de las familias del mundo están representadas en ambos fundos. De las 93 especies de aves, registradas para ambos fundos, 55 especies —es decir, el 59%— comprende a los Passeriformes, conocidos comúnmente como pájaros.
La familia de los Tyránidos “atrapa-moscas”, con 16 especies; los Emberizidae “semilleros y espigueros”, con 14 especies; y los Hirundínidos, con 8 especies, son las más abundantes.
Si bien la avifauna registrada en los fundos en su mayoría es típica de los campos agrícolas de ambientes costeros de este departamento, se ha encontrado que también está fuertemente influenciada por aves que frecuentan hábitats arbustivos y desérticos silvestres. La mayoría de especies de aves reportadas durante el monitoreo se encuentra dentro de su rango altitudinal. Sin embargo, algunas especies como el “tijeral listado” Leptasthenura striata, “dormilona chica” Muscisaxicola maculirostris, “dormilona cejiblanca” Muscisaxicola albilora, “negrito andino” Lessonia oreas, “golondrina plomiza” Notiochelidon murina, “semillero pardo” Tiaris obscura, “chirigüe oliváceo” Sicalis olivascens y el “matorralero ventrirrojizo” Atlapetes nationi, aunque tienen límites inferiores de distribución por encima de los 1000 m, han sido reportadas en los fundos a 400 m de altitud. Por otro lado, dos especies frecuentemente registradas al nivel del mar han sido encontradas a una altitud de 400 m, como es el caso del “martín peruano” Progne murphyi y el “chorlo nevado” Charadrius alexandrinus.
Recientemente, en el Perú se está ejecutando estudios de aves en relación a campos de cultivo.
En 1999, Ernesto Málaga y Rumaldy Rayan evaluaron el daño que las aves de la Irrigación Majes en Arequipa infringían a los cultivos de vid de esa región. En 2003, Patricia Pilares y Marco Arenas determinaron el daño que las aves acuáticas del Santuario Nacional Lagunas de Mejía en Arequipa ocasionaban a los cultivos de arroz adyacentes al área protegida. En Puno, de 2003 a 2005, Alfredo Loza del Carpio evaluó la avifauna de agroecosistemas del altiplano buscando identificar los roles específicos que tienen las aves de esa región en los cultivos de quinua, cebada y trigo. En Chincha, Mario Tenorio y Evelyn Pérez realizaron durante algunos meses de 2005 una evaluación de las aves de campos orgánicos. Todas estas investigaciones fueron conducidas en áreas agrícolas muy pequeñas, en unas pocas parcelas de 4 a 18 ha, en periodos de evaluación cortos e irregulares, y dieron como consecuencia el registro de tan sólo una a tres decenas de especies de aves.
Sin duda el estudio de la avifauna en los diversos agroecosistemas peruanos está dando sus primeros pasos, y será en el futuro una herramienta poderosa para minimizar pérdidas económicas ocasionadas por las aves a los cultivos, ayudar a la planificación y conservación de las aves en las áreas protegidas y, en general, contribuir a ganar conocimiento sobre la distribución, hábitos y roles de nuestras aves, en su mayoría escasamente estudiadas.
Fuente: AVES EN EL DESIERTO DE ICA. La experiencia de Agrokasa autores VÍCTOR PULIDO, LETTY SALINAS, CÉSAR ARANA. Marzo 2007.

1 comentario:

Jurgen Schuldt dijo...

Brillante artículo. Me he encontrado con el ave que Ud. publica en el artículo (segunda foto). En realidad se trata de un trío (Padre, madre e hijo recién nacido), nada menos que en un balneario al sur de Lima (100 kms), donde abundan. Sólo se les ve de noche, pero increiblemente he podido tomarles fotos en plena luz del día.
¿Sería tan amable de informarme cómo se llama esa belleza de animalito?
Atentamente,
Jurgen Schuldt

***